La Película Del Evento

Lo que a continuación será narrado es una serie de eventos, premoniciones, situaciones fortuitas llevadas a formato de guión cinematográfico sobre un proyecto que sería interesante de llevar a la pantalla por cualquier realizador local sobre los sucesos anteriores, en el instante y posteriores que rodearon al llamado Terremoto Cuatricentenario que sucedió hace 40 años atrás, el 29 de Julio de 1967. Tal vez nuestra intención de que sea escrito como un guión no sea alcanzada en su totalidad debido a que no tenemos experiencia en el medio –una muestra de ello es que no tenemos desarrollado un nudo dramático a efectos de mantener la atención de los espectadores–, pero es un deseo que hemos querido plasmar dado lo que anticipó al sismo (particularmente el factor premonitorio que tenía el mismo y que las personas decidieron obviar en una muestra del carácter nacional de no hablar de las cosas malas), el fenómeno como tal y las situaciones posteriores a su ocurrencia.
Ahora que la tecnología para recrear mundos virtuales en el cine está más que probada en términos de eficacia (que sería memorable de hacer con la Caracas de los 60) y que hay una suerte de revitalización del cine nacional, sería bueno que los que se hacen llamar directores de cine dejen de lado el afán historicista que puebla el casi 85% de la producción fílmica vernácula y empiecen a abordar la historia reciente con seriedad y apego tanto a los hechos como al espectáculo de altura. Si lo desean pueden tomar la idea y plasmarla, siempre y cuando recibamos el correspondiente 15% por recaudación en taquilla.
Ahora lean y asómbrense de lo que se pudo haber prevenido, pero que no se prestó atención con las consecuencias que ya son historia. No tenemos título todavía así que queda libre para uno interesante. A continuación la película del evento:
(Plano secuencia aérea de la ciudad de Roma, Italia, mediados de la década de los 60, títulos de la ciudad en el centro de la misma)
Roma, Italia. 1966
Noviembre de 1966. La cámara entra en la sala de la vidente Marina Marotti, quien sería conocida mundialmente al año siguiente y en 1968 por haber predicho los asesinatos de Martin Luther King Jr. y de Robert Kennedy. Esta se encuentra haciendo sus predicciones para el siguiente año. Una de ellas la ubica para el 27 de julio de 1967 donde ve una ciudad llena de polvo, ruinas, muerte y destrucción. Marotti citaría en Diciembre lo siguiente (voz en off de mujer en español con acento romano):
“...Lo más grave será la destrucción en 1967 de una ciudad suramericana a la que se le celebrarán muchas fiestas...”
(Cámara que enfoca a un globo terráqueo hacia Venezuela y concretamente a la ciudad de Caracas la cual va a cumplir 400 años de su fundación en 1967)
(Créditos iniciales de la productora y del director. Título del film)
Enero de 1967. La cámara enfoca un plano cerrado de una edición del diario El Universal de diciembre que se encuentra arrugada y en donde se resalta la predicción antes hecha por Marotti y firmada por el editor Luis Beltrán Reyes. Al alejarse del periódico, capta colgada de un alambre una edición de la revista Élite de este enero en el que su editor Oropeza Ciliberto firma el artículo principal cuyo título es: “Destruirá Un Terremoto A Caracas”, en donde se hace mención de; además de las predicciones de Marotti y rumores que datan de más de un año sobre un gran terremoto por suceder, otras hechas en 1803 por el sabio alemán Alexander Von Humboldt quien luego de analizar las capas geotérmicas del subsuelo del país y los efectos del volcán San Vicente en el Caribe, vaticina que en el período 1960-1970 del siglo XX uno de los sismos que se sucederán afectará gravemente a Caracas. Esto viene realzado por el hecho de que la portada de la revista es una fotocomposición a todo color de las torres del Centro Simón Bolívar en El Silencio tambaleándose y fracturándose por los efectos de un temblor.
(Espacio para desarrollo de personajes)
12 de Mayo de 1967. De nuevo Oropeza Cilberto en la revista Élite relata el siguiente rumor (este es recreado en la pantalla): En una conocida clínica de la ciudad, una señora es sometida a una intervención quirúrgica delicada cuando le sobreviene un paro cardíaco. De inmediato es auxiliada y parece recuperarse, pero al rato le sobreviene un segundo paro y los cirujanos deciden suspender la operación. Pasados 5 minutos más tarde, la dama se incorpora de súbito y exclama (sic): “¡Dios mío lo que va a pasar en Caracas!” El artículo de la revista concluye con el editor Ciliberto mencionando: “Es como para ponerle los pelos de punta a cualquiera sobre todo a los habitantes de Caracas.”
