La hora más atrapante de la televisión.
Este encabezado era el slogan que utilizaba Fox Latinoamérica para promocionar en el 2002 y en el 2003 “24.” Personalmente siempre me pareció que ellos exageraban con sus promociones al magnificar sus programas más de la cuenta; más eso cambió cuando vi el primer episodio de la primera temporada. Es cierto, incluso hoy cuando está transmitiéndose la cuarta temporada (ya está a punto de terminar) sigue cumpliendo la premisa del principio: es la hora más atrapante de la televisión.
Para los neófitos, “24” se basa en que cada episodio consta en 1 hora dentro de las 24 que tiene un día en la vida del agente de la Unidad Contra Terrorismo CTU Jack Bauer (interpretado por Kiefer Sutherland en el mejor papel de su carrera de actor) bajo diferentes condiciones que se establecen al comenzar cada temporada que, lógicamente, es de 24 episodios.
La primera temporada se inició con una amenaza de terroristas serbios intentando asesinar al primer candidato negro a la presidencia de los Estados Unidos, David Palmer, el día de las primarias en California, todo ello mezclado con el secuestro de su esposa y su hija, Teri y Kim respectivamente. Todo ello con un ambiente de confusiones, traiciones y complots que llevan a un final infartante. Los que vean esta temporada, aprenderán a odiar a Nina Myers, garantizado.
La segunda temporada se inicia con el anuncio de terroristas islámicos amenazando con detonar una bomba atómica dentro de territorio norteamericano. Ello se adereza con detalles que concatenan con la temporada anterior, tanto buenos como malos y que hacen de la carrera por encontrar el artefacto algo ideal para aumentar el ritmo cardíaco.
La tercera temporada se inicia con la última escena de la segunda. Ello se complica cuando ahora poderosos amenazan con desatar una amenaza bacteriológica en las principales ciudades de la unión norteamericana, junto al hecho de que Jack Bauer padece un problema personal. Dentro de los episodios de este bloque se destaca en particular el penúltimo capitulo que involucra el centro de la ciudad de Los Angeles, un helicóptero y un F-16. De antología.
La cuarta y actual temporada se inicia con el secuestro por parte de células terroristas islámicas del Secretario de Defensa y su hija bajo amenaza de ser asesinados por decapitación en vivo vía Internet si el gobierno no accede a abandonar sitios ocupados por ellos considerados sagrados. No obstante, esto se complica al involucrar bombas atómicas otra vez, trenes descarrilados, apagones totales, violaciones a la seguridad militar, accidentes en plantas nucleares y un detalle perverso que involucra al Air Force One y un F-117A Stealth. Hasta ahora ha sido no apta para infartados, ni para personas sensibles.
“24” se destaca del resto por: el hecho de que el primer episodio de cada temporada sea sin comerciales y se respete la secuencia del tiempo real corriendo, el detalle por cuidar que la ropa y las características fisionómicas de los actores sea mantenida considerando que se lleva 9 meses para grabar cada temporada, la iluminación para puntualizar la hora del día en que suceden los hechos, la supervisión y el cuido tecnológico para que sea un espectáculo verídico, la producción de Imagine Enterteainment y Real Time Productions supervisada por Brian Grazer y Robert Cochran (creador de la serie y productor ejecutivo) hasta en lo más insignificante, antes de cada temporada Fox transmite todo el día antes la anterior hora por hora, y en especial las actuaciones: soberbias en todos los actores, pero en especial en el papel protagónico hecho a la medida para Kiefer Sutherland donde se eleva a una categoría de gran actor.
En suma, “24” extiende el concepto ya trabajado en cine con la película “Nick Of Time” (eran 90 minutos en la película; aquí son las 24 horas), se ubica al mismo nivel que alcanzaron en el pasado “The X-Files”, “Dark Sides” y “Millennium” como series de culto y elevan a la televisión al mismo nivel del cine y al igual que cualquiera de las bellas artes. Cinco estrellas de Cinco.
Para los neófitos, “24” se basa en que cada episodio consta en 1 hora dentro de las 24 que tiene un día en la vida del agente de la Unidad Contra Terrorismo CTU Jack Bauer (interpretado por Kiefer Sutherland en el mejor papel de su carrera de actor) bajo diferentes condiciones que se establecen al comenzar cada temporada que, lógicamente, es de 24 episodios.
La primera temporada se inició con una amenaza de terroristas serbios intentando asesinar al primer candidato negro a la presidencia de los Estados Unidos, David Palmer, el día de las primarias en California, todo ello mezclado con el secuestro de su esposa y su hija, Teri y Kim respectivamente. Todo ello con un ambiente de confusiones, traiciones y complots que llevan a un final infartante. Los que vean esta temporada, aprenderán a odiar a Nina Myers, garantizado.
La segunda temporada se inicia con el anuncio de terroristas islámicos amenazando con detonar una bomba atómica dentro de territorio norteamericano. Ello se adereza con detalles que concatenan con la temporada anterior, tanto buenos como malos y que hacen de la carrera por encontrar el artefacto algo ideal para aumentar el ritmo cardíaco.
La tercera temporada se inicia con la última escena de la segunda. Ello se complica cuando ahora poderosos amenazan con desatar una amenaza bacteriológica en las principales ciudades de la unión norteamericana, junto al hecho de que Jack Bauer padece un problema personal. Dentro de los episodios de este bloque se destaca en particular el penúltimo capitulo que involucra el centro de la ciudad de Los Angeles, un helicóptero y un F-16. De antología.
La cuarta y actual temporada se inicia con el secuestro por parte de células terroristas islámicas del Secretario de Defensa y su hija bajo amenaza de ser asesinados por decapitación en vivo vía Internet si el gobierno no accede a abandonar sitios ocupados por ellos considerados sagrados. No obstante, esto se complica al involucrar bombas atómicas otra vez, trenes descarrilados, apagones totales, violaciones a la seguridad militar, accidentes en plantas nucleares y un detalle perverso que involucra al Air Force One y un F-117A Stealth. Hasta ahora ha sido no apta para infartados, ni para personas sensibles.
“24” se destaca del resto por: el hecho de que el primer episodio de cada temporada sea sin comerciales y se respete la secuencia del tiempo real corriendo, el detalle por cuidar que la ropa y las características fisionómicas de los actores sea mantenida considerando que se lleva 9 meses para grabar cada temporada, la iluminación para puntualizar la hora del día en que suceden los hechos, la supervisión y el cuido tecnológico para que sea un espectáculo verídico, la producción de Imagine Enterteainment y Real Time Productions supervisada por Brian Grazer y Robert Cochran (creador de la serie y productor ejecutivo) hasta en lo más insignificante, antes de cada temporada Fox transmite todo el día antes la anterior hora por hora, y en especial las actuaciones: soberbias en todos los actores, pero en especial en el papel protagónico hecho a la medida para Kiefer Sutherland donde se eleva a una categoría de gran actor.
En suma, “24” extiende el concepto ya trabajado en cine con la película “Nick Of Time” (eran 90 minutos en la película; aquí son las 24 horas), se ubica al mismo nivel que alcanzaron en el pasado “The X-Files”, “Dark Sides” y “Millennium” como series de culto y elevan a la televisión al mismo nivel del cine y al igual que cualquiera de las bellas artes. Cinco estrellas de Cinco.

