Chewing gum is really gross, chewing gum I hate the most
Roald Dahl, autor del libro “Charlie And The Chocolate Factory” también hizo guiones de Hollywood; de su autoría es el script para el quinto film de James Bond del año 1967 “You Only Live Twice”, sin embargo, su obra más conocida es la mencionada en un principio. Para 1971, año en que Paramount Pictures lanzó su versión la cual llamó libremente “Willy Wonka And The Chocolate Factory” (curiosamente fue el propio Dahl que hizo el cambio del título), dirigida por Mel Stuart y protagonizada por Gene Wilder, llegó a convertirse en un clásico popular (probablemente por el carácter lúdico del chocolate) aun cuando la crítica cinematográfica la despedazó por tediosa, por falta de humor y colores apagados.
Irónicamente, tengo sentimientos encontrados con esta primera versión: tal vez por el hecho de haberla repetido hasta la saciedad con carácter de “estreno” que le endilgaba Radio Colombia Televisión (alias RCTV), quizás por el aspecto post hippie que se muestra en ella, pero sí estoy convencido de que era a causa de Gene Wilder, el cual para un niño que vea alguna de sus películas (con esa voz de doblaje más cercana a Tom y Jerry que a un ser humano) y que lo relacione con otro actor similar que hace igual clase de películas, pero en francés (el actor en cuestión se llama Pierre Richard; es ver un clon de Wilder: igual estatura, igual calvicie con afro similar a Bozo el Payaso –tan siniestro como los enanos en los circos-) puede generar confusión, amén de que salvo por “Young Frankenstein” dirigida por ese genio de la comedia en cine llamado Mel Brooks, en lo personal ver una película de Gene Wilder es verlas todas. Incluso, tiempo después de estrenada, el propio Roald Dahl desdeñó y atacó más de una vez esta adaptación.
Por ello, al saber el año pasado acerca del estreno de una nueva versión de "Charlie And The Chocolate Factory” (ahora sí se respeta el título del libro) las expectativas fueron buenas, y llegaron a cuotas de conteo regresivo y todo al ver que la dirección correría de la mano de uno de los directores más freaks del cine actual: el SEÑOR Tim Burton, acompañado por uno de los mejores actores de los últimos 15 años: el SEÑOR Johnny Depp. Y en gran medida han sido satisfechas.
El tono inicial de la película es una fusión de estilos entre “Metrópolis” de Fritz Lang y la obra capital de Burton “Edward Scissorhands” a partir del reflejo de la compañía Wonka desde el exterior y los colores apagados, a la manera de la mansión del inventor de Edward. No obstante, los interiores son brillantes, coloridos, pop art en su totalidad, mucho más cercanos a la visión de Dahl en su libro. Además, el tono retro 60 llega al punto de que uno esperaría ver en cualquier instante a The Monkees o bailarinas a go-go salir en pantalla; en su lugar son los Oompa-Loompas que llenan esas ausencias, y la música ultra cool del otro psicópata que acompaña siempre a Burton: Danny Elfman.
Es de destacar el homenaje a Stanley Kubrick y a su obra maestra “2001: A Space Odyssey” que se hace aquí. En manos de otro director sería una blasfemia, aquí Burton la respeta considerando el tono satírico y cómico presente en toda la película. Increíble, así como toda la estética de la película; garantizado que en más de una ocasión permanecerán boquiabiertos ante los decorados y los elementos (las ardillas son reales.) En “Charlie And The Chocolate Factory” Tim Burton se reivindica luego de dos películas disímiles e irregulares: el remake de “Planet Of The Apes” y “Big Fish” donde debió guardar el pez para un sancocho dominical. Aquí, Burton regresa con furia a su estilo tradicional: extravagante, freak y cuasi psicópata.
