Los Angeles, November 2019

Estas 4 palabras posteriores a una explicación sobre la evolución robótica en el siglo XXI, son las que marcan el inicio de una de las obras maestras del cine contemporáneo y la equivalente en el campo del género de la anti utopía a lo que en el formato de space opera representa “2001: A Space Odyssey”; es decir, un clásico. Por supuesto que esta obra es “Blade Runner” de Ridley Scott, que ahora se eleva a la categoría de culto de todos los tiempos con el reciente lanzamiento de la edición definitiva tal como el Sr. Scott la quería en 1982, y que ahora se titula “Blade Runner: The Final Cut.” ¿Cómo se llegó a este status? A continuación, una historia sobre el arte venciendo a la adversidad.
A New World Begin In An Off World Colony
En 1980 el productor Michael Deeley se interesó en un guión del escritor Hampton Fancher titulado “Android” creado a partir de la novela de ciencia ficción del autor Philip K. Dick “Do Androids Dream Of Electric Sheep? ”, en la cual en un mundo futuro los robots violarían las 3 leyes de la robótica establecidas en la década de los 50 por Isaac Asimov en “I, Robot” para matar a seres humanos en una búsqueda por sobrevivir a la muerte a partir del hecho de que estos podían tener emociones y del esfuerzo por parte de la policía de matarlos, o como cita la introducción, pasarlos a retiro.
El título original sería cambiado luego a “Dangerous Days” y con esto en mente convenció a Ridley Scott para que hiciera su primera película en Estados Unidos a partir de este guión. Ya Scott era un director de alto vuelo cuando hizo “Alien”, estrenada en 1979 e iniciadora del género del terror espacial, más esta película fue realizada en Inglaterra y no en Norteamérica. Al principio Scott no quería hacerlo, pero debido a que la producción de la adaptación de la novela de Frank Herbert, “Dune”, iba a paso lento, Ridley decide salirse de la empresa de Dino de Laurentiis (sería sustituido por David Lynch) en parte para mantener la mente ocupada ante la reciente muerte de su hermano. Scott se une al proyecto el 21 de febrero de ese año, y se dirige a la empresa Filmways para solicitar financiamiento, el cual le fue otorgado de entre $13 y $15 millones.

Al leer el guión y descubrir el trabajo del personaje protagónico de Rick Deckard, Scott decide que el título que tenía el film no era comercial y decide cambiarlo. En el proceso, Fancher encuentra un tratamiento para una novela escrita en 1974 por William S. Burroughs en colaboración con Alan E. Nourse de título “The Bladerunner” y que se intitulaba “Blade Runner (A Movie) ”. A Scott le gustó el nombre –si bien en la creación consideró que este título era para efectos de trabajo y no para el nombre definitivo– y en consecuencia, Fancher compró los derechos del nombre. Más Ridley no estaba conforme en algunos aspectos con el tratamiento y la dirección de las acciones, por lo que contrata a David Peoples para que haga reescrituras del guión. Fancher renuncia a trabajar sobre el libreto el 20 de diciembre de 1980, aun cuando posteriormente sería llamado para aportar ideas.
Filmawys se retiró del proyecto habiendo invertido $ 2.5 millones en preproducción y a punto de empezar a efectuarse la fotografía principal. 10 días después, Deeley aseguró $21.5 millones por medio de un triple acuerdo entre las empresas The Ladd Company (propiedad de Alan Ladd Jr. en sociedad con Warner Bros.), el productor radicado en Hong Kong Sir Run Run Shaw y Tandem Productions. A la larga se producirían problemas entre ellos concernientes a arreglos legales para efectos de derechos de distribución.
A todas estas, Philip K. Dick no tenía conocimiento de que se estaba haciendo una producción sobre su novela, y criticó este hecho junto con una versión temprana del guión que no era de su agrado en un artículo publicado en Select TV Guide. Debido a ello, el estudio le envió una reescritura del guión hecha por David Peoples el cual fue del agrado de Dick; así mismo cuando la producción estaba avanzada, le mostraron un corto de 40 minutos de duración con los efectos especiales que obtuvo el beneplácito del escritor, amén de ser la película dedicada a él.
