Jim Morrison (1943-1971)

James Douglas Morrison nace en Melbourne, Florida, el 8 de diciembre de 1943. Hijo de una ama de casa y de un oficial de la Marina de alto rango (al empezar la Guerra de Vietnam, su padre se encontraba en Tokio). Debido a su posición era transferido a diferentes bases militares, por lo que la niñez de Jim transcurrió entre diferentes sitios. Un hecho que le sucedió a los 4 años –y que menciona Oliver Stone al principio de su película “The Doors”- marcaría su destino: mientras viajaban por el desierto de Nuevo México, pasan por delante de un accidente de un camión mientras yacían a un lado de la carretera varios indios muertos. Tiempo después, Jim afirmaría que el espíritu de un shaman le atravesó el cuerpo.
En una ocasión, al preguntársele sobre el paradero de su familia, él declaró que estaban: "Muertos". Luego, en 1969, Morrison desdramatizó esa respuesta con una explicación: "Simplemente no quería implicarlos... Supongo que lo dije bromeando, creo que es muy fácil informarse sobre los detalles personales si realmente se quiere." La realidad es que desde muy joven se fue de su hogar, dado el carácter autoritario y asfixiante de su padre con lo cual cortó todo lazo con su familia; más en un par de ocasiones se encontró con su hermano Andy.
Durante mucho tiempo vagó entre diferentes universidades como un eterno desertor del sistema; en todas las ocasiones que ingresó era en las menciones literarias y artísticas. Alrededor de 1964 ingresa en la Escuela de Cine de la U.C.L.A. Para el final del curso –otro episodio real recreado por Oliver Stone- realiza un cortometraje donde se mezclan mujeres en poses lascivas, masturbación, Adolf Hitler, osos de circo, discursos nazis, poesía recitada por Jim, Dionisio, Bestia, libertad, muerte, Dios, mentira y caos, entre varios temas narrados en off por Morrison. Debido a la poca receptividad de parte de sus compañeros, renuncia a la Escuela y se dirige al desierto, un poco a la manera de Cristo, para purificarse.
En el entorno de California, y ya de antemano en sus diferentes intentos por adaptarse al status quo, la poesía escrita por Jim tenía influencias capitales de Friedrich Nietzche, Arthur Rimbaud, Jack Kerouac, Allen Ginsberg y Charles Baudelaire, por citar unos cuantos escritores, además de los trabajos de los dramaturgos Konstantin Stanislawski y Antonin Arteaud. Muchos de sus poemas tenían como eje central la muerte, la época, su visión de la vida, la búsqueda del placer en un plano de exaltación de los sentidos y el sexo, como un elemento constante, aunque en ciertas ocasiones escribía poesía romántica en un contexto más clásico.
A mediados de 1965, Jim regresa a Los Ángeles y se reencuentra con varios amigos y se enamora de quien él llamaría “su musa”: Pamela Courson, estudiante de 19 años fascinada por la vida hippie. Jim la iniciaría en la poesía y en el consumo de LSD, la droga del momento, pontificada por Timothy Leary y por Ken Kesey y sus “merry pranksters.” Fue en ese año que Morrison empezaría como el resto de los jóvenes de esa época a experimentar con las drogas, desde el ya mencionado ácido lisérgico hasta toda clase de estupefacientes: belladona, peyote, marihuana, PCP o cualquier tipo de fármaco o pastilla que cayera en sus manos fueron el complemento ideal para sus borracheras (curiosamente, y aun cuando en el recuerdo colectivo Jim tenía fama de drogadicto, su droga favorita era el alcohol).