(Espacio para desarrollo de personajes)
Semana del 22 al 29 de Julio de 1967. (Aquí pueden incluirse tanto los nudos dramáticos para el orden de la película como plasmar en pantalla anécdotas célebres que se sucedieron antes y durante el terremoto).
Por tradición los fines de semana el locutor, narrador deportivo y figura de la televisión Marco Antonio De Lacavalerie “Musiü” iba con su familia en pleno a descansar a la población de Caraballeda en el Litoral Central en su apartamento del edificio Mansión Charaima, conjunto residencial de 11 pisos de tipo moderno en consonancia con el estilo internacional de Le Corbusier: estructura masiva sobre columnas, que estaba colindante con el hotel Macuto Sheraton y con la marina de Caraballeda. Pero debido a que su hijo mayor del mismo nombre y conocido posteriormente como “Musuito” había reprobado una materia en el bachillerato, deciden que este fin de semana no irían a su residencia en el Mansión Charaima y se quedan en Caracas.

Viernes 28 de Julio. Algunos vaticinios mencionaban que el rumoreado terremoto iba a suceder el 27 de julio, pero no pasó nada ese día, y además los caraqueños todavía estaban en su euforia cuatricentenaria desde dos días atrás cuando el 25 fue la celebración principal del aniversario de Caracas. En la noche del 28 se desató sobre la ciudad una intensa tormenta eléctrica que cubrió el cielo de rojos y lívidos fulgores.
Mañana del sábado 29 de julio. La prensa, radio y televisión dan cuenta de un terremoto acaecido en Colombia que produjo daños considerables en muchos territorios del vecino país, pero los caraqueños no le prestan atención en la resaca del cuatricentenario, así como tampoco a los rumores y premoniciones de personas que decían que algo grave estaba por suceder.
Al caer la noche de este día anunciado se encuentran en su máxima capacidad salas de cine, bares, restaurantes, fuentes de soda y fiestas en la capital, e igualmente en residencias de playa, hoteles y demás sitios públicos en el Litoral Central. Alrededor de las 7:40 PM pocas personas se percataron de que el cielo de la ciudad se encontraba teñido de rojo intenso y que la temperatura ambiental había subido a niveles considerables, junto con una ausencia total de brisa. Así mismo, perros, gatos, periquitos, loros, canarios y demás animales caseros se mostraban asustadizos e inquietos. Dentro de la tierra a 30 Km. de la costa del Litoral, las fuerzas tectónicas se acoplaban para fracturar el fondo marino y liberar una energía de un modo pocas veces visto en el país.
29 de Julio de 1967. 7:59 PM
(Anécdotas de personas que vivieron el terremoto con recreación exacta en cuanto a sonidos –se incluye el audio grabado del terremoto, hacer clic aquí– y efectos visuales del derrumbe de edificios, personas que se salvaron, o que no sobrevivieron)
(Anécdotas de personas que vivieron el terremoto con recreación exacta en cuanto a sonidos –se incluye el audio grabado del terremoto, hacer clic aquí– y efectos visuales del derrumbe de edificios, personas que se salvaron, o que no sobrevivieron)
El entonces secretario general del partido social cristiano COPEI, Luis Herrera Campins y su esposa se preparan en su residencia de la urbanización Santa Eduvigis para asistir a la recepción de miembros de partidos políticos entre ellos el secretario de AD Gonzalo Barrios en el edificio Mijagual, ubicado en la cuarta avenida de Los Palos Grandes entre 1ª y 2ª transversales. La hora era a las 7:30 PM, pero ellos iban con retraso.
Personas que se encontraban en el cine Broadway de Chacaito presenciaban la película “Hotel” protagonizada por Rod Taylor. En muchas familias de la ciudad, las personas se encontraban en fiestas o en actividades comunes propias de un sábado: preparar dulces, limpieza de los hogares, etc. Los que veían televisión presenciaban la transmisión en diferido del concurso de Miss Universo en el cual la representante venezolana Mariela Pérez Branger quedaría de 1ª finalista.