El concepto planteado en el guión era algo digno de ser exaltado en imágenes. Scott visualizaba Los Ángeles a la manera de una Nueva York del siglo XXI del mismo modo que Fritz Lang había imaginado la misma ciudad a finales del siglo XX en si obra maestra “Metrópolis” de 1925. Además, Ridley se inspiró en otras fuentes como: las pinturas Nighthawks del artista Edward Hooper y el comic cyber punk The Long Tomorrow de Dan O'Bannon e ilustrado por Moebius; este último había sido llamado para participar en la preproducción, pero declinó para ilustrar el film animado de René Laloux “Les Maîtres Du Temps”, decisión que lamentaría tiempo después. Otro trabajo que influenció a Scott y a Syd Mead, quien en definitiva haría la conceptualización visual para el film, fue otra creación de Moebius, el comic francés de ciencia ficción “Métal Hurlant” (“Heavy Metal”).

I've Done Questionable Things
Ya reclutado Mead, se contrató a Richard Yuricich para supervisar uno de los equipos de efectos especiales para el film; el otro fue el de la compañía EEG presidida por el reconocido Douglas Trumbull, célebre por supervisar los efectos visuales creados por Stanley Kubrick para “2001: A Space Odyssey” y crear los del clásico de Steven Spielberg "Close Encounters Of The Third Kind" (Trumbull luego haría el film “Brainstorm” y fundaría la empresa de proyección IMAX). Además se requirió de los servicios de Lawrence G. Paull como diseñador de producción y de David Snyder como director artístico para hacer realidad los escenarios y universos creados por Syd Mead; así mismo y de manera breve se contrató a Jim Burns para el diseño de los hovercrafts aéreos modelo Spinner, y en el rol de director de fotografía se contrató a Jordan Cronenweth. Ya reconocido con un Oscar™ por su trabajo musical para la película “Chariots Of Fire”, se llamó al músico electrónico Vangelis para que compusiera, arreglara, interpretara y produjese la música de la película. Para la filmación se hizo uso de los estudios de Warner Bros. en Burbank, California, recreando ambientes similares a los existentes en Tokio –en especial la zona roja de Kabukichō– y Hong Kong, en una mezcla entre Art Déco, suciedad y tecnología, además de una marcada tendencia a recrear el estilo del film noir de las décadas de los 40. El 9 de marzo de 1981 empezaría la filmación con el reparto ya elegido.
Para el protagónico de Rick Deckard se habían manejado una cantidad de actores, Dustin Hoffman entre ellos; pero al final quien recibió el papel fue el actor Harrison Ford, conocido en ese entonces por los roles de Han Solo en la saga de "Star Wars" de George Lucas, y por hacer de Indiana Jones en “Raiders Of The Lost Ark” de Steven Spielberg. En el renglón de los robots –o como se les llama en la película replicantes– se llamaron al actor alemán Rutger Hauer para el rol del jefe de estos, Roy Batty; a Brion James para el papel de Leon; a Daryl Hannah en el de Pris y a Joanna Cassidy para hacer de Zhora. Además de “los malos” también se contrató a Sean Young para el coprotagónico de Rachael, una replicante que hace de asistente del jefe de la Corporación Tyrell, el Dr. Eldon Tyrell, fabricante de replicantes e interpretado por el actor Joe Turkel, así como el actor William Sanderson quien hizo el rol del diseñador robótico J. F. Sebastian. E interpretando a las fuerzas policiales se contrataron a Edward James Olmos para el papel de Gaff (quien hizo uso de un slang que denominó Cityspeak, suerte de esperanto para darle matiz al personaje), y a M. Emmet Walsh para el papel del Capitán Bryant.
