¿Por Qué No Nosotros También?

El pasado domingo vimos por el canal National Geographic un documental relatando lo que fue el concierto de The Rolling Stones en la playa de Copacabana en Río De Janeiro; Brasil, en febrero pasado; toda una hora desde el traslado de los equipos que estaban en Puerto Rico, la logística en pleno Río, la tecnología de punta que los Stones aplican en cada recital. Este esfuerzo se hizo para convocar un millón y medio de personas en la playa, en su mayoría gratis, con gente que lo veía desde barcos en la playa.
Al ver esto en la televisión, además de estar admirados por lo impresionante que es el tras bastidores de un concierto de rock –y más aun de The Rolling Stones- no pudimos evitar sentir envidia y rabia a la vez. ¿Por qué Venezuela no es una plaza constante y sonante para espectáculos de rock masivos? ¿Por qué no vienen en la época fuerte de sus carreras –discos nuevos o por puro placer- y sí cuando sus 15 minutos de fama han pasado hace mucho, caso reciente de Bryan Adams?
Cierto es que este año han venido Dio, Slayer y demás actos, pero no hemos visto que otros más hayan pisado suelo. El año pasado bandas como Deftones, The White Stripes y U2 por citar varias, dieron sendos conciertos en Ciudad De México, Buenos Aires, Río De Janeiro, y como ñapa, Santiago De Chile. ¿Y Caracas, cuna del Libertador Simón Bolívar? Bien gracias, o como decían en aquél especial animado de Snoopy cuando le espetaban eso de: ♪ Los perros noooooooooo ♪
Igualmente al ver el documental, recordamos la vez que vimos el film “Rattle & Hum” del director Phil Jonahue sobre la gira “The Joshua Tree” de U2 en que se muestra un concierto gratuito de la banda en San Francisco. GRATUITO. Y para el recuerdo el momento en que Bono toma una lata de pintura en spray y grafitea una escultura corporativa en piedra en la plaza donde se estaban presentando. Eso SÍ es revolucionario, no gritar a viva voz “Yankees Go Home!.”
Pero claro, no aguantan dos pedidas los empresarios locales para traer a Shakirra Shakirra (hasta Wyclef Jean sabe pronunciar mejor) aquí como parte de su gira mundial Oral Fixation, sin recordar que la misma empezó el año pasado y que esta parte de la misma es el repele, las sobras que ella hace para recordar que alguna vez estaba desesperada porque le dieran una oportunidad y ahora ni se acuerda de donde viene, así diga que en Barranquilla se baila así como ella lo hace. ¿Se dieron cuenta de que no va a dar ruedas de prensa? Mientras más alta sea la subida, más fuerte será la caída.
Ahora bien, ¿qué impulsa a empresarios locales y managers de los diferentes artistas rock a obviar Venezuela como plaza para promociones y conciertos? ¿La devaluación de la moneda es tal que no les resulta rentable? ¿Y el elemento artístico qué? ¿Creen que a los venezolanos sólo nos gusta la salsa, el merengue y el reggaetón? ¿Si usaran una canción de Deftones, o de U2 o Corrosion Of Conformity como tema de una novela los traerían? ¿Les darían la Orquídea de Plata? ¿Cerrarían La Carlota para sus conciertos? O mejor aun, ¿cerrarían la Autopista Francisco Fajardo para ellos y que Caracas figure en el Libro Guiness de Records?
En verdad que no alcanzamos a entenderlo. Y mientras tanto tenemos que ver con rabia, envidia y un poco de nostalgia como artistas que admiramos y respetamos se presentan en otras latitudes para tristeza nuestra y de miles de venezolanos pensantes de buen gusto. Como comentamos en una ocasión: ¿será posible que algún día se presenten The Rolling Stones en estas tierras? ¿En un concierto gratuito? Seguiremos soñando.
Etiquetas: Crítica


2 Comments:
¡¡HAHAHAHAHA!! ¡¡¡¡La Ordquídea de Plata!!!! ¡¡HAHAHAHAHA!!
El artículo estuvo del carajo Spiff. Lamentablemente, el venezolano es de gusto pésimo musicalmente hablando.
WE WANT IRON MAIDEN AND METALLICA!
WE WANT MONSTERS OF ROCK!!
MUERTE AL MALDITO REGGAETON.
"Sweet Dreams are made of these..."
Qué le vamos a hacer, Vico-C, Shakira y Olga por enésima vez. Maldita sea. Al menos debemos sentirnos agraciados de haber tenido a Slayer. Pero como quisiera que viniera Pearl Jam, U2 y The Cure.
Excusas han puesto como arroz los grandes del momento, que si la situación en Venezuela en éste y anteriores gobiernos, que si el poder adquisitivo no llena las expectativas económicas demográficas o que si el gusto musical popular no les cuadra como para tener seguidores aquí. Coño ¿cómo se vendían los discos entonces?
A soñar es lo que nos queda.
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