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miércoles, junio 28, 2006

Hasta Los Grandes Se Pueden Equivocar



Prácticamente, desde que vimos su actuación diferida en el Live Aid de 1985 (en especial al interpretar “Sunday Bloody Sunday”), nos hemos declarado fans A1 de U2. Nuestra admiración llegó a niveles de culto con la aparición de “The Joshua Tree” en 1987, con el film “Rattle & Hum” de 1988, y con su período de experimentación industrial que llevó a los discos “Achtung, Baby!” de 1991, “Zooropa” de 1993 y al single “Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me” de 1995. Inclusive les aceptamos que quisieran hacer música bailable en el disco “Pop” de 1997, y perdonamos en ese entonces que el manager Paul McGuiness no quisiera que vinieran por estas tierras aduciendo que “los números no cuadran” en contraste con las miles de personas que venderían lo que fuera con tal de ir a verlos en vivo. Y les agradecemos haber hecho una obra maestra llamada “The Ground Beneath Her Feet” junto con Brian Eno, Wim Wenders y Salman Rushdie para la película “The Million Dollar Hotel” de Wenders en el 2000. Sólo a U2 le aceptamos que versionen a The Beatles –célebre es su cover de “Help!” que interpretaron por primera vez en la gira de Amnistía Internacional “A Conspirancy Of Hope” de 1986-; de hecho, nadie más lo puede hacer.

Además consideramos que Bono es el equivalente al Papa en el mundo del rock. Sólo él ha hecho más por el mundo que los presidentes de las más de doscientas naciones que existen en la actualidad, o todas las organizaciones juntas, muchas de las cuales forma parte Bono. Ha logrado entrevistarse con líderes económicos, presidentes, autoridades eclesiásticas, lideres religiosos, personas de la calle, enfermos de SIDA, poblaciones azotadas por el hambre, cubrirse de petróleo para Greenpeace cuando el incidente del Exxon Valdéz. Y a la vez, ser una estrella de rock.

Hemos disfrutado de U2 sus recientes grabaciones: “All That You Can´t Leave Behind” del 2000, y “How To Dismantle An Atomic Bomb” de 2004. Y aplaudimos su actuación en vivo desde Londres a las 1:00 A.M. en el marco del concierto por las víctimas del 11 de Septiembre de 2001. Más en algún momento, nuestros héroes pueden fallar; total, errar es de humanos.

El motivo por el cual existe este artículo radica en la versión aupada por U2 de su histórica canción “One”; la número tres del “Achtung, Baby!”, masacrada de forma infame por Mary J. Blige, célebre más por ser un híbrido entre rapera y baladista pop fuerte que por ser una artista integral. Y además, Bono le hace la segunda voz y U2 en pleno deja que sea ella la que berrée en los 4 minutos que dura. ¡Santa Madre de Dios!

Inclusive, el video clip de esta versión es blanco y negro total sin matices o contrastes suaves, sino muy acentuados como para que el retinazo sea tan contundente como la terrible versión de la canción. Absolutamente nada que ver con las célebres tres versiones del video clip dirigidas respectivamente por Anton Corbijn (la de los Bravant en Berlín); Jake Scott (no la limpia con las imágenes mezcladas de U2 en concierto, sino las de los senos a contraluz con luz estroboscópica) y Phil Jonahue (la de los búfalos y el número uno en diferentes idiomas; esta última sirvió por sus ventas como aporte monetario para la lucha contra el SIDA). En este video clip de esta versión satánica por lo mala, lo que bastaba al director era que se montara la señora Blige con U2 en una misma tarima y empezara a gritar como si la hubiesen asaltado en plena Avenida Baralt. La pregunta del millón de dólares es: ¿Qué motivó a U2 a financiar semejante bazofia?

Cabe recordar que durante la gira del disco “Automatic For The People” entre 1992 y 1993, la agrupación R.E.M. hacía una versión electro acústica de “One” tan sobria y tan digna de la original que curiosamente nunca se llegó a publicar como una grabación oficial, sino como una canción pirata. Ese momento era el indicado para que U2 se aliara con R.E.M. e hicieran una suerte de super grupo para crear una excelente versión; total, en el Tibetan Freedom Concert de 1998 Michael Stipe cantó como voz principal en una versión en vivo de “Lucky” del disco “O.K. Computer” junto con Radiohead, y luego Thom Yorke hizo la segunda voz en la canción “E-Bow The Letter” del disco “New Adventures In Hi-Fi” junto con R.E.M. Así que por qué U2 no hizo lo mismo en su momento, y esperó todo este tiempo para hacerlo con la más improbable artista para cantar. Hubiese sido hasta mejor que Shakira (¡yikes!) versionara “One”; hasta incluso Ashlee Simpson (la otra vergüenza de la familia Simpson de Sprignfield) hubiese doblado bien la canción. Pero por favor, ¿Mary J. Blige? Citando a Denis Hernández “La Malandra Elizabeth”: para U2 y Mary J. Blige, tarifa mínima.

Un par de párrafos atrás citamos que errar es de humanos, pero también el rectificar es de sabios. Esperemos que este haya sido un bache en la digna e histórica carrera musical de U2, y que lo próximo que salga de ellos sea tan excelente como todo lo que han hecho hasta el momento. Como bien reza el encabezado, hasta los grandes se pueden equivocar.