Cuando La Música Vestía de Negro
Miembro del Hall de la Fama de los Compositores. Y junto con Elvis Presley, miembro de tanto el Hall de la Fama de la Música Country como del Hall de la Fama del Rock ´N Roll. Un artista tan de avanzada en los 60 que sonaba diferente entre el mar de incienso y marihuana que abundaba en la música de esa época, así como en estos tiempos donde colaboró con gente como U2 (la canción “The Wanderer”, última del disco “Zooropa” de 1993, y que suena brevemente en el film de Wim Wenders “Faraway! So Close” del mismo año), el productor Rick Rubin y mantenerse aun en la fama antes de morir al hacer una histórica versión de la canción número 14 –el último track- del épico “The Downward Spiral” de Nine Inch Nails; el tema “Hurt.” Sólo él se atrevió a ser diferente y a la vez ser auténtico; el SEÑOR Johnny Cash.
Ante semejante genio, era menester hacer un homenaje en película a un personaje digno de La Ilíada, con sus alzas, bajas, glorias y profundidades. Y es por ello la razón de ser de “Walk The Line.” Para aquellos que deseen saberlo, el título es uno de los éxitos más populares de Johnny Cash.
Si bien el film se enfoca en la carrera y la vida de Cash entre su infancia y el año 1968 cuando se grabó su célebre disco en vivo en la prisión Folson, buena parte del mismo está dedicada a la historia de amor entre él y su eterna compañera June Carter, desde el momento en que la oye por radio como niña artista en su infancia hasta su relación primero como compañeros, luego como amantes con todos sus altibajos inherentes a toda pareja, más aun si son artistas. Es estupenda la narración cuando en el lejano 1954 se estaba pariendo lo que se llamaría rock ´n roll en los Estudios Sun de Tennesse, propiedad de Sam Phillips, y que en su momento tuvo en su plantilla de músicos lo que luego se conocería como “el cuarteto del millón de dólares”; es decir, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Elvis Presley y Johnny Cash.
El desarrollo de la película es tradicional como todo biopic que se respete: infancia de privaciones, servicio militar, lucha por darse a conocer, éxito, caída, adicciones, cárcel, redención. Esto viene dado por el guión; bastante preciso y ajustado a los hechos. La ligera falla que notamos en “Walk The Line” viene de la mano del director James Mangold, el cual no alcanza a desarrollar un trabajo limpio en varios elementos de la película. Y no es la primera vez que le sucede: en 1999 al dirigir el film “Girl, Interrupted” se suponía que iba a ser un vehículo para que Winona Ryder se alzara con muchos reconocimientos, más al final quien se robó la película fue Angelina Jolie, la cual se ganó el Oscar al año siguiente. Es decir, tanto el guión como la película “Walk The Line” son poderosos; el que no la hace bien es el director. Más la edición y la dirección tanto en fotografía como artística, compensan las carencias directorales, al igual que la música presente durante todo el film, desde spirituals y gospells al principio hasta llegar al buen rock ´n roll y country de calidad, del bueno, no de los farsantes de hoy que compiten con las bandas pop por verse más bonitos que la competencia y que creen que a punta de blue jeans y sombreros de vaqueros ya saben hacer música country. La decoración, vestuarios y locaciones ayudan en grado sumo a que la historia sea creíble y agradable.
Es lógico suponer que ante la ausencia de una dirección eficiente, los actores estarían perdidos, más esto no es así. Joaquín Phoenix se mete en la piel de Johnny Cash hasta hacerlo suyo en todo: la actitud, el porte, la voz (tan oscura y poderosa como la del verdadero Johnny). La gran sorpresa aquí con todo y Oscar más que merecido es Reese Witherspoon, quien hace una actuación monstruo, dejando de lado sus papeles de rubia tonta o de dama inocente y virginal; por fin hace el papel de mujer y, lo mejor de todo, canta muy bien. En una palabra tanto para Joaquín como para Reese: extraordinarios. Igualmente el resto del elenco lo hace a cabalidad.
Tal vez en manos de otro director hubiese sido una película memorable, pero aun así “Walk The Line” es una buena recomendación para todo aquel que guste de los personajes rudos y talentosos, lo cual era Johnny Cash, así como para todo amante del rock a fin de conocer cómo empezó todo y su impacto como forma cultural. Eso sí, si esperan ver entretenimiento fácil no lo van a encontrar aquí, esperen a que en algún momento en el futuro a alguien se le ocurra hacer “Amor A Ritmo De Reggaetón”, más digno de una telenovela de Televisa que de una producción de Hollywood. “Walk The Line” es para los amantes de la buena música. Cuatro Estrellas de un máximo de Cinco.
