Petróleo, Poder e Intereses
No importa el gobierno, ni el tipo de régimen que impere; si existe petróleo de por medio, todo vale, literalmente. Por igual, no importa el tipo de empresa o entidad financiera; si involucra petróleo, cualquier método para conseguirlo, refinarlo y procesarlo es tan válido como robar un caramelo a un niño. Y bajo este pecado capital tan inherente al ser humano como es la codicia, se basa “Syriana.”
El film está basado ligeramente en la novela “See No Evil”, un recuento de memorias y vivencias del veterano agente de la CIA Robert Baer. Tanto la adaptación como la dirección corren por cuenta de Stephen Gaghan (quien también escribió esa maravilla de película llamada “Traffic”), y no decepciona para nada esta segunda incursión de él como guionista y su primera como director. El ritmo de la película lleva a la reflexión constante sobre intereses creados, ambición empresarial, terrorismo, implicaciones geopolíticas, y las consecuencias de dichos actos, todo ello a partir de cuatro historias que se entrecruzan. Y esto es lo que sucede al tener un guión excelente y bien diagramado. De entrada decimos que es superior al de la oscarizada “Crash”, con el mérito de tener porciones significativas habladas en farsi y árabe.
El tiempo directoral que le imprime Gaghan es digno representante de ese estilo duro que ayudaron a desarrollar en los 70 directores del calibre de Sidney Lumet, Alan J. Pakula, Sydney Pollack, John Frankenheimer y Costa Gravas. Una dirección curiosamente sin compromisos políticos (aunque el tinte de la misma sea casi próximo a la denuncia política) y más dedicada a hacer del espectador un ente pensante que tenga la capacidad que establecer su propio criterio. Si “Syriana” hubiese sido estrenada en aquella época, fácilmente podría haber ingresado en esa lista de títulos clásicos como “Z”, “Three Days Of The Condor”, “Serpico”, “All The President´s Men”, “Dog Day Afternoon” o “The Manchurian Candidate”, por citar unos cuantos.
La fotografía a cargo de Robert Elswit es digna de todo reconocimiento al lograr que la cámara capte esa iluminación tan poderosamente cargada del desierto en los diferentes bloques horarios, en contraste con los tonos apagados de Europa y Estados Unidos, así como de bajar un poco la luz en los momentos fuertes para que el guión tenga oportunidad de destacarse. Igualmente la música ayuda con estos fines, siendo dramática sin caer en lo cursi.
Y en el renglón actoral los resultados son extraordinarios. George Clooney comprueba aquí que su Oscar por mejor actor secundario estaba más que merecido; más allá de aumentar 30 libras de peso y de usar barba, además de representar al citado Robert Baer, su calidad actoral se demuestra con creces, dando a entender que con un buen guión se obtienen resultados extraordinarios. Seguido muy de cerca por Matt Damon, quien sigue dando buenas muestras de buenas actuaciones, al mismo tiempo que Jeffrey Wright, Alexander Siddig y Mazhar Munir. Ellos 5 son los que llevan el mayor peso en “Syriana.” Y si esto resulta poco, el resto del elenco es de lujo total: Christopher Plummer, Amanda Peet, Chris Cooper, William C. Mitchell y Sahhid Ahmed. Todos ellos contribuyen a hacer de “Syriana” lo que es: una buena película.
Sin temor a estar equivocados, podemos decir que “Syriana” es uno de los mejores thrillers políticos de los últimos tiempos. Ya hacía falta que el cine obligara a pensar más que a estupidizar. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.
El film está basado ligeramente en la novela “See No Evil”, un recuento de memorias y vivencias del veterano agente de la CIA Robert Baer. Tanto la adaptación como la dirección corren por cuenta de Stephen Gaghan (quien también escribió esa maravilla de película llamada “Traffic”), y no decepciona para nada esta segunda incursión de él como guionista y su primera como director. El ritmo de la película lleva a la reflexión constante sobre intereses creados, ambición empresarial, terrorismo, implicaciones geopolíticas, y las consecuencias de dichos actos, todo ello a partir de cuatro historias que se entrecruzan. Y esto es lo que sucede al tener un guión excelente y bien diagramado. De entrada decimos que es superior al de la oscarizada “Crash”, con el mérito de tener porciones significativas habladas en farsi y árabe.
El tiempo directoral que le imprime Gaghan es digno representante de ese estilo duro que ayudaron a desarrollar en los 70 directores del calibre de Sidney Lumet, Alan J. Pakula, Sydney Pollack, John Frankenheimer y Costa Gravas. Una dirección curiosamente sin compromisos políticos (aunque el tinte de la misma sea casi próximo a la denuncia política) y más dedicada a hacer del espectador un ente pensante que tenga la capacidad que establecer su propio criterio. Si “Syriana” hubiese sido estrenada en aquella época, fácilmente podría haber ingresado en esa lista de títulos clásicos como “Z”, “Three Days Of The Condor”, “Serpico”, “All The President´s Men”, “Dog Day Afternoon” o “The Manchurian Candidate”, por citar unos cuantos.
La fotografía a cargo de Robert Elswit es digna de todo reconocimiento al lograr que la cámara capte esa iluminación tan poderosamente cargada del desierto en los diferentes bloques horarios, en contraste con los tonos apagados de Europa y Estados Unidos, así como de bajar un poco la luz en los momentos fuertes para que el guión tenga oportunidad de destacarse. Igualmente la música ayuda con estos fines, siendo dramática sin caer en lo cursi.
Y en el renglón actoral los resultados son extraordinarios. George Clooney comprueba aquí que su Oscar por mejor actor secundario estaba más que merecido; más allá de aumentar 30 libras de peso y de usar barba, además de representar al citado Robert Baer, su calidad actoral se demuestra con creces, dando a entender que con un buen guión se obtienen resultados extraordinarios. Seguido muy de cerca por Matt Damon, quien sigue dando buenas muestras de buenas actuaciones, al mismo tiempo que Jeffrey Wright, Alexander Siddig y Mazhar Munir. Ellos 5 son los que llevan el mayor peso en “Syriana.” Y si esto resulta poco, el resto del elenco es de lujo total: Christopher Plummer, Amanda Peet, Chris Cooper, William C. Mitchell y Sahhid Ahmed. Todos ellos contribuyen a hacer de “Syriana” lo que es: una buena película.
Sin temor a estar equivocados, podemos decir que “Syriana” es uno de los mejores thrillers políticos de los últimos tiempos. Ya hacía falta que el cine obligara a pensar más que a estupidizar. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.
Warner Bros. Pictures presenta. Un film de Stephen Gaghan. “Syriana.” Dirigida por Stephen Gaghan. Escrita por Stephen Gaghan. Inspirada en el libro “See No Evil” de Robert Baer. Música por Alexander Desplat. Dirección de fotografía por Robert Elswit, A.S.C. Editada por Tim Squyres, A.C.E. Diseño de producción por Dan Weil. Producida por Jennifer Fox, Michael Nozik y Georgia Kacandes. Protagonistas: George Clooney (Bob Barnes), Matt Damon (Bryan Woodman), Jeffrey Wright (Bennett Holiday), Chris Cooper (Jimmy Pope), William Hurt (Stan Goff), Mazhar Munir (Wasim Ahmed Khan), Tim Blake Nelson (Danny Dalton), Amanda Peet (Julie Woodman), Christopher Plummer (Dean Whiting), William C. Mitchell (Bennett Holiday Sr.), Shahid Ahmed (Saleem Ahmed Khan) y Alexander Siddig (Príncipe Nasir Al-Subaai). Duración: 122 minutos.


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