Mientras se encontraba en la U.C.L.A. conoce a Raymond Daniel Manczarek (tiempo después quitaría la “c” de su apellido), oriundo de Chicago que tocaba el teclado junto a su hermano en una banda llamada “Rick And The Ravens” (una banda local de rhythm and blues). Lo había conocido después de una clase, cuando censuraron el corto de Manzarek en el que aparecía un desnudo integral. Una tarde Ray le pidió que hiciera que sabia tocar la guitarra en un concierto: había firmado un contrato como seis músicos y en la banda eran solo cinco, por lo que la primera vez que Jim subió al escenario fue un desastre. Esa tarde ganó 25 dólares. Por aquel entonces ya había roto sus lazos familiares, trabajaba en pequeños trabajos fuera de horarios de clases y dormía en casas de amigos o conocidos. Fue entonces otro colega, Sam Kilman, quien le propuso formar un grupo. Kilman tocaba la batería y le pregunto a Morrison que qué iba a hacer en la banda; esta fue la primera vez que se le paso por la cabeza cantar en un grupo, aunque con Kilman ni siquiera llego ensayar. Para ese momento se había instalado en un pequeño ático en Venice Beach; zona pobre de Los Ángeles habitada por estudiantes, artistas y ciudadanos de segunda. Se paso el verano con su dieta habitual y perdió mucho mas peso; cargando consigo un cuaderno de notas. Durante algunos de esos trances escribiría bastantes poemas: “20th Century Fox” tomando la idea de una conversación que mantuvo con una chica negra que conoció en la calle, “Soul Kitchen” en un garito de comida barata del lugar y también escribió poemas densos con contenido simbólico: “The Celebration Of The Lizard”.
Finalizando el verano retoma su amistad con Ray Manzarek. Ese día se encuentran en una playa en Venice Beach; Jim le comenta que había escrito poesía y canciones, Ray le pide que le cante una. La misma resultó ser “Moonlight Drive.” Terminando de cantar, Manzarek le propone formar una banda; analizando títulos para nombrarla, llegan a The Doors, por parte de Ray por el título del libro “The Doors Of Perception” de Aldous Huxley, y de parte de Jim, además del libro mencionado, por el poema de William Blake donde Huxley tomó el título, el cual reza:
“When the doors of perception will be open, man will see things as they truly are: infinite.”
(“Cuando las puertas de la percepción sean abiertas, el hombre verá las cosas como en verdad son: infinitas”).
En los primeros ensayos en casa de Ray –localizada en Venice y compartida con su novia Dorothy Fjikawa- grabaron junto a un bajista sin determinar una maqueta en la que estaban “Moonlight Drive”, “Hello I Love You”, parte de “The Celebration Of The Lizard” y un tema más de titulo desconocido. Luego entraron en el grupo dos nuevos miembros que Ray conoció en una clase de meditación oriental: John Densmore y Robby Krieger, batería y guitarra respectivamente, que pasaron a formar parte de la banda desde el primer ensayo, entendiéndose en lo musical y en lo personal con Ray y Jim (el hermano de Ray había renunciado porque no le gustaba la forma de cantar y dirigirse de Morrison).
Los dos habían tocado juntos ya en un grupo llamado “The Psychedelic Rangers”. Morrison se mostraba tímido, pero con buenas cualidades vocales que empezaba a descubrir. Manzarek había encontrado un entorno musical para plasmar sus influencias jazzísticas; había adquirido un órgano Hammond y un Fender Keyboard Bass en el que ejecutaba los bajos, mientras acotaba los temas en el órgano con su mano derecha. Robby era fanático del blues, con gusto por tocar con slide, mientras que Densmore era un baterista muy creativo dominando una galería de ritmos y experto en sorpresas y en quiebres. Instrumentalmente son tres personalidades muy fuertes creando un espacio sonoro en el que la voz de Morrison se movía a su antojo. Para aquél momento, escribe su última carta a sus padres en la que cuenta que esta en un grupo que intentara seguir estudiando cine y conseguir un empleo.
Luego de tocar en varias fiestas, The Doors consiguen su primer trabajo en 1966, tocando durante una semana, dos pases por noche en el London Fog, un antro de Sunset Strip. En muchos de estos actos Jim cantaba de espaldas por timidez, aunque poco a poco fue encarando al publico. Una de esas noches fue a verles Ronnie Haran, una chica que trabajaba en el Whisky A Go Go, que les conseguiría una actuación en el mismo –para entonces el mas importante de LA- con actuaciones en vivo de The Byrds, The Turtles, los Them de Van Morrison o Captain Beefheart. Era solo cuestión de tiempo que empezaran a lloverles las ofertas, descargando su energía en aquel escenario. En paralelo, Jim y Ray habían presentado una maqueta a Billy James, un ejecutivo de Columbia Records.
En sus primeras apariciones con la banda, Morrison se había convertido en una figura popular entre los jóvenes que se pasaban la recomendación: "Hay que ver a la banda que toca en el Whiskey A Go-Go: tiene un cantante que está totalmente loco".