En la compañía grabadora Favedica y sus estudios Sonomatrix, ubicados en la 4ª calle de Carapa en Antímano, el técnico de sonido Alejandro López junto con el organista Tulio Enrique León y el compositor Germán Narváez, realizaban la grabación en playback de un número navideño grabado unos días antes con el título de “Mi Navidad” e interpretado por el coro Armonía Navideña, dirigido por el profesor Sebastián Padrón. En los estudios del canal de televisión CVTV ubicados en el sector Los Ruices se grababa un número para ser exhibido un par de días después con motivo del tercer aniversario del canal; este era una canción folklórica interpretada por la cantante Isabelita Aparicio.
8:05 PM
En una residencia de El Marqués se encuentra el entonces aspirante a locutor de radio Napoleón Bravo visitando a una amiga y escuchando ambos el entonces nuevo disco de The Beatles “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band”, cuando la aguja del tocadisco se mueve de golpe de un lado al otro.
El periodista José Campos Suárez se desplaza en un taxi por las inmediaciones del Capitolio Nacional en la entrada oeste frente al cine Continental. A esta hora, el conductor ve como los árboles se mueven y los edificios se bambolean. Suárez sale del automóvil que se detiene por la vibración.
En toda la ciudad las personas se refugian bajo las mesas, en los marcos de las puertas, o bien salen presas del pánico. Al principio el rumor es leve, pero al paso de los segundos se hace más fuerte el ruido, el cielo se hace negro y el suelo empieza a vibrar con fuerza incontrolable. Ha empezado el terremoto.
Los edificios Neverí, San José y Palace Corvin que están ubicados en Los Palos Grandes se agitan de un lado a otro y de arriba a abajo antes de desplomarse hacia el suelo. El edificio Mijagual donde se celebraba la recepción se mueve con más violencia que los demás. Al no haber sensatez entre los asistentes y además ser el edificio de una mala calidad de construcción, se derrumban hasta el suelo los 10 pisos que lo conformaban. Nadie sobrevivió al mismo. Solo dos personas saldrían vivas del derrumbe del edificio.

Caraballeda, Litoral Central. El mar se aleja un par de metros hacia adentro, más no se produce el efecto tsunami tan característico de los terremotos cuyo epicentro es el mar. Residencias de playa resultan hundidas por efecto de la licuefacción del suelo que hace que el mismo parezca arena movediza. El hotel Macuto Sheraton sufre colapso de sus techos y de sus columnas; en un área común del hotel dos personas fallecen al caerles el techo de la estructura. Pero el daño mayor se produce a pocos metros de distancia. El moderno edificio Mansión Charaima vibra en efecto de arriba abajo, lo que termina por generar el desplome de los cinco pisos superiores del mismo que colapsan hacia adentro aplastando lo que encuentra debajo y produciendo una anomalía estructural severa.
Lo anterior se sucede al mismo tiempo en un lapso de 28 segundos. Un segundo terremoto se sucede de inmediato por aproximadamente 17 segundos más.
En los estudios de CVTV, el camarógrafo que filma a la cantante Isabelita Aparicio ve que el fondo de nubes se mueve de un lado a otro. Esta grita: ¡Mi hijo, Mi hijo!" mientras sale de cámara para agarrar a su hijo al igual que el cuerpo de baile que la acompaña. El camarógrafo suelta la cámara y la misma cae al suelo por la vibración del terremoto; ésta sigue grabando el temblor desde el piso del estudio.
En los estudios Sonomatrix de Antímano, a consecuencia del sismo, todos los que se encuentran en el estudio escapan del mismo. El técnico López dejo los micrófonos abiertos, la consola y los grabadores funcionando para incluir los efectos de órgano en la grabación ya hecha, con lo cual se grabó en su totalidad el sonido del terremoto. Debido a que lo que hacían era playback; es decir, colocar sobre algo ya grabado otras voces o instrumentos, es comprensible que en el resultado final no se escuche al coro presa del pánico, sino en estado de calma. (Incluir la grabación ya mencionada, hacer clic aquí).
Esta segunda sacudida hace que los pobladores de Caracas pidan al cielo misericordia y piedad. (En los eventos antes narrados, se incluye el eje dramático de los protagonistas o de los personajes incidentales, de los mencionados o de personas al azar que sobrevivieran al sismo.)
Los que se encuentran en la Plaza Bolívar de Caracas sufren también los embates del terremoto. La cruz de la Catedral, llamada también de Caravaca por el doble travesaño que la forma, que se encuentra ubicada a 50 m del suelo se tambalea durante la segunda sacudida. Esta se parte y cae al suelo en el momento en que el terremoto se hacía más fuerte, tras lo cual y de inmediato se detuvo.
