<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/28541471?origin\x3dhttp://spiff-o-rama.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

martes, junio 21, 2005

Ayer. Hace 40 años

En una mañana de mayo de 1965, Paul McCartney se levantó de su cama en la época en que filmaba "Help!” con una melodía que le retumbaba en su mente y que más tarde catalogó en términos como “en toda la frescura y gloria de un sueño.” Sentándose al piano, encontrando sol, luego fa sostenido menor séptima, llevando a si y a mi menor, y finalmente de vuelta a mi. En el transcurso de las semanas trató de averiguar si esta clase de melodía había sido compuesta por alguien más, pues no daba crédito a que fuese de su propia creación. Así que la intituló “Scrambled Eggs.” De acuerdo a ese título, tenía una letra como: “Scrambled eggs, oh, my baby, how I love your legs...”

Durante la filmación de “Help!” siempre había un piano cerca, donde Paul la iba mejorando en las pausas de la producción, hartando al director de la película, Richard Lester. Cuando la banda sonora estuvo terminada, Paul le envió una copia del álbum con una dedicatoria que decía: “Espero que te guste 'Scrambled Eggs'"

Luego, en un viaje de vacaciones que hizo a Algarve, Portugal, el 27 de mayo de 1965, Paul seguía con esa melodía en la mente; ahora con el añadido de “All my troubles seem so far away.” En un lapso de dos semanas la letra estaba terminada.

El 14 de junio Paul lleva la canción a las sesiones de grabación de la banda sonora de “Help!.” John ya estaba familiarizado con la canción, puesto que ya la había escuchado hasta la saciedad, pero George le dijo que había una canción de Peggy Lee llamada “Yesterdays”, pero el único punto en común era el título. No obstante, el resto de los Beatles no sabía qué hacer con esta canción; de hecho Ringo dijo que no sabía cómo tocar la batería en ella. Sin embargo, cuando el productor George Martin escuchó la melodía le pareció que era adecuado tocarla con un cuarteto de cuerdas. Originalmente Paul estaba reacio a que se interpretara de este modo, pero Martin lo convenció de que si no le gustaba se grabara con sólo su voz y su guitarra. Incluso, tocando el piano, Martin le hizo saber que sería tocada a la manera de Bach en el estilo de una afinación de cuarteto con ciertas variaciones (el violoncello tocando cadencias de blues), además, en el arreglo definitivo Paul incluyó una séptima, algo insólito tanto para su música como para la forma de composición estándar del rock.

El 17 de junio de 1965 George Martin convocó a u cuarteto de cuerdas integrantes de la Orquesta Sinfónica de Londres para tocar la pieza en los estudios de EMI en Abbey Road. Estos eran: Tony Gilbert y Sydney Sax en los violines; Kenneth Essex en la viola; y Francisco Gabarro en el violoncello. Además de este arreglo, Paul hizo que la canción fuese llevada al Taller Radiofónico de la BBC para que fuese arreglada con instrumentos electrónicos. Por fortuna, este proyecto no se llevó a cabo. En agosto de 1965, junto con el lanzamiento de la película “Help!” y luego del primer sencillo promocional que era el que le daba título a la película, se lanza en Inglaterra “Yesterday,” no como un single puesto que The Beatles no querían perder su imagen de artistas de rock ´n roll al lanzar una balada, y más aun, concentrarse en la imagen de uno con los otros como acompañamiento, sino dentro del contexto de una banda sonora, e inmediatamente se ubica en el primer lugar de las listas de éxitos en el Reino Unido. En Norteamérica sí se publicó como un single en septiembre de 1965 y subió directo al número uno. Durante su actuación en The Ed Sullivan Show de la CBS el 14 de agosto de 1965, Paul la cantó en vivo ante 73 millones de espectadores con un fondo del cuarteto de cuerdas de la Orquesta de Nueva York de Ed Sullivan. “Yesterday se convirtió en la canción más escuchada de todos los tiempos, a lo cual Paul McCartney recibió un reconocimiento por alcanzar 6 millones de emisiones por la radio estadounidense, cantidad 2 millones de veces mayor que la de cualquier otro disco, e implicaría tocarla esa cantidad de veces sin pausa por un período de 23 años. De hecho, está determinado que en cada minuto de un día suena “Yesterday” en algún lugar del mundo.

Esto me recuerda la primera vez que los escuché. 1976. Tenía 4 años apenas. En la casa había un reproductor Philips de carga automática y existían dos compact cassettes de la clase de música que me gustaba, gustos precoces a semejante edad: uno es (porque aun existe) de la marca Superton (la marca no) donde en el lado 2 estaban grabados “The Long And Widing Road” y “Let It Be” en versiones del álbum “Let It Be” con todo y sonido de aguja de tocadiscos. Cada cierto tiempo los escucho como un viaje sentimental al pasado. El otro es un compact cassette de la marca Sanyo donde en la cara 1 está grabado “Heart Of Gold” de Neil Young y en el lado 2 está “Yesterday” de The Beatles. Valga decir que mi primera aproximación al rock fue de la mano de The Beatles; cada vez que he estado alegre, triste, emocionado, deprimido o lleno de contento, de alguna forma siempre ha habido una canción de The Beatles acorde a cada ocasión; es redundar que mis artistas favoritos de todas las épocas, al punto de compararlos con Beethoven, Bach, Mozart o Stravinski por citar unos pocos genios son The Beatles. Y el hecho de que un niño de 4 años sepa apreciar lo bueno, es garantía suficiente de que el futuro no puede ser tan malo. Por ello, gracias a The Beatles por los momentos en los que hemos estado juntos; y en especial, gracias a Paul McCartney por crear “Yesterday.”

P.D.: Esto ha sido escrito tomando como referencia bibliográfica el libro de Barry Miles “Paul McCartney. Many Years From Now”, editado en 1997 por Kidney Punch Music, Inc., y en español en 1999 por Emecé Editores, S.A. Buenos Aires. Argentina.