La ambientación en los estudios Burbank era sórdida, llena de basura, exceso de humo, humedad y lluvia. La mayor parte de la filmación se hizo en la noche para dar una sensación de cárcel humana tanto en lo físico como en lo espiritual. Y junto con lo anterior, las relaciones entre Ridley Scott y Harrison Ford eran poco menos que agradables; de acuerdo con un colega de Ford, éste estaba casi a punto de “matar a Ridley” si continuaba filmando por más tiempo. Y se filmó por encima del presupuesto y en un tiempo mayor al empleado.

I've Seen Things You People Wouldn't Believe
Debido a lo elaborado de los escenarios y a la complejidad que abarcaba la creación de los efectos visuales, la película se retrasó en el lapso fijado originalmente, así como en el presupuesto. A raíz de ello, Michael Deeley y Ridley Scott se vieron en la necesidad de solicitar financiamiento a los productores de televisión Jerry Perenchio y Bud Yorkin para que aportaran un tercio del presupuesto total del film, que era de $ 22 millones, así como un acuerdo de completación el cual estipulaba que si se sobrepasaba otra vez en el costo ellos aportarían más dinero, pero tomarían propiedad de la película. El film se excedió de nuevo; esta vez en $7 millones.
La película se completó a principios de 1982, con la particularidad de que Philip K. Dick falleció a un par de semanas de terminado el film, por lo que nunca pudo ver el resultado final. Desde ese instante se empezó con la meticulosa tarea de editar la película, la cual arrojaba al principio un tiempo estimado de seis horas. Obviamente y por motivos de sentido común, se llegó a una versión de 112 minutos que no poseía, entre muchas cosas, una narración en tercera persona, ni un sueño que involucraba un unicornio (imagen que sería utilizada tres años después para el film de fantasía de Ridley Scott “Legend”), ni los créditos finales; pero sí se insertó una definición de diccionario de la palabra replicante. Esta versión sería exhibida ante audiencias de prueba en abril de 1982.
El público que asistió como espectador de esta versión no sabía cómo reaccionar ante lo visto. No era un film de acción, ni era ciencia ficción al estilo “Star Wars”; y el concepto era tan intelectual y avanzado en cuanto a filosofía, religión y existencia (hay multitud de referencias a William Blake, Cristianismo, teología y psicología, entre muchas), que literalmente las audiencias no lo entendieron. Ante la amenaza de que fuese un fracaso comercial, Perenchio y Yorkin hicieron valer su poder y dieron la orden de hacer cambios al film tanto a Scott como a Ford. Los cambios que se convertirían en la piedra de tranca para muchos espectadores y críticos por igual eran: la inclusión de una narración en tercera persona por parte de Ford para explicar las acciones, algo que había hecho como experimento en la esperanza de que no fuese usado, con lo cual el resultado final fue mediocre en comparación al entrono y el ambiente proyectado en el film. La segunda adición fue un final feliz en un entorno campestre mediante el uso de pietaje sobrante del comienzo del clásico de terror psicológico de Kubrick “The Shining”, a manera de que el público no sintiera claustrofobia, de entre las reacciones que produjo la versión de prueba. Con estos cambios, Perenchio y Yorkin dieron luz verde para el lanzamiento del film.
“Blade Runner” fue estrenado en Estados Unidos en 1.290 salas de cine el 25 de junio de 1982. Esta fecha fue elegida por Alan Ladd Jr. debido a dos filmes previos producidos por él; a saber, “Star Wars” y “Alien” habían sido abiertos en el número de esa fecha que consideraba “de buena suerte”; 25 de mayo de 1977 y de 1979, respectivamente. Sin embargo, la recaudación en taquilla el día inaugural fue de unos modestos $ 6.15 millones. Los motivos para ello fueron que dos otras películas de ficción fueron estrenadas en ese verano; una era “The Thing” que se estrenó el mismo día, y la otra fue “E.T. The Extra-Terrestrial” de Steven Spielberg, estrenada el 11 de junio de ese año y dominaba la taquilla y las audiencias en el momento, y eventualmente sería la película más taquillera de todos los tiempos.
