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sábado, julio 15, 2006

Syd Barrett (1946-2006)

Roger Keith Barrett nace en Cambridge, Inglaterra el 6 de enero de 1946, siendo hijo de un conocido patólogo. A los 15 años adoptó el apodo de “Syd” en honor a uno de sus ídolos: el baterista local de jazz Sid Barrett, sin parentesco con Roger. Desde siempre Barrett tuvo un temperamento introvertido, buscador de ideas, de formas y con gusto por las artes plásticas.

En su adolescencia traba amistad con otro ser oriundo de Cambridge: David Gilmour, con quien se asocia para crear un dúo musical inspirado en el folk, hasta que al llegar a la juventud a finales de 1965, David se une a otro grupo llamado Architectural Abdabs, cuyos miembros eran: Roger Waters, Nick Mason, Richard Wright, Julliete Gale, Keith Noble y Clive Metcalf. A raíz de ello, Syd deja de tocar folk para ser influenciado por el rock y los experimentos psicodélicos que empezaban a hacer sensación en el Reino Unido. Su primera banda de rock fue The Motts mientras estudiaba en la Escuela de Bellas Artes de Camberwell en Londres. Más en una primera instancia no era el rock lo que lo traía de cabeza, sino el jazz y el rythm and blues a la manera de The Rolling Stones en sus principios, Bo Diddley, Chuck Berry, Muddy Waters y muchos otros pioneros.

Ante la desbandada que sufrió Architectural Abdabs (Julliete Gale se casa con Richard Wright mientras Noble y Metcalf se van) se integran Bob Klose en la guitarra por un breve período –luego se dedicó a la fotografía- y Syd Barrett quien retoma su amistad tanto con Gilmour como con Waters –en esta etapa David Gilmour no estaba en los Abdabs-. La llegada de Syd significó para el grupo una inyección de creatividad, colores, sonidos y demencia que carecían los correctos Abdabs. En el proceso fue Syd quien introdujo el nuevo nombre al grupo en tributo a dos intérpretes de blues del pasado: Pink Anderson y Floyd Council; primero llamándose The Pink Floyd Sound, luego reducido a Pink Floyd.

Estos hechos sucedieron en el primer semestre de 1966. Para ese momento, Syd ya se ha hecho sentir en todo el grupo, al punto que Roger Waters quien tocaba la guitarra al principio, se pasa al bajo debido a que Syd tocaba la guitarra. Un poco a la manera de Hendrix o de Morrison, Syd se dedica a influir en la estética del grupo: las modas, las letras, incluso hasta el consumo de alucinógenos, con lo cual llama la atención en los circuitos underground de clubes en Londres. Y en el proceso llegan a oídos y al mecenazgo de John Hopkins, “Hoppy” para sus amigos; gurú del movimiento underground británico, financista del diario de vanguardia International Times (conocido como IT), y personalidad cultural del mismo modo que Robert Fraser y Barry Miles (dueños de la Indica Gallery). Es Hopkins quien les organiza sus primeros recitales en la Escuela Libre de Londres y quien influye en el concepto visual del grupo al ser el primer grupo en hacer uso del “lightshow líquido” (proyección de líquido de colores entre dos placas de cristal mediante el uso de un retroproyector), elemento característico del movimiento psicodélico y hippie, y artífice de la estética de “bacterias” e imágenes lisérgicas del momento.

En octubre, en el Roundhouse en la zona de Chalk Farm, Pink Floyd hace uso profesional de lo antes mencionado con lo que se crea el primer happening audiovisual de la historia del rock británico. En el camino se tropiezan con Andrew King, quien se convertiría en su manager, y el responsable de su histórico segundo concierto, de nuevo en el Roundhouse: “Pink Floyd, Films And Madness”, donde además de lo anterior, se hace uso de luces estroboscopicas bajo el marco de proyecciones de filmes de Luís Buñuel, Salvador Dalí, Renee Magritte, Andy Warhol y demás películas de corte experimental. La competencia, el Marquee -90 de Waldour Street-, los quiere en su plantilla, con lo que se convierten en residentes del mismo en pleno diciembre de 1966, tocando el 22 con The Iveys y el 29 con The Syn.

