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miércoles, diciembre 21, 2005

Cuñas Navideñas. El Espíritu Perverso de la Navidad

En Diciembre, junto con las hallacas, el pan de jamón, el pernil, el árbol de navidad, el frío, el alcohol, las gaitas (¡puagh!), los aguinaldos (en especial el “♪ Aquí estamos otra veez lo mismo que el otro año...♪” de Nancy Ramos), las utilidades, el dulce de lechoza, y demás condumios propios de la temporada, surgen como los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras los comerciales de navidad de los canales de televisión criollos.

Es importante puntualizar un hecho. Internacionalmente, los saludos de navidad de las plantas de televisión se limitan a un recordatorio de las fechas; salvo que involucre el aniversario de un canal, los mismos ven inútil, cuando no innecesario poner en pantalla a todo el plantel de artistas. Además participan dos hechos, al menos en Norteamérica: el primero que los programas de horario estelar son realizados por las divisiones de televisión de los estudios de Hollywood; y en segundo lugar que ya no se dice Navidad, puesto que otras religiones también celebran festividades en estas fechas, las cuales son Hannukah para los judíos y Kwanza para la comunidad negra.

Los saludos de navidad en el país empezaron a partir de la década de los 60, al ampliarse el espectro radioeléctrico con nuevas plantas y más artistas. En aquellos tiempos estos mensajes se fusionaban con los actos benéficos que organizaban los canales (célebre era el llamado Venemaratón, organizado por Venevisión para recolectar juguetes para niños abandonados.) Llegada la década de los 70, y con los avances tecnológicos y las alforjas llenas de dinero en plena Venezuela Saudita, los mensajes televisivos adquieren connotaciones de musical de Broadway. Eso sí con ciertas diferencias.

Mientras Venevisión mostraba a sus artistas en estudios con decoraciones pomposas y árboles de navidad comparables en tamaño al del Rockefeller Center, Radio Caracas Televisión se hizo experta en el uso constante y continuo año tras año del cartón piedra. Eso sin mencionar los temas musicales, ya que si Venevisión, como ya citamos, mezclaba aguinaldos (en un principio) y gaitas estilo Liza Minelli, el canal 2 hizo uso una vez de una soporífera versión de “Noche De Paz” en voces igual de narcotizantes como Nancy Ramos, Trino Mora, y demás “joyas” de la canción, para luego adoptar como suyo el ya psicópata acorde de: “♪ Estamos contentos pues termina otro gran año y queremos dar las gracias con toda sinceridaaad... ♪ ♪ Venezuela querida, a ti, nuestro agradecimiento, a ti... ♪”.

En los 80 mientras Venevisión continuaba con sus alardes de equipararse a ABC o incluso a NBC con sus artistas y sus flamboyantes comerciales navideños, Radio Caracas Televisión logró superar el “Estamos contentos...” por una variación del tema cual remix de New Order con “♪ Estamos contentos contigo con todos, con el año nuevo, con la navidaaaad... ♪”. Pero irónicamente no todo fue tan malo. Valga decir que hasta ahora la mejor cuña de navidad de la historia de la televisión venezolana se hizo en 1990, cuando el canal 2 abandonó a semejantes fantasmas musicales, y comisionó a Ilan Chester (cosa irónica siendo judío de nacimiento y Hare Krishna) a que creara un aguinaldo basado en los evangelios del Nuevo Testamento, como colofón al comercial basado en el mensaje del Nacimiento de Jesús a través de la historia y de las comunicaciones, desde el ángel que anuncio a los pastores, pasando por los sacerdotes en las iglesias medievales, notas telegráficas, llamadas telefónicas, emisoras de radio, prensa y televisión. Hasta ahora ha sido la única oportunidad en que hemos presenciado a los responsables de los traumas psicológicos a los que estamos sometidos en la actualidad (léase, la generación musical de los 80) haciendo algo decente; quizás como una suerte de canto de cisne porque después de 1990 se fueron por el caño todos ellos.

