Ahooy, Mates! Nos Estamos Hundiendo

Por nuestra parte, es menester reconocer que no habíamos visto ninguna de las películas de la serie “Pirates Of The Caribbean” en las salas de cine por el factor de no lidiar con doblajes mexica que hacen sonar a Johnny Depp igual que Speedy González, a Geoffrey Rush como los cuervos de Warner Bros., a Orlando Bloom como novela de Televisa y a Keira Knightley como Thalía; y también para no soportar a menores de edad que no hablan inglés y que se pasen el 90 % del film preguntando por todo (disculpen el tono filicida, pero pareciera que hay padres que aparte de no saber educar en cuanto a modales, tampoco lo hacen en cuanto a cultura cinematográfica). Esto no había pasado, hasta ahora.
Ciertamente nos habíamos formado una cierta –aunque no total- expectativa ante esta nueva entrega dada lo irregular que fue “Pirates Of The Caribbean: Dead Man´s Chest” en cuanto al guión, si bien le dimos en su momento la clasificación de cuatro estrellas por otros motivos, puede ser también porque al igual que con “Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl” la vimos en la salvaguarda que significa el DVD. Aspirábamos que los detalles que fallaron en la segunda entrega fuesen solucionados para el número final. Menos mal que no fue total la expectativa, porque fue mucho más fallida.
“Pirates Of The Caribbean: At World´s End” es uno de los peores filmes de corte comercial que hayamos visto en fecha reciente. Al presenciarlo, no sabíamos si estábamos en presencia de un musical fúnebre al comienzo del mismo (sólo faltaba Björk para imaginar que veíamos “Dancer In The Dark” que es mucho mejor como película). Aun cuando tuvimos la precaución de ver una función subtitulada, igual no hubiese importado si la viésemos doblada en mexica de Guadalajara, porque la misma no funciona en el idioma que se hable.
Además de este comienzo tan mortuoriamente Broadway, continúa en el Singapur de Culver City, California, lleno de lentitud, oscuridad no como un elemento artístico, sino como un esfuerzo por ahorrar en la cuenta de la luz, para derivar en un universo paralelo con el fin de encontrar a Jack Sparrow –desaparecido en la entrega anterior- en medio de una alucinación por consumo de cangrejos en mal estado para, ¡oh susto!, volver al mundo real. Disculpen si estamos contando parte de la película, lo que queremos es que no boten su dinero bien ganado de manera tan ramplona. Esto, como antesala al clímax que es la reunión de 9 piratas para combatir a la Marina Inglesa aliada con el “cara de pulpo”, alias, Davy Jones. Y sí, el pathos es la batalla marina en medio de una tromba. Y claro, el final es feliz, no faltaba más.
Cuando dijimos que nuestras expectativas no eran totales, era porque nuestros temores se reafirmaron. Esta “Pirates Of The Caribbean: At World´s End” es otra “gran producción” de uno de los seres más infames en el panorama cinematográfico de los últimos 25 años: Jerry Bruckheimer. Gracias a él y a su fallecido socio por sobredosis de cocaína, Don Simpson, el cine norteamericano ha caído en barrena (o en la tromba de la película) ante producciones tan insulsas, tan inanes, tan faltas de calidad en lo argumental y en lo actoral que para lo único que sirven es para aumentar los niveles hormonales en seres sin raciocinio. ¿Quieren pruebas? “Top Gun” –sí, pasados más de 20 años sigue siendo mala-, “Days Of Thunder”, ambas “Bad Boys” y “Armageddon” por mencionar cuatro de ellas sin caer en estados de parálisis cerebral. Sólo dos filmes producidos por Bruckheimer pasan la prueba porque pareciera que quiso poner de su parte; a saber, “Black Hawk Down” por estar en la dirección Ridley Scott, y “Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl” por ser un film extraordinario.
Además, esta “Pirates Of The Caribbean: At World´s End” viene a demostrar el nivel de venta de alma que ha hecho Gore Verbinski en cuanto a comprometer su integridad como creador, y es una lástima porque uno de los talentos más descollantes en una década ha sido él. Y que ahora se desperdicie en semejante producto fílmico es poco menos que deprimente, tanto así que ni siquiera nos detendremos en la dirección porque no la hay.
El guión de Ted Elliott y Terry Rossio ganaría de calle cualquiera de los Premios Razzies™ que reconocen lo más malo del cine en la edición del próximo año, porque en realidad lo es. Hay tantas tramas, subtramas, subsubtramas, que hasta los animales que salían en los filmes anteriores tienen parlamentos hasta mejores que los de los actores. Los males que habían en lo argumental en “Pirates Of The Caribbean: Dead Man´s Chest”, aquí están otra vez y magnificados en lo peor. Si en el segundo film había una media hora mortalmente aburrida, ahora es una hora completa de tortura sádica para el espectador.
