Hoy Hace 40 Años Atrás, Sgt. Pepper Enseñó A La Banda A Tocar

29 de agosto de 1966. The Beatles dan –sin anunciar a nadie, salvo a su manager Brian Epstein y al equipo de la compañía de representación NEMS- lo que sería el último concierto de la gira norteamericana anual en el Candlestick Park de San Francisco; dos días después partirían hacia Inglaterra. Todo el tour de ese año había sido un desastre en términos de organización. El mismo empezó en Japón con amenazas de muerte –eran considerados como una “perversión occidental de la cultura japonesa”-, prosiguiendo en Filipinas en donde se vieron enredados con el gobierno del dictador Ferdinand Marcos por no haber asistido a una de las fiestas benéficas, más parecidas a un culto a la vanidad que a otra cosa, organizadas por la primera dama de ese entonces Imelda. Y no conformes con ello, a consecuencia de las declaraciones de John sobre lo de ser “más populares que Jesús”, Norteamérica se había casi convertido en un polvorín que amenazaba con su seguridad; esto sin contar que a raíz de la fama que poseían y los extensivos gritos de las fans que los adoraban, no podían oír ni una sola canción en sus conciertos, amén de que sonoramente sus grabaciones de estudio había evolucionado a tal nivel que era literalmente imposible tocarlas en vivo. Este concierto final en San Francisco sería también el último de su carrera como artistas de giras.
Desde ese instante cada uno de los cuatro persiguió diferentes intereses, si bien como particularidad y en un acto de coincidencia se dejaron crecer barba y cabellos, con todo y que estaban separados. Ringo se dedicó a disfrutar de las ganancias en salidas nocturnas, automóviles y fiestas por todo Londres, mientras su esposa Maureen permanecía como esposa fiel en casa. En el invierno de ese año ella daría a luz al segundo hijo de la pareja.
George se dedicó a conocer mucho más sobre la música hindú; misma que había descubierto durante la filmación de la película “Help!” un año antes y en donde figuraba un conjunto de músicos indios contratados por el director Richard Lester. Esto hizo que despertara su atención hacia la cítara, instrumento tradicional de 21 cuerdas, y la emplease en la segunda canción del disco “Rubber Soul”, “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)” –es la primera vez que en una canción occidental se hace uso de este instrumento-, además del disco “Revolver” en que la cuarta canción “Love You Too” es todo un tratado de música india con tablas y percusión junto con la cítara; misma que empelaría por tercera vez en el single “Rain” como toda una sesión de ragas neo-indias. Ese año durante una fiesta en Londres conoce a Ravi Shankar, máximo exponente de este instrumento, y a raíz de ello viaja en octubre a Cachemira, India junto con su esposa Pattie –quien estaba dedicada al misticismo al igual que él- a estudiar por ocho semanas en la casa del propio Shankar, quien tiempo después diría que George había sido su alumno más destacado e interesado en aprender en años.
En un principio John sintió un alivio al parar la rutina de las giras; inclusive consideró abandonar el grupo; más sentía que dependía de Paul en términos de laboriosidad. Considerando que pasaba mucho tiempo sin hacer nada y que la convivencia con su esposa Cynthia era poco más que estupidizante, decide aceptar la oferta del director Richard Lester para hacer el papel del soldado Gripweed en el film antibélico “How I Won The War” protagonizado por Michael Crawford y rodado entre Alemania y Almería, España. Durante el rodaje empieza con la composición de una canción acerca de un lugar al que acudía cuando era adolescente en Liverpool y quería escapar del mundo: el tema era “Strawberry Fields Forever.” Al regresar a Inglaterra se deja llevar por el ritmo de fiestas nocturnas y adopta como hábito el usar LSD; igualmente se interesa por el arte conociendo al electricista griego John Alexis Madras, quien se convertiría para él en su gurú dada la cantidad de ideas que poseía para llevar cabo proyectos casi imprácticos; John lo bautiza como Magic Alex. El 9 de noviembre conoce en la Galería Indica en una exposición a Yoko Ono; en ese entonces se sintió atraído a ella no como un interés amoroso, sino como una artista más.
