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martes, noviembre 28, 2006

Las Ratas Abundan En Boston



De vez en cuando en la depauperada cartelera cinematográfica local aparece una película que merece nuestra atención y que destaca por entre las demás, aun cuando haya que decir que este año ha sido uno bueno en cuanto a filmes; estrenados o no. Y este es el tema que nos ocupa y que nos gusta tratar a la hora de reseñar una magnífica película como “The Departed”, lo nuevo de Martin Scorsese.

En fecha reciente –a decir verdad en los últimos 10 años- Martin ha desarrollado películas de un lenguaje y un aspecto más grandioso sin abarcar temas más comunes (salvo en la irregular “Bringing Up The Dead” de 1999, la serie sobre el blues publicada en 2004 o en el documental sobre Bob Dylan estrenado este año); esto viene desde 1998 cuando realizó “Kundun” sobre el Dalai Lama, “Gangs Of New York” de 2002 y “The Aviator” en 2004, quizás con el fin de apelar a los gustos conservadores en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para ver si conseguía un Oscar™. A la larga, los miembros de la Academia le dieron el premio a otros directores, más en esta ocasión sería justicia que se lo dieran aun cuando la competencia sea feroz, en especial de parte de Alejandro González Iñárritu con su nueva obra maestra “Babel.”

Pero incluso y cuando Iñárritu sea un contendor importante, Scorsese ha logrado reconciliarse con su estilo que lo hizo famoso desde “Mean Streets”; es decir, historias de mafias, sus vínculos, los actos que llevan a sobrevivir o a morir, encuentros, traiciones, lealtades, codicia y demás rangos existentes en una unidad sea desde una familia, una corporación o una sociedad criminal, todas se rigen bajo estos principios. Incluso se podría decir que es su mejor película a la fecha desde “Casino” de 1995, con muchas reminiscencias a la ya mencionada “Mean Streets” y a “Goodfellas” de 1990.

Basada en el thriller criminal de Hong Kong “Mo-gaan-do” o “Internal Affairs” de 2002 escrito por Alan Mak y Felix Chong y codirgido por el mismo Mak y Andrew Lau Wai Keung, esta historia versa sobre dos entidades: la mafia irlandesa de Boston y la policía de la misma ciudad. En ambas hay un infiltrado de cada elemento: uno de la mafia en la policía, un policía en la mafia. Independientemente de que la historia original haya sido ambientada en China, la misma posee una cualidad universal sin importar el entorno donde se desarrolle. Y es lógico que ante un material que lleva la palabra intriga, suspenso y violencia escrito por todos lados, Martin haya logrado sentirse como pez en el agua. En sí, es ver a Scorsese hacer un film de Hong Kong (filmografía que ha influenciado desde Quentin Tarantino hasta el mismo Marty) tal como lo haría un Park Chan-Wook, claro con la veteranía que el mismo posee.

Este logro alcanzado por Martin se apoya en la adaptación que hizo William Monahan del film original, respetando la esencia del primero y el estilo visual tan característico de esta cinematografía. Las cadenas de situaciones que se entrelazan incluso en un mismo espacio de tiempo hace que el film no pierda fuerza, sino que la gana en cada fotograma; de hecho, en los aparentes momentos lentos no se sienten como tal, sino que es más lo que el espectador obtiene por la película.

Otro logro significativo está en la edición a cargo de Thelma Schoonmaker, vieja colaboradora de Scorsese, quien logra tratar el material filmado de una forma extraordinaria, tal cual el cine oriental de esta época se ve y se siente. Vale decir que la edición permite que la trama se realce en lo narrativo al retratar la situación en que ambos ambientes –el policial y el criminal- se entrelazan; a fin de cuentas en los dos entornos hay hombres buenos, hombres malos, y puntos intermedios. Otro aspecto destacado es la fotografía, brumosa, con matices de claroscuro, hasta en las escenas de día al aire libre se disfruta de ese tono lavado que caracteriza a la ciudad de Boston. Además la música es de lujo absoluto, nada más de escuchar al principio “Gimme Shelter” de The Rolling Stones, junto con más de ellos proveniente del disco “Exile On Main Street”, Van Morrison versionando a Pink Floyd, y mucho de Connie Francis hace que el film sea extraordinario sólo por el hecho de usar las canciones correctas para las situaciones adecuadas.

