¡Vamos A Moriiir! Agarra La Handycam

El género por excelencia catártico del público norteamericano es el de catástrofes, y no sólo era la norma en los 70 con películas como “The Towering Inferno”, “Earthquake” y “The Poseidon Adventure” o su resurrección en los 90 con “Independence Day”, “Armageddon”, “Dante´s Peak”, “Volcano” o “Deep Impact.” Ya en los 30 se estrenó un clásico de la mezcla de monstruos con destrucción: “King Kong.” Y ni hablar del terror nuclear en los 50 traducido en títulos como “The War Of The Worlds”, “Tarantula” o importado directamente de los estudios Toho de Japón: “Godzilla.” Pareciera que el espectador promedio norteamericano disfruta cuando ve en pantalla a gente sufriendo que no sean ellos. Más si se fusiona con el formato de las películas de terror los resultados pueden variar de lo bien logrado al ridículo más infame.
Al exhibirse el año pasado los trailers del proyecto fílmico “01-18-08” (título tentativo de prueba con la fecha de estreno de la película), las promociones ofrecían un concepto interesante a la manera de “The Blair Witch Proyect” un poco aplicando la conseja de Alfred Hitchcock que decía que no había algo que causara más miedo que una puerta cerrada por aquello del temor a lo desconocido; en el caso de este proyecto ver la ciudad de Nueva York ser destruida por algo que no se llegaba a ver. Cuando se estrenó el siguiente trailer con el título definitivo del film, “Cloverfield”, ya ciertas imágenes se filtraban dando a entender que era un monstruo de origen no del todo claro que arrasaba con todo a su paso, incluyendo decapitar a la Estatua de la Libertad. Por supuesto que la campaña promocional de la película estuvo muy bien lograda, haciendo que el público fuera en masa a los cines para verla. El problema está cuando se descubre que “Cloverfield” es ni más ni menos que un bodrio.
Desde hace tiempo no se estaba en presencia de un producto tan mediocre en cuanto a su realización, concepción y desarrollo argumental. Es cierto que ha habido películas malas en el pasado; solo que en estos tiempos “Cloverfield” es la mancha en la tela que no se quita. Todos los vicios que muchos críticos le atribuyen al cine comercial norteamericano están aquí condensados para el sufrimiento de las masas. En vez de ser una experiencia catártica, es un estado catatónico desde el primer fotograma hasta que se acaba.
Puesto que es tan mala como lo citamos unas líneas atrás, les contaremos de qué trata para que no pierdan su dinero en algo tan pésimo; si no quieren leer lo que sigue respetamos su decisión, pero no digan que no se lo dijimos si se arriesgan a verla. La película empieza con un supuesto material en video encontrado en lo que se suponía era Central Park. Ante nuestro asombro se ve una actuación mala digna de Ed Wood (vale decir que los filmes de este iconoclasta eran mucho mejores que esta bazofia) con aquello de muchacho atractivo, muchacha buenota en la cama in absentia de sexus. El mismo salta a otro momento en que el muchacho va a ser el protagonista de una fiesta de despedida para Japón a donde va como vicepresidente de una compañía. Uno de sus amigos es el encargado de filmar la fiesta. Entre los efluvios de alcohol, discusiones sobre por qué viniste con mi rival y demás babosadas, se siente en el apartamento un temblor que al principio atribuyen a un terremoto, pero que al ver por la azotea de qué se trata, se observa a la distancia una explosión que lanza restos al aire en camino hacia los asistentes a la fiesta. Al salir a la calle se ve que algo viene hacia ellos, y es la mencionada cabeza de la estatua. En un acto de “bravura” el protagonista tiene la suerte de que su celular es el único que funciona en toda la isla de Manhattan y recibe una llamada de su novia pidiendo que la rescate en su apartamento de Central Park; esto mientras atraviesan el puente de Brooklyn el cual será víctima de los embates de la bestia y que producirá la muerte del hermano del protagonista –a todas estas el amigo con la cámara filma sin parar con los consabidos sobresaltos al correr lejos del animal–.

