Los Laberintos de los Libros Religiosos
A Spiff siempre le llamado la atención el hecho de la literatura de corte religioso, en particular, cuando se mezcla con el suspenso y la certificación histórica. Quizás porque en algún momento de la vida me cruzó por la mente el hecho de ser sacerdote, hasta descubrir que las pasiones grandes o bajas son algo más gratificantes y concordantes con la filosofía jedi o con el tono élfico.
Por el hecho de ser una organización plagada de secretos, el Cristianismo (sin importar la denominación de iglesia que sea) ha sido una cantera de misterios, libros prohibidos, verdades ocultas, hechos tergiversados en aras de ganar adeptos, manipulaciones, inquisición y otras cosas que ponen los pelos de punta a cualquiera.
Cuando en 1984 la Editorial Planeta, S.A. publica el primer “Caballo de Troya” del escritor y ufólogo J. J. Benítez se inicia el boom reciente de este estilo literario. Dando por hecho que lo relatado en los “Caballos” es una verdad cierta, podemos inferir que se reafirma lo citado en el párrafo anterior. Además, aun sigo esperando la versión cinematográfica de los libros (con la dirección de Peter Jackson, Lance Henrikksen en el papel del escritor, Ralph Fiennes en el papel del Mayor del Ejército de los Estados Unidos, Sir Ian Mc Kellen en el papel del General Curtiss y el propio Jim Caviezel repitiendo el papel de Cristo, en el caso de un elenco ideal).
No obstante, este estilo literario estaba en latencia hasta que en el 2003 la editorial Simon & Schuster, Inc. en inglés y Ediciones Urano, S.A. en español publicaron “El Código Da Vinci” del autor Dan Brown sobre las sociedades secretas a las que pertenecían personalidades como Isaac Newton, Leonardo Da Vinci y Miguel Angel, entre otros, y su lucha por la revelación de la verdad sobre la vida y muerte de Cristo, a través del personaje Robert Langdon, contra los poderes establecidos del Vaticano, por un lado, y el Opus Dei, por el otro.
En el caso del “Código” versa sobre las claves que hay en la obra de Leonardo Da Vinci para determinar un secreto sobre la relación que existió entre Cristo y María Magdalena. La novela se desplaza entre París, Roma y Londres en su afán de descubrir la verdad y sobre el contenido filosófico de las sociedades secretas prohibidas por la Iglesia Católica. Esto demuestra que el tema del Cristianismo y su relación con secretos históricos ha devenido en un filón para las casa editoriales, al punto de existir libros dedicados a entender a los primeros, cosa curiosa tomando en cuenta que “El Código Da Vinci” es un libro de fácil lectura y de entendimiento sencillo; incluso, con un tratamiento cinematográfico.
Con respecto a esto último, Imagine Enterteainment ya distribuyó el teaser (trailer cinematográfico donde se da el título de la película y la época del año en que se va a estrenar) de “El Código Da Vinci”, con la dirección de Ron Howard, y protagonizada por Tom Hanks en el papel de Robert Langdon y Audrey Tatou (protagonista de “Amelie”), para el verano boreal del 2006. Por eso mi pregunta es: ¿quién se va a animar a dirigir “Caballo De Troya”?
Pero para terminar estas líneas, no le paren al hecho de que la fanaticada religiosa cataloga estos libros de herejes, sacrílegos y desestabilizadores; ni que los críticos literarios los catalogan como literatura de best seller. Por el contrario, leerlos es una experiencia agradable, ligera y que incita a la curiosidad y a la imaginación. De verdad, Spiff se los garantiza.
Por el hecho de ser una organización plagada de secretos, el Cristianismo (sin importar la denominación de iglesia que sea) ha sido una cantera de misterios, libros prohibidos, verdades ocultas, hechos tergiversados en aras de ganar adeptos, manipulaciones, inquisición y otras cosas que ponen los pelos de punta a cualquiera.
Cuando en 1984 la Editorial Planeta, S.A. publica el primer “Caballo de Troya” del escritor y ufólogo J. J. Benítez se inicia el boom reciente de este estilo literario. Dando por hecho que lo relatado en los “Caballos” es una verdad cierta, podemos inferir que se reafirma lo citado en el párrafo anterior. Además, aun sigo esperando la versión cinematográfica de los libros (con la dirección de Peter Jackson, Lance Henrikksen en el papel del escritor, Ralph Fiennes en el papel del Mayor del Ejército de los Estados Unidos, Sir Ian Mc Kellen en el papel del General Curtiss y el propio Jim Caviezel repitiendo el papel de Cristo, en el caso de un elenco ideal).
No obstante, este estilo literario estaba en latencia hasta que en el 2003 la editorial Simon & Schuster, Inc. en inglés y Ediciones Urano, S.A. en español publicaron “El Código Da Vinci” del autor Dan Brown sobre las sociedades secretas a las que pertenecían personalidades como Isaac Newton, Leonardo Da Vinci y Miguel Angel, entre otros, y su lucha por la revelación de la verdad sobre la vida y muerte de Cristo, a través del personaje Robert Langdon, contra los poderes establecidos del Vaticano, por un lado, y el Opus Dei, por el otro.
En el caso del “Código” versa sobre las claves que hay en la obra de Leonardo Da Vinci para determinar un secreto sobre la relación que existió entre Cristo y María Magdalena. La novela se desplaza entre París, Roma y Londres en su afán de descubrir la verdad y sobre el contenido filosófico de las sociedades secretas prohibidas por la Iglesia Católica. Esto demuestra que el tema del Cristianismo y su relación con secretos históricos ha devenido en un filón para las casa editoriales, al punto de existir libros dedicados a entender a los primeros, cosa curiosa tomando en cuenta que “El Código Da Vinci” es un libro de fácil lectura y de entendimiento sencillo; incluso, con un tratamiento cinematográfico.
Con respecto a esto último, Imagine Enterteainment ya distribuyó el teaser (trailer cinematográfico donde se da el título de la película y la época del año en que se va a estrenar) de “El Código Da Vinci”, con la dirección de Ron Howard, y protagonizada por Tom Hanks en el papel de Robert Langdon y Audrey Tatou (protagonista de “Amelie”), para el verano boreal del 2006. Por eso mi pregunta es: ¿quién se va a animar a dirigir “Caballo De Troya”?
Pero para terminar estas líneas, no le paren al hecho de que la fanaticada religiosa cataloga estos libros de herejes, sacrílegos y desestabilizadores; ni que los críticos literarios los catalogan como literatura de best seller. Por el contrario, leerlos es una experiencia agradable, ligera y que incita a la curiosidad y a la imaginación. De verdad, Spiff se los garantiza.
Etiquetas: Literatura

