10 Años En El Renacimiento
Ya han pasado 10 años. 10 desde que salí de la mazmorras del Oscurantismo para entrar en el Renacimiento. Esta metáfora es una simbolización de que llegó al hogar la televisión por cable, hace 10 años.
Antes de ese momento cumbre, había que conformarse con la oferta que proporcionaba la televisión local, la cual empezaba a ser invadida por la mayamización y ordinariez por un lado, y por la entrada de las interrupciones para cadenas presidenciales por el otro (aunque ello empezó 3 años después del momento magno). La posibilidad de ver televisión extra fronteras se limitaba a familiares, amigos y/o conocidos que tuvieran el cable mágico instalado en sus casas.
Y pensar que esto fue obra de la buena fortuna. Un promotor de la compañía de cable hacía promoción –un día domingo, por cierto- de una oferta para el plan básico de canales; esto a final del mes de Agosto. Dos semanas después, en pleno Septiembre, vinieron los técnicos a instalar el cableado, y ese instante en que terminaron equivalía a que Miguel Ángel terminara La Capilla Sixtina o que Leonardo Da Vinci finalizara La Mona Lisa. A manera de trivia, el primer canal que tuve a bien sintonizar fue MTV, en el instante en que se transmitía un video clip de George Michael. Por supuesto, si hubiesen llegado unas semanas antes hubiese visto en vivo los MTV Video Music Awards de ese año en que ganaron The Smashing Pumpkins con su video clip “Tonight Tonight.”
Ese día fue un jueves. Curiosamente la oferta gancho era la programación por un mes de los canales ultra (hasta 70 canales) y finalizado ese plazo, vuelta a el plan afiliado –en nuestro caso, esta promoción duró desde 1996 hasta 2002; por supuesto nos pasamos al plan ultra-. Demás está decir que ese fin de semana fueron rondas seguidas hasta las 3 o 4 de la mañana viendo toda clase de programación; desde comics clásicos en las noches y películas serie B que transmitía Warner Channel los viernes en la madrugada, pasando por series nuevas en el reciente Sony Entertainment Televisión (con la gran obra maestra llamada “Dark Skies”), “The Simpsons”; “The X-Files” y “Millennium” por Fox, video clips sin parar por MTV, cocina en The Food Network, comics en Cartoon Network, películas por TNT o The Film Zone, noticias por CNN, Headline News y BBC. Aunque la verdadera maravilla estaba en ese entonces en ver la programación de las tres principales cadenas norteamericanas; ABC, NBC y CBS.
Lo placentero que era ver en las mañanas “NBC Today”, “Good Morning America” por ABC, “The Early Show” por CBS; si estabamos en casa al mediodía “The Price Is Right” –con todo y sus bemoles hasta veíamos a Oprah Winfrey-; en las tempranas tardes “The Rosie ´O Donnell Show”, al comienzo de la noche “NBC Nightly News” con el gran Tom Brokaw o “CBS Evening News” con el magno Dan Rather, ver todas las series antes que el perraje en estreno (“E.R.”, “Just Shoot Me”, “Ellen” –incluyendo el histórico episodio en que ella sale del closet-, y muchas más), los extraordinarios programas de noticias “Primetime Live”, “20/20”, “Dateline NBC” y por supuesto “60 Minutes” con su eminencia Mike Wallace. Pero la exégesis eran las noches a partir de las 11:35 P.M. cuando en clara competencia estaban “Late Show With David Letterman” y “The Tonight Show With Jay Leno”; y a las 12:37 A.M. “Late Night With Conan ´O Brian.” Y si eran temporadas tipo Halloween, Acción de Gracias o Navidad: “It´s A Wonderful Life” y “Christmas At The Rockefeller Center” (con todo y encendido del árbol de navidad) por NBC, “Dick Clark´s Rockin´ New Year´s Eve” por ABC; y claro está: “It´s The Great Pumpkin, Charlie Brown”, “It´s Thanksgiving, Charlie Brown” y mi favorito de todos los tiempos “A Charlie Brown Christmas”; estos tres por CBS. ¡Cómo extraño desde 1999 no ver algunos de estos programas!
Pero en sí, el hecho de tener televisión por cable con todo y los dimes y diretes que de un tiempo a esta parte tengan cualquiera de los cable operadores así como de las cadenas que trasmiten para Latinoamérica, es más la ganancia que he obtenido por concepto de información y entretenimiento. Prácticamente comparo el hecho de la llegada del cable a la casa con el equivalente de haber visto buena parte de mi vida el mundo a través del cerrojo de una puerta, y que de repente vea el mismo mundo en pantalla gigante.