Este mismo 9 de noviembre y ante las constantes llamadas del promotor Arthur Howes sobre próximos conciertos a dar en Inglaterra, Brian Epstein se vio forzado a admitir lo que no quería, y le comunica a Howes que ellos no iban a aceptar más compromisos en cuanto a recitales. En menos de una hora la prensa se hizo eco y las oficinas de NEMS se inundaron de llamadas telefónicas. Al día siguiente todos los medios informaron que The Beatles iba a existir de ahora en adelante sólo como artistas de grabación. Ninguno había hecho antes algo semejante, y de acuerdo con muchos simbolizaba el principio del fin para la extinción de The Beatles en el lapso de meses, lo cual no fue así.
Por su parte Paul estaba con mucho tiempo libre, el cual lo aprovechó para recuperarlo con su prometida la actriz Jane Asher, más a la larga la relación se iría a pique por la negativa de ella a abandonar su carrera actoral. Junto con esto tuvo tiempo para componer la banda sonora de la película de los hermanos Boulting “The Family Way” protagonizada por Hayley Mills; siendo este el primer trabajo en solitario de un Beatle. Entre septiembre y noviembre Paul se dedicó a viajar por diferentes partes del mundo; el último de estos viajes lo hizo a un safari en Kenya junto con Mal Evans, encargado de seguridad de las giras. Mientras regresaban a Inglaterra, pensaba en cual sería el siguiente paso de la banda, y llegó a esto: “No seamos nosotros. Desarrollemos unos alter egos, así no tendremos que proyectar una imagen que ya conocemos...” El espíritu que lo llevó a este razonamiento era el hecho de que muchas bandas tenían en ese entonces nombres fantásticos: Big Brother And The Holding Company, Nitty Gritty Dirt Band, Country Joe And The Fish, Lothar And The Hand People, Dr. Hook And The Medicine Show, Quicksilver Messenger Service y Bonzo Dog Doo-Dah Band por citar unas cuantas. Jugando con palabras junto con Mal en el avión y tomando los paquetes de sal y pimienta, se le ocurre a Paul decir Sergeant Pepper.
Llegando a Londres le planteó la idea al resto del grupo. Al principio estaban algo perplejos, pero casi de inmediato la aceptaron ante la posibilidad de hacer de esto un juego cómplice entre su público y ellos junto con el poder alejarse un poco de sus identidades que ya eran del dominio mundial. Y a su vez podrían incluir experimentos en otras áreas de la música que no hubiesen sido posibles de hacer en los confines de la Beatlemanía; un poco de Stockhausen, algo de Alvin Ayler, un poco de B. B. King, algo de The Doors, otro tanto de Ravi Shankar, etc., así como experimentar en cuanto a sus personalidades en asuntos como la portada del disco, sus ídolos y el entorno en el cual se quería presentar el disco que, curiosamente, no es el primer álbum conceptual de la historia del rock; este honor lo tiene el disco “Freak Out!” de Frank Zappa publicado en ese 1966.
Las grabaciones del disco empezaron el 24 de noviembre con la canción “Strawberry Fields Forever”, haciendo uso de cintas de repetición continua, sonidos en reversa y lazos sonoros; aquí John citaría una frase que fue malinterpretada como “I buried Paul” (Yo enterré a Paul), clave para el teatro que se formó en torno a la supuesta muerte de Paul. Lo que cita es en realidad: “Cranberry sauce” (Salsa de arándanos). La segunda canción se grabó el 6 de diciembre, era “When I´m Sixty-Four” en ritmo de fox-trot y haciendo uso de instrumentos de viento a manera de vaudeville. El tercer tema grabado ese año tuvo lugar el 29 de diciembre a partir de una composición de Paul sobre una parada de autobuses en Liverpool y su entorno algo nostálgico: barberías, bancos, estaciones de bomberos y personas comunes. La canción era “Penny Lane.” Quizás en un principio ni John ni Paul tenían intenciones de hacer canciones con temática norteña, si bien inconscientemente estas tenían un concepto alrededor. Al haber pasado cierto tiempo sin sacar un nuevo sencillo, Brian Epstein estimó que debían publicar un single, y estas canciones se apartaron para este fin en consonancia con el estilo de que los singles salían a la venta separados de los álbumes. Originalmente iba a publicarse “Strawberry Fields Forever” con “When I´m Sixty-Four” en el lado B, pero al final se sustituyó esta con “Penny Lane”, reservando la anterior para el álbum. De haber conservado estos temas para el disco, el mismo tendría al final 16 canciones; más adelante mencionaremos el otro tema que no fue publicado. El single fue editado en la tercera semana de enero de 1967.