Así mismo, los críticos en Norteamérica tenían opiniones encontradas en cuanto a los méritos de la película; unos pontificaban que la misma era muy lenta en comparación con el formato que estaba en boga en el momento, mientras que otros alababan las implicaciones filosófico teológicas implícitas en el film. Además, y con el tiempo se generó una suerte de leyenda urbana en relación a que los productos comerciales y las compañías que aparecían en vallas en la película y que eran dominantes en el momento en que el film se estrenó, colocados por Ridley Scott para dar veracidad y legitimidad al futuro, con el paso del tiempo irían a la quiebra cuando no sería que los productos no existirían. Entre estas compañías están: Atari, que dominaba el mercado de los video juegos a principios de los 80; Cusinart, que fue a la bancarrota en 1989 si bien en la actualidad existe bajo un nuevo propietario; Pan Am (el caso más evidente) la cual se declaró en quiebra en 1991 después de una década de pérdidas y del atentado terrorista de Lockerbie, Inglaterra en 1988; RCA, que fue adquirida por General Electric en 1986; el monopolio telefónico de Bell que fue roto ese año y que generó la creación de las compañías Bell regionales y Coca-Cola, la cual sufrió un descalabro de proporciones épicas con el lanzamiento en 1985 de la New Coke, para luego resurgir como la mayor embotelladora de refrescos del mundo, superando la leyenda de la maldición de “Blade Runner.”

Pero al margen de baja recaudación, críticas mixtas y alteraciones de la historia, el film iba en camino de ser reconocido como una obra maestra. En principio por los diferentes premios de las comunidades cinematográficas que alababan el estilo visual y argumental de la trama. Y acto seguido, a nivel internacional la película fue alabada en todas partes y eventualmente se convirtió en un clásico de culto; esto con la ayuda de una versión internacional que agregaba tres escenas que fueron editadas de la versión norteamericana por ser de contenido violento; esta versión es también conocida como la “Criterion Edition” por ser relanzada tiempo después por la compañía de restauración cinematográfica Criterion. Así mismo, el film sirvió para poner en boga la tendencia artística denominada postmodernismo en la arquitectura y el diseño a finales de la década de los 80.
Rick Deckard. Blade Runner. Number B-263-54
Para 1989 no había dudas. “Blade Runner” había superado el paso del tiempo y era un film de culto con todas las de la ley, incluyendo la aprobación de los críticos norteamericanos quienes se rindieron ante lo obvio. En ese año, el ejecutivo de Warner Bros. Michael Arik revisaba los archivos del estudio y se encontró con una copia en 70 mm de la versión de Ridley Scott. En mayo de 1990 esta copia fue enviada a un festival de filmes en 70 mm que se realizaba en el NuArt Theater en Los Ángeles, siendo promocionado como el Director's Cut (vale decir que este film es el primero en que se le permite al director regresar a su obra para modificarla, lo que tradicionalmente y desde ese entonces se conoce como la copia del director, o director's cut) [No Spiff, el primer Director's Cut oficial como tal, permitir al Director revisar la estructura, edición, orden y duración de las escenas de un film pasado su período de cartelera, fue Close Encounters of the Third Kind de Steven Spielberg - que reestrenaron y recomercializaron en 1980 bajo el nombre de "Special Edition", aunque el término Dir-Cut se comenzó a acuñar con esta versión de Blade Runner -Nota del Ed. Cont. Sir Barton].
Las colas que se hicieron para ver el film eran kilométricas tanto allí como en San Francisco donde se exhibió en el Castro Theatre la misma versión. Ante las evidencias, el estudio anunció que daba luz verde a Ridley Scott para que relanzara la película supervisada por él del modo como él la quería, aun cuando le costó conseguir las escenas insertadas debido a malas copias del film. Pero en definitiva pudo incluir muchas cosas; a saber: eliminó la narración en tercera persona y el final feliz; pudo incluir la secuencia del sueño del unicornio. A su vez, y si bien no incluyó las escenas violentas, pudo contar de nuevo con los servicios de Vangelis para que incluyera una música que no se había usado en 1982, y que de acuerdo con varios especialistas en música, se adelantaba en 5 años a lo que luego se conoció como acid house. Esta versión del director fue uno de los primeros lanzamientos en 1997 en formato DVD cuando el mismo se convirtió en la nueva forma de entretenimiento en casa. Más todavía faltaba mucho por arreglar.

