Arthur C. Clarke (1917-2008)

Arthur Charles Clarke nace en la ciudad costera de Minehead, provincia de Somerset, Inglaterra, el 16 de diciembre de 1917. Era el hijo mayor de cuatro hermanos que constituían el matrimonio de un granjero y de una telegrafista. Desde sus años escolares sintió una fascinación por la ciencia, empezando por viajes exploratorios en la costa de Minehead con sus fosas de piedra multicolor; seguida por la barajita de un dinosaurio que venía en un paquete de cigarrillos que su padre le mostró o un Mecano con el cual construía múltiples formas y figuras. Con el tiempo construiría un telescopio de un tubo de cartón y un par de lentes para elaborar un mapa de la Luna. Pero el verdadero acto de revelación fue a los 13 años, a la edad en que murió su padre, cuando obtuvo una copia de la revista de ciencia ficción “Astounding Stories Of Super-Science”, la cual encontraba fascinante e intoxicante.
Estando en la Huish's Grammar School de Taunton, se unió junto con unos compañeros a la Sociedad Interplanetaria Británica, un grupo de entusiastas de la ciencia ficción quienes postulaban que el viaje estelar era, no sólo posible, sino factible en un futuro no muy distante. Debido a que no podía costearse una educación universitaria, se muda a Londres donde consigue un trabajo como auditor de la sección de pensiones del Ministerio de Educación. En 1937, a un año de su mudanza, Clarke empieza a escribir su primera novela de ciencia ficción ambientada en un muy distante futuro, que llegaría a publicarse en 1953 con el título de “Against The Fall Of Night.”
En la Segunda Guerra Mundial se desempeña en la Royal Air Force al comienzo trabajando como operador del novísimo radar, todo un alarde tecnológico para el momento, bajo el control de la Ground Controlled Approach, algo que relataría luego en su único libro no ficcional y semi autobiográfico “Glide Path.” Fue este equipo el que permitió la victoria inglesa sobre los nazis en la Batalla de Inglaterra. Para 1943 se unió al grupo de ingenieros y científicos norteamericanos que desarrollaron el primer sistema controlado de radar para aterrizaje de aviones en mal tiempo. Dentro de su carrera militar empezó como corporal, oficial piloto en la parte técnica, oficial volador y al término del conflicto llegó al cargo de teniente volador. Debido a que era un veterano de guerra, pudo aspirar a una beca de estudio en el King's College de Londres, del cual egresaría en 1948 graduado con honores en física y matemática. Así mismo, y al terminar la guerra en pleno 1945, Clarke se convierte en un escritor completo de ciencia ficción al vender una historia corta de nombre “Rescue Party” a la revista favorita de su adolescencia, ahora renombrada como “Astounding Science Fiction.”
También en 1945, Clarke haría historia al publicar en el semanario “Wireless World” un informe técnico que ya era del conocimiento privado de algunos miembros de la British Interplanetary Society de título “Extra-Terrestrial Relays — Can Rocket Stations Give Worldwide Radio Coverage?” y que establecía la teoría –para el momento– de que era posible colocar en una órbita fija sobre la atmósfera terrestre satélites artificiales como estaciones repetidoras para comunicaciones basadas en Tierra. El cuerpo del trabajo abarcaba una serie de diagramas y ecuaciones que establecían que estos satélites (llamados por él estaciones espaciales) podían ser aparcados en una órbita circular ubicada aproximadamente a 22.240 millas (36.000 kilómetros) por sobre el Ecuador de manera que coincidiesen con el período de rotación terrestre de 24 horas. Con una órbita de esta clase, el satélite permanecería sobre el mismo punto perpendicular a la Tierra, sirviendo como una “mira” estacionaria para las señales transmitidas; mismas que podrían ser retransmitidas a otras zonas terrestres de mayor distancia. Aun cuando Clarke no fue el primero en establecer esta teoría - Hermann Oberth lo fue en 1923 con su libro “Die Rakete Zu Den Planetenräumen” y luego en 1928 Herman Potočnik en su texto “Das Problem Der Befahrung Des Weltraums — Der Raketen-Motor”– serían las ideas de Clarke las que ganarían celebridad y prestigio en la comunidad científica mundial y en el campo de las telecomunicaciones, quienes en honor a su logro, la Unión Astronómica Internacional bautizó al área que se encuentra por encima de las 22.240 millas sobre la atmósfera con el nombre de Órbita Clarke o Banda Clarke. Muchos años después Clarke admitiría que este informe era “el trabajo más importante que había escrito en su vida”; más en un ensayo posterior titulado “A Short Pre-History Of Comsats, Or: How I Lost A Billion Dollars In My Spare Time” revelaba que un abogado lo disuadió de que patentara su concepto, en virtud de que pensaba que la idea de que señales repetidas procedentes del espacio era demasiado exagerada para ser tomada en serio.