Las grabaciones continuaron el 5 de enero cuando los cuatro hicieron una cinta experimental de 14 minutos de duración sin ritmo, ni melodía, simplemente sonidos al azar, lleno de ecos, guitarras con feedbacks, órganos Hammond, campanas y cuanto instrumento encontrasen en el estudio de Abbey Road. Este tema recuerda con mucho a “The Return Of The Son Of Monster Magnet”, la pieza final de 12 minutos del disco “Freak Out!” de Zappa. A continuación el 19 de enero empezarían a grabar un tema de John cuyo título original era “In The Life Of...” e inspirado en Tara Browne, heredero del imperio cervecero Guiness y amigo de Brian Jones, Keith Richards, de Paul y de John en menor medida. Browne había fallecido el 18 de diciembre a los 21 años como consecuencia de chocar su Lotus Elan con la parte de atrás de una camioneta estacionada tratando de esquivar a un Volkswagen. Además John se había inspirado en una nota publicada en el Daily Mail el 7 de enero de 1967 sobre 4000 baches en Blackburn, Lancashire. Este 19 de enero grabaron las pistas básicas, y el 3 de febrero se grabarían partes de batería de Ringo. The Beatles mantendría en espera esta canción hasta un mes después de iniciar las grabaciones.
El 1 de febrero empezarían a grabar el tema que había inspirado a Paul en el viaje de vuelta a Inglaterra, “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” que se iniciaba con la estrofa “It was twenty years ago today, Sgt. Pepper taught the band to play...” (Hoy hace veinte años atrás, Sgt. Pepper enseñó a la banda a tocar...). De acuerdo con el productor de sus discos, George Martin: “Era una canción corriente, nada especial como composición. Cuando la terminamos, Paul dijo: ¿Por qué no hacemos todo el álbum como si la banda existiera, como si fuera Sgt. Pepper el que grabara el disco?” Fue a partir de este instante que The Beatles decidió que los temas tendrían continuidad en lo artístico y que el nombre de la grabación sería “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band.” Para el 8 de febrero registrarían “Good Morning Good Morning” inspirada en cierto modo en la vida asfixiante que John llevaba con Cynthia; para el final de la canción incluyeron las cintas de efectos de sonido de EMI “Volumen 35: Animales Y Abejas” y “Volumen 57: Cacerías De Zorros” con la intención de asustar a los escuchas por lo diferente y a los animales, principalmente perros.
El 10 de febrero de 1967 marcaría historia en la música al terminar de grabar la canción que habían empezado a hacer un mes antes. El Estudio Uno de Abbey Road estaba lleno de globos multicolores, hippies revoloteando por los alrededores, incienso, marihuana y LSD por doquier, personas con cámaras de Super 8 filmándolo todo y de invitados: Brian Jones, Keith Richards, Mick Jagger, Marianne Faithful, Donovan, Graham Nash, Mike Nesmith de The Monkees, Pattie Harrison y el colectivo de The Fool. Junto con ellos estaban una orquesta de 41 músicos que según instrucciones de John debían crear un sonido que “se inicie de la nada y llegue hasta el fin del mundo”, y con esto en mente se acordó entre ellos y The Beatles que de lo que iban a tocar no existía partitura alguna, sino que tocasen a partir de 24 compases marcados por Mal Evans los tonos más altos y más bajos que sus instrumentos registrasen, yendo de pianissimo a fortissimo, mientras que en el estudio el sonido era sometido al feedback de 100 parlantes Ambiophonic colocados en las paredes. Los intermedios quedarían a criterio de cada músico –incluido un reloj despertador que sonaría al final del compás 24 en la parte media-, y para que entrasen en ambiente les repartieron pezones de plástico adhesivos, vasos de plástico con ojos falsos, calvas de goma, cigarros falsos, sombreros de fiesta y banderines: David McCallum, director de la Filarmónica de Londres (la orquesta en cuestión) se puso una nariz roja de goma; Eric Gruenberg, líder de los segundos violines, un par de anteojos de papel con forma de flor y una garra de gorila en el moño de la corbata; los intérpretes de fagot Alfred Waters y N. Fawcett anudaron globos a sus instrumentos que se inflaban y desinflaban a cada nota tocada. Todo ello era para crear la gran obra maestra que es “A Day In The Life.” Desde las 7 de la mañana de ese día hasta las 3 de la madrugada del 11 The Beatles la habían pasado tratando de crear un coro de galimatías para el final del disco a pedido de John; en un instante Ringo dijo ante los micrófonos: “Creo que me voy a caer” y se desmayó. El resultado final fue una nota de 15 mil hertz audible para los perros, o como citó John: “para fastidiar a su perro.”
