¿Un Concierto de Alice In Chains sin Layne Staley?
Lo siguiente es la reseña del concierto de la agrupación Alice In Chains realizado en el Roxy de Sunset Strip en Los Ángeles, California, el jueves 18 de mayo del presente año, escrito por Erik Pedersen para “The Hollwood Reporter”, y publicado el viernes 19 del mes en cuestión. Comentarios al final del artículo:
“La expectación aumentaba en el Roxy mientras una audiencia colorida y energizada esperaba a los largamente perdidos Alice In Chains. Extraños entre sí, jóvenes y no tanto, compartían tempranamente viejos cuentos sobre Alice (“¡Pana, yo estuve en ese show!”) y charlaban de rumores acerca de un posible nuevo álbum. Estaban ya listos para darle la bienvenida otra vez a una banda que sirvió como puente en el metal entre lo viejo y el nu. El club del Sunset Strip estaba lleno en un jueves caluroso al señalar el regreso de la banda de Seattle con un historial de giras que empezaba su retorno tras una pausa de una década alejada de los escenarios. Los cuernos del diablo se lazaron en las manos al aparecer en escena Jerry Cantrell y compañía y lanzarse un curso de refrescamiento de 70 minutos de concierto en el más puro metal (nada de etiquetas grunge, por favor). Y aun cuando hubo ciertos rastros de óxido, Alice In Chains luce y suena lista para reclamar su puesto en el salón de la fama del hard rock.
Mientras la banda daba inicio a un tour de 5 fechas dentro de Norteamérica en clubes –como calentamiento para una serie de shows en festivales europeos en verano-, una pregunta permanecía en el ambiente: ¿Podría el nuevo cantante William DuVall recrear simplemente la firma particular y característica del fallecido Layne Staley, o colocaría su sello personal en las canciones crudas y dramáticas del grupo? A favor de lo último, éste probó ser no un capaz, sino un comandante cantante principal, pero nunca acercándose al oscuro carisma de Staley. Después de un comienzo tembloroso que incluía muchos murmullos ininteligibles a la audiencia, DuVall parecía ir ganando confianza a medida que el concierto avanzaba.
Pero difícilmente fue él la estrella del show –el cuarto estaba listo para Cantrell-. Gritos y alabanzas ahogaron prácticamente su primer solo de guitarra. En la moda clásica del metal, hizo espacio para un solo en cada canción, y respondió en su estilo borderline wah-wah, embrujado. Su trabajo durante “Dam That River” fue menos un riff y más un largo acorde de guitarra. El público gritaba: “¡Jer-ry, Jer-ry!” y Cantrell sonreía.
El fondo de esta música pesada –respaldada por la extensa sección del bajo llevada por Mike Inez y el meticuloso baterista Sean Kinney, ambos vigorosos y expectantes- tomó prestado, más nunca parodió los héroes más obvios de la banda. El tiempo rastrero de “Love, Hate, Love” y “Junkhead” recordaban al Black Sabbath más puro, mientras los acordes de tempo medio en “We Die Young” y “Again” sonaban como versiones actualizadas de Judas Priest. Mientras mucho del material sonaba cercano a las versiones grabadas, las canciones más populares de Alice sonaban modificadas. “Rooster” sonaba muy lenta para aumentar el ritmo hacia el final, mientras que la escalofriante “Man In The Box” fue acelerada en lo que posiblemente sería la canción más rápida de la noche –“rápida” es un término relativo en un concierto de Alice In Chains-.
Respaldado en la última parte del show por el bajista de Velvet Revolver y ex Guns ´N Roses Duff McKagan como segunda guitarra –y apoyado en un solo giro vocal en una canción por Billy Corgan y Mark Lanegan- la banda desarrolló una lección incomparable en cuanto a dinámica rock. Mientras las canciones más largas y rastreras hicieron largo a ese jueves, es innegable su poder de empatía. Y aun cuando muchos salieron del show pidiendo más, probablemente nadie quedó corto. Aquí esperamos que esta banda esté de vuelta para quedarse, el hard rock moderno puede usarla.”
A continuación, los comentarios:
· El primero, y es obvio de mencionar, es: ¿En qué mente cabe, o habría que replantear lo anterior, con qué clase de droga se elevan Jerry Cantrell, Mike Inez y Sean Kinney al pretender sustituir al eterno Layne Staley? Aunque los solos de guitarra y las voces de Cantrell llevan buena parte de la banda, el alma central del grupo era Layne. Estos intentos son similares a los de Brian May, Roger Deacon y John Taylor por reemplazar al inmortal Freddie Mercury, o los de John Densmore, Ray Manzarek y Robbie Krieger por hacer giras de conciertos sin el “rey lagarto”; es decir, Jim Morrison. Esto sería igual a que Paul y Ringo se presentaran como The Beatles sin George ni John, que David Grohl y Krist Novosellic hagan un concierto de Nirvana sin Kurt. Hay bandas en donde se puede sustituir al cantante (caso de AC/DC y Brian Anderson, aun cuando NUNCA sea Bon Scott, o Bruce Dickinson por Paul di Anno en Iron Maiden; un buen caso, o Phil Collins llevando el barco de Génesis, aunque NO SEA Peter Gabriel), pero la magia JAMÁS puede ser copiada, y Layne Staley transmitía magia.
