¡Bien Hecho, Maddie!

Si algo ha caracterizado el pasar de los últimos 25 años en la escena del espectáculo mundial ha sido la presencia con carácter omnisciente de Madonna. Independientemente de que por temporadas haga música que no merezca siquiera ser oída o de que los escándalos que genera atraiga más centimetraje, es indudable que cuando Madonna hace algo siempre llama la atención. Lo que “estrellitas pop” tratan de hacer: el ridículo –recordar Britney o Christina en su etapa puto callejera– Maddie lo ha hecho saliendo airosa y marcando tendencias. ¿Cuántas celebridades se metieron de pecho en la cabala apenas Madonna anunció que era estudiante? ¿Y muchas más cantantes imitaron el concepto que ella presentó en su obra magna “Ray Of Light”? Admitámoslo, tiene casi 50 años y se ve mejor y hasta más buena que cuando empezó.
Luego del ya mencionado, de sus colaboraciones para los soundtracks de las películas “Austin Powers: The Spy Who Shagged Me” –de la cual podría ser una excelente Chica Powers– y “The Next Big Thing” (con las canciones “Beautiful Stranger “ y el cover de “American Pie”, respectivamente), Maddie se dedicó a colaborar con el productor Mirwais Ahmadzaï para producir tres discos dispares en cuanto a resultados finales, y sí más coherentes en cuanto a música electrónica: “Music” de 2000, “American Life” de 2003 y “Confessions On A Dance Floor” de 2005. Es a consecuencia de este último álbum que Madonna se lanza en una gira mundial de alto vuelo bajo la dirección del británico Jamie King en cuanto a escena y de Jonas Åkerlund así como del director de fotografía Janusz Kaminski (colaborador de los filmes de Steven Spielberg) en cuanto a lo visual. Y los resultados fueron más que soberbios, así como la polémica que acompañó al show, particularmente en Rusia en donde se eliminó la parte correspondiente a la canción “Live To Tell” en la cual ella aparece en pose de Cristo crucificado en una cruz de espejos cual bola de discoteca y llevando un cintillo imitando una corona de espinas, ante las airadas protestas de los ortodoxos rusos.
Esta gira fue la más redituable en la carrera de Louise. Y también sirvió para que ella se reconciliara con canciones que formaron parte del inicio de su carrera. Todo esto forma parte del DVD de la gira “The Confessions Tour”, que tenemos en nuestras manos, y que nos complace reseñar aquí. Para aquellos que se pregunten si nos gusta Madonna, lo confesamos: siempre nos ha gustado en cuanto a que hace pop de manera inteligente, esto sin contar el hecho de que éramos poco más que niños cuando ella lanzó mundialmente canciones como “Everybody”, “Holiday”, “Borderline” y “Burning Up” por mencionar un par de su primer disco. Prácticamente ella es de la familia.
Este concierto fue realizado en el Wembley Arena de Londres en el año 2006 bajo un despliegue multimedia total, con uso de pantallas gigantes masivas, cambios de escenarios entre canción y canción, así como de vestuario entre sets de canciones. Igualmente para lo último, se modificaron los tempos de algunos temas o bien se mezclaron con canciones que se arreglaron para fusionarlas con lo creado por Madonna. Desde el primer tema, la mezcla de “Future Lovers/I Feel Love”; este último cantado por Donna Summer en 1978, Maddie entrelaza el ritmo electro disco del segundo sencillo para adaptarlo a su estilo en la otra canción, con un juego de imágenes y de bailarines en actitud sadomasoquista imitando caballos. “Get Together” es ella llevando la atención del público y el peso de la canción.

