Las Vegas no es la Ciudad del Pecado
Es cierto; Las Vegas no es la ciudad del pecado, al menos no ahora que compite en igual lid con Disneylandia, salvo en lo concerniente al juego legalizado. La verdadera ciudad del pecado es Basin City. Y más aun luego de haber visto la joya maestra de “Sin City.”
Para aquellos que no lo sepan, “Sin City” está inspirada en el comic del mismo nombre creado por Frank Miller donde se nota una influencia del film noir de los 40, la estética de Raymond Chandler, Mickey Spillane y Dashiell Hammet y el gusto y la reverencia por una de las leyendas del comic: William Gaines. Las historias (tres en total, aun cuando hay muchas más) se desarrollan en este entorno donde el blanco y negro es un elemento vital para sumergir al espectador dentro de lo sórdido y oscuro que quiere reflejar Miller. Las situaciones son llevadas al extremo con énfasis preciso en el color de la sangre –cambiante de acuerdo al personaje-, los detalles cromáticos (ojos, ropa, etc.) y los colores lavados (para resaltar dentro del lienzo.) Los hombres buenos son seres complejos y atormentados, los malos son arquetípicos, las mujeres son vengativas e inocentes a la vez; en definitiva, “Sin City” refleja con precisión todos estos universos, convirtiéndose en una obra maestra por derecho propio.
Y ese es el resultado al que ha llegado Robert Rodríguez al hacer la adaptación a cine en colaboración con el propio Frank Miller, al punto que le costó a Rodríguez el renunciar al Sindicato de Directores por compartir créditos de dirección con un no afiliado. Si para llegar a crear esta maravilla se vio forzado a renunciar, puede hacerlo miles de veces. No hace falta que un montón de tarados le digan qué es lo que debe o no hacer. Curiosamente, la secuencia inicial de “Sin City” es lo que se utilizó para convencer a Miller de llevar su obra maestra a la gran pantalla. En ella aparecen los personajes de The Man y una dama de rojo vestido que resalta del marco opaco de la ciudad. A su vez, este piloto sirvió para convencer al resto de los actores.
Lo cual demuestra lo eficiente que es Robert Rodríguez como director. Aun cuando ha hecho productos dispares en su filmografía, definitivamente “Sin City” viene a ser su obra maestra (sí, ya sabemos que a algunos les pueda parecer una exageración, pero es la pura verdad), ya que aquí condensa todo lo que ha sido su cuerpo de trabajo pasado para crear una clase magistral de dirección, fotografía y edición dentro del ambiente del comic, que en los últimos tiempos ha visto un énfasis en la psicología de los personajes en detrimento muchas veces del entretenimiento y de la estética del comic. No decimos que sea malo ello, al contrario, pero de vez en cuando provoca ver algo que no sea tan cerebral y sí más visceral, tal cual como cuando uno lee un comic. Ni qué decir de la dirección de Miller, a fin de cuentas es su criatura. Y para la historia el segmento dirigido por el amigo Quentin Tarantino (la conversación dentro del carro entre Dwight y Jackie Boy) donde aparte de ser algo común en el comic de Miller, el estilo directoral es tan extremo, tan grotesco, tan pulp, tan... Tarantino. Ese segmento, para aquel que no sepa este detalle, diría en el acto: esto es Tarantino.
Las actuaciones. En “Sin City” todo el mundo actúa bien, nadie desentona con el ambiente, desde Elijah Wood como el psicópata Kevin hasta gente como Rutger Hauer como el cardenal. Además uno puede ser testigo de un renacimiento: el de Mickey Rourke como Marv. Sin importar que su rostro esté cubierto de maquillaje, se aprecia una profundidad que ya quisieran para sí muchos actores que se hacen llamar serios.
Y “Sin City” es responsable por un fenómeno: el de las segundas mejores actuaciones. En primer lugar tenemos la de Josh Hartnett como The Man (la primera mejor actuación suya fue en "The Virgin Suicides” de Sofía Coppola) y en segundo lugar la de Bruce Willis como el detective Hartigan (al mismo nivel de su primera mejor actuación en pantalla: la del boxeador Butch en esa obra maestra llamada “Pulp Fiction”.) Otro fenómeno observable aquí es el de las mamitas. Sólo mencionaremos dos de ellas: Jaime King como las gemelas Goldie y Wendy y la mayor de ellas: Jessica Alba como Nancy Callahan. Definitivo, en Spiff-O-Rama elegimos a Jessica Alba como Mujer del Año y Mamita del Año 2005.
“Sin City”. Una maravilla de película. La elevación de Robert Rodríguez a las ligas de director de culto. Un tributo respetuoso al genial Frank Miller. Y un ejemplo de que todavía se puede hacer buen cine dentro de los linderos de Hollywood. Una película fija en cualquier selección de lo mejor de este año. Y en Spiff-O-Rama lo creemos así. No nos cansamos de decirlo, una obra maestra. Cinco estrellas de un máximo de cinco.
P.D. El proyecto de “Sin City” contempla dos secuelas. La primera se estipula para el 2006 y la segunda para el 2007; esto con el fin de llevar en su totalidad todas las historias del comic. Así que hay “Sin City” para rato.