El ejecutivo firmó con ellos un contrato de seis meses y les asignó un productor para grabar algunas canciones. Otra noche en el Whisky, Jack Holzman, presidente de Elektra Records, fue a ver en vivo a un grupo con el que acababa de firmar: Love, la banda de Arthur Lee. Ronnie Haran, que estaba ayudando en su carrera a Love y el propio Arthur Lee le hablaron de The Doors, y quedó impresionado con su actuación: “La gente decía que todas las compañías de la ciudad estaban intentando firmar con nosotros, pero no era cierto, de hecho la de Jack Holzman fue la única oferta concreta que tuvimos”, explicó Jim. Les ofreció un contrato esa misma noche, pera ya estaban comprometidos con Columbia Records. Morrison vivió durante un mes en el apartamento de Ronnie Haran, aunque también mantenía otras relaciones. Al pasar el tiempo alquiló un apartamento en Laurel Canyon.
En un corto lapso Morrison había hecho del escenario un lugar donde dar expresión corporal y vocal a sus sentimientos (para el momento ya era asiduo de la Compañía Teatro de la Confrontación de Julian Beck quienes eliminaban la barrera entre actores y público, enfrentando a sus espectadores con temas y montajes controversiales); comenzó a jugar a hipnotizar y sorprender al publico e incluso después de tocar, se iba a cualquier otro sitio de Sunset Strip y subía como espontáneo a las actuaciones de otras bandas. Pasaba el año y Jim se dedicaba a ensayar y tocar en el Whisky y en otros clubs. Llegó el verano de 1966: por aquel entonces sonaban con fuertes singles de The Beatles, Bob Dylan, The Rolling Stones, The Mamas And The Papas, The Lovin´ Spoonful, The Beach Boys y Simon & Garfunkel, entre muchos; Estados Unidos vivía revueltas raciales en 28 ciudades y seguía atrapada en la Guerra del Vietnam. Una noche en el Whisky A Go Go Morrison no apareció en el primer pase y cantó Manzarek algunos blues que improvisaron (no seria la ultima vez). Ray y John fueron a buscarle, pero lo encontraron muy drogado; aun así se lo llevaron y lo subieron al escenario.
A estas alturas los tres músicos ya estaban acostumbrados a improvisar en torno a los performances de Jim, que rompía con facilidad la estructura propuesta por los temas. Durante la interpretación de “The End” esa noche, Jim introdujo el famoso verso edípico: “Father! Yes son? I want to kill you. Mother, I want to fuck you all night” (“¡Padre! ¿Sí hijo? Quiero matarte. Madre, quiero joder contigo toda la noche”) y en el acto fueron expulsados del Whisky. También había concluido su contrato con Columbia sin haber llegado a editar nada. En medio de este caos reapareció de nuevo Holzman con un contrato que firmaron sin pensarlo, y les presentó al que sería el productor de toda su obra: Paul A. Rothchild, un experto en mezclas que acababa de cumplir una sentencia de dos años de prisión por posesión de marihuana y deseaba grabar con ellos tras escucharles esa noche.
Bajo este clima de libertad creadora es que graban su primer disco aparecido en mayo de 1967: “The Doors.” Muchos tienden a catalogar este disco con el rótulo de psicodélico, más lo cierto es que tenían poco en común con el ambiente de paz, amor y drogas de las bandas de San Francisco, y sí más con el entorno artístico de Nueva York materializado por The Velvet Underground (vale decir que los 4 fueron a una presentación de la gira “Inevitable, Plastic, Explosive!” de los Velvet y su puesta en escena cortesía de The Factory y de su principal mecenas: Andy Warhol). En este primer disco hay una mezcla de blues, rock, poesía, pop y psicodelia, todo junto al sentido de virtuosismo de la banda y a la voz baritonal de Jim. El primer tema promocional fue “Break On Through (To The Other Side)”, para lo cual grabaron un film corto, suerte de proto video clip anticipado en 8 años, y dirigido por Manzarek y por Morrison; sin embargo el tema que los dio a conocer en el gusto popular y que llegó disparado al número 1 en julio fue “Light My Fire” en una versión editada para la radio que no incluía el solo instrumental de Manzarek ni de Robbie Krieger.