"More human than human" is our motto
A partir del año 2000, Ridley Scott venía anunciado que estaba en vías de lanzar una versión multidisco de la película con una versión mejor tratada del Director's Cut. Para ello se asoció con el fan Charles de Lauzirika quien encontró en un depósito de Burbank 977 cajas y latas que contenían escenas (incluyendo la secuencia completa del unicornio), terminando la restauración a mediados del 2001. En esta ocasión, Scott pudo dedicarse con calma a restaurar y limpiar escenas a partir de los negativos originales, transferir el sonido a Dolby Digital, mejorar los efectos especiales. Y a diferencia de la versión apurada del Director's Cut de 1992, Scott supervisó personalmente el proyecto. Esta edición estaba destinada a ser lanzada en la Navidad de 2001 como una edición de tres discos que incluirían la edición internacional, la copia primera con escenas adicionales y la versión final del director, junto con documentales y entrevistas. Pero desde el momento en que hizo el anuncio, el proyecto se vino abajo debido a la negativa por parte de Perenchio y Yorkin de ceder los derechos del film, atribuida según algunos a amarguras y resentimientos, si bien Bud Yorkin anunció: “Necesitábamos una idea que lo hiciera ver como un evento.”
Por 5 años el proyecto era un rumor que iba y venía de acuerdo con los estados de ánimo de las partes involucradas. Hasta que en 2006 Warner Bros. anunció que se aseguraron los derechos de distribución y comercialización del film para efectuar una campaña de tres fases. La primera implicó un relanzamiento en Estados Unidos el 5 de septiembre de 2006 de una copia restaurada en un solo disco del Director's Cut de 1992. La segunda significó el estreno mundial limitado del Final Cut, como se conoce de ahora en adelante a la nueva versión aprobada por Ridley Scott en salas de cine selectas en Nueva York y Los Ángeles el 5 de octubre de 2006. Y la tercera es el lanzamiento de la edición definitiva, denominada Ultimate Collector's Edition en una caja de 5 discos en los formatos de DVD, Blu-Ray y HD-DVD en Europa el 3 de diciembre de 2007 y en Estados Unidos el 18 de diciembre del año pasado. En la caja se incluyen: material suplementario de más de 6 horas con entrevistas, fotografías y trailers, una réplica en miniatura del origami fabricado por Gaff, una versión miniatura del la nave policial, la versión primaria para las audiencias de prueba de 1982, las versiones teatrales americana e internacional de 1982, el Director's Cut de 1992 en la versión restaurada de 2006, y el plato fuerte. “Blade Runner: The Final Cut”, la versión definitiva de Ridley Scott de 2007.

Memories. You're Talking About Memories!
Antes de finalizar, debemos aclarar que ya vimos esta versión gracias a las buenas labores de nuestro colaborador Sir Barton, quien es el feliz propietario de esta Ultimate Collector's Edition y que hemos tenido el placer de disfrutar de principio a fin.
¿Qué se puede decir de esta versión? Que por fin es exactamente lo que el director había pensado y que es, LITERALMENTE, ver “Blade Runner” por primera vez. Desde la histórica imagen de las llamaradas en la ciudad de Los Ángeles al comienzo del film con los fuegos sincronizados con los tiempos del film, junto con una de las imágenes más limpias que hayamos visto desde la restauración de “Vértigo” de Alfred Hitchcock. Si en la original se veía un futuro sucio y apocalíptico, en esta versión se ve igual, pero claro y limpio sin mancha alguna.
