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martes, febrero 21, 2006

El Terrorismo que Fue (Y que Aun Es)

6 de septiembre de 1972. En el marco de los Vigésimos Juegos Olímpicos de la Era Moderna que se celebraban en la para entonces Alemania Occidental, un hecho cambia el espíritu y la seguridad de los juegos así como del mundo para siempre.

Un grupo de terroristas pertenecientes a una facción armada de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) denominada Septiembre Negro, irrumpe en las instalaciones de la villa olímpica en la ciudad de Munich secuestrando a 11 atletas y dos técnicos israelíes. Dentro de sus demandas exigían la liberación de 200 palestinos prisioneros en cárceles de Israel, así como un avión para escapar hacia Palestina. Sin embargo, el plan de rescate elaborado por el ejército y la policía alemana se convierte en un fracaso estrepitoso ante la mirada del mundo entero vía televisión. El saldo final es de todos muertos, tanto los secuestrados como los secuestradores, pero este suceso repercute en que el terrorismo y las acciones que cometen se conviertan en una suerte de espectáculo macabro que abarcó toda la década de los 70, entre secuestros de aviones, bombas en sitios públicos y asesinatos a mansalva entre muchas aberraciones. Es bajo este marco tan convulso que Steven Spielberg logra crear una película contundente y poderosa: “Munich.”

“Munich” se inicia con los sucesos antes mencionados –y que Steven se encarga de recordarnos a lo largo de la película- para continuar con la operación de venganza del gobierno israelí a cargo en ese entonces de la Primer Ministro Golda Meir, quien da la orden de asesinar a los 11 autores intelectuales del atentado en Munich y que eran piezas claves en el mundo palestino, tanto en la OLP como en Septiembre Negro. Todos estos hechos fueron absolutamente reales, incluso hay un documental transmitido recientemente por The History Channel sobre estos eventos.

Más la película también se enfoca en el drama personal de los hombres comisionados para tal labor, al tener que abandonar todo lo que tenían (casa, familia, hijos, estabilidad, incluso identidad –no existen para el gobierno israelí, ni figuran en archivos del Mossad-) en aras de defender el honor dañado por unos cuantos fanáticos, así como la seguridad de ese otro hogar llamado Israel.

Es con este tipo de material que Spielberg se luce con creces. Hay que considerar que en cuanto al drama, Steven se ha hecho una carrera irregular; es decir, ha pasado de dramas bien realizados estéticamente, pero sin fuerza dramática (caso de “The Color Purple”, “Empire Of The Sun”, “Always” y “Amistad”) a documentos definitorios de un buen cine con profundidad de emociones, actuaciones de antología y precisión artística (“Schindler´s List” y “Saving Private Ryan”). Y en este último renglón se ubica “Munich.”

Es comprensible el hecho de que no haya querido hacer la rutina habitual de promocionar por entrevistas la película, sino dejar que la misma hable por sí sola, ya que el material es tan delicado que aun sin adoptar una postura, siempre genera controversias. No obstante, la recreación de los hechos, sitios y lugares es tan precisa y tan exacta, que logra en el espectador el sumergirse dentro de los hechos y en el momento histórico; no se extrañen que al finalizar les parezca que siguen en la década de los 70. Además, el cuido en la producción es tal que la recreación de locaciones en Europa, Estados Unidos y en Israel es exactamente como montarse en una máquina del tiempo y llegar al pleno 1972. Es el medio perfecto para que Steven se luzca y demuestre lo buen director que es.

En el renglón actoral todos destacan, pero en particular tres de ellos merecen nuestra atención: Geoffrey Rush como el elemento del gobierno que hace que las ordenes se cumplan aunque el grupo de hombres no exista para el resto. Daniel Craig como el destinado a cumplir la palabra empeñada de vengar al pueblo de Israel. Y el extraordinario papel que Eric Bana logra al ponderar el deber y la obligación moral con la campaña que aceptó cumplir contra el valor moral y espiritual que significa ser un asesino en nombre de una sociedad y si es loable matar por honor.

Es todo ello que “Munich” logra atrapar, concientizar, reproducir la historia con exactitud y confrontar al espectador al llenarlo de preguntas y hacerlo debatir, algo de lo cual está muy escaso el cine en la actualidad donde se prefiere evadir a pensar. Un logro extraordinario de Steven Spielberg y un punto más a favor del buen cine. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco. Todo un clásico.

Dreamworks Pictures y Universal Pictures presentan. Una producción de Amblin Entertainment, Kennedy/Marshall y Barry Mendel en asociación con Alliance Atlantis Communications. Un film de Steven Spielberg. “Munich.” Dirigida por Steven Spielberg. Escrita por Tony Kushner y Eric Roth, basada en el libro “Vengance. The True Story of an Israeli Counter-Terrorist Team” de George Jonas. Música por John Williams. Editada por Michael Kahn, A.C.E. Dirección de fotografía por Janusz Kaminski, A.S.C. Diseño de vestuario por Joanna Johnston. Diseño de producción por Rick Carter. Producida por Kathleen Kennedy, Steven Spielberg, Barry Mendel y Colin Wilson. Protagonistas: Eric Bana (Avner), Daniel Craig (Steve), Ciaran Hinds (Carl), Mathieu Kassovitz (Robert), Hanns Zischler (Hans), Geoffrey Rush (Ephraim), Ayelet Zurer (Daphna), Michael Lonsdale (Papa), Mathieu Amalric (Louis), Gila Almagor (Madre de Avner) y Lynn Cohen (Golda Meir). 2005. Duración: 164 minutos.