Ante semejante genio, era menester hacer un homenaje en película a un personaje digno de La Ilíada, con sus alzas, bajas, glorias y profundidades. Y es por ello la razón de ser de “Walk The Line.” Para aquellos que deseen saberlo, el título es uno de los éxitos más populares de Johnny Cash.
Si bien el film se enfoca en la carrera y la vida de Cash entre su infancia y el año 1968 cuando se grabó su célebre disco en vivo en la prisión Folson, buena parte del mismo está dedicada a la historia de amor entre él y su eterna compañera June Carter, desde el momento en que la oye por radio como niña artista en su infancia hasta su relación primero como compañeros, luego como amantes con todos sus altibajos inherentes a toda pareja, más aun si son artistas. Es estupenda la narración cuando en el lejano 1954 se estaba pariendo lo que se llamaría rock ´n roll en los Estudios Sun de Tennesse, propiedad de Sam Phillips, y que en su momento tuvo en su plantilla de músicos lo que luego se conocería como “el cuarteto del millón de dólares”; es decir, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Elvis Presley y Johnny Cash.
El desarrollo de la película es tradicional como todo biopic que se respete: infancia de privaciones, servicio militar, lucha por darse a conocer, éxito, caída, adicciones, cárcel, redención. Esto viene dado por el guión; bastante preciso y ajustado a los hechos. La ligera falla que notamos en “Walk The Line” viene de la mano del director James Mangold, el cual no alcanza a desarrollar un trabajo limpio en varios elementos de la película. Y no es la primera vez que le sucede: en 1999 al dirigir el film “Girl, Interrupted” se suponía que iba a ser un vehículo para que Winona Ryder se alzara con muchos reconocimientos, más al final quien se robó la película fue Angelina Jolie, la cual se ganó el Oscar al año siguiente. Es decir, tanto el guión como la película “Walk The Line” son poderosos; el que no la hace bien es el director. Más la edición y la dirección tanto en fotografía como artística, compensan las carencias directorales, al igual que la música presente durante todo el film, desde spirituals y gospells al principio hasta llegar al buen rock ´n roll y country de calidad, del bueno, no de los farsantes de hoy que compiten con las bandas pop por verse más bonitos que la competencia y que creen que a punta de blue jeans y sombreros de vaqueros ya saben hacer música country. La decoración, vestuarios y locaciones ayudan en grado sumo a que la historia sea creíble y agradable.
Es lógico suponer que ante la ausencia de una dirección eficiente, los actores estarían perdidos, más esto no es así. Joaquín Phoenix se mete en la piel de Johnny Cash hasta hacerlo suyo en todo: la actitud, el porte, la voz (tan oscura y poderosa como la del verdadero Johnny). La gran sorpresa aquí con todo y Oscar más que merecido es Reese Witherspoon, quien hace una actuación monstruo, dejando de lado sus papeles de rubia tonta o de dama inocente y virginal; por fin hace el papel de mujer y, lo mejor de todo, canta muy bien. En una palabra tanto para Joaquín como para Reese: extraordinarios. Igualmente el resto del elenco lo hace a cabalidad.
Tal vez en manos de otro director hubiese sido una película memorable, pero aun así “Walk The Line” es una buena recomendación para todo aquel que guste de los personajes rudos y talentosos, lo cual era Johnny Cash, así como para todo amante del rock a fin de conocer cómo empezó todo y su impacto como forma cultural. Eso sí, si esperan ver entretenimiento fácil no lo van a encontrar aquí, esperen a que en algún momento en el futuro a alguien se le ocurra hacer “Amor A Ritmo De Reggaetón”, más digno de una telenovela de Televisa que de una producción de Hollywood. “Walk The Line” es para los amantes de la buena música. Cuatro Estrellas de un máximo de Cinco.
Fox 2000 Pictures presenta en asociación con Sony Pictures. Un film de James Mangold. “Walk The Line.” Dirigida por James Mangold. Escrita por Johnny Cash. Música original por T-Bone Burnett y Johnny Cash. Edición por Michael McCusker. Dirección de fotografía por Phedon Papamichael. Diseño de vestuario por Arianne Phillips. Reparto por Lisa Beach. Diseño de producción por David J. Bomba. Producción ejecutiva por John Carter Cash. Producida por James Keach. Protagonistas: Joaquín Phoenix (Johnny Cash), Reese Witherspoon (June Carter), Ginnifer Goodwin (Vivian Liberto), Robert Patrick (Ray Cash), Dallas Roberts (Sam Phillips), Larry Bagby (Marshall Grant), Shelby Lynne (Carrie Cash), Tyler Hilton (Elvis Presley), Waylon Malloy Payne (Jerry Lee Lewis), Shooter Jennings (Waylon Jennings), Johnathan Rice (Roy Orbison) y Lucas Till (Jack Cash). 2005. Duración: 138 minutos.


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