De acuerdo con John Densmore, después del éxito de “Light My Fire” no ganaron tanto como pudiera pensarse y además había entrado un nuevo elemento en el grupo: la presión. En los conciertos ya no podrían improvisar tanto, por consejo comercial, aunque al final acababan haciendo lo que querían dejándose llevar por la libertad creativa que les inspiraba Jim. Morrison enamoró a una periodista llamada Gloria Staver, editora de Rolling Stone, y fue ella quien hizo una de las sesiones de fotos más conocidas a Morrison (la sesión del león).
Poco después el grupo fue invitado a Nueva York para actuar en uno de los programas de TV más célebres de la historia: The Ed Sullivan Show (famoso por haber presentado a The Beatles en su primera visita a Estados Unidos). Cuando estaban en camerino un encargado de la producción del programa les dijo que deberían cambiar una línea de “Light My Fire”, concretamente la cuarta: “Girl we couldn´t get much higher” (“Nena, no podríamos elevarnos más”) y les recomendaron que dijeran: “Girl, we couldn´t have more fun” (“Nena, no podríamos divertirnos más”). Morrison le dijo al tipo en cuestión que así lo haría, ya que The Rolling Stones lo había hecho cuando cantaron “Let´s Spend The Night Together” unos mese antes. El programa acababa de comenzar en vivo cuando Ed Sullivan presentó a The Doors y comenzó a sonar “Light My Fire”. Al llegar a la frase en cuestión, no sólo la pronunció en su forma original enfatizándola adrede, sino que añadió un “yeah” a manera de burla. A raíz de ello el grupo nunca volvió al programa a pesar de haber firmado un contrato para varias actuaciones.
El segundo disco de The Doors aparecería en 1968: “Strange Days.” En él recalcarían las constantes presentes en su primer disco, suerte de continuación o segunda parte del anterior, patente en temas como “People Are Strange”, “Not To Touch The Earth”, “Moonlight Drive” y en la arquetípica “When The Music´s Over.” Respecto al disco, Jim expresó: “Cuando canciones como “The End” o “When The Music’s Over” se graban, se convierten en algo ritualizado y estático. Estos temas siempre estuvieron cambiando. De todos modos seguimos haciéndolas evolucionar así que tampoco importa mucho. Odiaba la portada de nuestro primer disco así que para este les dije que pusieran a una chica o algo; queríamos un diseño y queríamos ese titulo, días extraños, era lo que estaba pasando. En un principio íbamos a fotografiarnos junto a 30 perros, pero no pudimos conseguirlos, al fin y al cabo "dog" deletreado al revés es "dios". Finalmente se presento un fotógrafo que había captado un desfile de freaks en la calle, parecía muy europeo...”
Al salir “Strange Days” Jim había adoptado la indumentaria del cuero negro y había empezado una relación con la periodista y editora de la revista Jazz & Pop: Patricia Kennealy, a quien conoció al día siguiente en una rueda de prensa luego de un concierto en el Madison Square Garden. De acuerdo con algunos conocidos, ella lo inició en el consumo de cocaína y en el ocultismo –según se ha dicho, hasta contrajeron matrimonio ante los ojos de Satanás-. En el concierto realizado en la ciudad de New Haven, Connecticut, fue confundido por un policía con un fan que se había colado en las duchas con su chica para tener sexo con ella (la chica en cuestión era Patricia). El agente le roció pepper spray sobre los ojos dejándolo ciego. Solucionado el impasse se efectúa el concierto, y durante el mismo Jim cita el incidente y le quita el gorro a uno de los policías, con lo cual amerita ser llevado preso por toda la noche y ser liberado al día siguiente tras el pago de la finaza.
Para su tercer disco "Waiting For The Sun" de 1968 se encontraba su segundo número 1, "Hello I Love You" que recordaba a "All Day And All Of The Night" de The Kinks, por lo que Ray Davies emprendió acciones legales que quedaron en nada. "Waiting For The Sun" es otro disco épico, con canciones como "The Unknown Soldier", "Love Street" o "Five To One". En adelanto al disco se lanzó el single “The Unknown Soldier”, como un alegato a la paz en contra de la estupidez belicista de Estados Unidos.