Lo actoral aquí es A1. Empecemos por las damas. Vera Farmiga como la psiquiatra Madolyn atendiendo tanto a los malos como a los buenos y conviviendo con uno de ellos es el único elemento femenino en una trama poblada por personajes masculinos que sirve como ancla a Tierra ante lo caótico que resultan las situaciones; un excelente desarrollo como actriz. Un viejo chacal como Martin Sheen encuentra aquí el medio perfecto para demostrar lo buen actor que es. Alec Baldwin ha logrado algo: deslastrarse de ciertos papeles que hizo en el pasado para dar profundidad en su actuación en este film. Mark Whalberg como ya es costumbre en su carrera que ya lleva 10 años sabe cómo dar en el punto justo en una película; es más, su personaje da un toque de sorpresa.

Mención aparte le daremos a el siguiente trío. Matt Damon ha podido desde “The Talented Mr. Ripley” hasta en la serie sobre el agente Jason Bourne quitarse el remoquete de ser un galancito más que no sabe actuar. Muy por el contrario, su Colin Sullivan está impreso de una naturalidad como pocas se han visto en fecha reciente, su papel de infiltrado de la mafia en la policía es de pelos total; a decir verdad respetamos ahora a Damon como un actor serio. El nuevo actor fetiche de Scorsese –en los 70 era Robert De Niro-, Leonardo Di Caprio como William Costigan refleja el conflicto mental y ético que significa ser un infiltrado en la mafia teniendo la mística de un policía, y su actuación recuerda con mucho a aquella que hizo en 1995 en “The Basketball Diaries,” no tiene desperdicio para nada. Y por supuesto, ¿quién sino Jack para hacer del jefe mafioso Frank Costello? Originalmente este papel estaba destinado para Bob, pero compromisos adquiridos le impidieron hacerlo, y como curiosidad, Jack había rechazado el papel en una ocasión hasta que Di Caprio y Marty lo convencieron. Y también ayudó el que él quería alejarse un poco de las comedias que había hecho en fecha reciente (la última fue “Something´s Gotta Give” junto a esta joya llamada Diane Keaton) para volver a sus papeles de drama y mucho de acción. Por supuesto que sería llover sobre mojado el que reciba una nominación al Oscar™ por enésima vez como mejor actor; a fin de cuentas, no lo llamamos Jack Nicholson sino por el más familiar, Jack.

The Departed” viene a ser una vuelta del Martin Scorsese que muchos han alabado –incluidos nosotros- desde siempre, que no decepciona y que revitaliza su carrera llena de muchos puntos altos para mantenerse en el candelero frente a directores y propuestas más recientes. Los buenos maestros siempre tienen algo que enseñar. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.

Warner Bros. Pictures presenta. Una producción Plan B/Initial Entertainment Group/Vertigo Entertainment en asociación con Media Asia Films. Un film de Martin Scorsese. “The Departed.” Dirigida por Martin Scorsese. Guión por William Monahan. Basada en el film “Mo-Gaan-Do”, “Internal Affairs” de 2002, escrito por Alan Mak y Felix Chong, y dirigida por Alan Mak y Andrew Lau Wai Keung. Dirección de fotografía por Michael Ballhaus, A.S.C. Música por Howard Shore. Edición por Thelma Schoonmaker, A.C.E. Diseño de producción por Kristi Zea. Diseño de vestuario por Sandy Powell. Co-producida por Joseph Reidy, Michael Aguilar y Rick Schwartz. Producción ejecutiva por Roy Lee, Doug Davison, G. Mac Brown, Kristen Hahn y Gianni Nunnari. Producida por Brad Pitt, Brad Grey y Graham King. Protagonistas: Leonardo Di Caprio (William Costigan), Matt Damon (Colin Sullivan), Jack Nicholson (Frank Costello), Mark Whalberg (Dignam), Martin Sheen (Quinlan), Alec Baldwin (Ellerby), Vera Farmiga (Madolyn), Ray Winstone (Mr. French) y Anthony Anderson (Brown). 2006. Duración: 152 minutos.

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