Ante la llegada de ejército y debido a que no pueden ir hacia el Uptown, deciden irse por los túneles del metro para ser perseguidos y atacados por bichos que salen del monstruo principal en una copia barata de “Alien.” Por razones argumentales uno de los personajes secundarios (la borracha) es la que lleva la peor parte y que sufre convulsiones hasta estallar el cuerpo. Ellos lloran y hasta los soldados también (manga de cobardes). En su camino hacia el Uptown, ya a nivel de calle, descubren que el edificio contiguo a aquél donde van está inclinado cual torre de Pisa, así que deciden subir en el edificio doblado cual S. S. Poseidon para alcanzar el otro edificio porque da directo hacia el penthouse de la damisela hijita de papá (Daddy´s Gonna Pay For Your Crashed Car) y debe hacerse antes de que se declare el estado de emergencia en la isla y se cierre la misma para poder destruir al monstruo. Estos deben tomar un helicóptero que los sacará de allí, más en el momento de despegar el monstruo ataca al mismo y este cae al suelo, muriendo la cuñada del protagonista. Al accidente sobreviven el muchacho, la muchacha y el loco video loco quien va a buscar la cámara que cayó a la grama para encontrarse de frente con la bestia antes de ser convertido en desayuno para la misma. Entre los gritos y la entrada del ejército para destruir todo, él le dice a ella que van a morir; ella le dice te amo, él también, se besan y en ese instante todos, milicias y monstruo matan a ambos y arrasan con lo que queda en pie. Fin. Lo que hubiese sido mejor es que los destructores entraran a la sala de cine y acabaran con la película.
Algo tan malo no merece que se le mencionen los aspectos técnicos, artísticos, directorales, musicales o actorales, si bien un par de escenas fueron bien tratadas en cuanto a efectos visuales. Pero sí hay algo que hay que citar sobre “Cloverfield” y es el productor, el Apocalipsis actual de la mala producción en Hollywood, el nuevo Jerry Bruckheimer: J. J. Abrams. Desde 1997 cuando sus influjos malignos contaminaron las ondas hertzianas con el adefesio de “Felicity” con la ex mousequeteer Keri Russell (de la misma camada que Justin, Britney y Christina, no hay que agregar más), pasando por la nueva isla de Gilligan sin risas, sin sesos y sin suspenso: “Lost” (en la próxima temporada los sobrevivientes van a construir un puente con palmeras para salir de la isla y ser arrasados por un tsunami) hasta llegar a la más floja de la trifecta de “Mission: Impossible” que hasta Tom Cruise aprendió y no quiere nada que ver con él. Sí, él es el culpable de algo tan malo. Un acto de justicia sería incluirlo en el reparto de la película y capturar en la misma su fallecimiento en las fauces del monstruo con todo y grafismo para que no quede dudas de que va a resucitar.
El logro que ha alcanzado hasta el momento “Cloverfield” es el dudoso honor de ser lo más malo que se ha hecho en el año. Desconocemos si algo peor saldrá en los siguientes meses, pero lo cierto es que esto es tan infame que verlo puede atentar contra su vida. Y con este film inauguramos una nueva clasificación en Spiff-O-Rama™: CERO Estrellas de un máximo de Cinco.
Paramount Pictures presenta. Una producción Bad Robot. Un film de Matt Reeves. “Cloverfield.” Dirigida por Matt Reeves. Escrita por Drew Goodard. Dirección de fotografía por Michael Bonvillain, A.S.C. Editada por Kevin Stitt, A.C.E. Vestuarios diseñados por Ellen Mirojnick. Diseño de producción por Martin Whist. Efectos visuales por Double Negative y Tippett Studio. Producción ejecutiva por Guy Riedel y Sherryl Clark. Producida por J. J. Abrams y Bryan Burk. Protagonistas: Lizzy Caplan (Marlena), Jessica Lucas (Lily), T. J. Miller (Hud), Michael Stahl-David (Rob), Mike Vogel (Jason) y Odette Yustman (Beth). 2008. Duración: 84 minutos.
Etiquetas: Peliculas


2 Comments:
Sorpresivamente la crítica en USA la ha tratado muy bien. Habrá que ver si es que son adictos al morbo...
COÑO CHAMO ME CONVENCISTE...
SI LA LLEGO A VER SERA EN EL VICTORIA PLAZA A MITAD DE PRECIO...
COMO DIJO UN CRITICO UNA ESTAFA MUY BIEN PUBLICITADA
SALUDOS Y SUERTES
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