El Verdadero Post Show de los Oscars
Luego de la entrega, el Baile del Gobernador, la fiesta de la revista Vanity Fair, la recepción que hace Elton John todos los años para la lucha contra el SIDA, la fiesta de la revista Rolling Stone, además de cada una de las fiestas organizadas por los diferentes estudios de cine; y luego de la champaña, el salmón, el caviar, las cenas, los postres y los innumerables martinis bebidos toda la noche; dormida ya la resaca y guardado el smoking para el próximo evento, Spiff-O-Rama les trae el verdadero post show de la 78va. Entrega de los Premios de la Academia; es decir, los Oscars. Categoría por categoría, se hará un análisis en detalle de los ganadores y lo que significa cada victoria.
Empezamos por el batacazo, el final de fotografía que se produjo en la elección a la mejor película, donde resultó ganadora “Crash.” Por encima de la gran favorita que era “Brokeback Mountain” y la teoría aceptada por todos de que iba a ganar, la Academia se decantó por una historia de diferencias raciales y encuentros con mucho de localismo citadino (el de la ciudad de Los Ángeles) por encima de una historia de amor polémica y con una visión universal. Aparentemente no quisieron dar el brazo a torcer ante la aceptación de la homosexualidad en el renglón máximo, sólo dando el reconocimiento en la categoría de mejor actor.
El Oscar para Ang Lee significó un acto de compensación ante el hecho de que “Brokeback Mountain” no iba a ganar, aunque hay que verlo como un reconocimiento que afortunadamente llega, si bien merecía el premio por sus películas anteriores. Lo extraño en el renglón de los guiones es la premiación a los dos guiones más débiles del año; a saber, los de “Crash” y de “Brokeback Mountain.” Como ya se ha mencionado en las correspondientes criticas, en el primero la ausencia de profundidad en los personajes y el apoyo en la fuerza de la imagen, y en el segundo la falta de desarrollo en la caracterización de las acciones y por extensión, de las emociones. En su lugar, el premio a “Brokeback Mountain” no debería ser para los guionistas, sino para los actores por transmitir ante la ausencia de un libro consistente.
Y es bueno acotar el premio por mejor edición por “Crash.” Otra vez prevaleció el sentido de la inmediatez ante el trabajo sutil de una buena edición. Eso quiere decir que las próximas películas serán hiperfragmentadas a la manera de los comerciales de televisión, más no llegando al nivel de los video clips.
Los correspondientes premios para Philip Seymour Hoffman por el protagónico de “Capote” y a Reese Whiterspoon por “Walk The Line” ratifican el compromiso que ambos actores le dieron a sus personajes, una buena muestra de cómo se deben hacer las cosas. Igualmente, en los apartados de actores de reparto se hizo justicia al otorgársele los galardones a George Clooney y a Rachel Weisz por sus papeles en “Syriana” y en “The Constant Gardener.” En el primer caso sabemos del papelazo hecho por Clooney; en el segundo estamos obligados a ver la película para emitir un juicio de valor sobre el Oscar para Rachel Weisz.
Sí creemos que “Tsosi”, ganadora como mejor película de habla no inglesa, aunque existan opiniones que la dan como una buena película, por lo poco que hemos podido ver, la misma parece “Ciudad De Dios” versión África. Era de suponer que una película nominada hecha en Palestina no ganara en este renglón, considerando el hecho de la mayoría judía que domina el mercado de Hollywood. Y no es que estemos en contra de los judíos –ESO NUNCA-, pero es también cierto que si una película es buena, no importa de donde venga, merece ser reconocida por todos los medios.
En la categoría de film animado, prevaleció la convención por encima del avance. Es cierto que la técnica de filmación aplicada en "Wallace & Gromit: The Curse Of The Were-Rabbit" tiene su truco (filmar 10 minutos lleva 1 día), pero es verdad que argumentalmente es un producto eminentemente infantil, en contraste con “Tim Burton's Corpse Bride”, más dirigido a un público variado en edades.
Haciendo uso de la adivinación pura, llegamos a acertarla en el renglón de canción original por "It's Hard Out Here For A Pimp" de la película "Hustle & Flow"; ya van dos veces en que una canción de rap gana en esta categoría: la primera vez fue la canción “Lose Yourself” compuesta por Eminem para la película “8 Mile.” A lo mejor la Academia quiere evitar que vayan a hacer desmanes los residentes del área de Compton, en Los Ángeles. Al igual que en el renglón de cortometraje animado, ganado por "The Moon And The Son: An Imagined Conversation." Adivinación sin bola de cristal.
Era más que obvio que en los apartados técnicos, el gran ganador iba a ser “King Kong;” a decir verdad, no hay que ser brujo para acertar, así como el mejor maquillaje para "The Chronicles of Narnia: The Lion, The Witch And The Wardrobe." Más asombra que “Memoirs Of A Geisha” ganara el premio a mejor cinematografía, amén de mejor vestuario y dirección de arte. Habrá que ver, así la historia sea un soporífero garantizado.