Por ello es motivo de celebración estos 10 años.
10 años en que salí del Oscurantismo y entré en el Renacimiento.
Antes de ese momento cumbre, había que conformarse con la oferta que proporcionaba la televisión local, la cual empezaba a ser invadida por la mayamización y ordinariez por un lado, y por la entrada de las interrupciones para cadenas presidenciales por el otro (aunque ello empezó 3 años después del momento magno). La posibilidad de ver televisión extra fronteras se limitaba a familiares, amigos y/o conocidos que tuvieran el cable mágico instalado en sus casas.
Y pensar que esto fue obra de la buena fortuna. Un promotor de la compañía de cable hacía promoción –un día domingo, por cierto- de una oferta para el plan básico de canales; esto a final del mes de Agosto. Dos semanas después, en pleno Septiembre, vinieron los técnicos a instalar el cableado, y ese instante en que terminaron equivalía a que Miguel Ángel terminara La Capilla Sixtina o que Leonardo Da Vinci finalizara La Mona Lisa. A manera de trivia, el primer canal que tuve a bien sintonizar fue MTV, en el instante en que se transmitía un video clip de George Michael. Por supuesto, si hubiesen llegado unas semanas antes hubiese visto en vivo los MTV Video Music Awards de ese año en que ganaron The Smashing Pumpkins con su video clip “Tonight Tonight.”
Ese día fue un jueves. Curiosamente la oferta gancho era la programación por un mes de los canales ultra (hasta 70 canales) y finalizado ese plazo, vuelta a el plan afiliado –en nuestro caso, esta promoción duró desde 1996 hasta 2002; por supuesto nos pasamos al plan ultra-. Demás está decir que ese fin de semana fueron rondas seguidas hasta las 3 o 4 de la mañana viendo toda clase de programación; desde comics clásicos en las noches y películas serie B que transmitía Warner Channel los viernes en la madrugada, pasando por series nuevas en el reciente Sony Entertainment Televisión (con la gran obra maestra llamada “Dark Skies”), “The Simpsons”; “The X-Files” y “Millennium” por Fox, video clips sin parar por MTV, cocina en The Food Network, comics en Cartoon Network, películas por TNT o The Film Zone, noticias por CNN, Headline News y BBC. Aunque la verdadera maravilla estaba en ese entonces en ver la programación de las tres principales cadenas norteamericanas; ABC, NBC y CBS.
Lo placentero que era ver en las mañanas “NBC Today”, “Good Morning America” por ABC, “The Early Show” por CBS; si estabamos en casa al mediodía “The Price Is Right” –con todo y sus bemoles hasta veíamos a Oprah Winfrey-; en las tempranas tardes “The Rosie ´O Donnell Show”, al comienzo de la noche “NBC Nightly News” con el gran Tom Brokaw o “CBS Evening News” con el magno Dan Rather, ver todas las series antes que el perraje en estreno (“E.R.”, “Just Shoot Me”, “Ellen” –incluyendo el histórico episodio en que ella sale del closet-, y muchas más), los extraordinarios programas de noticias “Primetime Live”, “20/20”, “Dateline NBC” y por supuesto “60 Minutes” con su eminencia Mike Wallace. Pero la exégesis eran las noches a partir de las 11:35 P.M. cuando en clara competencia estaban “Late Show With David Letterman” y “The Tonight Show With Jay Leno”; y a las 12:37 A.M. “Late Night With Conan ´O Brian.” Y si eran temporadas tipo Halloween, Acción de Gracias o Navidad: “It´s A Wonderful Life” y “Christmas At The Rockefeller Center” (con todo y encendido del árbol de navidad) por NBC, “Dick Clark´s Rockin´ New Year´s Eve” por ABC; y claro está: “It´s The Great Pumpkin, Charlie Brown”, “It´s Thanksgiving, Charlie Brown” y mi favorito de todos los tiempos “A Charlie Brown Christmas”; estos tres por CBS. ¡Cómo extraño desde 1999 no ver algunos de estos programas!
Pero en sí, el hecho de tener televisión por cable con todo y los dimes y diretes que de un tiempo a esta parte tengan cualquiera de los cable operadores así como de las cadenas que trasmiten para Latinoamérica, es más la ganancia que he obtenido por concepto de información y entretenimiento. Prácticamente comparo el hecho de la llegada del cable a la casa con el equivalente de haber visto buena parte de mi vida el mundo a través del cerrojo de una puerta, y que de repente vea el mismo mundo en pantalla gigante.
Por ello es motivo de celebración estos 10 años.
10 años en que salí del Oscurantismo y entré en el Renacimiento.


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