<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/28541471?origin\x3dhttp://spiff-o-rama.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

martes, octubre 10, 2006

Las Cosas Que Tienen Las Francesas



Siendo una adolescente, la francesa Mireille Guiliano era de contextura delgada hasta que formó parte de un programa de intercambio estudiantil a Norteamérica. Cumplido el plazo, regresa a Francia obesa. A raíz de ello entra en escena el médico de la familia, “Dr. Milagro” –como lo llama ella-, el cual le hace ver que el sistema de vida adoptado en su período fuera de su país era contraproducente y la incita a que vuelva a las bases de su alimentación a la francesa: todo lo que le plazca sin sentir culpa, además de reforzar su condición de ser mujer. Es este el principio de su libro “Las Francesas No Engordan.”

Si bien este libro forma parte de la interminable lista de libros de autoayuda que abundan en cualquier librería medianamente decente, éste por lo menos tiene la decencia de plantear las cosas y las posibles afirmaciones para levantar el ánimo de forma amena sin caer en el proselitismo de nueva era. Es interesante cómo Guilliano cuenta cómo probó por primera vez la champaña a los 6 años; sus viajes a la campiña a la propiedad de su abuela en búsqueda de moras, o como se reconcilió con la comida del mar al ir a un restaurante de ostras en Bretaña. Tal vez no sea una lectura intelectualmente elevada, pero sirve como relax ante las cosas estresantes de la vida, amén de ser un libro más que nada enfocado hacia las mujeres, aunque una dieta de por vida a base de vino, pain au chocolat y demás exquisiteces de la gastronomía francesa no le cae mal a nadie.

Y a raíz del éxito de ventas de este libro, la autora está próxima a publicar este mes (31 de octubre) la “secuela” del mismo. En inglés se llama “French Women For All Seasons”, que traducido sería “Mujeres Francesas Para Las Todas Las Estaciones”, lleno de más consejos para cambiar de estilo de alimentación, de actitud ante la vida y seguir disfrutando del vino y del chocolate sin ganar peso, además de incluir más de 100 recetas tradicionales de la cocina francesa.

Este artículo está dedicado a nuestras lectoras que nos leen prácticamente desde el principio para que no se angustien por los kilos que no han podido perder, los malos humores que produce el estar a dieta, y que si en alguna ocasión se salen de su régimen de calorías contadas, no se preocupen, siempre hay la ocasión para volver a intentarlo. A fin de cuentas, las francesas tienen unas cosas...