3 días después de dicha sesión, regresarían a Abbey Road para grabar la canción de George “Only A Northern Song”; misma que no saldría en el disco final –estaba destinada a aparecer entre “Fixing A Hole” y “Being For The Benefit Of Mr. Kite!”- sino dos años después en la banda sonora del film animado “Yellow Submarine.” Esta canción curiosamente no hacía uso de cítaras ni de instrumentos hindúes, sino pura sobregrabación mezclada simultáneamente en monoaural y luego transferida a stereo. Para el 17 se grabaría “Being For The Benefit Of Mr. Kite!”; título inspirado en un cartel de un circo de la era victoriana que John había comprado en una tienda de antigüedades. Así mismo, John y George Martin habían comprado un organillo y las cintas que este traía; con esto Martin instruyó al ingeniero Geoff Emerick a que cortara las cintas en secciones de 15 cm. de largo hasta acumular una gran cantidad, las lanzara al aire y las uniese de nuevo al azar. El resultado final fue una cacofonía 100% psicodélica que se usó en la parte intermedia de la canción y en el final de la misma.
“Fixing A Hole” se empezó a grabar el 21 de febrero en Regent Sound Studio y luego en Abbey Road. Compuesta por Paul, era lo que llamaba “otra oda a la marihuana” (la anterior fue “Got To Get You Into My Life”, penúltima canción del disco “Revolver”), si bien tiempo después el público pensó que era a la heroína. Dos días después grabarían “Lovely Rita”, inspirada en las mujeres fiscales de tránsito; concretamente Meta Davis –se cambió a Rita en la canción- quien le levantó una multa a Paul por estar mal estacionado.
Un día Paul fue a la casa de John y éste último le mostró un dibujo hecho por su hijo Julian en la escuela; había dibujado a su compañerita de guardería Lucy O´Donnell volando sobre un cielo lleno de estrellas y en la parte de arriba del papel se veía escrito en lápiz: “Lucy In The Sky With Diamonds.” A ambos les pareció un buen título y siendo fanáticos de las obras de Lewis G. Carroll, desarrollaron una historia a partir del título donde figuran flores de celofán, corbatas de espejo, árboles de mandarina, cielos de mermelada, porteros de plastilina, gente caballo, taxis de papel periódico y ojos de caleidoscopio, en clara sintonía con el espíritu de la época y en una obvia referencia a un viaje de LSD. Esta canción se grabó en un día, el 1 de marzo de 1967.
“Getting Better” se grabó ocho días después y fue compuesta por Paul mediante uso de slang en la letra y jugando con la gramática del inglés. El 17 se haría “She´s Leaving Home” compuesta por John y Paul a partir de una nota de prensa del Daily Mail publicada el 27 de febrero donde daba cuenta del caso de una muchacha (Melanie Cope) de 17 años y de buena posición que estaba a punto de entrar a la universidad y que se fue del hogar dejando todo atrás: un abrigo de visón, anillos de brillantes y el auto en el cual huyó. De acuerdo con el padre: “No puedo imaginar por qué huyó, aquí lo tenía todo.” Estas palabras fueron la inspiración de ambos para componer la pieza a la manera de coro griego, en que Paul canta mientras John hace la voz de fondo. Además la canción no fue arreglada por George Martin, quien quería hacerla con orquesta –y se hizo así-, pero no podía; sino por Mike Leander quien además dirigió la sección de cuerdas de la pieza, compuesta por un arpa, cuatro violines, dos violas, dos violonchelos y un contrabajo.