· Es noble que la banda haya adoptado la decisión de volver a las tarimas, y esa pausa de 10 años era como que muy larga. Pero volvemos e insistimos, por qué haber pasado mucho agua por debajo con las consecuencias fatales que todos conocemos para darse cuenta que sin el público no habría grupo, ni guitarrista, ni bajista, ni baterista.
· Puede que nuestra opinión pueda estar parcializada por Layne, pero no hemos escuchado a William DuVall. Tal vez cante bien, y como dice el artículo tenga buena voz, pero NO ES Layne Staley. ¿Se imaginan escuchar “Paranoid” de Black Sabbath sin Ozzy, o “Closer” de Nine Inch Nails cantada por Bon Jovi? Mil disculpas por la última blasfemia.
· Hubiese sido muy provechoso escuchar a Duff McKagan y a Billy Corgan de invitados en un concierto de Alice In Chains. Lo cual nos lleva a preguntar: ¿cuándo va a suceder la tan anticipada reunión de The Smashing Pumpkins como se había rumoreado? ¿va a haber un nuevo disco de Velvet Revolver? Y la pregunta que lleva a la risa: ¿cuándo saldrá el tan sobrevalorado por no haber salido, “Chinese Democracy” de Guns ´N Roses, cuando Axl Rose lleve el cabello blanco?
· Y como último comentario: ¿qué motivo privó la reunión de la banda y el ingreso de un nuevo cantante? ¿Aburrimiento? ¿Fallidos proyectos en solitario? ¿Cochino dinero que no tocan, sino que lo gastan? ¿Ampararse en el barco de la nostalgia? Hasta ahora no hay respuestas.
Es por ello que nos parece bien que se hayan reunificado, pero no aceptamos que se agrupen bajo el título de Alice In Chains. Alice In Chains era (Y ES) Jerry Cantrell, Mike Inez, Sean Kinney y Layne Staley, duélale a quien le duela. Como bien reza el refrán: si no está roto, no lo arregles.
“La expectación aumentaba en el Roxy mientras una audiencia colorida y energizada esperaba a los largamente perdidos Alice In Chains. Extraños entre sí, jóvenes y no tanto, compartían tempranamente viejos cuentos sobre Alice (“¡Pana, yo estuve en ese show!”) y charlaban de rumores acerca de un posible nuevo álbum. Estaban ya listos para darle la bienvenida otra vez a una banda que sirvió como puente en el metal entre lo viejo y el nu. El club del Sunset Strip estaba lleno en un jueves caluroso al señalar el regreso de la banda de Seattle con un historial de giras que empezaba su retorno tras una pausa de una década alejada de los escenarios. Los cuernos del diablo se lazaron en las manos al aparecer en escena Jerry Cantrell y compañía y lanzarse un curso de refrescamiento de 70 minutos de concierto en el más puro metal (nada de etiquetas grunge, por favor). Y aun cuando hubo ciertos rastros de óxido, Alice In Chains luce y suena lista para reclamar su puesto en el salón de la fama del hard rock.
Mientras la banda daba inicio a un tour de 5 fechas dentro de Norteamérica en clubes –como calentamiento para una serie de shows en festivales europeos en verano-, una pregunta permanecía en el ambiente: ¿Podría el nuevo cantante William DuVall recrear simplemente la firma particular y característica del fallecido Layne Staley, o colocaría su sello personal en las canciones crudas y dramáticas del grupo? A favor de lo último, éste probó ser no un capaz, sino un comandante cantante principal, pero nunca acercándose al oscuro carisma de Staley. Después de un comienzo tembloroso que incluía muchos murmullos ininteligibles a la audiencia, DuVall parecía ir ganando confianza a medida que el concierto avanzaba.
Pero difícilmente fue él la estrella del show –el cuarto estaba listo para Cantrell-. Gritos y alabanzas ahogaron prácticamente su primer solo de guitarra. En la moda clásica del metal, hizo espacio para un solo en cada canción, y respondió en su estilo borderline wah-wah, embrujado. Su trabajo durante “Dam That River” fue menos un riff y más un largo acorde de guitarra. El público gritaba: “¡Jer-ry, Jer-ry!” y Cantrell sonreía.
