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jueves, diciembre 21, 2006

Robert Altman (1925-2006)

Robert Bernard Altman nace en Kansas City el 20 de febrero de 1925 siendo hijo de Helen y B. C. Altman, un vendedor de seguros. Su abuelo el contratista Frank G. Altman había construido el Edificio Altman, un complejo de tiendas al detal de 5 pisos en Kansas City (fue demolido en 1975). El joven Altman asistió a escuelas católicas y a la Academia Militar Wentworth en Lexington antes de enlistarse en la Fuerza Aérea en 1945, convirtiéndose en piloto de un B-24. fue durante este período que inventó el “Identi-code”, un sistema para tatuar mascotas e identificarlas en caso de pérdida o robo, llegando incluso a conversar de ello con el Presidente Harry S. Truman.

Luego de servir en la aviación, Altman consiguió empleo en la compañía fílmica Calvin en Kansas City, haciendo filmes de entrenamiento, comerciales y documentales para clientes industriales. En 1947 contrae matrimonio con LaVonne Elmer con quien tiene una hija, Christine antes de divorciarse dos años después. En 1950 se casa por segunda vez con Lotus Corelli teniendo dos hijos más, Michael y Stephen; la unión termina en 1955. Desde esa época, Robert Altman aspiraba con llegar a Hollywood, siendo su primer crédito en film fue el coescribir una película B sobre un detective llamada “Bodyguard”, estrenada en 1948. sin embargo no fue sino hasta 1955 cuando recibió una llamada para dirigir un episodio del programa de televisión “Alfred Hitchcock Presents.” En la siguiente década tendría oportunidad de dirigir en programas como “Maverick,” “Lawman,” “Peter Gunn,” “Bonanza,” “Hawaiian Eye,” “Route 66,” “Combat!” y “Kraft Suspense Theater.” Es durante la filmación de “The Whirlybirds” que Altman conoce a su tercera esposa, Kathryn Reed con quien se casa en 1957 y con la que tendría dos hijos más, Robert y Matthew, además de Connie, hija de un matrimonio previo de Reed.

El debut como director de cine de Robert Altman ocurre en 1968 con la película “Countdown;” un drama sobre el primer vuelo a la Luna protagonizado por James Caan y Robert Duvall, el cual fue alabado por los críticos. Al año siguiente estrena “That Cold Day In The Park,” thriller psicológico estelarizado por Sandy Dennis sobre una mujer que se rinde a sus deseos sexuales. En 1970 hace la que para muchos es su película más extraña, “Brewster McCloud” sobre un joven nerd que desea construir una máquina voladora y sobrevolar el Astrodome de Houston. Pero ese mismo año llegaría su aclamación mundial, con la creación de la primera de sus cinco obras maestras.

A partir de un guión creado por el ex integrante de la lista negra de la caza de brujas de Hollywood en los años 50, Ring Lardner Jr., Altman desarrolla la película sobre doctores de la Armada Norteamericana en el frente de batalla, concretamente la Guerra de Corea –si bien tiene una crítica de fondo contra la entonces Guerra de Vietnam- en un Hospital Móvil de Cirugía de la Armada. 15 directores antes que él habían rechazado el proyecto hasta que Altman, para entonces con 45 años, aceptó dirigir “M*A*S*H.” Este fue el film que lo lanzó a la fama a nivel de público y a la gloria de los críticos de cine. Las audiencias encontraron conexión con los protagónicos, los doctores irreverentes Trapper John (Elliott Gould) y Hawkeye (Donald Sutherland); incluso hasta con los malos que no eran los comunistas, sino los doctores Frank Burns (Robert Duvall) y Hot Lips Houlihan (Sally Kellerman). Además de ganar en taquilla, “M*A*S*H” se hizo acreedora de la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes en 1970, fue la película del año según la Sociedad Nacional de Críticos de Cine y obtuvo 5 nominaciones, incluyendo mejor película en los Premios Oscar™, perdiendo contra “Patton” por el premio mayor. A su vez derivó en el programa de televisión del mismo nombre que duró 11 años en el aire.

El único Oscar™ que obtuvo “M*A*S*H” fue por guión original para Lardner, lo cual produjo en Altman reacciones adversas acerca del trabajo del guionista. Tiempo después cuando muchos de sus filmes no llegaron al éxito comercial de este, Altman se volvió distante de lo que había logrado. Más fue con esta película que se ubicaría dentro de la corriente renovadora del cine hollywoodense de los 70 al lado de talentos como Arthur Penn, Martin Scorsese, Peter Bogdanovich y Francis Ford Coppola, por citar varios, si bien ya era maduro para el promedio de directores de ese momento.

El siguiente proyecto luego de “M*A*S*H” fue “McCabe And Mrs. Miller” protagonizado por Warren Beatty y Julie Christie y estrenado en 1971, el cual fue un film transgresor de uno de los géneros clásicos: el western, mismo al que no le gustaba a Altman, y sin embargo metió todos los clichés posibles del formato. En 1972 puso a Susannah York en un estado de desintegración psicológica en “Images;” en 1973 haría una versión libre del clásico de detectives de Raymond Chandler “The Long Goodbye” con Elliott Gould haciendo de Philip Marlowe con aspecto de hippie de los 70. Y en 1974 lanzaría dos películas: una sobre la adicción al juego (“California Split”) y otra sobre la saga da gangsters Dust Bowl (“Thieves Like Us”). En 1975 llegaría su segunda obra maestra, para muchos su película mejor lograda.