“Within You Without You” se grabó el 22 de marzo. Esta es una composición de George e incluía tabla (interpretada por Anwhal Gita) y cítara (en una breve participación de Ravi Shankar), siendo una pieza con sonoridad hindú. Al final de la canción se incluía un burlón ataque de risa por parte de George, uno de los más crédulos en la onda de meditación que causó sensación en los hippies de entonces. Una semana después, los cuatro entrarían de nuevo al estudio para grabar una canción titulada entonces “Bad Finger Boggie”; luego conocida mundialmente como “With A Little Help From My Friends.” Esta sería compuesta expresamente por John y Paul para que la cantara Ringo, presentando un personaje ficticio; el único que se menciona que forma parte de la banda de Sgt. Pepper: Billy Shears. La última canción del disco sería grabada el 1 de abril: “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band (Reprise).” Esto se hizo con el fin de dar la continuidad necesaria al concepto que querían darle al disco: un concierto de una banda ficticia con público (que tomó George Martin de una grabación en vivo de 1965 de una función de “Beyond The Fringe”, una comedia protagonizada por Dudley Moore, Peter Cook, Alan Bennett y Jonathan Miller). La última sesión se hizo el 21 de abril para incluir un artilugio que hiciese eliminar el ruido de rasguño que el brazo de muchos tocadiscos de la época hacían al llegar al surco final cuando se atascaban; para ello tomaron una grabación del sonido ambiental en la fiesta dada por la grabación de “A Day In The Life” de dos meses atrás. El pedazo que tomaron dice: “Couldn´t really be any other; Couldn´t really be any other; Couldn´t really be any other” (Realmente no podría ser ningún otro), sonando ad infinitum. Si se reproduce al revés dice “We´ll fuck you like Superman; We´ll fuck you like Superman; We´ll fuck you like Superman” (Te joderemos como Superman).
Así como las sesiones de grabación habían evolucionado gradualmente, también lo había hecho la idea para la portada del disco. El concepto, tal como lo visualizó Paul, era un salón con retratos de sus héroes y los cuatro vestidos con uniformes militares de la era eduardiana, sosteniendo instrumentos musicales. Esta idea la había boceteado Paul en bolígrafo al evolucionar en un jardín con un reloj floral; un elemento común en los parques de Liverpool. Al mostrar sus bocetos a su amigo Robert Fraser, galerista de arte, éste le sugirió el usar a un artista plástico serio, proponiendo a Peter Blake, uno de los fundadores del Pop Art, quien extendió las ideas de Paul hasta llevarlo a lo definitivo: la banda terminando de tocar en un parque del norte de Inglaterra, con personas famosas de público ubicadas atrás de ellos, incluyendo a los propios Beatles de las estatuas de cera del Museo de Madame Tussauds para que éstos viesen a la banda también como un símbolo de las identidades que ahora estaban aceptando.
Para lograr este efecto, Blake persuadió a los cuatro de usar figuras de sus ídolos en tamaño natural; curiosamente Brigitte Bardot que había sido favorita de ellos en su adolescencia, no figuró en la portada. Con ello en mente, Blake les pidió que hicieran una lista de sus héroes. Ringo dijo que aceptaría lo que los demás decidiesen. George sugirió sólo gurúes indios. Paul, John, Blake y Robert Fraser junto con el fotógrafo Michael Cooper fueron los que armaron la lista definitiva. En ella estaban: Aleister Crowley, Mae West, Lenny Bruce, Karlheinz Stockhausen, W. C. Fields, Carl Gustav Jung, Edgar Allan Poe, Fred Astaire, Richard Merkin, maniquíes creados por el artista Alberto Vargas, Huntz Hall, Simon Rodia, Bob Dylan, Aubrey Beardsley, Sir Robert Peel, Aldous Huxley, Dylan Thomas, Terry Southern, Dion, Tony Curtis, Wallace Berman, Tommy Handley, Marilyn Monroe, William Burroughs, Stan Laurel, Richard Lindner, Oliver Hardy, Karl Marx, H. G. Wells, maniquíes de peluquería, el ex Beatle Stuart Sutcliffe, Max Miller, una estatua femenina creada por el artista George Petty, Marlon Brando, Tom Mix, Oscar Wilde, Tyrone Power, Larry Bell, el Dr. David Livingstone, Johnny Weissmuller, Stephen Crane, Issy Bonn, George Bernard Shaw, H. C. Westermann, Albert Stubbins, Lewis G. Carroll, T. E. Lawrence (alias Lawrence de Arabia), Sonny Liston, las estatuas de cera de The Beatles, Shirley Temple, Albert Einstein, John Lennon sosteniendo un corno francés, Ringo Starr sosteniendo una trompeta, Paul McCartney un corno inglés, George Harrison sosteniendo una flauta, Bobby Breen, Marlene Dietrich, un legionario de la Orden de los Búfalos y Diana Dors.