Las actuaciones. El SEÑOR Johnny Depp supera lo logrado antes en “Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl.” Si en ella homenajeaba a Keith Richards, aquí el paralelismo (aunque lo niegue) con Michael Jackson, con conductores de programas infantiles de la década de los 50 (Captain Kangaroo entre varios) , y por momentos hasta con Marilyn Manson lo hace muy cool, porque en vez de parecer una copia se nota que es una creación propia y convincente, algo que pocos actores en la actualidad pueden lograr (es de hacer notar la voz de Willy Wonka, creepy y a la vez cool, aparte que Depp es mejor actor de Gene Wilder.) Otro lujo es el tener a Christopher Lee como el padre de Willy Wonka, el dentista Wilbur Wonka. Aun cuando este personaje no se menciona en la novela original, el sólo hecho de ver a Lee de dentista (otra representación del mal en cierto modo) ya es escalofriante (ni pensar lo que sería tenerlo a él como dentista con todo y música de consultorio, junto con el ruido del taladro.) ¡Yikes! Aparte de tener a Helena Bonham Carter otra vez y sin prótesis de maquillaje, la otra revelación aquí es Freddie Highmore, superando su actuación en “Finding Neverland” (donde competía en igual lid con Depp.) Puede que se hayan tomado ciertas libertades con el libro original, pero es posible que Roald Dahl las hubiese aprobado de buena manera.
En resumen, “Charlie And The Chocolate Factory” es un regreso de Burton a lo que mejor sabe hacer de la mano de su actor fetiche (Depp) hasta superar a “Willy Wonka And The Chocolate Factory.” Recomendación de Spiff-O-Rama: cuando vayan a verla en su sala de cine no consuman las reglamentarias cotufas y refrescos, vayan con dos barras de chocolate El Rey, concretamente una de 61% de cacao (cómanla primero) y luego sigan con la 73.5% de cacao. Aparte de que estarán a tono con la película, les será mucho más lisérgica y agradable de ver y de saborear. 4 estrellas y ½ de un máximo de 5.
Recomendación final: Si quieren verla en inglés con subtítulos en español, vayan a Cines Unidos El Marqués (es el único cine que se pasa original en la ciudad.) Se exhibe en la sala 7, no vaya a ser que vean a Willy Wonka fabricar tamales y tacos.
Irónicamente, tengo sentimientos encontrados con esta primera versión: tal vez por el hecho de haberla repetido hasta la saciedad con carácter de “estreno” que le endilgaba Radio Colombia Televisión (alias RCTV), quizás por el aspecto post hippie que se muestra en ella, pero sí estoy convencido de que era a causa de Gene Wilder, el cual para un niño que vea alguna de sus películas (con esa voz de doblaje más cercana a Tom y Jerry que a un ser humano) y que lo relacione con otro actor similar que hace igual clase de películas, pero en francés (el actor en cuestión se llama Pierre Richard; es ver un clon de Wilder: igual estatura, igual calvicie con afro similar a Bozo el Payaso –tan siniestro como los enanos en los circos-) puede generar confusión, amén de que salvo por “Young Frankenstein” dirigida por ese genio de la comedia en cine llamado Mel Brooks, en lo personal ver una película de Gene Wilder es verlas todas. Incluso, tiempo después de estrenada, el propio Roald Dahl desdeñó y atacó más de una vez esta adaptación.
Por ello, al saber el año pasado acerca del estreno de una nueva versión de "Charlie And The Chocolate Factory” (ahora sí se respeta el título del libro) las expectativas fueron buenas, y llegaron a cuotas de conteo regresivo y todo al ver que la dirección correría de la mano de uno de los directores más freaks del cine actual: el SEÑOR Tim Burton, acompañado por uno de los mejores actores de los últimos 15 años: el SEÑOR Johnny Depp. Y en gran medida han sido satisfechas.
El tono inicial de la película es una fusión de estilos entre “Metrópolis” de Fritz Lang y la obra capital de Burton “Edward Scissorhands” a partir del reflejo de la compañía Wonka desde el exterior y los colores apagados, a la manera de la mansión del inventor de Edward. No obstante, los interiores son brillantes, coloridos, pop art en su totalidad, mucho más cercanos a la visión de Dahl en su libro. Además, el tono retro 60 llega al punto de que uno esperaría ver en cualquier instante a The Monkees o bailarinas a go-go salir en pantalla; en su lugar son los Oompa-Loompas que llenan esas ausencias, y la música ultra cool del otro psicópata que acompaña siempre a Burton: Danny Elfman.