En 1969 completaron su cuarto álbum, "The Soft Parade", uno de los discos menos comprendidos de la banda que resulta ser otra gran colección de canciones como "Touch Me", "Wishful Sinful" o "The Soft Parade", realzadas todas por una sección de metal y de cuerdas. Uno de los sencillos era “Tell All The People”, tachada por algunos de copia de Sinatra, más es una magnífica pieza de Robby Krieger donde por primera vez se hicieron acompañar por una sección de viento dirigida por Paul Harris. La letra estaba inspirada en las oleadas de gente que desfilaban todos los días por Sunset Boulevard. El disco salió a las calles de Julio del 69. El segundo single fue “Touch Me”, otra pieza de Krieger que alcanzaría el Nº 1. Nuevamente The Doors sorprende con un tema en clave soul, pero arreglado con una formación de cuerda y viento. La melodía caló hondo en todas las listas (curiosamente Krieger la había titulado “Hit Me” en un principio). Morrison se molestó por los créditos, porque a pesar de que los cuatro ganaban lo mismo y componían, Robby insistió en que las canciones las firmara cada autor y no The Doors.
Para la gira de presentación del disco se encontraron con una sorpresa de parte de los promotores: tuvieron que firmar una cláusula en la que se comprometían a hacer frente a los gastos ocasionados por las “obscenidades y el comportamiento lascivo” de Morrison sobre el escenario. Además todas las ciudades que visitaron recibieron al grupo con amplios despliegues policiales. Volvieron a Los Ángeles y Jim alquiló una planta baja para que Pam abriera una boutique, además de un nuevo apartamento en Norton Avenue, donde se escuchaban continuas peleas, salían objetos diversos por las ventanas y Morrison pasaba largas temporadas sin aparecer, para desconsuelo de Pam; los dos se seguían viendo como “amantes cósmicos” al tiempo que mantenían otras relaciones. Fue en ese verano Neil Armstrong pisó la superficie de la Luna, “La Familia” de Charles Manson asesinó a Jay Sebring, peluquero de Morrison en el infame asesinato de Sharon Tate, y se celebró Woodstock en agosto –concierto al cual The Doors no fue invitado por los mismos problemas en coordinación con la banda-.
Si los discos de The Doors eran gloriosos, sus conciertos resultaban más que sugestivos, especialmente por la capacidad de frontman de Jim Morrison, que cada vez se encontraba más conectado con las drogas y el alcohol. Su gira europea causó asombro, en especial sus actuaciones en Londres. Allí conoció a uno de sus poetas favoritos: Michael MacClure; con él pasó una larga noche de fiesta que acabó con la policía llevándoles a casa de MacClure. Al día siguiente le enseñó su colección de poemas que más tarde conformarían “The New Creatures”, siendo el propio MacClure el que le animó a publicarlos. Cuando volvió a Los Ángeles contactó con el agente de su amigo, que le editó el libro. No quiso que su cara apareciera en la portada y se lo dedicó a Pamela.
Los conciertos de The Doors eran una aventura, podían acabar con disturbios dentro o en la calle; Morrison era un provocador nato que cuando subía a escena deseaba causar emociones, no dejar a nadie indiferente: bailaba, actuaba, interpretaba, recitaba, hablaba con las primera filas del público … en definitiva, asumía muchos más roles que cualquier otro vocalista de la época. Fue él el primero en lanzarse al público desde el escenario, aplicando lo aprendido en los conciertos de The Velvet Underground y en los montajes teatrales de Julian Beck. Jim era consciente de que el show se centraba en él y le gustaba ese juego, no dejaba escapar la más mínima oportunidad para mostrarse insolente, gracioso, bestia, ingenuo, dramático, violento, alterado o al borde del desmayo. Morrison era un removedor de conciencias que buscaba el grado extremo en todos sus actos.
En ese año Jim empieza su descenso físico: además de los problemas con drogas y alcohol, se suma un comportamiento errático y un descuido en la apariencia personal, ganando peso considerablemente y dejándose una barba de meses, en contraste con la imagen limpia del principio. Y en este estado de cosas sucede el concierto de Miami.