Además de las figuras de estos, también estaban una muñeca de Shirley Temple con un sweater de Adam Cooper, hijo de Michael, que dice: “Welcome The Rolling Stones” (Bienvenidos The Rolling Stones); aparte de velas de cera, una hookah o pipa árabe de agua, una guitarra hecha de flores, la palabra Beatles escrita en flores, instrumentos musicales, estatuillas, un televisor, trofeos y el tambor con el título del disco diseñado por John Ephgrave. Más un ligero detalle pasó desapercibido para EMI Records: entre el tambor y el nombre Beatles, la fila de plantas que va de izquierda a derecha es de marihuana. Y junto con ello, cuatro figuras no aparecieron en la portada; a saber, Gandhi (por considerar EMI que sería un insulto en la India si aparecía abajo de Lawrence de Arabia y al lado de Lewis G. Carroll); Jesús, sugerido por John (por lo reciente del incidente de The Beatles y Cristo en Estados Unidos), el cómico Leo Gorcey (pareja junto con Huntz Hall del dúo The Bowery Boys, al cobrar por aparecer en la portada, a lo cual se negaron) y Adolf Hitler, también pensado por John (por tener accionistas judíos en EMI Records).
Al saber de la idea, el presidente de EMI, Sir Joseph Lockwood se opuso en un primer momento por considerar que cada una de las figuras que aparecieran cobrarían por su imagen, a lo cual decidió protegerse en el contrato al hacer que The Beatles indemnizaran a la compañía por 10 millones de dólares por si existían acciones legales contra la empresa, sobre todo de parte de Marlon Brando, el más huraño de los personajes. Para ello, Brian Epstein y su secretaria enviaron cartas a cada una de las celebridades vivientes y a los representantes legales de las fallecidas para obtener permiso, a lo cual todas aceptaron. Más en un primer momento, Mae West no quiso aceptar: “No, no estaré allí. ¿Qué estaría haciendo yo en un club de corazones solitarios?.” Ante esto, The Beatles le escribió una carta personal, y ella aceptó.
La sesión de fotos para la portada –la composición del fondo tardó dos semanas en montarse- se hizo en el Chelsea Manor Studios de Michael Cooper en Flood Street, SW3, Londres el jueves 30 de marzo de 1967. Además de la foto de portada, se hicieron otras fotografías que se emplearon al final para el arte del disco. Además de llevarse 700 horas en el tiempo total de grabación, se incluía el costo de la carátula que se elevó a 1367,13 libras esterlinas, ya que junto con los gastos de los artistas y los derechos de copyright, se añadía también el usar un cartón más grueso que el promedio de los discos de EMI, el incluir en una bolsa adicional figuras para recortar (una postal, charretras, barras, un bigote de papel y una figura para colocar de pie; misma que fue eliminada de las ediciones posteriores por costos de mercadeo –sería reincluida en el lanzamiento en CD-) y el agregar las letras de las canciones, siendo la primera vez en la historia de las grabaciones en que un disco incluía todo el material escrito, para lo cual sería también la primera vez en que una portada de un disco de rock se abría como un libro. El costo definitivo de la grabación fue de 25 mil libras esterlinas, veinte veces más que el primer disco “Please Please Me” de 1962.
“Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” de The Beatles se lanzó mundialmente el jueves 1 de junio de 1967. Y de inmediato la crítica alrededor del mundo fue unánime en elogios. El crítico Kenneth Tynan lo describió como “un momento decisivo en la historia de la civilización occidental.” El Times Literary publicó todas y cada una de las letras, catalogándolo de “barómetro de nuestro tiempo.” El editor Paul Wiiliams de la revista Crawdaddy lo escuchó bajo el efecto del LSD y publicó una reseña de 17 páginas. El New Stateman dijo que era “un ciclo de canciones astutamente ideadas para transformar la antigua camaradería en una nueva forma de soledad.” En Norteamérica, donde se publicó al día siguiente, Brian Wilson de The Beach Boys, banda rival de The Beatles, quien trabajaba en su disco titulado “Four Elements Suite”, luego rebautizado como “Smile” (proyecto que demoró más de 20 años en concluirse), al escuchar “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” dejó de trabajar en su proyecto porque consideró que la quintaesencia de las grabaciones había sido hecha; literalmente, se sintió incapaz de superarlo. The New York Times Review Of Books declaró que el disco inauguraba "un nuevo y dorado renacimiento de la canción.” Jack Kroll, crítico de la revista Newsweek, comparaba las letras con el poeta T. S. Elliot. Era la biblia para los hippies. Muchos encontraron elementos místicos, le atribuían profecías, mensajes premonitorios y elementos ocultos que lo comparaban con el Tarot o con el I Ching. ¿Qué significaban las galimatías del surco final? ¿Por qué aparecían perros ladrando? y ¿A qué se debía esa risa burlona?, fueron algunas de las preguntas que muchos se hacían. Timothy Leary comentó: “Declaro que John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Starr son mutantes. Agentes evolucionarios enviados por Dios, dotados de misteriosos poderes para crear una nueva especie humana.”