Estaba escrito de antemano que “March Of The Penguins” se haría acreedora del premio al mejor documental; a decir verdad, es el único film taquillero que mereció un premio importante. En los otros apartados documentales, las elecciones fueron más que acertadas, en particular en "A Note Of Triumph: The Golden Age Of Norman Corwin" como mejor cortometraje documental. En cierto modo es un reconocimiento a un hombre pionero de las transmisiones radiales cual es Norman Corwin. Otro modo de admitir por parte de la Academia de que no iba a ganar “Good Night, And Good Luck.”
Estuvo más que merecido el Oscar por la trayectoria a ese genio llamado Robert Altman, aunque debió haberlo ganado las 4 veces anteriores en que estuvo nominado como mejor director; a saber, por “M*A*S*H”, “Nashville”, “The Player” y “Short Cuts.” Pero eso también demuestra que no hace falta el reconocimiento en estatuillas si se hace un trabajo de calidad al pasar de los años, cual es el caso de Altman. Preocupante fue ver a Lauren Bacall presentando un clip sobre el film noir, no por el clip en sí, sino por el estado de salud de Bacall. Daba la impresión de que se iba a desmayar en pleno escenario; desconocemos si tiene algún padecimiento de salud.
Jon Stewart estuvo políticamente incorrecto, como siempre lo hace en su “The Daily Show”, burlándose de todos: desde Angelina Jolie para justificar la audiencia televisiva (o la falta de ella), hasta Dick Cheney por su “desliz” al dispararle por error a un amigo en una cacería, o al envidiar a George Clooney cuando le dice a cada una de sus citas femeninas luego de haber dormido con ellas: “Good night and good luck.” Buen detalle al principio de mostrar a los presentadores recientes del Oscar rechazar la oferta de animar; particularmente graciosos los de Billy Cristal y Chris Rock parodiando a “Brokeback Mountain”, el de Steve Martin “cuidando a sus hijos”, el de David Letterman “cuidando a los hijos de Steve Martin” y el de Mel Gibson narrado en lengua maya. Hay que reconocer también el esfuerzo de los productores televisivos por acortar lo más posible la transmisión, al menos este año se vio más dinámica en comparación con años anteriores, donde fácilmente se llegaba a las 4 horas.
Y para terminar, y aun cuando no la hayamos pegado en la categoría de mejor película, haciendo un balance de las predicciones hechas, llegamos a ver que de 24 categorías acertamos en 13 de las mismas, lo cual no está nada mal para ser la primera vez que Spiff-O-Rama hace su selección para los Oscars. Quien sabe, a lo mejor el próximo año se hacen las predicciones y una transmisión vía webcast desde el propio Teatro Kodak en Hollywood. En resumen, la Academia hizo una selección correcta, no polémica, de ganadores. Tal vez no hayan sido premiados todos los que deseábamos que lo fuesen, pero al final, lo que debe prevalecer es la integridad artística y el buen cine.
Empezamos por el batacazo, el final de fotografía que se produjo en la elección a la mejor película, donde resultó ganadora “Crash.” Por encima de la gran favorita que era “Brokeback Mountain” y la teoría aceptada por todos de que iba a ganar, la Academia se decantó por una historia de diferencias raciales y encuentros con mucho de localismo citadino (el de la ciudad de Los Ángeles) por encima de una historia de amor polémica y con una visión universal. Aparentemente no quisieron dar el brazo a torcer ante la aceptación de la homosexualidad en el renglón máximo, sólo dando el reconocimiento en la categoría de mejor actor.
El Oscar para Ang Lee significó un acto de compensación ante el hecho de que “Brokeback Mountain” no iba a ganar, aunque hay que verlo como un reconocimiento que afortunadamente llega, si bien merecía el premio por sus películas anteriores. Lo extraño en el renglón de los guiones es la premiación a los dos guiones más débiles del año; a saber, los de “Crash” y de “Brokeback Mountain.” Como ya se ha mencionado en las correspondientes criticas, en el primero la ausencia de profundidad en los personajes y el apoyo en la fuerza de la imagen, y en el segundo la falta de desarrollo en la caracterización de las acciones y por extensión, de las emociones. En su lugar, el premio a “Brokeback Mountain” no debería ser para los guionistas, sino para los actores por transmitir ante la ausencia de un libro consistente.
Y es bueno acotar el premio por mejor edición por “Crash.” Otra vez prevaleció el sentido de la inmediatez ante el trabajo sutil de una buena edición. Eso quiere decir que las próximas películas serán hiperfragmentadas a la manera de los comerciales de televisión, más no llegando al nivel de los video clips.
Los correspondientes premios para Philip Seymour Hoffman por el protagónico de “Capote” y a Reese Whiterspoon por “Walk The Line” ratifican el compromiso que ambos actores le dieron a sus personajes, una buena muestra de cómo se deben hacer las cosas. Igualmente, en los apartados de actores de reparto se hizo justicia al otorgársele los galardones a George Clooney y a Rachel Weisz por sus papeles en “Syriana” y en “The Constant Gardener.” En el primer caso sabemos del papelazo hecho por Clooney; en el segundo estamos obligados a ver la película para emitir un juicio de valor sobre el Oscar para Rachel Weisz.