Así mismo, la edición es muy pobre, no potencia la película, aunque hay que admitir que ante dicho trabajo de dirección y de escritura, ni aunque usen lápiz y borrador pueden salvar este film. La música viene a ser la misma que en los filmes previos y es dirigida otra vez por Hans Zimmer, por lo que no hay aportes en cuanto a temas que se queden en la memoria. Sólo un elemento es de destacar: los efectos especiales que aun cuando no sean de antología, son lo único que se salva de este accidente con víctimas fatales.
Lo actoral es un soberano acto de talento desperdiciado. Keira Knightley está más pendiente en esconder el cuerpo para que no vean lo anoréxica que es en lugar de actuar. Orlando Bloom no parece aquí ni la sombra de lo que logró como Légolas en la Trilogía de “The Lord Of The Rings”; menos mal que actúo primero en estas antes que en esta tercera de “Pirates Of The Caribbean” porque de haber hecho lo contrario se habría expuesto a no despegar nunca como actor. Bill Nighy hace de su Davy Jones una caricatura de lo que hizo antes; si en la anterior era repulsivo, ahora no incita ni un quejido de susto, al igual que Stellan Skarsgard, Tom Hollander, Naomie Harris, que están tan planos como una autopista sin huecos. Igualmente, otro acto de desperdicio actoral está en los roles de Barbossa, interpretado por el talentoso –lastima que aquí no sea así- Geoffrey Rush, del Comandante James Norrington por Jack Davenport, del Gobernador Weatherby Swann por Jonathan Pryce, y en especial, del Capitán Sao Feng por ese monstruo actoral llamado Chow Yun-Fat, que aquí de monstruo no llega ni a Godzilla. Y en el caso de Keith Richards como el padre de Jack Sparrow, el Capitán Teague, es más un acto para con Johnny Depp que por verdaderos méritos actorales; a fin de cuentas, no es un David Bowie que sabe actuar, salvo siendo como siempre es en la realidad.
¿Por qué dejamos un párrafo sólo para Johnny? Porque nos cuesta creer que haya hecho una actuación tan terrible, considerando lo magnífico actor que es. En esta ocasión Jack Sparrow parece una caricatura de lo que logró con maestría en “Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl” que le significó su primera nominación al Oscar™ como mejor actor. Y da pena que uno de los mejores actores de esta época, el más iconoclasta y el más vanguardista en cuanto al desafío de hacer papeles que no todos aceptarían, se haya prestado para semejante adefesio. ¿Que muchos lo acusaban de ser muy avant garde y no hacer películas más comerciales? Pues que siga siendo avant, porque allí es donde reside su talento. ¿Que ahora hace películas que sus hijos verían? Entonces que se limite a hacer obras con su director fetiche Tim Burton, del cual hizo eso mismo para sus hijos cuando ambos realizaron “Charlie And The Chocolate Factory”, un extraordinario ejemplo de integridad en un film comercial. No crean lo siguiente: ¿Amenazas de hacer una cuarta “Pirates Of The Caribbean”? Pues que Johnny exija como contrafigura al Capitán de “The Simpsons” (¡Arrrg!).
Lo verdaderamente lamentable en este film es que la historia no haya terminado correctamente y que los actores y Johnny Depp hayan sido tan mal utilizados, porque en definitiva “Pirates Of The Caribbean: At World´s End” va de calle como uno de los nadires en la producción fílmica de este año. Al final hubiese sido mejor verla en DVD. Una Estrella Y ½ de un máximo de Cinco.
Otra reseña sobre lo “extraordinaria” que es, la pueden leer en Rural Tex™.
Walt Disney Pictures en asociación con Jerry Bruckheimer Films presentan. Un film de Gore Verbinski. “Pirates Of The Caribbean: At World´s End.” Dirigida por Gore Verbinski. Escrita por Ted Elliott y Terry Rossio. Basada en personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert a partir de la atracción de los parques Disney Pirates Of The Caribbean. Dirección de fotografía por Dariusz Wolski. Supervisión de efectos visuales por John Knoll y Charles Gibson. Música por Hans Zimmer. Diseño de vestuario por Penny Rose. Editada por Craig Wood y Stephen Rivkin. Diseño de producción por Rick Heinrichs. Producción ejecutiva por Mike Stenson, Chad Oman, Bruce Heindricks y Eric McLeod. Producida por Jerry Bruckheimer. Protagonistas: Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (Barbossa), Jack Davenport (Comendador James Norrington), Billy Nighy (Davy Jones), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann), Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), Stellan Skarsgard (Bootstrap Bill), Naomie Harris (Tia Dalma), Chow Yun-Fat (Capitán Sao Feng) y Keith Richards (Capitán Teague). 2007. Duración: 167 minutos.
Etiquetas: Peliculas


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