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domingo, enero 28, 2007

Una Familia Al Borde De La Ruptura



Una de los grandes géneros del cine estadounidense es el carreteras, también conocido por road movie. Desde una de las películas más emblemáticas del género, “Easy Rider” de 1969, hasta la actualidad, entre filmes clave y producciones que no merecen siquiera ser mencionadas, directores tanto en Norteamérica como en el extranjero han realizado road movies a diestra y siniestra en su afán de utilizar la carretera como un micro cosmos que sirva para reflejar sus intenciones y desarrollar sus ideas. Muchos de ellos hacen uso de una pretensión en el género, más hay pocos que aprovechan este cuadro en blanco para ser normales y a la vez desacralizar los valores tradicionales asociados a la unidad familiar. Y dentro de esos pocos resalta como una supernova “Little Miss Sunshine.”

La premisa del film viene dada como un ejercicio cinematográfico por desmontar la armonía en las familias norteamericanas y hacer de la disfuncionalidad un elemento común a todos. Esto viene dado por el pater familias que no acepta el fracaso en su hogar aun cuando su profesión esté cerca de caer de la cuerda floja; por una matriarca que sirve de coladera para las frustraciones y los desasosiegos presentes en su familia en detrimento de los suyos propios; un tío borderline decepcionado del mundo al ser abandonado por su novio y propenso al suicidio; un hijo que hace del voto de silencio y del nihilismo un arma para llamar la atención y canalizar su deseo de aceptación en un grupo; un abuelo extremo, mal hablado, adicto a las drogas y a la pornografía; y una hija satisfecha consigo misma, pero que quiere llegar a más de lograr ser coronada como reina de belleza de un concurso infantil. Todos ellos separados por sus personalidades, pero unidos a la fuerza en su viaje a otro estado para que la hija concurse en el certamen de Miss Sunshine en California. Y si al principio son extraños entre sí, a la larga el camino y las adversidades los terminan por unir. La familia amenaza con quebrarse, pero ellos mismos logran unificarla.

“Little Miss Sunshine” marca el debut como directores de cine de Jonathan Dayton y Valerie Faris, conocidos hasta entonces como directores de video clips. Sus trabajos en esta área van desde “Otherside” y “Californication” de Red Hot Chili Peppers hasta “Rocket”, “1979”, “Perfect”, y el inmortal “Tonight Tonight” para The Smashing Pumpkins, por citar un par de artistas. Y es ese kilometraje alcanzado en el campo de los videos el que ha permitido que esta ópera prima sea agradable, fresca, amiga de la risa cómplice, solidaria en los momentos duros, y fundamentalmente buena como un todo. Dayton y Faris alcanzan hacer de una road movie con todas las convenciones del formato, una pequeña obra de arte; se podría decir que es un acto de amor lo que ambos logran al plasmar naturalismo y cercanía de modo de crear empatía en el público.

Aunado al logro directoral, está también el guión que sirve como reflejo de cualquier familia post baby boom donde ni las miles de teorías psicológicas, ni el relajamiento en las normas familiares han podido rellenar el agujero que los miembros del grupo han creado hasta hacer más grande el monstruo de la disfuncionalidad, y sí más el lograr con cosas sencillas la comprensión, la tolerancia, la solidaridad y el amor entre los integrantes. La edición es plana sin desmayar con el fin de generar cercanía con los personajes. La fotografía es saturada como cualquier road movie con preponderancia de colores cálidos, útiles para la empatía que el equipo quiere obtener del espectador; y la música ronda entre lo gracioso y lo sublime.

En lo actoral todos destacan sin sobreponerse unos a otros. Greg Kinnear convence como todo padre que no acepta la derrota así venga de la muleta de la autoayuda. Toni Collette transmite conformismo y hábito acumulado tras años de lidiar con cada miembro del núcleo familiar. Steve Carell se aleja del papel de gracioso que hace en la versión americana de “The Office” para mostrar patetismo y depresión mezclados con fatalismo y humor. Paul Dano da ese tono de hastío y aburrimiento presente en muchos jóvenes de hoy desesperados por huir de esa realidad para conocer otra diferente. Pero en sí quienes sobresalen de entre el grupo son: Abigail Breslin en su papel de Olive da una madurez y al mismo tiempo una naturalidad que convence en su deseo por ser la próxima Miss Sunshine, un ejemplo de que la dedicación y el soñar siempre puede hacer que el logro esté más cerca; y un viejo conocido que regresa, Alan Arkin como el abuelo Hoover, sorprendiendo al espectador al hacer de su personaje un ser gracioso, agradable aun con un rostro feroz y con una conducta menos que ejemplar, pero a la larga muy humano. Muy merecidos tienen los dos sus nominaciones al Oscar™ por mejores actuaciones de reparto.

“Little Miss Sunshine” viene a simbolizar una esperanza de que por muchas cosas malas y diferencias que nos separen, en última instancia la sangre nos une y nos acerca con el fin de lograr la armonía y la felicidad, sea dentro de nuestras casas o afuera en la carretera. Y el resultado logrado por Dayton y Faris es brillante como el brillo del Sol en el título. Cuatro Estrellas Y ¾ de un máximo de Cinco.



Fox Searchlight Pictures en asociación con Big Beach presentan. Una producción Big Beach/BonaFide. Un film de Jonathan Dayton y Valerie Faris. "Little Miss Sunshine" Dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris. Escrita por Michael Arndt. Dirección de fotografía por Tim Suhrstedt, A.S.C. Música por Mychael Danna. Incluye música por Devotchka. Supervisión musical por Susan Jacobs y Anne Litt. Reparto por Kim Davis-Wagner y Justine Baddeley. Diseño de vestuario por Nancy Steiner. Diseño de producción por Kalina Ivanov. Producción ejecutiva por Jeb Brody y Michael Beugg. Producida por Albert Berger, Ron Yerxa, Marc Turtletaub, David T. Friendly y Peter Saraf. Protagonistas: Greg Kinnear (Richard), Steve Carell (Frank), Toni Collette (Sheryl), Paul Dano (Dwayne), con Abigail Breslin (Olive) y Alan Arkin (Abuelo). 2006. Duración: 103 minutos.

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3 Comments:

Blogger EduardoEquis dijo...

¿Ven?

Sin duda alguna, se convirtió en una de mis pocas películas favoritas.

La historia me encantó, y las actuaciones ni hablar.

El soundtrack tuve que obtenerlo a como diera lugar, y es sencillamente "especial" (Y gracias a él descubrí a DeVotchKa, ¡grandes!)


lunes, enero 29, 2007 8:03:00 p. m.  
Blogger Frank Black dijo...

Es muy cierto lo que dices, Eduardo. "Little Miss Sunshine" es una de las pocas películas que se dignaron a ser diferente el año pasado, al lograr un nivel de intimidad y comunión con los que la vimos.

¡La razón te asiste!


martes, enero 30, 2007 5:18:00 p. m.  
Blogger Sikanda dijo...

[voz baja on] Es Pater Familiae, con E al final, sin la S. Al menos eso recuerdo de mis clases de lengua y cultura latina :-/ [voz baja off].

Estoy esperando conseguir el DVD original. Por estas cosas vale la pena pagar, reconocer con ese pequeño tributo algo sencillamente BUENO.

:-) :-*


miércoles, febrero 07, 2007 11:16:00 a. m.  

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