Mucha Sangre Derramada Por Una Piedra

Sierra Leona. 1999. El estado de guerra civil que se desató entre el gobierno dominante del país y grupos mercenarios amparados en la bandera de una supuesta revolución tuvo como desencadenante el comercio y tráfico de diamantes que se extraían de las minas, se contrabandeaban a la vecina Liberia para luego llegar a sus destinos en Norteamérica y Europa con el fin de convertirse en anillos de bodas, por citar uno de los usos que se le dan, aun a costa de las miles de vidas que se sacrifican por la codicia tanto de los que comercian directamente como los de las esferas internacionales que subvencionan regímenes o alzamientos para encarecer el mercado internacional de piedras preciosas. Este panorama es el que el director Edward Zwick enfoca en su más reciente producción “Blood Diamond.”
El film se centra en el personaje de Danny Archer, blanco africano oriundo de Rhodesia, ex soldado y mercenario de postín que comercia con diamantes, quien llega a saber sobre la existencia de un diamante rosado sin imperfecciones que significaría el boleto para escapar de África y vivir cómodamente en cualquier ciudad de Europa. Para llegar a este debe aliarse con Solomon Vandy, pescador iletrado quien ha visto separada a su familia por guerrilleros rebeldes y que ha servido como mano esclavizada en las minas diamanteras hasta dar con la joya en cuestión y esconderla para venderla al mejor postor. Junto con ello se suma Maddie Bowen, periodista norteamericana quien está interesada en buscar una historia tras este estado de caos que le sirva para levantar conciencias en el panorama internacional bajo los métodos que sean para obtener el material.
Lo que no sorprende en esta producción es el factor de redención presente en el protagónico, tan característico en la filmografía de Zwick dado a hacer épicas sobre hombres en angustia y con objecciones de conciencia, sea en el marco de la Guerra Civil Norteamericana (“Glory”) o en el Japón saliendo del aislamiento de siglos (“The Last Samurai”). Danny Archer es un mercenario en principio, pero a la larga encuentra la redención luego de pasar las de Caín. Y es tal vez la principal deficiencia de “Blood Diamond”; el empeño del director en mostrar un final feliz al costo que sea. Otras mentalidades omitirían llevar las acciones a una conclusión feliz a favor de una interpretación libre del espectador; más esto no sucede en los filmes de Zwick, un poco como si al final hay castigo para los malos.

Más es menester acotar que la fotografía y el guión mantienen un nivel de acción y de suspenso bastante satisfactorio, si bien el uso de África y de sus pobladores es más como un fondo colorido; igual podría hacerse en cualquier lugar del mundo y nada cambiaría sustancialmente. Y extensivo a lo anterior, la música y la edición son competentes, no aporta nada novedoso sino que se desarrolla de modo correcto.
En lo actoral, Leonardo Di Caprio desempeña muy bien su papel de traficante y mercenario de postín lleno de complejidad; vale decir que fue correcta la elección del papel así como su nominación al Oscar™ en el renglón actoral aun cuando no fuese a ganar. Djimon Hounsou actúa de manera competente en su rol de hombre común atrapado en el infierno de una confrontación, no es un papel de antología, pero está bien llevado. Y Jennifer Connelly cumple correctamente con su rol de periodista, y al igual que en el caso de Hounsou no es de premio, más lo hace de una manera adecuada.
A la larga “Blood Diamond” se ubica como una historia que bien habría podido ser hecha por cualquiera con talento directoral, pero que se diluye por el trabajo del mismo, aun cuando la actuación de Di Caprio sea muy buena, esto no la salva de este defecto. Tres Estrellas de un máximo de Cinco.
Warner Bros. Pictures presenta en asociación con Virtual Studios, Spring Creek Productions, Bedford Falls Productions e Initial Entertainment Group. Una película de Edward Zwick. “Blood Diamond.” Dirigida por Edward Zwick. Escrita por Charles Leavitt. Basada en una historia creada por Charles Leavitt y C. Gaby Mitchell. Dirección de fotografía por Eduardo Serra. Música por James Newton Howard. Editada por Steven Rosenblum. Reparto por Victoria Thomas. Diseño de producción por Dan Weil. Diseño de vestuario por Ngila Dickson. Dirección artística por Peter Wenham. Producción asociada por Josh Gummersall. Co producida por Kevin De La Noy. Producción ejecutiva por Len Amato y Ben Waisbren. Producida por Edward Zwick, Gillian Gorfil, Marshall Herskovitz, Graham King, Darrell Roodt y Paula Weinstein. Protagonistas: Leonardo Di Caprio (Danny Archer), Jennifer Connelly (Maddy Bowen), Djimon Hounsou (Solomon Vandy), Michael Sheen (Simmons), Arnold Vosloo (El Coronel), Kagiso Kuypers (Dia), David Harewood (Capitán Poison), Basil Wallace (Benjamin) y Ntare Mwine (M’ed). 2006. Duración: 138 minutos.
Etiquetas: Peliculas


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