Para aquellos que no lo sepan, “Sin City” está inspirada en el comic del mismo nombre creado por Frank Miller donde se nota una influencia del film noir de los 40, la estética de Raymond Chandler, Mickey Spillane y Dashiell Hammet y el gusto y la reverencia por una de las leyendas del comic: William Gaines. Las historias (tres en total, aun cuando hay muchas más) se desarrollan en este entorno donde el blanco y negro es un elemento vital para sumergir al espectador dentro de lo sórdido y oscuro que quiere reflejar Miller. Las situaciones son llevadas al extremo con énfasis preciso en el color de la sangre –cambiante de acuerdo al personaje-, los detalles cromáticos (ojos, ropa, etc.) y los colores lavados (para resaltar dentro del lienzo.) Los hombres buenos son seres complejos y atormentados, los malos son arquetípicos, las mujeres son vengativas e inocentes a la vez; en definitiva, “Sin City” refleja con precisión todos estos universos, convirtiéndose en una obra maestra por derecho propio.
Y ese es el resultado al que ha llegado Robert Rodríguez al hacer la adaptación a cine en colaboración con el propio Frank Miller, al punto que le costó a Rodríguez el renunciar al Sindicato de Directores por compartir créditos de dirección con un no afiliado. Si para llegar a crear esta maravilla se vio forzado a renunciar, puede hacerlo miles de veces. No hace falta que un montón de tarados le digan qué es lo que debe o no hacer. Curiosamente, la secuencia inicial de “Sin City” es lo que se utilizó para convencer a Miller de llevar su obra maestra a la gran pantalla. En ella aparecen los personajes de The Man y una dama de rojo vestido que resalta del marco opaco de la ciudad. A su vez, este piloto sirvió para convencer al resto de los actores.
Lo cual demuestra lo eficiente que es Robert Rodríguez como director. Aun cuando ha hecho productos dispares en su filmografía, definitivamente “Sin City” viene a ser su obra maestra (sí, ya sabemos que a algunos les pueda parecer una exageración, pero es la pura verdad), ya que aquí condensa todo lo que ha sido su cuerpo de trabajo pasado para crear una clase magistral de dirección, fotografía y edición dentro del ambiente del comic, que en los últimos tiempos ha visto un énfasis en la psicología de los personajes en detrimento muchas veces del entretenimiento y de la estética del comic. No decimos que sea malo ello, al contrario, pero de vez en cuando provoca ver algo que no sea tan cerebral y sí más visceral, tal cual como cuando uno lee un comic. Ni qué decir de la dirección de Miller, a fin de cuentas es su criatura. Y para la historia el segmento dirigido por el amigo Quentin Tarantino (la conversación dentro del carro entre Dwight y Jackie Boy) donde aparte de ser algo común en el comic de Miller, el estilo directoral es tan extremo, tan grotesco, tan pulp, tan... Tarantino. Ese segmento, para aquel que no sepa este detalle, diría en el acto: esto es Tarantino.
Las actuaciones. En “Sin City” todo el mundo actúa bien, nadie desentona con el ambiente, desde Elijah Wood como el psicópata Kevin hasta gente como Rutger Hauer como el cardenal. Además uno puede ser testigo de un renacimiento: el de Mickey Rourke como Marv. Sin importar que su rostro esté cubierto de maquillaje, se aprecia una profundidad que ya quisieran para sí muchos actores que se hacen llamar serios.
Y “Sin City” es responsable por un fenómeno: el de las segundas mejores actuaciones. En primer lugar tenemos la de Josh Hartnett como The Man (la primera mejor actuación suya fue en "The Virgin Suicides” de Sofía Coppola) y en segundo lugar la de Bruce Willis como el detective Hartigan (al mismo nivel de su primera mejor actuación en pantalla: la del boxeador Butch en esa obra maestra llamada “Pulp Fiction”.) Otro fenómeno observable aquí es el de las mamitas. Sólo mencionaremos dos de ellas: Jaime King como las gemelas Goldie y Wendy y la mayor de ellas: Jessica Alba como Nancy Callahan. Definitivo, en Spiff-O-Rama elegimos a Jessica Alba como Mujer del Año y Mamita del Año 2005.
“Sin City”. Una maravilla de película. La elevación de Robert Rodríguez a las ligas de director de culto. Un tributo respetuoso al genial Frank Miller. Y un ejemplo de que todavía se puede hacer buen cine dentro de los linderos de Hollywood. Una película fija en cualquier selección de lo mejor de este año. Y en Spiff-O-Rama lo creemos así. No nos cansamos de decirlo, una obra maestra. Cinco estrellas de un máximo de cinco.
Revolution Studios presenta. Una producción Troublemaker Studios. Un film de Robert Rodríguez y Frank Miller. “Frank Miller´s Sin City”. Dirigida por Frank Miller y Robert Rodríguez. Dirección adicional por Quentin Tarantino. Escrita por Frank Miller. Basada en la serie de novelas gráficas “Sin City” creadas y escritas por Frank Miller. Dirección de fotografía por Robert Rodríguez. Editada por Robert Rodríguez. Música por Robert Rodríguez, John Debney y Graeme Revell. Producida por Elizabeth Avellán, Robert Rodríguez y Frank Miller. Protagonistas: Jessica Alba (Nancy), Devon Aoki (Miho), Alexis Bledel (Becky), Powers Boothe (Senador Roark), Rosario Dawson (Gail), Benicio Del Toro (Jackie Boy), Michael Clarke Duncan (Manute), Carla Gugino (Lucille), Josh Hartnett (The Man), Rutger Hauer (Cardenal Roark), Jaime King (Goldie/Wendy), Michael Madsen (Bob), Brittany Murphy (Shellie), Clive Owen (Dwight), Mickey Rourke (Marv), Nick Stahl (Roark Jr./Yellow Bastard), Bruce Willis (Hartigan) e Elijah Wood (Kevin). Duración: 126 minutos.
P.D. El proyecto de “Sin City” contempla dos secuelas. La primera se estipula para el 2006 y la segunda para el 2007; esto con el fin de llevar en su totalidad todas las historias del comic. Así que hay “Sin City” para rato.