La nube de humo, polvo, muerte, destrucción y de silencio invade a Caracas y al Litoral Central como un sino fatal. Los que salieron del cine Broadway por efecto del sismo, el olor a cable quemado desde la sala y el humo ven a lo lejos al este de la ciudad donde una bruma pesada consecuencia de los escombros se levanta como una cortina.
(Aquí entra el destino de los personajes, si fallecieron, sobrevivieron, sufrieron daños, relaciones que se reparan tras el evento, etc)
En Caraballeda, desde el Mansión Charaima se pueden escuchar lamentos y gritos de auxilio por gente sepultada entre los escombros en algunos casos y un silencio sepulcral en otros. Al paso de los momentos, las televisoras efectúan por primera vez en la historia de la televisión local transmisiones de 24 horas dando parte de las bajas, los edificios dañados o derrumbados y las coordinaciones entre los diferentes equipos de rescate. Venevisión envía a Oscar Yánez quien en ese momento era periodista de sucesos en el canal para que fuese hasta Caraballeda y dar información sobre las labores en el Mansión Charaima. Éste llega al edificio y oye los gritos de una niña que se encontraba atrapada en el edificio, a lo cual se dirige con su equipo de camarógrafo y asistente al lugar donde se escucha a la niña auxiliado por el cuerpo de bomberos (esta era integrante de la familia Páez Pumar quienes vivian en el PH del edificio; de ellos falleció el hijo de medio de 1 año de edad). Estos suben varios pisos por las escaleras hasta dar con la menor; al acercarse a ella ésta se encuentra con sólo la parte alta del cuerpo, el resto está separado. Yánez logra hablar con ella mientras el camarógrafo filma sin editar nada. Al ser emitido el reportaje, acusan al canal y al periodista de regodearse con el dolor ajeno y de traer el amarillismo a las pantallas de los hogares.
Los que se encontraban cerca de la Catedral ven con asombro que la cruz que cayó al suelo se fracturó, pero antes de ello dejó una marca nítida en el pavimento. Muchos de ellos agarraron los restos de la misma para guardarlos como reliquia. Otros se empezaron a agolpar desde ese día y en los posteriores para colocar flores, dinero, velas encendidas y notas de gracias por haberse cumplido esta clase de milagro que atribuyeron al hecho de caer la cruz al suelo de que la destrucción de la ciudad no fuese mayor.
(Epílogo de la historia. Resolución de los nudos dramáticos. Imágenes finales)
Se muestra la destrucción con dinamita del Mansión Charaima, para nunca más ser construida otra edificación en el sitio (debe mostrarse el sitio actual donde el terreno es baldío y se aprecian los cimientos).
Se reflejan las labores de rescate y de remoción de escombros para ser trasladados en la ciudad hacia el aeropuerto de La Carlota, donde se acumularían las ruinas de los edificios de Los Palos Grandes. Un cronista diría que el humo de los restos se mezclaba con el de la muerte reflejada en una pestilencia putrefacta consecuencia de la descomposición de cadáveres no rescatados o aplastados.
Se remueve el segmento de pavimento de la calle enfrente de la Catedral con la marca de la cruz por parte de la Gobernación del Distrito Federal, aduciendo que con ello se evitarían congestionamientos en la zona. (Debe mostrarse esto y el rumor que corrió sobre el celo y la envidia que había en ciertos sectores eclesiásticos que hizo que esta prueba no saliera a la luz).
1998
La cámara muestra lo que es la última escena. Se ve el pavimento de la calle con la marca de la cruz, mientras se aleja y se muestra en pantalla que la misma se encuentra en la Capilla del Santo Cristo de la Misericordia de las Hermanas Catequistas de Lourdes en la calle 18 de la Parroquia El Valle. Al mostrarse el mensaje final, la cámara se aleja más del fragmento hasta salir a la calle, mostrar la fachada de la iglesia para finalizar con una gran toma de la ciudad de Caracas.
(Títulos finales. Música incidental. FIN.)
