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jueves, febrero 15, 2007

“Michael Jordan Plays Ball. Charles Manson Kills People. I Talk...”



En una conversación que se sucede en el clásico film de Woody Allen “Annie Hall” éste menciona que lo que antes nuestros padres decían que era bueno, resultaba en que en realidad eran malos: la leche, el Sol, las carnes rojas; todas estas más unas cuantas adicionales provocaban cáncer. Así mismo pasaba con el cigarrillo. De ser un elemento glamoroso en décadas pasadas o catalizador para pasar los malos ratos –cuántas veces no se ha mostrado a dos amantes que encienden un cigarrillo luego de hacer el amor-, desde la década de los 60 se ha convertido en el diablo en persona, culpable del 95% de los tipos de cáncer más mortíferos así como de enfermedades de diversa índole. Pero curiosamente y con toda la evidencia a favor de estas realidades, las empresas tabacaleras todavía consiguen atraer nuevas generaciones al consumo con la anuencia de individuos que cabildean para que se cambie la visión que el mismo tiene ante la sociedad. El día a día de uno de ellos y los manejos que se suceden en todos los frentes ante un tema controversial es lo que ha logrado Jason Reitman en su debut directoral, la extraordinaria “Thank You For Smoking.”

Ésta toma a Nick Naylor, hombre vitrina de la industria tabacalera quien viene a ser el elemento a odiar en grandes espectros de la sociedad, que puede tener el efecto de un encantador de serpientes si se le queda escuchando por largo tiempo hasta convencernos de que el tabaco es bueno para la salud, demostrando lo que hace una buena labia para negociar con el enemigo, representado en esta ocasión por un congresista que apela a la aprobación de una nueva normativa para la venta de cigarrillos sin importar si hace igual daño con otros productos o si adopta una postura con unos y otra con los demás. A este collage vienen a integrarse los grupos de salud que satanizan los efectos que el consumo produce, el enfermo que posee un cuestionamiento dual acerca de las consecuencias del producto, las mismas tabacaleras que hacen lo que sea para mantener el mercado de fumar y fumar, el ejecutivo de Hollywood que quiere ganar a como de lugar si esto significa reintroducir el vicio en la sociedad, los amigos de Nick que simbolizan lo más candente y execrable en Norteamérica junto con el tabaco: el alcohol y las armas de fuego, la prensa y la televisión deseosa de un escándalo y de conseguir la información por los medios que sean, tan reprobables como los métodos que critica en Nick y la familia de éste representada en el hijo que admira a su padre y la madre de este último que no aprueba lo que su esposo pasado es, pero que admira su constancia defendiendo lo que cree.

A partir del best seller escrito por Christopher Buckley, Reitman –hijo de Ivan, director de “Ghostbusters”- hace una adaptación que se acerca al espíritu del libro, algo digno considerando que muchas veces las traslaciones de la literatura a la pantalla suprimen ciertos elementos a favor de otros y viceversa. Por el contrario, el estilo visual que Buckley desarrolla en la novela Reitman lo magnifica gracias al uso de elementos de humor negro y de bromas visuales (muy cercano al video clip sin serlo como tal) que lleva a la risa con reflexión para ponderar, sopesar, contrastar y criticar la doble moral y los standares flojos abundantes en una sociedad que condena unas cosas, pero aprueba otras. A su vez éste hace la adaptación del libro a guión de cine, con lo cual no se traiciona el tono del texto a la pantalla, algo propenso de suceder cuando otras personas transforman libros en fajos de 100 páginas o más.

Aunado a esto, la edición logra en cada corte hacer que el espectador juzgue por sí mismo lo que Reitman y Buckley quieren exponer, un poco a la manera de presentar los hechos y que cada quien concluya lo que le parezca; que quien la vea se convierta en un ser pensante más que en un elemento inerte. También la fotografía ayuda para lograr esta estética y el tino que el director quiere hacer llegar. Así mismo, la música colabora mediante el uso de piezas de décadas pasadas cuando el fumar era muy corriente y común en las personas.

En este film independiente cuasi subversivo, todos actúan perfecta y competentemente, desde un Robert Duvall correcto y preciso, una Katie Holmes pre Tom Cruise natural y fresca, un siempre omnipresente William H. Macy como un elemento de carácter constante en el cine norteamericano, María Bello, J. K. Simmons y Sam Elliott exactos y dando el tono en sus actuaciones, así como todos y cada uno de los actores. Pero quien ofrece una actuación de absoluta calidad y maestría es el Señor Aaron Eckhart en el protagónico de Nick Naylor; excelente en su enfoque, magistral en su convencimiento –el encantamiento de serpientes que se mencionaba antes- y demoledor cuando expone sus motivos. Aquí se está en el caso de una actuación monstruo lograda por Eckhart, de las mejores del pasado año.

Thank You For Smoking” viene a significar una denuncia en su empaque de sátira y humor negro. Denuncia sobre los intereses y la doble moral de las sociedades y sus grupos de presión. Denuncia sobre lo hipócrita que pueden resultar ciertos individuos. Y un alegato sobre el mantenerse en lo que uno crea sin importar si es bueno o malo, a fin de cuentas si uno cree en ello, todo es válido. Si esta es la primera película de Jason Reitman, esperamos que las demás sean tan buenas como su debut; ya ha ganado nuestro respeto. Imperdible. Cuatro Estrellas Y ¾ de un máximo de Cinco.

Fox Searchlight Pictures y Room 9 Entertainment presentan. Una producción David O. Sacks en asociación con Contentfilm. Un film de Jason Reitman. “Thank You For Smoking.” Escrita para la pantalla y dirigida por Jason Reitman. Basada en la novela homónima escrita por Christopher Buckley. Dirección de fotografía por James Whitaker. Música por Rolfe Kent. Supervisión musical por Peter Afterman y Margaret Yen. Editada por Dana E. Glauberman. Reparto por Mindy Marin, C.S.A. Diseño de vestuario por Danny Glicker. Diseño de producción por Steve Saklad. Co-producción ejecutiva por David J. Bloomfield. Producción ejecutiva por Peter Thiel, Elon Musk, Max Levchin, Mark Woolway, Edward R. Pressman, John Schmidt, Alessandro Camon y Michael Beugg. Co-producida por Daniel Brunt, Daniel Dubiecki, Mindy Marin y Michael R. Newman. Producida por David O. Sacks. Protagonistas: Aaron Eckhart (Nick Naylor), María Bello (Polly Bailey), Cameron Bright (Joey Naylor), Adam Brody (Jack), Sam Elliott (Lorne Lutch), Katie Holmes (Heather Holloway), David Koechner (Bobby Jay Bliss), Rob Lowe (Jeff Megall), William H. Macy (Senador Ortolan K. Finistirre), J.K. Simmons (Budd “BR” Rohrabacher) y Robert Duvall (Doak “The Captain” Boykin). 2006. Duración: 92 minutos.


Para una reseña alterna visiten con confianza Rural Tex

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2 Comments:

Blogger Sikanda dijo...

Tienes que ver de Reitman "In God we Trust", un cortometraje genial. Lo he buscado en la red (antes se podía ver on-line en AtomFilms) pero sin éxito. Ojalá puedas conseguirla, fue lo primero que vi de Reitman y caimos todos enamorados de este director :)


lunes, marzo 12, 2007 12:45:00 p. m.  
Blogger Frank Black dijo...

Gracias por el tip, Sikanda. Veré la forma y la manera de conseguirla.


martes, marzo 13, 2007 7:30:00 p. m.  

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