El grupo empezó a tocar varias canciones que tuvo que dejar a la mitad porque Morrison no podía o no quería cantar. En su lugar comenzó a hablar con la audiencia, incitándoles a que se desnudaran y a que subieran al escenario (“sin límites, sin leyes …. no estoy hablando de revolución, estoy hablando de pasar un buen rato juntos …. Hitler está vivo, anoche me lo cogí….. ama a tu vecino hasta que le duela ….”). Luego comenzó a insultarles (“son un puñado de jodidos esclavos”) y la leyenda dice que se sacó los genitales simulando masturbarse, por lo que sería detenido por la policía de Miami. En esa misma actuación alguien le dio a Morrison un cordero vivo que sostuvo durante varios minutos y simuló que hacía una felación a Robby Krieger mientras tocaba. Recibiría la citación para el juicio el 5 de marzo de ese año, cuando estaba de vacaciones en el Caribe, pero como el propio Manzarek reconocería años más tarde: “No hizo nada en Miami que no hubiera hecho ya otras veces”. A raíz de esto se suspendieron muchas fechas y se gastó casi un millón de dólares en abogados. Sobre este concierto, Jim diría: “No hay reglas en un concierto de rock, todo es posible, en Miami intenté reducir el mito al absurdo, la gente no fue allí a escuchar música, hablé a cada uno de los individuos de la masa y les pregunté qué querían hacer…. el juicio no me afectará porque insisto en que creo que no he hecho nada malo, la indignación ante eso no tiene sentido, estaba alimentando la imagen que se había creado a mi alrededor y con la que yo cooperaba, a veces conscientemente y la mayoría inconscientemente. Estaba probando los límites de la realidad, sentía curiosidad por ver qué pasaría, eso fue todo: curiosidad”.
En aquellos meses saldrían a la venta sus libros de poesía: “The Lords” y “The New Creatures”. Aunque la edición no fue muy amplia Morrison estaba emocionado. Durante dos semanas concedió una larguísima entrevista a una prestigiosa revista norteamericana; la última de estas sesiones de preguntas se realizó en un estudio donde Jim acababa de grabar su último poema: “American Prayer”. El largo poema se publicó también junto a la entrevista, y también formaba parte de un compendio de poemas recitados por Morrison y musicalizados por la banda, publicados en disco muchos años después titulado “An American Prayer.”
Bajo el panorama de locura, demandas, cancelaciones y censura, se publica en 1970 “Morrison Hotel”, un disco lleno de R&B con piezas capitales como “Roadhouse Blues”, “You Make Me Real”, “The Spy” o “Queen Of The Highway.” Relativo al disco, Jim decía: “Nuestra música volvió a la antigua forma, usando solo cuatro instrumentos. Pensábamos que habíamos ido demasiado lejos con la orquestación en “The Soft Parade”, y queríamos volver al formato básico original”. En abril de ese año recibe la citación para declar sobre el concierto de Miami. Por aquel entonces The Doors renovó su contrato con Elektra Records, y Jim terminó de dirigir y actuar en un cortometraje con unos amigos de U.C.L.A. al que llamaron “HWY”, parodiando las siglas de la academia; una cinta cargada de simbolismo, insistiendo en el impacto visual y por tanto muy poco comercial. Tras estrenar la película en círculos cerrados a Morrison le ofrecieron un par de papeles en Hollywood; Steve McQueen le presentó para hacer un papel en una de sus películas, pero la productora desaconsejó su participación en la misma por el alcoholismo que atravesaba.
El juicio de Miami fue otro trauma más para Jim. Su abogado presentó como defensa tres títulos de películas recientes, la representación del musical “Hair”, el arte de Paul Gauguin o Miguel Ángel y tres enmiendas constitucionales en defensa del desnudismo como expresión artística. Además, las leyes que había roto Morrison databan de 1918; el juicio se celebró en período electoral y nada de esto sirvió. Lo curioso es que los medios de comunicación apenas prestaron atención al juicio, ni siquiera la prensa musical. Lo cierto era que Jim estaba asistiendo al final de su estrellato. El juicio fue muy bizarro: testificaron jovencitas escandalizadas y traumatizadas por el pene de Morrison, pero no menos que sus madres, que también testificaron. La acusación ofreció a Jim la retirada de tres de los cargos si The Doors actuaban de forma gratuita en un parque de la ciudad dentro de una campaña anti-droga. Cuando se dictó la sentencia, Jim cerró la biografía de Jack London que estaba leyendo y miró al juez a los ojos: los delitos finales fueron exhibicionismo y comportamiento lascivo. Pendiente de la sentencia, Morrison declaró que quería que The Doors siguieran como trío instrumental en caso de que no pudiera eludir la prisión. Finalmente fue condenado a pagar 500 dólares y a pasar seis meses en la prisión de Raiford. En ese momento volvió a retomar su relación con Patricia Kennealy, pero su relación acabó cuando Morrison no acompañó a Patricia durante un aborto que se le practicó. En la discográfica andaban locos: cada vez conseguían menos actuaciones para The Doors y cada vez era más difícil meter a Morrison en un estudio. Algo había que hacer.
