World Trade Center

John McLouhglin, 21 años de servicio en la Autoridad Portuaria de Nueva York, Sargento. Will Jimeno, apenas graduado de policía en Enero. Ambos con diferentes orígenes, ideales y núcleos familiares, pero unidos por un evento común a la raza humana: el terror.
11 de septiembre de 2001. Dos aviones de pasajeros se estrellan contra las torres gemelas del World Trade Center. De inmediato todas las unidades de salvamento y de seguridad ciudadana se abocan al rescate de víctimas, heridos y sobrevivientes sacándolos del infierno en que se han convertido los edificios entre los escombros, objetos de oficina y personas que saltan al vacío. Entre las unidades que prestan servicio ese día se encuentra la del Sargento McLoughlin, quien había coordinado el salvamento en 1993 durante el ataque con dinamita en los estacionamientos del mismo complejo, pero que en esta ocasión no había un plan para la ocasión dado lo impensable que resultó ser ese día: un ataque sin piedad contra los Estados Unidos.
9:59 AM. La Torre Sur –número 2- se desploma luego de 56 minutos de ser impactada. Toneladas de vigas, concreto y tuberías caen hacia abajo. El equipo de McLoughlin se encuentra en la explanada cubierta que unía a ambas torres, y como medida de emergencia les indica que se desplacen hacia el foso de los ascensores 5 –de acuerdo con su entrenamiento, es el sitio más resistente en un edificio que se desploma-. Muchos de sus hombres fallecen a consecuencia de los restos; otros como Dominick Pezzulo sobreviven antes de que la otra torre se desplome también a las 10:29 AM de ese fatídico día causándole la muerte. Sólo McLoughlin y Jimeno sobreviven entre bloques de cemento y vigas que los cubren antes de que sean rescatados –serían los sobrevivientes 18 y 19 de los 20 que los cuerpos de salvamento llegaron a encontrar de entre las ruinas- luego de muchas horas de resistencia, más en todo momento Jimeno llega a ver la luz que entra por entre los escombros y la nube de polvo que ha cubierto a toda la ciudad. Es esta historia donde ese día el mundo vio el rostro del mal y dos hombres vieron algo más la fuerza en que se apoya “World Trade Center”, el nuevo film de Oliver Stone.

Por norma y desde que inició su carrera como director, Stone siempre ha sido el que pone el dedo en la llaga en los temas álgidos de Norteamérica desde su trilogía sobre Vietnam (el combate en el frente: “Platoon”; el regreso a casa sin gloria: “Born On The Fourth Of July” y los vínculos que los soldados dejaron en Vietnam: “Heaven And Earth”), pasando por la denuncia directa y sin ambages de asesinos impunes exaltados por la sociedad (“Natural Born Killers”), matones en la altas esferas del poder (“JFK”), la política norteamericana en el exterior (“Salvador”), el poder de los medios para cambiar las conciencias (“Talk Radio”), seres que colocan la codicia como bondadosa (“Wall Street”), el rock y una de sus figuras más emblemáticas (“The Doors”) o el mundo del deporte como una batalla (“Any Given Sunday”). A su vez ha tenido varios filmes de factura irregular: uno muy extravagante en narrativa (“U-Turn”); otro muy malo como unidad (“Alexander”).
Pero en esta oportunidad ha dejado de lado sus temas tradicionales y su enfoque de denuncia antinorteamericana a ratos para tratar una historia de supervivencia y valor entre el infierno que significó el 11 de septiembre de 2001. Y en el proceso hasta llegar al final ha creado una obra maestra que refleja con exactitud y precisión el terror que invadió a la Humanidad ese día y que la unió también. Oliver Stone ha dirigido una película que causa escalofrío, tristeza y dolor, pero que también eleva el espíritu y llena de esperanza. Curiosamente muchos críticos de cine fuera de Estados Unidos (en especial en Europa) la atacaron duramente por no ser una pieza de crítica ni por enfocar la perspectiva de la guerra contra el terrorismo que se inició casi de inmediato ante lo sucedido, así como por no asirse de las teorías de conspiración que muestran al 11 de septiembre como un plan orquestado por el gobierno. Pero es de destacar que en su momento alabaron “Alexander” como una buena película cuando la realidad es que no lo es. Y sería interesante de preguntar si algún cineasta en España, Inglaterra o Italia por citar 3 países haría una película sobre los correspondientes atentados que afectaron a sus territorios de mismo modo que lo ha logrado con maestría Oliver Stone.
“World Trade Center” viene a ser el segundo film sobre los atentados terroristas de 2001 luego de “United 93” de Paul Greengrass. La diferencia entre ambos es, además del enfoque a los eventos, el que mientras la película de Greengrass es de un corte cuasi documental creada en lo que se supone pasó dentro de ese infortunado vuelo; Stone se ubica en la experiencia detallada y precisa que vivieron McLoughlin y Jimeno así como sus familias. Esto viene dado por el guión que firma Andrea Berloff y que cumple con recrear con exactitud matemática todo lo que significó ese día y que traspasa el fotograma para llegar al espectador.
La fotografía de Seamus McGarvey reproduce fielmente el caos que se produjo junto con una edición memorable, efectos especiales que impactan, y la música de Craig Armstrong que no se sobrepone a las acciones sino que las realza para reflejar el mal que el mundo vivió. Es de destacar que hay momentos en que no hay acompañamiento musical sino los sonidos del ambiente.