Como se citó unas líneas atrás, la secuencia de sueño del unicornio (en psicoanálisis implica deseo sexual) se incluyó en su totalidad en corte de edición con close ups de Harrison Ford y audio, el relinche del mismo está; así mismo se quitaron los cables que eran más que visibles en las escenas de los vehículos policiales al elevarse; el horizonte puede verse por primera vez; el asesinato de Zhora se incluyó con el rostro de Joanna Cassidy y el cuerpo de ella a 25 años de haber hecho la película. Las escenas violentas y sangrientas se incluyeron todas, además de un par de tomas adicionales en la calle, la lluvia se ve como tal y no como una mancha blanca en la pantalla. Los diálogos fueron por fin sincronizados con la imagen, ya los personajes no dicen una cosa por los parlantes mientras hablan de otras cosas en la imagen. Y una de las deudas de honor con los fans: el momento de liberación de la paloma mientras se eleva -¡al fin!- coincide con el entrono de la ciudad y no en el discordante amanecer de fábrica que estaba desde 1982.
“Blade Runner: The Final Cut” es desde este instante un elemento importante en la cultura del ser humano, del mismo modo que “Citizen Kane”, “Casablanca”, “El Acorazado Potemkin”, “Sunset”, “The Godfather”, “2001: A Space Odyssey” lo son en el cine; el Partenón y el Empire State Building lo son en la arquitectura, la Piedad y la Venus de Milo lo son para la escultura, y la Mona Lisa, las Meninas y el Guernica lo son en la pintura. Si en algo será recordado a perpetuidad Ridley Scott, será por esta obra, su obra maestra. Es más que redundante mencionar aquí que los clásicos no se clasifican, sino que se disfrutan. Pero sí podemos agregar lo tradicional en estos casos, en mayúscula corrida y resaltado: ES UN CLÁSICO. NO TIENE CLASIFICACIÓN.
Warner Bros. Pictures, The Ladd Company en asociación con Sir Run Run Shaw, Jerry Perenchio y Bud Yorkin presentan. Una producción Michael Deeley/Ridley Scott. Una película de Ridley Scott. “Blade Runner: The Final Cut.” Dirigida por Ridley Scott. Escrita por Hampton Fancher y David Peoples. Basada en el libro “Do Androids Dream Of Electric Sheep? ” de Philip K. Dick y en la expresión Blade Runner creada por William S. Burroughs y por Alan E. Nourse. Dirección de fotografía por Jordan Cronenweth. Arte visual futurista por Syd Mead. Supervisión de efectos fotográficos especiales por Douglas Trumbull, Richard Yuricich y David Dryer. Música compuesta, interpretada, arreglada y producida por Vangelis. Editada por Les Healey y Marsha Nakashima. Supervisión de edición por Terry Rawlings. Diseño de vestuario por Michael Kaplan y Charles Knode. Diseño de producción por Lawrence G. Paull. Dirección artística por David L. Snyder. Decorados por Linda DeScenna, Leslie Frankenheimer y Tom Roysden. Reparto por Jane Feinberg, Mike Fenton y Marci Liroff. Co producción ejecutiva por Jerry Perenchio y Bud Yorkin. Producción asociada por Ivor Powell. Producción asociada del Final Cut por Paul Prischman. Producción ejecutiva por Brian Kelly y Hampton Fancher. Producida por Michael Deeley. Producción del Final Cut por Charles de Lauzirika. Protagonistas: Harrison Ford (Rick Deckard), Rutger Hauer (Roy Batty), Sean Young (Rachael), Edward James Olmos (Gaff), M. Emmet Walsh (Capitán Bryant), Daryl Hannah (Pris), William Sanderson (J.F. Sebastian), Brion James (Leon Kowalski), Joel Turkel (Dr. Eldon Tyrell), James Hong (Hannibal Chew), Morgan Paull (Holden), Hy Pyke (Taffey Lewis) y Joanna Cassidy (Zhora). 2007. Duración: 117 minutos.


1 Comments:
Superb article!
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