Posteriormente aparecería el disco en vivo "Absolutely Live" en ese mismo año. Comercialmente fue un fracaso. Sin embargo Morrison pensaba así: “Creo que es un buen documento real de uno de nuestros conciertos, no desquiciadamente bueno, pero sí es un fiel retrato de lo que solemos hacer durante una buena noche”. En el disco se incluyó una versión de “Who Do You Love” de Bo Didley y varios temas que no aparecieron el álbumes de estudio como “Close To You” (un blues cantado por Manzarek), “Universal Mind”, “Love Hides” y otro blues: “Build Me A Woman”.
Mientras tanto su musa, Pamela Courson estaba enganchada con la heroína al mismo tiempo que Jim se hundía más en el alcohol y en la cocaína. Una noche fue invitado a cenar por unos guionistas que le iban a ofrecer un papel; Morrison se bebió una botella de whisky y rompió el guión entre gritos e insultos. Luego salió a la calle a “torear” a los coches con su abrigo. El 8 de Diciembre, el día de su 27º cumpleaños, lo pasó en un estudio grabando durante seis horas algunos de sus poemas mientras se bebía una botella de whisky. Gran parte de este material formaría parte (junto con la sesión para la entrevista comentada anteriormente) del álbum “An American Prayer”.
A comienzos de 1971 se publica el que sería el canto de cisne del grupo y de Jim: “L.A. Woman”; que contenía clásicos como el que le da nombre al disco, “Texas Radio And The Big Beat”, “Love Her Madly”, un cover de una canción de John Lee Hooker “Crawling King Snake”, “Hyacinth House” y esa joya musical donde la lluvia es la protagonista entre un entorno etéreo llamada “Riders On The Storm.” Nada más comenzar el año The Doors se reunieron y empezaron a trabajar sobre nuevas composiciones, resultantes en este disco. Entre ellos la amistad de antaño se había desvanecido, quedando tan sólo por motivos profesionales, aunque no llegaron a enemistarse ni a perder el contacto. Rothchild se negó a producir el disco después de escuchar los temas, de modo que la banda decidió que harían ellos mismos la producción con ayuda del ingeniero Bruce Botnick. El local de ensayo se convirtió en estudio y destinaron un pequeño baño de la planta de arriba para aislar la voz del resto de los instrumentos. “Por fin estamos haciendo un disco de blues”, diría Morrison.
Cuando terminaron de grabar “L.A. Woman”, Pam y Jim ya tenían la idea de ir a París. Durante la grabación hubo varios días en los que los miembros de The Doors no se hablaban entre ellos, pero cuando escucharon el resultado no tuvieron más que felicitarse y despedirse amistosamente. Morrison les regaló unos libros de poemas y a los pocos días celebraron una fiesta en casa de Ray. Pamela fue a París un mes antes que él, que se quedó en Los Ángeles. Se reunió con Pamela a principios de Marzo.
Después de pasar dos semanas en un hotel alquilaron un apartamento cerca de La Bastilla. Disfrutaron de los museos de la ciudad, de los cafés, de los cines, y Morrison hizo un seguimiento de los lugares donde habían vivido muchos de sus escritores favoritos. Al poco tiempo alquilaron un coche con el que viajaron al sur de Francia, atravesaron la península ibérica y llegaron hasta Tánger, viajando unos días después a Casablanca. De vuelta a París la pareja entabló amistad con los cineastas Jacks Demy y Agnes Varda. Morrison se afeitó la barba, perdió algo de peso y cambió su vestuario de cuero por sweaters, adoptando la apariencia de un estudiante. Seguía bebiendo mucho; tenía a su disposición muchos más bares que en Los Ángeles además de varios clubes de rock ’n roll donde encontrar drogas y diversión. Muchos días se despertó en casa de gente que no conocía y cuenta la leyenda que había llegado a las tres botellas de whisky al día. Habló por teléfono con John Densmore y se mostró excitado cuando conoció las estupendas ventas de “L.A. Woman”. Le contó a John que estaba escribiendo sus mejores poemas y que incluso había empezado a escribir una ópera, pero todo era mentira. Su estancamiento creativo le llevó a una depresión.