El problema es que toda esa buena intención murió al finalizar ese año. Porque al siguiente volvieron otra vez con “♪ Estamos contentos contigo con todos... ♪”. Y mientas tanto, Venevisión dejaba sus ínfulas musicales para otras oportunidades para dedicarse a copiar los tradicionales pregones de navidad contratando a Manuel Graterol Santander “Gratelolacho” para que hiciera las rimas que los llamados “artistas” iban a recitar, todo ello en escenarios de “nuestra Venezuela” (parafraseando a los locutores de cabina.) El problema está en que eran tan simples y patéticas estas rimas que era preferible que el canal 4 invirtieran mejor en que los mismos se aprendieran la recitación del “perro arrepentido” popularizada por ese icono llamado El Chavo del Ocho; al menos esta es más conmovedora.

Y por toda la década de los 90 y buena parte del nuevo milenio ha sido así en todos los canales. Y no mencionamos a Discovery Chávez (mejor conocido como Venezolana de Televisión) ni a Nevelet (leer al revés) porque han sido tan malos o iguales de pésimos sus mensajes como los de los dos principales canales privados.

Hasta llegar al 2005. Empezando por Venevisión, el cual se manda al principio una gritería del llano que no tiene nada que ver con lo tradicional de estas fechas, para saltar a un montón de niñatos haciendo reggaetón navideño (no vean estas escenas mientras comen una aceituna del pan de jamón, pueden terminar en una sala de emergencia), para acto seguido pasar a cada uno de los escenarios donde se hacen los programas. Hacemos aquí un alto para llamar la atención al hecho de que a nuestro amigo Harry Soto lo han puesto con varios de sus compañeros de labores del noticiero, pero siendo el productor del mismo, ¿no hubiese sido mejor exigir que lo pusieran al lado de Ana Vacarella, o mucho mejor al lado de Chiquinquirá Delgado?. En verdad nos hubiese gustado verte haciéndole amapuches a María Chiquinquirá. Volviendo al comercial, lo rematan los “fuckets” (nombre dado en Spiff-O-Rama a los monigotes esos que ponen en las tardes, que de tan malos no son aptos para ninguna edad; mucho menos para niños) mezcla de muppets (los cuales eran magníficos) con la palabra inglesa fuck. En resumen, la cuña es tan mala que verla en su totalidad puede causar ceguera permanente.

Irónicamente, la cuña del canal 2 tiene un poco más de espíritu navideño al principio, pero empeora al cambiar otra vez a música navideña en clave de reggaetón. ¿Qué seguirá a continuación, aguinaldos tocados con un peine y un pedazo de papel?. Apostamos a que sonará mejor que semejante bodrio.

Nevelet (leer al revés) ha ganado de calle el dudoso honor que otorgamos por primer año en Spiff-O-Rama por hacer el peor comercial de navidad del año. Consideremos que basa su mensaje en el nefasto show “Guarachazo Surf” (nombre registrado por Pedro Picapiedra para denominar su baile playero, aplicable al programa –si es que se le puede llamar así- “Guayoyo Express”), en donde mezclan el célebre “Cuento de Navidad” de Charles Dickens con su “show”. El problema se produce desde el inicio por el concepto planteado, digno de una noche de indigestión con hallacas frías y pan de jamón rancio. ¿Y a quién se le ocurrió la brillante idea de poner a Jaime Suárez como fantasma de alguna de las navidades?. Si lo sacan de la narración de noticias, su voz suena como si fuese de ultratumba, ideal para vender pompas fúnebres o espacios en el cementerio. Hubiese sido mejor si hacen el comercial sobre la base del perro Golden Retriever “Bambú”; por lo menos él es una imagen tierna propia de esta época, sin mencionar que es el mejor actor y animador del canal. Es más, deberían de ponerlo a narrar noticias.

En fin, hay tradiciones que son dignas de ser rescatadas en la Navidad, pero hay otras que no merecen ni siquiera ser vistas, so pena de perder neuronas en el intento. Disculpen por lo siguiente, pero hay que sacar lo malo del organismo, así que: “♪ Estamos contentos pues termina otro gran año y queremos dar las gracias con toda sinceridad. ♪ ♪ Estamos contentos pues gracias a su cariño siempre hemos conseguido el afecto populaar ♪ ♪ Venezuela querida, a ti, nuestro agradecimiento, a ti, pues estamos contentos del afecto que nos han brindado ♪ ♪ En estas Navidades, con Dios, reciban el abrazo, de paz, de todos sus amigos de Radio Caracas Televisión ♪ ♪ Radio Caracas Televisióoooooon ♪"