El 31 de diciembre de 1966 es la inauguración oficial del club UFO en el 31 de Tottenham Court Road. Desde Paul McCartney para abajo en la aristocracia del rock y de las artes en ese momento asisten a la apertura. Y como banda principal que toca al empezar el 1ro. de enero de 1967 es Pink Floyd, quienes repetirían en el mismo sitio el 5 de enero, así como el 17 en el Instituto de la Commowealth en Kensington High Street donde llegan a ser conocidos por el gran público. Tiempo después contratan al proyectista de efectos visuales Jo Cannon con quien colaboraría directamente Syd para lograr el concepto de “espectáculo total” que Barrett deseaba transmitir. Igualmente, EMI Records los firma, y de inmediato se sumergen en Abbey Road, mítico sitio donde The Beatles grababa, para crear su primera obra cumbre: el 45 con las canciones “Arnold Layne/Candy And A Currant Bun.”

Ambas piezas son de la autoría de Syd Barrett, llenas de personajes coloridos e imágenes oníricas, con lo cual se ganan la prohibición de la BBC para su difusión. Y a su vez serían las canciones que nunca más tocarían en concierto debido a que sostienen que no representan el espíritu de la banda; es decir, los temas cortos y sí los temas conceptúales y largos. Y bajo este precepto, si bien graban otros singles tales como “See Emily Play/Scarecrow”, “Jugband Blues/Apologises”, “Flaming/The Gnome” y “Apples And Oranges” (todos ellos publicados años más tarde en el disco “Relics”), se deciden por crear piezas de longitud y dimensiones considerables como “Interstellar Overdrive” y “Astronomy Domine.”

Para el momento tanto Pink Floyd como Soft Machine son las dos bandas más importantes de la psicodelia británica, que si bien tenía sus similitudes con la americana, se diferenciaban –por citar un ejemplo- en que si en la versión americana los puentes instrumentales en las canciones respetaban la forma musical principal, en Inglaterra podía tocar una sola nota por muchos minutos sin que el público se percatara, paraban y retomaban el tema del inicio en clara influencia de los movimientos musicales de vanguardia. Es bajo esta apreciación y al hecho de que Pink como Soft eran las más relevantes, que el IT los reúne junto con otros grupos en el Alexandra Palace el 29 de abril de 1967 para el “14 Hour Technicolor Dream”, donde convocan alrededor de 7000 personas, con una multitud de bandas de rock, happenings creados por muchos artistas conceptuales (Yoko Ono está entre los participantes) y celebridades entre la audiencia, desde John Lennon hasta cualquier personalidad de moda en la época.

El 14 de mayo los Floyd se presentan en el venerable programa de la BBC “Top Of The Pops” y el 27 de ese mes se montan en el Queen Elizabeth Hall con el cual se convierte en el primer concierto de una banda británica en usar sonido cuadrafónico; el “quadraphonic sound.” Y en ese maremagnum de eventos y fama Syd Barrett se adentra en la experimentación total con el LSD transmitiendo y transformando ese torrente de energía en las canciones y en los recitales de la banda. Como bien vaticinó un periodista de ese entonces: “Un hombre es incapaz de llevar todo eso dentro sin estallar.”

En junio de 1967 Pink Floyd realiza su segunda gira por territorio británico, que termina siendo una catástrofe para Syd Barrett puesto que cada noche recurre al alcohol y a las drogas para sus arrebatos emocionales y artísticos. Al terminar las series de conciertos, regresan a Abbey Road para grabar todo un disco y en este período Syd haría solamente dos conciertos ya que no podía con su alma; la segunda de estas actuaciones fue otra vez en el Alexandra Palace, y que resultaría en su última actuación en la que saldría por sus propios pies, tras lo cual se recluye en su casa de Cambridge a causa de una crisis moral-nervioso-mental.