Es de destacar el homenaje a Stanley Kubrick y a su obra maestra “2001: A Space Odyssey” que se hace aquí. En manos de otro director sería una blasfemia, aquí Burton la respeta considerando el tono satírico y cómico presente en toda la película. Increíble, así como toda la estética de la película; garantizado que en más de una ocasión permanecerán boquiabiertos ante los decorados y los elementos (las ardillas son reales.) En “Charlie And The Chocolate Factory” Tim Burton se reivindica luego de dos películas disímiles e irregulares: el remake de “Planet Of The Apes” y “Big Fish” donde debió guardar el pez para un sancocho dominical. Aquí, Burton regresa con furia a su estilo tradicional: extravagante, freak y cuasi psicópata.
Las actuaciones. El SEÑOR Johnny Depp supera lo logrado antes en “Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl.” Si en ella homenajeaba a Keith Richards, aquí el paralelismo (aunque lo niegue) con Michael Jackson, con conductores de programas infantiles de la década de los 50 (Captain Kangaroo entre varios) , y por momentos hasta con Marilyn Manson lo hace muy cool, porque en vez de parecer una copia se nota que es una creación propia y convincente, algo que pocos actores en la actualidad pueden lograr (es de hacer notar la voz de Willy Wonka, creepy y a la vez cool, aparte que Depp es mejor actor de Gene Wilder.) Otro lujo es el tener a Christopher Lee como el padre de Willy Wonka, el dentista Wilbur Wonka. Aun cuando este personaje no se menciona en la novela original, el sólo hecho de ver a Lee de dentista (otra representación del mal en cierto modo) ya es escalofriante (ni pensar lo que sería tenerlo a él como dentista con todo y música de consultorio, junto con el ruido del taladro.) ¡Yikes! Aparte de tener a Helena Bonham Carter otra vez y sin prótesis de maquillaje, la otra revelación aquí es Freddie Highmore, superando su actuación en “Finding Neverland” (donde competía en igual lid con Depp.) Puede que se hayan tomado ciertas libertades con el libro original, pero es posible que Roald Dahl las hubiese aprobado de buena manera.
En resumen, “Charlie And The Chocolate Factory” es un regreso de Burton a lo que mejor sabe hacer de la mano de su actor fetiche (Depp) hasta superar a “Willy Wonka And The Chocolate Factory.” Recomendación de Spiff-O-Rama: cuando vayan a verla en su sala de cine no consuman las reglamentarias cotufas y refrescos, vayan con dos barras de chocolate El Rey, concretamente una de 61% de cacao (cómanla primero) y luego sigan con la 73.5% de cacao. Aparte de que estarán a tono con la película, les será mucho más lisérgica y agradable de ver y de saborear. 4 estrellas y ½ de un máximo de 5.
Warner Bros. Pictures presenta en asociación con Village Roadshow Productions. Una producción Zanuck Company/Plan B. Un film de Tim Burton. “Charlie And The Chocolate Factory.” Dirigida por Tim Burton. Escrita por John August, basada en el libro homónimo por Roald Dahl. Dirección de fotografía por Philippe Rousselot, AFC/ASC. Editada por Chris Lebenzon, ACE. Música por Danny Elfman. Diseño de vestuario por Gabriella Pescucci. Diseño de producción por Alex McDowell. Producción ejecutiva a cargo de Patrick McCormick, Felicity Dahl, Michael Siegel, Graham Burke y Bruce Berman. Producida por Brad Grey y Richard D. Zanuck. Protagonistas: Johnny Depp (Willy Wonka), Freddie Highmore (Charlie Bucket), David Kelly (Grandpa Joe), Helena Bonham Carter (Mother Bucket), Noah Taylor (Father Bucket), Missi Pyle (Mrs. Beauregarde), James Fox (Mr. Salt), Deep Roy (Oompa-Loompas), Christopher Lee (Dr. Wilbur Wonka), AnnaSophia Robb, (Violet Beauregarde), Jordan Fry (Mike Teavee), Philip Wiegratz (Augustus Gloop) y Julia Winter (Veruca Salt). Duración: 116 minutos.
Recomendación final: Si quieren verla en inglés con subtítulos en español, vayan a Cines Unidos El Marqués (es el único cine que se pasa original en la ciudad.) Se exhibe en la sala 7, no vaya a ser que vean a Willy Wonka fabricar tamales y tacos.