El fondo de esta música pesada –respaldada por la extensa sección del bajo llevada por Mike Inez y el meticuloso baterista Sean Kinney, ambos vigorosos y expectantes- tomó prestado, más nunca parodió los héroes más obvios de la banda. El tiempo rastrero de “Love, Hate, Love” y “Junkhead” recordaban al Black Sabbath más puro, mientras los acordes de tempo medio en “We Die Young” y “Again” sonaban como versiones actualizadas de Judas Priest. Mientras mucho del material sonaba cercano a las versiones grabadas, las canciones más populares de Alice sonaban modificadas. “Rooster” sonaba muy lenta para aumentar el ritmo hacia el final, mientras que la escalofriante “Man In The Box” fue acelerada en lo que posiblemente sería la canción más rápida de la noche –“rápida” es un término relativo en un concierto de Alice In Chains-.
Respaldado en la última parte del show por el bajista de Velvet Revolver y ex Guns ´N Roses Duff McKagan como segunda guitarra –y apoyado en un solo giro vocal en una canción por Billy Corgan y Mark Lanegan- la banda desarrolló una lección incomparable en cuanto a dinámica rock. Mientras las canciones más largas y rastreras hicieron largo a ese jueves, es innegable su poder de empatía. Y aun cuando muchos salieron del show pidiendo más, probablemente nadie quedó corto. Aquí esperamos que esta banda esté de vuelta para quedarse, el hard rock moderno puede usarla.”
A continuación, los comentarios:
· El primero, y es obvio de mencionar, es: ¿En qué mente cabe, o habría que replantear lo anterior, con qué clase de droga se elevan Jerry Cantrell, Mike Inez y Sean Kinney al pretender sustituir al eterno Layne Staley? Aunque los solos de guitarra y las voces de Cantrell llevan buena parte de la banda, el alma central del grupo era Layne. Estos intentos son similares a los de Brian May, Roger Deacon y John Taylor por reemplazar al inmortal Freddie Mercury, o los de John Densmore, Ray Manzarek y Robbie Krieger por hacer giras de conciertos sin el “rey lagarto”; es decir, Jim Morrison. Esto sería igual a que Paul y Ringo se presentaran como The Beatles sin George ni John, que David Grohl y Krist Novosellic hagan un concierto de Nirvana sin Kurt. Hay bandas en donde se puede sustituir al cantante (caso de AC/DC y Brian Anderson, aun cuando NUNCA sea Bon Scott, o Bruce Dickinson por Paul di Anno en Iron Maiden; un buen caso, o Phil Collins llevando el barco de Génesis, aunque NO SEA Peter Gabriel), pero la magia JAMÁS puede ser copiada, y Layne Staley transmitía magia.
· Es noble que la banda haya adoptado la decisión de volver a las tarimas, y esa pausa de 10 años era como que muy larga. Pero volvemos e insistimos, por qué haber pasado mucho agua por debajo con las consecuencias fatales que todos conocemos para darse cuenta que sin el público no habría grupo, ni guitarrista, ni bajista, ni baterista.
· Puede que nuestra opinión pueda estar parcializada por Layne, pero no hemos escuchado a William DuVall. Tal vez cante bien, y como dice el artículo tenga buena voz, pero NO ES Layne Staley. ¿Se imaginan escuchar “Paranoid” de Black Sabbath sin Ozzy, o “Closer” de Nine Inch Nails cantada por Bon Jovi? Mil disculpas por la última blasfemia.
· Hubiese sido muy provechoso escuchar a Duff McKagan y a Billy Corgan de invitados en un concierto de Alice In Chains. Lo cual nos lleva a preguntar: ¿cuándo va a suceder la tan anticipada reunión de The Smashing Pumpkins como se había rumoreado? ¿va a haber un nuevo disco de Velvet Revolver? Y la pregunta que lleva a la risa: ¿cuándo saldrá el tan sobrevalorado por no haber salido, “Chinese Democracy” de Guns ´N Roses, cuando Axl Rose lleve el cabello blanco?
· Y como último comentario: ¿qué motivo privó la reunión de la banda y el ingreso de un nuevo cantante? ¿Aburrimiento? ¿Fallidos proyectos en solitario? ¿Cochino dinero que no tocan, sino que lo gastan? ¿Ampararse en el barco de la nostalgia? Hasta ahora no hay respuestas.
Es por ello que nos parece bien que se hayan reunificado, pero no aceptamos que se agrupen bajo el título de Alice In Chains. Alice In Chains era (Y ES) Jerry Cantrell, Mike Inez, Sean Kinney y Layne Staley, duélale a quien le duela. Como bien reza el refrán: si no está roto, no lo arregles.



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