Durante todo el mes de agosto se producen cancelaciones a causa de lo antes mencionado, pero aun así Syd asiste al estudio para seguir grabando. Los días 7, 8 y 9 terminan el disco, y el 15 y 16 lo mezclan en su totalidad. El 21 convocan a la prensa especializada en el Speakeasy para la presentación de su disco que sería lanzado al día siguiente, y el cual se convertiría en uno de los álbumes más importantes de su momento así como uno de los más vanguardistas de todos los tiempos: “The Piper At The Gates Of Dawn”, lleno de imágenes oníricas, rock en su forma más sucia y psicodelia en todo su esplendor. A la semana de su lanzamiento llega al número 1.

Para noviembre llega la gira por Norteamérica, debutando en el Fillmore West de San Francisco el día 7, alternando con Richie Havens y Big Brother And The Holding Company con su superestrella Janis Joplin. Dos días después alternan con H.P. Lovercraft y con Procul Harum, pero a los hippies de la costa oeste les parece extraña e incomprensible la música de Pink Floyd, siendo más dados a sonoridades conocidas y formas más cerradas musicalmente, con lo cual se refuerza el concepto de que si bien Norteamérica inventó el rock, fueron los británicos quienes lo llevaron más allá hasta convertirlo en arte. Más es aquí donde Syd empieza lo que lo llevaría a su salida de la banda. En diciembre regresan a Estados Unidos para una breve gira por la costa este y actuar en diferentes programas de televisión. En uno de ellos puede vérsele cómo se queda estático e inmóvil mientras el resto del grupo sigue tocando hasta que le siguen el juego, un poco para llamar la atención, pero en el entorno cercano es más que obvio que necesita salir de la banda y ser reemplazado. Por ello entre la navidad de 1967 y enero de 1968 es sustituido por David Gilmour, en un principio como guitarrista invitado, luego como guitarra líder. Más todavía se sentiría el peso de Barrett en la banda al incluir la canción ya publicada antes como un single “Jugband Blues” para el segundo disco “A Saucerful Of Secrets.”

Al saberse de la salida de Syd Barrett del grupo muchos publicaron y afirmaron que esto significaría el “final” de la banda; algo que como se ha visto no ha sucedido. Durante todo 1968 no se supo nada respecto a Syd hasta 1969, cuando en una aparente sensación de estar “curado”, decide regresar al mundo de la música, pero conspiran contra él la falta de voluntad, el grado de concentración necesario y de nuevo los fantasmas del consumo de drogas.

Aquí entran Roger Waters y David Gilmour ante la casi factible despedida de EMI de Barrett. Tomando material que había grabado en 15 meses con los productores Norman Smith y Peter Jenner –media docena de canciones- que no habían finiquitado en mucho tiempo debido a los excesos y paranoia de Syd, se dedican Waters y Gilmour a terminar el disco y producirlo junto con Barrett en el estudio por tres días seguidos. Es así como en enero de 1970 se publica “The Madcap Laughs”, el primer disco de Syd Barrett en solitario, el cual tuvo una aceptación favorable en cuanto a crítica, más no fue un bombazo comercial, si bien posee piezas memorables como “Octopus”, “Golden Hair” y el trío conformado por “She Took A Long Cold Look”, “Feel” e “If It´s In You.”

A todo ello, Syd declara a la prensa que está considerando armar una banda para hacer una serie de conciertos en promoción al álbum, pero de nuevo cede en su caos espiritual. De nuevo entra Gilmour a recoger los pedazos, esta vez junto con Richard Wright –Roger Waters está ocupado creando “Atom´s Heart Mother”- y Jerry Shirley, y juntos se acometen a terminar de hacer el segundo disco de Barrett, titulado del mismo modo: “Barrett.” Este se publicó en enero de 1971, y aun cuando contiene canciones tales como “Baby Lemonade”, “Dominoes” e “It Is Obvious”, no deja de ser de algún modo una secuela de “The Madcap Laughs” (en 1974 EMI relanzaría ambos discos en un doble LP con una carátula diseñada por Hypgnosis). Se intenta grabar un tercer disco, pero todo fracasa. Para 1971 Syd anuncia que ha formado una banda llamada Stars. Sólo llegaron a dar dos conciertos antes de sumirse otra vez en la oscuridad.