Pero no todas fueron loas. BBC prohibió “A Day In The Life” por considerar que era una “abierta incitación al consumo de drogas.” El escándalo fue mayúsculo al descubrir que las iniciales de “Lucy In The Sky With Diamonds” formaban las siglas LSD –en la realidad, si fuese letra por letra sería LITSWD-. “Fixing A Hole” fue catalogada de alegoría a la heroína. Y “With A Little Help From My Friends” (por lo de “get high”, colocarse) fue fustigada por el senador y ex candidato a la Presidencia de Estados Unidos, Spiro T. Agnew. Los moralistas pensaban que ellos y este disco eran agentes de la subversión y la decadencia. La John Birch Society (de la cual formaba parte Ronald Reagan) proclamaban que The Beatles formaban parte de una conspiración comunista y que en la música del disco se desplegaban “conocimientos de las técnicas de lavado de cerebros.”
Más en última instancia, su impacto se sintió en la música de inmediato. 3 días después de su lanzamiento, Jimi Hendrix abrió su actuación en el Bag O´Nails con la canción “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band.” Meses después, The Rolling Stones imitó tanto el estilo del disco como la portada cuya fotografía también tomó Michael Cooper en “Their Satanic Majesties Request.” Frank Zappa quiso parodiar la carátula, pero su disquera MGM Records se lo prohibió. 11 años después el productor Robert Stigwood –ex empleado de NEMS- hizo un remake del mismo con The Bee Gees, Peter Frampton y Elton John entre muchos artistas, el cual fue considerado una copia burda del original, y un fracaso absoluto en ventas; para 1987 el original había vendido más de 30 millones de copias a nivel mundial, lo que lo sitúa como uno de los discos más vendidos de todos los tiempos.
Y es quizás por todo lo anterior, junto con el hecho de haber sido grabado en una ambiente de camaradería total –algo que no se repetiría de allí en adelante-; el espíritu del momento en el mundo en que se mezclaban la guerra en Vietnam con el idealismo de paz, amor, drogas y rock; la experimentación con que la música estaba entrando en una nueva era, la perfección en las letras, en la musicalidad y en la genialidad de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, lo que ha hecho que “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” haya superado el momento de su tiempo para ubicarse en un contexto atemporal y convertirse, no sólo en la grabación de rock más importante de todos los tiempos, sino en una de las más decisivas en la historia de la música, equiparable con Schubert, Mozart o Beethoven, por mencionar lo influyente, lo valiosa, lo perfecta que es.

“It was twenty years ago today, Sgt. Pepper taught the band to play...”
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Fuentes consultadas:
· BROWN, Peter y GAINES, Steven. “The Love You Make. An Insider´s Story Of The Beatles.” 1983. Mc Graw-Hill Book Company.
· “El Sargento Pimienta Sigue Muchachito” por Elizabeth Fuentes. Publicado en el magazine “Feriado” del diario El Nacional el domingo 21 de junio de 1987.
· MILES, Barry. “Many Years From Now.” 1997. Kidney Punch Music, Inc.
· “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band”, folleto interno contenido en la edción en CD. 1987. EMI Records, Ltd.
· TAYLOR, Derek. “The Beatles. Anthology 2”, folleto interno del disco. 1996. Apple Corps., Ltd. EMI Records, Ltd.


3 Comments:
Bra-vo! I'm speechless... This is not a basic description of “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band”, nor a simple numeration of the facts.
Your words got heart, my Dear.
If I tell you, that read this post, it's like having a literary orgasm... You would believe it? ;-)
Such a nostalgic day... :-)
I was missing your posts :-*
ohhh esto es una clase sobre el sargento!!!
cierto lo que dice ahí de "no se repetirá más adeñante"
Saludos! =)
Eso es un tremendo álbum conceptual. tanto en su carátula, como en su música.
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