Como han podido ver, este es el producto de años de escuchar cuentos de personas que vivieron el momento, de reseñas en prensa al cumplirse años de tan fatídica fecha, y de la humilde cultura cinematográfica de un servidor. Si en Norteamérica el llamado cine de catástrofes ha sido considerado una suerte de género cinematográfico, ¿por qué no aplicar lo mismo con este evento antes de que se pierda en la memoria breve del venezolano? ¿O para que los caraqueños no olviden que esta es una ciudad sísmica y que no ha sucedido un terremoto considerable en 40 años con lo cual superamos los llamados períodos de recurrencia? ¿Y para no infundir pánico o miedo permanente en la colectividad, sino infundir cultura y educación? Esto sería más loable que hacer clases de historia en cine. Y eso sí: el 15% de la recaudación va para nosotros.
Etiquetas: Literatura, Peliculas


3 Comments:
Como es que no habia leido esto?
SUNDAY, JULY 29, 2007
La Película Del Evento
Hola, ante todo deseo manifestar, mi profundo pesar por el fallecimiento del gran hombre que fue, y nunca dejará de ser George Carlin. Mi nombre es marjorie seijas, y soy venezolana. Siguiendo un poco lo expresado en el texto del artículo: La Película del Evento, publicado en esta página, en fecha 23 de Julio de 2007, también deseo relatar los eventos y situaciones, que rodearon una triste y lacerante historia que acontece, con algunas características resaltantes y coincidentes con el Terremoto de Caracas ocurrido en Julio del año 1967, cuando era yo apenas una niña. Esta es la historia:
Mi hermana Martha Waleska de 47a, Docente, madre, hija, hermana y esposa ejemplar, ciudadana y profesional calificada, y su hija Martha Mayela de 22a, primera de la promoción 2007: Ingeniería en Telecomunicaciones - Universidad José Antonio Páez, perdieron la vida, casi de forma instantánea, cuando uno de los ascensores, del edificio sede del IPASME Valencia- Carabobo, se desplomó, el día 31 de octubre de 2007, junto a ellas fallecieron también otras cuatro personas. Esta tragedia ocurre, cuando se cumplen 40 años de un acontecimiento, sin precedentes para ese momento, en la historia de mi país, y que dejó huellas muy profundas en la colectividad venezolana. Veamos; así como el terremoto de 1967, esta terrible desdicha, acaecida en octubre de 2007, también tuvo predicciones sorprendentes, aunque éstas no fuesen realizadas por vidente alguno, sino por profesionales, expertos, quienes alertaron, de manera reiterada, sobre la desgracia que se avecinaba. Sí, el honorabilísimo, Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Valencia, y otros institutos de seguridad, realizó inspecciones e hizo informes, posteriormente ratificados en reiteradas ocasiones, pero al igual que en el suceso de hace 40 años, estas “Predicciones” no fueron tomadas en cuenta, lo que es peor aún, ni sucedida la tragedia han sido aceptadas. Hace cuarenta años, mi familia y yo vivimos un dolor que nunca pudo sernos ajeno, aún cuando no tuvimos en aquel entonces, pérdidas familiares, fuimos solidarios con aquellas personas, que no solo perdieron familia, algunos sus hogares, sus años de lucha. Hoy cuarenta años después, volvemos a sufrir el dolor, pero esta vez mas profundo, mas lacerante, estamos aún aletargados por el impacto, cursando cada uno su duelo, a veces creo que ya no vivimos, tenemos las miradas tristes y perdidas, ahora sabemos más de impunidad, de injusticia, tenemos fé, mucha fé, más sin embargo preguntamos a papa Dios: Señor que pasó, como fué,??? Nuestra felicidad se convirtió en lamentos, por causa de la deshonestidad y mala conducta de otros.
Obviamente no hay respuestas, Dios sabrá cuando y qué contestarnos. Pero quienes en tienen en realidad la capacidad y obligación de dar explicación, no lo han hecho en estos nueve meses, posteriores a la tragedia.
Es obvio que el terremoto de caracas del año 1967, es decir; el contexto natural de semejante catástrofe, era imposible de evitar, pero el siniestro del IPASME de Octubre del año 2007, sí pudo impedirse, de haberse prevenido los acontecimientos, esta historia no existiría, pero no se prestó atención a las advertencias que hoy no son otra cosa que una triste historia de desgracia….
altamente agradecida por publicar mi comentario, el cual contiene la historia de uno de los mas grandes actos de impunidad e injusticia, que actualmente pueden sucederse en mi país, Quiero justicia por la Muerte Prematura de Martha y de Marthica, además quisiera que venezuela entera se entere de esta historia...gracias.....
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