De aquí en adelante todo ha sido un enigma permanente en relación con él: entrada a institutos mentales, posible regreso a la escena musical, muerte, etc. Lo cierto es que desde su salida de Pink Floyd, Syd se recluyó en el sótano de la casa de su madre Winifred en Cambridge, cubriendo las ventanas para mantenerse alejado de la prensa y de los fans, dedicado a cuidar el jardín, manejar bicicleta, salir por los alrededores y pintar, un poco para calmar su inestablidad mental. Toda su vida recibió regalías por las canciones y los discos que publicó con los Floyd; pero incluso pasado el tiempo de su salida, su influencia en su otrora banda era total. Un ejemplo de lo anterior está en una conversación que tuvo con Jo Cannon en 1967 acerca de hacer un disco que tuviese como tema unitario el espacio y la soledad del hombre; éste se haría realidad en 1973 en la obra maestra “The Dark Side Of The Moon”, y en mucha de la obra posterior de Pink Floyd aun cuando mucho sea obra de los 4 integrantes, indirectamente se remite también a Syd.

Alrededor de 1974 sale de su reclusión, invitado para que presencie las sesiones de grabación del disco “Wish You Were Here” en los estudios Abbey Road, dedicado en su totalidad a él –si analizan las letras, todas son una narración de la carrera de Syd-. Para aquellos que tengan la edición en CD, en la foto que ilustra la letra de la canción homónima, quien aparece es el propio Barrett del brazo de Roger Waters.

Un intento de publicar un disco en 1988 se concretó a partir de material no editado antes; el mismo se llamó “Opel”, sólo considerado por puristas fanáticos y críticos, pero ignorado por el gran público, si bien contenía canciones como “Golden Hair” y “Milky Way.” Y aun así su influencia en otros artistas fue siempre perenne, desde David Bowie (quien hizo un cover de “See Emily Play”) y Graham Coxon (exguitarrista de Blur) pasando por agrupaciones como Phish, Love And Rockets, REM y Pearl Jam. Declararía Coxon: “...Syd me llevó a mejores lugares... Desde los 17 años cuando escuché “Bike” por primera vez, hasta apenas el otro día que escuchaba “Jugband Blues.” Ese mismo año (1988) grabaría una sesión en la BBC con el célebre locutor y cronista de rock John Peel para su programa de radio –todo el que es alguien en la música inglesa iba a su programa y grababa sus actuaciones, muchas de ellas para ser publicadas en discos-. De esa sesión (con David Gilmour como invitado) se publicó un tiraje limitado de dos versiones con cinco portadas diferentes, todo un alarde de disco undergroud.

En años recientes, Syd había adoptado un modo de vida más relajado y tranquilo en Cambridge sin las presiones y excesos que caracterizaron su carrera musical. Además de desarrollar un cuadro de diabetes lo cual fue otro motivo para alejarse de los escenarios y de los estudios de grabación, siempre fue visto por la prensa especializada como el gran recluso de la música británica.

Roger Keith “Syd” Barrett fallece a los 60 años debido a complicaciones derivadas de la diabetes, el viernes 7 de julio de 2006. El anuncio de su muerte se produce el 10 de este mes. Su hermano Alan anunció: “Murió tranquilamente en su casa. Un servicio funeral privado se hará en los próximos días.” David Gilmour, Nick Mason, Richard Wright y Roger Waters declararon en conjunto que “nos sentimos muy afectados y tristes al conocer la muerte de Syd Barrett. Él era la luz que guiaba a la banda en sus inicios, y deja un legado que continuará inspirando.”

Peter Paphides, jefe de la sección de crítica de rock para el diario The Times, ha dicho que Syd Barrett puede ser visto en el mismo contexto que Vincent Van Gogh: “Será recordado con aprecio y visto como alguien que creó un trabajo tanto impresionante como perturbador. Él era un genio problemático y torturado que veía el mundo diferente al resto de nosotros y siempre estaremos intrigados por ello. Con sus dos discos uno tiene la impresión de que era alguien que estaba procesando lo que veía y cómo sus sentidos percibían las cosas de modo distinto a como uno las ve. Técnicamente no fue un gran músico, pero fue un gran artista y uno de los que merece el status de icono.”



¡Viva Syd Barrett!