El primero de los temas clásicos y el que la lanzó al estrellato mundial en 1984 hace su aparición en una nueva mezcla y luego de haber declarado poco más de nueve años que si lo volvía a cantar se “suicidaba” (en sentido figurado): “Like A Virgin”, el cual empata con la canción “Jump” entre bailarines haciendo parkour y Madonna desapareciendo del escenario casi de la nada. Sigue una variación del hit “Live To Tell” de nombre “Confessions” y que se compone de voces de personas que han sobrevivido a la adversidad, para luego cambiar a la canción con Maddie en la cruz de espejos cual Cristo y la corona de espinas mientras se lleva una cuenta hasta llegar a una cifra que simboliza los males que suceden en este instante en África, un cambio astronómico de lo que representaban las giras anteriores más llevadas por lo hedonístico, si bien ella participó en el super concierto Live Aid de 1985 y su reedición Live 8 de 2005.
“Forbidden Love” es otro tema que ella lleva sola. “Isaac” emplea a una bailarina envuelta en velos digna de ser alumna de Martha Graham o de danza contemporánea en fusión con imágenes del desierto y de un águila, y en que comparte ella voces con el cantante Isaac Sinwani. “Sorry” hace uso de los bailarines en una recreación de una pelea callejera entre bandas de hombres y mujeres. En “Like It Or Not” de nuevo se ve a Madonna llevando el espectáculo ella sola. El remix de “Sorry” es aprovechado por ella para cambiarse de vestuario, los bailarines bailando en forma libre mientras se proyectan imágenes de destrucción, daño a la naturaleza, migraciones, desplazados, sequías, hambrunas, y Madonna molesta mostrando el dedo del medio.
“I Love New York” muestra a Maddie con guitarra eléctrica en mano en un set totalmente negro con proyecciones tipo luz neón de la silueta de los rascacielos de Nueva York en una de las canciones más fuertes en lo sonoro del concierto. “Ray Of Light” continúa con ella en la guitarra mientras los bailarines coreografían sincronizados cual marionetas. “Let It Will Be” y “Drowned World/Substitute For Love” son dos temas que ella canta sin refuerzos de imágenes o bailarines. En “Paradise (Not For Me) ” ella hace dueto con Isaac Sinwani mientras se proyectan imágenes relacionadas con la primavera.
A continuación se prende de nuevo la fiesta. “Music” se encuentra mezclado con el tema disco music “Disco Inferno” de 1976 e interpretado entonces por la agrupación The Tramps. Aparte de cambiar de ropa, la encontramos con parte de sus bailarines, iluminación tipo discoteca, proyecciones al comienzo de la canción de la carrera de ella desde el principio en medio de una cacofonía imitando el sintonizar una radio y el resto del cuerpo de baile en patines haciendo coreografías y maniobras. “Erotica” es ella bailando pegado con sus danzantes masculinos iluminados por bolas luminosas y en un tiempo más lento y acompasado que el tema original. “La Isla Bonita” son imágenes de alguna isla tropical, mientras ella y los bailarines danzan en una variación tropical del tema. Y para el final dos canciones: la primera, otro clásico remezclado, “Lucky Star” con un escenario oscuro solo resaltado por luces parpadeantes blancas, el cual se fusiona con el promocional “Hung Up”, reversión de la canción de ABBA “Gimme Gimme Gimme (A Man After Midnight)” que se convirtió en otro éxito mundial y que revitalizó por enésima vez la carrera de Madonna; este último para el final del concierto.
Todo lo anterior es el contenido del DVD que además trae los ensayos de los bailarines y la logística empleada para la gira. El segundo disco es un CD con algunos de los temas del concierto –no todos– en una suerte de regalo adicional con la compra del DVD, además de un folleto descriptivo de la gira con fotografías de la misma.
Este “The Confessions Tour” viene a ser un perfecto reflejo de lo que fue la gira de conciertos más redituable del 2006 y que significó un nuevo aire a la carrera de la artista más influyente y decisiva de los últimos 25 años, no en balde, mientras otras se queman o para en locas, Madonna sigue llevando la batuta. Aparte de que no sabemos si hizo un pacto con el diablo o que la disciplina de ella (yoga, Pilates, ejercicio y vegetarianismo) hace eso, porque cada vez se ve más rica, mejor que cuando empezó. Altamente disfrutable la gira de este DVD.

Otra versión del cuento la pueden leer en Rural Tex™
Etiquetas: Musica


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