A mediados de junio vivió con ellos Alain Ronay; este personaje estuvo con Morrison el día 2 de julio. Ese día durante un paseo Morrison se empezó a encontrar mal y se lo dijo a Ronay. Cuando sus conocidos conocieron este detalle se extrañaron mucho, ya que Morrison nunca se quejaba y siempre decía que se encontraba bien, aunque realmente no lo estuviera. Al final del paseo Morrison tenía dificultades para respirar. Aquella noche Pam y Jim vieron en televisión la película “El Valle de la Muerte”.
A la mañana siguiente; 3 de julio de 1971, Pam encontró el cadáver de Jim Morrison en la bañera. Son muchos los testimonios que cuentan que Morrison se inyectó heroína esa noche en un decadente club llamado Rock’n Roll Circus, de hecho son varios los que afirman haber estado con Morrison la noche antes. La versión oficial es que Jim Morrison murió de un ataque al corazón mientras se bañaba debido a un tremendo desgaste físico. Lo que sí está claro es que esa misma semana compró 200 dólares de heroína a un personaje llamado Le Petit Bernard. Otra de las versiones apunta a que fue Pam la que le metió en la bañera para intentar frenar la sobredosis con agua fría. Pamela contó a la policía que se acostaron a las dos y media después de haber estado viendo la televisión y haber escuchado un par de discos. Por la mañana le despertó la respiración de Morrison, que le dijo que se encontraba mal y que iba a tomar un baño; pero antes intentó desayunar, aunque su estómago rechazó los alimentos. Lo encontró en la bañera sonriendo, con los ojos cerrados y la cabeza ladeada. Pam llamó a Alain Ronay y fue éste quien avisó al servicio de emergencias. También Agnes Varda se presentó en el apartamento. Los primeros en llegar fueron los bomberos. Uno de sus oficiales cogió el cuerpo de la bañera y lo llevó hasta la cama, donde intentaron reanimarle sin éxito. Ronay y Pam decidieron declarar su nombre como Douglas James Morrison, es decir poniendo en primer lugar el apellido, y también dijeron que era poeta. Llegó al piso el doctor Vasile; Ronay le dijo que Jim no tomaba drogas pero que bebía bastante. Este forense acreditó que la muerte se debió a causas naturales: un ataque al corazón agravado por el abuso del alcohol. Aquella misma mañana llamó al apartamento The Count, un amigo de Marianne Faithfull, la cual se encargó de extender la noticia en el mundo del espectáculo. Puesto que el cadáver no tenía signos de violencia y la historia de Pam era bastante coherente, las autoridades no ordenaron ninguna autopsia.
Después de enterrar a Jim en el cementerio parisino de Père-Lachaise, Pamela volvió a los Estados Unidos, donde pasaría un tiempo con Diane Gardiner, amiga personal y publicista de Elektra. Diane asegura que Pam volvió destrozada, hablaba sola y no hacía más que culparse por la muerte de Morrison. Con el testimonio de lo que le contó Pam a Diane se puede asegurar que Morrison no sólo no tomaba heroína sino que la detestaba; de hecho Pam nunca se pinchó delante de él y Morrison no sabía que Pamela la usaba todos los días. Según le contó a Gardiner, Jim mezcló varias bebidas y aspiró algo (cocaína o heroína, confundiendo la droga con letal resultado) la noche del 2 al 3 de julio. Lo que no acababa de estar claro es si tomó heroína para suicidarse, si la compró para Pam, o si tal vez se acababa de hacer adicto a ella y tuvo mala suerte. En su testamento le dejó todo su legado (royalties incluidos) a sus hermanos Andrew y Anne y a Pamela Courson. Pam murió en 1974 sumida en el pozo de la heroína y ejerciendo la prostitución; su muerte también fue por sobredosis. Durante muchos de sus últimos trances se sentaba al lado del teléfono asegurando que Morrison estaba vivo y que la iba a llamar.
“This is the end, beautiful friend
This is the end, my only friend, the end
It hurts to set you free, but you'll never follow me
The end of laughter and soft lies
The end of nights we tried to die
This is the end.”
Los niños bonitos hacen pop, los poetas hacen historia.
Larga vida al Rey Lagarto.
Y eterno su legado.
¡Viva Jim Morrison!
Dedicado a Rider Of The Storm, aún espero por tu regreso aquí, hermano.


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