Nicolas Cage se luce enormemente en su papel del Sargento John McLoughlin al transmitir emociones sin reflejarlas en su rostro salvo como un tono de estoicismo aunque en el fondo no haya más que dolor, tal como es en la realidad el verdadero Sargento. Michael Peña también descolla al lograr enfocar el dolor y la rabia que sintió Will Jimeno al estar atrapado entre los escombros y el deseo de salir y volver a su familia. Maria Bello y Maggie Gyllenhaal aportan el apoyo, la unidad y la vida ante la ausencia de sus esposos y la fatalidad que sobre ellas cayó como un rayo. El resto del reparto cumple excelentemente con mostrar el abanico de sentimientos que llenaron a diferentes personas en un mismo lugar, un mismo momento.
“World Trade Center” no es un film para disfrutar como un entretenimiento o para evadirse de las cosas del día a día. Es una obra para llevarnos al encuentro de nuestros miedos y devolvernos la esperanza en la capacidad del hombre de sobreponerse ante el mal y el odio que foráneos al espíritu humano pretendan sembrar. No tiene clasificación. ES UN CLÁSICO.
Paramount Pictures presenta. Una producción de Michael Shamberg/Stacy Sher/Moritz Borman. Una película de Oliver Stone. “World Trade Center.” Dirigida por Oliver Stone. Escrita por Andrea Berloff. Basada en los eventos reales vividos por John y Donna McLoughlin y William y Allison Jimeno. Dirección de fotografía por Seamus McGarvey, B.S.C. Supervisión musical por Budd Carr. Música por Craig Armstrong. Editada por David Brenner, A.C.E. y Julie Monroe. Diseño de producción por Jan Roelfs. Diseño de vestuario por Michael Dennison. Producción ejecutiva por Donald J. Lee, Jr. y Norm Golightly. Producida por Michael Shamberg, Stacey Sher, Moritz Borman y Debra Hill. Protagonistas: Nicolas Cage (Sargento John McLoughlin), Michael Peña (Will Jimeno), Maggie Gyllenhaal (Allison Jimeno), Maria Bello (Donna McLoughlin), Stephen Dorff (Scott Strauss), Jay Hernandez (Dominick Pezzulo), Michael Shannon (Dane Karnes), Viola Davis (Madre en hospital), Stoney Westmoreland (Paddy McGee) y Frank Whaley (Chuck Sereika). 2006. Duración: 129 minutos.
Etiquetas: Peliculas


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