A manera de versión de lo que sería el año siguiente del Bicentenario de la Independencia de los Estados Unidos, Altman mezcla en un drama las vidas de 24 personajes en los días finales de una primarias ficticias para la presidencia; los mismos iban desde estrellas de la música country, amas de casa, borrachos, operadores políticos y vagabundos, entre muchos de los que conformaban el lienzo de lo que fue “Nashville.” Aquí la premisa y lo que transmitió era que si bien muchos de los actores estaban en su papel, el estilo directoral hizo que los mismos se vieran naturales. “Nashville” significó la primera de sus colaboraciones con una de sus actrices fetiche: Lily Tomlin; además marcaría pauta por ser también la primera de sus películas corales, con multitud de estrellas. El film fue aclamado como el mejor del año por todas las asociaciones de críticos, y obtuvo nominaciones al Oscar™ como mejor película y mejor director, perdiendo en todas.

Para muchos la carrera de Robert Altman se estancó luego de “Nashville”, si bien continuaba atrayendo estrellas de prestigio. En 1976 dirigió a Paul Newman en “Buffalo Bill And The Indians,” en 1977 fue el turno de Sissy Spacek en “Three Women,” 1978 marca la vuelta del estilo coral en “A Wedding” y en “Health”, y de nuevo con Newman en “Quintet” de 1979. Pero ya la crítica iba en su contra y las salas permanecían vacías. El golpe de gracia llegaría en 1980 al dirigir a Robin Williams y Shelley Duvall en una adaptación musical del personaje de marinero que era “Popeye.” Literalmente nadie fue a verla y fue vapuleada por la crítica, siendo uno de los fracasos más estrepitosos del cine. Esta sería la última película de Altman de gran presupuesto para un estudio de cine. En los años venideros los proyectos serian de menor costo y constantes ataques de críticos, entre ellos están: “Before My Eyes” de 1980, adaptaciones de dramas teatrales como “Come Back To The Five And Dime, Jimmy Dean, Jimmy Dean” de Ed Graczyk en 1982, “Streamers” de David Rabe en 1983, y “Fool For Love” de Sam Shepard en 1985; además de regresar a la televisión en 1988 con “The Caine Mutiny Court-Martial,” una adaptación del libro escrito por Herman Wouk. La tercera y la cuarta de sus obras maestras llegarían en la siguiente década, seguidas una de la otra.

1991 marca el regreso del estilo coral de Altman. A partir de la novela de Michael Tolkin sobre un ejecutivo de Hollywood sin escrúpulos algunos, dirige a Tim Robbins como cabeza de un elenco multitudinario en una de las sátiras más descarnadas sobre el mundo del cine: “The Player.” Tanto críticos como público volvieron a reencontrarse con él, y marcaría su tercera nominación al Oscar™. 1992 significó el año de “Short Cuts,” basada en historias cortas firmadas por Raymond Carver, de nuevo con un reparto múltiple cuyas historias se entrelazan unas a otras. Por este film, recibió el premio a mejor director en el Festival de Cine de Cannes y su cuarta nominación a un Oscar™. En años siguientes haría una sátira fallida del mundo de la moda (“Prêt-Á-Porter”); un reencuentro con su lugar de nacimiento (“Kansas City”) y un melodrama ligero con Richard Gere de protagonista (“Dr. T And The Women”); todos estos filmes sin mucha resonancia. El comienzo del nuevo milenio traería su quinta obra maestra.

En una mezcla de estilos, desde Agata Christie hasta Alfred Hitchcok, dirige “Gosford Park,” una película coral acerca de unas personas de sociedad mezcladas con la servidumbre en una casa en los 1920 donde se sucede un asesinato. Los críticos y el publico celebró este film donde se demuestra que Altman podía dirigir en su peculiar estilo incluso en una película de época. “Gosford Park” marcaría la quinta nominación al Oscar™ como mejor director para él, quien integraría una lista conformada por Alfred Hitchcock, Martin Scorsese, King Vidor y Clarence Brown de directores que han recibido muchas nominaciones, pero no han ganado ninguna.

Su último film fue estrenado en junio de este año: “A Prairie Home Companion,” basado en el show de radio de larga duración del locutor Garrison Keillor y protagonizado entre otros por Meryl Streep y Lindsay Lohan, para muchos es una obra menor, más para algunos es un tesoro fílmico. Igualmente este año recibió un Oscar™ Honorario por su cuerpo de trabajo, haciendo justicia a uno de los directores más influyentes del cine –si ven la oscarizada “Crash” verán una muestra de la influencia de Altman en el cine-. Así mismo, muchos actores celebraban el ambiente en sus películas, siempre tan relajado casi de fiesta, además de sus enfrentamientos con ejecutivos de cine por el control creativo de sus películas.

Robert Bernard Altman fallece el 20 de noviembre de 2006 en Los Ángeles a los 81 años. Las causas no fueron establecidas aunque ya había recibido un transplante de corazón a mediados de los 90. Y con él se despide uno de los directores de cine más visionarios de todos los tiempos.

♪ That suicide is painless... ♪

Canción tema de la película “M*A*S*H
compuesta por Michael Altman a los 14 años.

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