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martes, mayo 01, 2007

Cuando La Risa No Puede Forzarse



Cuando en 1977 con apenas una temporada en el aire, Chevy Chase abandona el programa “Saturday Night Live” para perseguir una carrera como actor cómico en Hollywood, en cierto modo y sin querer inició la tendencia de muchos que se iniciaron en el programa que cuando sentían que llegaban a un límite en cuanto a lo que podían lograr en el espacio del mismo, se retiraban y perseguían otras metas en el campo del entretenimiento con resultados dispares la mayor parte de las veces.

John Belushi le siguió los pasos al hacer “National Lampoon´s Animal House” en 1978 y en el 80 junto al también egresado Dan Ackroyd en “The Blues Brothers”, más Belushi perseguía respetabilidad como actor y no el encasillamiento que logró en su inmortal interpretación de Bluto en el primer film. Chris Farley quiso seguir los pasos de Belushi con películas de comicidad sin llegar a los registros de este. Julia-Louis Dreyfuss saltó del mismo para hacer los programas “Seinfeld” y “The New Adventures Of Old Christine” con resultados satisfactorios. Mike Myers ha hecho suya la gracia al interpretar al agente Austin Powers y a Wayne en “Wayne´s World.” Dan Ackroyd también ha logrado lo suyo al hacer filmes de buena taquilla, pero también productos que dejan mucho que desear, al igual que Billy Crystal; estos mencionados como una pequeña muestra de los graduados del venerable programa. Y cuando la gracia no da para más, ¿es necesario seguir insistiendo porque no hay nadie quien se lo diga?

Lo anterior viene a colación a raíz de ver en el acto común de hacer zapping por los canales de televisión a Eddie Murphy en el protagónico de “The Nutty Professor”, en donde hace el intento por hacer reír sin lograrlo. Y es una lástima porque en el fondo no es un mal actor. Al abandonar “Saturday Night Live” en 1984 y por el que había obtenido fama al instante, Murphy sigue el camino abierto por Chase al hacer “48 Hours”, un drama policial, “Trading Places”, una comedia satisfactoria junto a Dan Ackroyd, y el film que lo lanzó al estrellato internacional: “Beverly Hills Cop” con sus correspondientes secuelas. Más es menester acotar que luego de haber logrado irse arriba en el peldaño de la fama, también ha mermado la calidad de las películas que interpreta sin importar si son taquilleras o no (y valga decir que varias de ellas no lo han logrado en cuanto a recaudación). Por citar una aparte de la anterior, “Dr. Doolittle” además de ser inspirada en el film musical protagonizado por Rex Harrison –esta versión no lo es- no transmite un sentido del humor que lleve a la risa cómplice sino más bien a una serie de situaciones escatológicas la mayoría, y lo que se puede llamar el efecto cosquilla; es decir, las personas que tengan cosquillas en el cuerpo saben que pasado el tiempo la risa no es fácil sino forzada hasta que llega a fastidiar. Esta junto con “The Nutty Professor” son dos claros ejemplos de que el señor Murphy debería cambiar de enfoque.

Un ejemplo magistral de que salir de “Saturday Night Live” puede significar fama, seriedad y un crecimiento actoral y artístico está en la figura del actor Bill Murray. En los 80 era “Ghostbusters” 1 y 2; en los 90 era “Groundhog Day.” Pero lo mejor lo tenía reservado para este milenio, si bien empezó con “Charlie´s Angels” cuyos méritos artísticos no merecen ser mencionados. Al parecer vio la luz, y en el 2001 integró el coro actoral del portento llamado “The Royal Tennenbaums” de Wes Anderson. Dos años después hace el papel de su vida: el del actor Bob Harris en la obra maestra de Sofía Coppola “Lost In Translation” que le significó su nominación al Oscar™ como mejor actor. Acto seguido vuelve a las manos de Wes Anderson para protagonizar de manera digna “The Life Aquatic With Steve Zissou.” Y no conforme con ello, se alía con el maestro Jim Jarmusch para hacer otro papelazo: “Broken Flowers.” De hecho, varias veces hemos mencionado a Bill Murray como el actor de la década; algo en lo cual tendrá que esforzarse Eddie Murphy en los siguientes años.

Está bien. Es cierto que este año recibió una nominación al Oscar™ como mejor actor de reparto por el film “Dreamgirls.” Y aun cuando no hemos visto el film, le damos el beneficio de la duda de que actúa bien, así como el haber merecido su nominación, y quizás podía haber ganado si no es porque Alan Arkin hizo una actuación monstruo en esa pequeña obra maestra llamada “Little Miss Sunshine” por lo que el premio tenía su nombre. El mal del asunto estriba en que luego de haber actuado en “Dreamgirls” lo que hubiese significado en otro actor hacer un autoanálisis de su carrera y elegir papeles que sean desafiantes para sus capacidades actorales, viene y hace otra de sus películas cosquilleantes en donde las risas se evaporan al paso del tiempo.

Insistimos, aun está a tiempo de enderezar el barco, Sr. Murphy. Puede tomar inspiración en lo hecho por Murray, e inclusive por lo logrado por gente como Myers, Julia-Louis Dreyfuss entre otros al hacer comedia con estilo, gracia y sustancia. Pero por favor, no nos siga torturando con más escatología, chistes insulsos y cosquillas cansonas. Nosotros como espectadores nos merecemos algo más. Y de seguro usted también.

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