Sí creemos que “Tsosi”, ganadora como mejor película de habla no inglesa, aunque existan opiniones que la dan como una buena película, por lo poco que hemos podido ver, la misma parece “Ciudad De Dios” versión África. Era de suponer que una película nominada hecha en Palestina no ganara en este renglón, considerando el hecho de la mayoría judía que domina el mercado de Hollywood. Y no es que estemos en contra de los judíos –ESO NUNCA-, pero es también cierto que si una película es buena, no importa de donde venga, merece ser reconocida por todos los medios.
En la categoría de film animado, prevaleció la convención por encima del avance. Es cierto que la técnica de filmación aplicada en "Wallace & Gromit: The Curse Of The Were-Rabbit" tiene su truco (filmar 10 minutos lleva 1 día), pero es verdad que argumentalmente es un producto eminentemente infantil, en contraste con “Tim Burton's Corpse Bride”, más dirigido a un público variado en edades.
Haciendo uso de la adivinación pura, llegamos a acertarla en el renglón de canción original por "It's Hard Out Here For A Pimp" de la película "Hustle & Flow"; ya van dos veces en que una canción de rap gana en esta categoría: la primera vez fue la canción “Lose Yourself” compuesta por Eminem para la película “8 Mile.” A lo mejor la Academia quiere evitar que vayan a hacer desmanes los residentes del área de Compton, en Los Ángeles. Al igual que en el renglón de cortometraje animado, ganado por "The Moon And The Son: An Imagined Conversation." Adivinación sin bola de cristal.
Era más que obvio que en los apartados técnicos, el gran ganador iba a ser “King Kong;” a decir verdad, no hay que ser brujo para acertar, así como el mejor maquillaje para "The Chronicles of Narnia: The Lion, The Witch And The Wardrobe." Más asombra que “Memoirs Of A Geisha” ganara el premio a mejor cinematografía, amén de mejor vestuario y dirección de arte. Habrá que ver, así la historia sea un soporífero garantizado.
Estaba escrito de antemano que “March Of The Penguins” se haría acreedora del premio al mejor documental; a decir verdad, es el único film taquillero que mereció un premio importante. En los otros apartados documentales, las elecciones fueron más que acertadas, en particular en "A Note Of Triumph: The Golden Age Of Norman Corwin" como mejor cortometraje documental. En cierto modo es un reconocimiento a un hombre pionero de las transmisiones radiales cual es Norman Corwin. Otro modo de admitir por parte de la Academia de que no iba a ganar “Good Night, And Good Luck.”
Estuvo más que merecido el Oscar por la trayectoria a ese genio llamado Robert Altman, aunque debió haberlo ganado las 4 veces anteriores en que estuvo nominado como mejor director; a saber, por “M*A*S*H”, “Nashville”, “The Player” y “Short Cuts.” Pero eso también demuestra que no hace falta el reconocimiento en estatuillas si se hace un trabajo de calidad al pasar de los años, cual es el caso de Altman. Preocupante fue ver a Lauren Bacall presentando un clip sobre el film noir, no por el clip en sí, sino por el estado de salud de Bacall. Daba la impresión de que se iba a desmayar en pleno escenario; desconocemos si tiene algún padecimiento de salud.
Jon Stewart estuvo políticamente incorrecto, como siempre lo hace en su “The Daily Show”, burlándose de todos: desde Angelina Jolie para justificar la audiencia televisiva (o la falta de ella), hasta Dick Cheney por su “desliz” al dispararle por error a un amigo en una cacería, o al envidiar a George Clooney cuando le dice a cada una de sus citas femeninas luego de haber dormido con ellas: “Good night and good luck.” Buen detalle al principio de mostrar a los presentadores recientes del Oscar rechazar la oferta de animar; particularmente graciosos los de Billy Cristal y Chris Rock parodiando a “Brokeback Mountain”, el de Steve Martin “cuidando a sus hijos”, el de David Letterman “cuidando a los hijos de Steve Martin” y el de Mel Gibson narrado en lengua maya. Hay que reconocer también el esfuerzo de los productores televisivos por acortar lo más posible la transmisión, al menos este año se vio más dinámica en comparación con años anteriores, donde fácilmente se llegaba a las 4 horas.
Y para terminar, y aun cuando no la hayamos pegado en la categoría de mejor película, haciendo un balance de las predicciones hechas, llegamos a ver que de 24 categorías acertamos en 13 de las mismas, lo cual no está nada mal para ser la primera vez que Spiff-O-Rama hace su selección para los Oscars. Quien sabe, a lo mejor el próximo año se hacen las predicciones y una transmisión vía webcast desde el propio Teatro Kodak en Hollywood. En resumen, la Academia hizo una selección correcta, no polémica, de ganadores. Tal vez no hayan sido premiados todos los que deseábamos que lo fuesen, pero al final, lo que debe prevalecer es la integridad artística y el buen cine.


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