A la vez que se convertía en una personalidad de peso en el mundo de la ciencia, Clarke también era un escritor reputado de ciencia ficción; profesión que le permitió vivir de ella debido a que era muy bien pagado su trabajo. En 1951 se convertiría su libro “The Exploration Of Space”, sobre el vuelo especial, en la selección del club Libro del Mes. Ese mismo año publicaría como un cuento corto en una revista, y luego como una novela ese mismo año (una versión inicial había sido escrita en 1948 para un concurso literario patrocinado por la BBC), “The Sentinel” que sirvió de pionero para el que sería su mayor logro literario y artístico 17 años después. El libro cuenta la historia de un artefacto extraterrestre que es encontrado en la Luna, una pirámide cristalina que exploradores de la Tierra destruyen al tratar de abrirla; uno de ellos descubre que la misma es una suerte de artilugio inerte, pero que al ser silenciado luego de emitir un ruido, los humanos señalan su existencia en el Universo a los que lo crearon.
Dos años después se publica su otro trabajo importante de ciencia ficción, “Childhood's End”, que narra la historia de una raza de alienígenas quienes poseen un aspecto demoníaco, pero que establecen la paz en la Tierra, dividida por la Guerra Fría. Más la verdadera misión era preparar a la humanidad para la siguiente etapa de la evolución. En el final del libro, Clarke establece que la humanidad escapará de sus tendencias suicidas al dejar de ser humana. Escribiría: “No quedaba nada en la Tierra. La había nutrido, a pesar de los fieros momentos de su metamorfosis inconcebible, al almacenarse la comida en un grano de trigo que alimenta a la planta infante que se eleva hacia el Sol.” Ese mismo año contrae matrimonio con Marilyn Mayfield, norteamericana divorciada de 22 años y con un hijo de una unión previa; divorciándose al cabo de seis meses, si bien el mismo no se hizo oficial sino hasta 1964.
En 1956 Clarke se muda a la entonces Ceilán, hoy Sri Lanka, en un intento por escapar de Londres y atraído por el mar y la inmersión submarina que de acuerdo con su opinión, era “lo más cercano a la ingravidez del espacio que hay en la Tierra.” Allí adoptaría la nacionalidad, teniendo consigo doble identidad, y presenciando a la distancia el lanzamiento del Sputnik, un año después de mudarse. La exploración submarina lo llevaría a crear una empresa de recreación con viajes a inmersiones en las costas del Océano Índico y las experiencias que viviría fueron plasmadas ese mismo año en la primera de sus novelas sobre el tema, “The Coast Of Coral.”
Para 1962 arma una recopilación de ensayos ya publicados en otras revistas científicas, y lo titula “Profiles Of The Future.” En este libro, Clarke postula tres leyes referentes a las observaciones de la ciencia, su interrelación con la sociedad y con la ciencia ficción, las cuales establecen:
1. “Cuando un viejo, pero distinguido científico establece que algo es posible, está casi en lo cierto. Cuando establece que es imposible, es muy probable que esté equivocado.”
2. “La única forma de descubrir los límites de lo posible es al aventurarse un poco en lo imposible.”
3. “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.”
Ese mismo año contrae un ataque severo de poliomielitis; al evidenciar una aparente mejoría, vuelve a practicar uno de sus deportes favoritos, el tenis de mesa. Pero en 1984 desarrollaría el síndrome de post polio, una condición progresiva que se caracteriza por debilidad muscular y fatiga extrema, por lo que a partir de ese año se desplaza únicamente en silla de ruedas. 1964 marcaría la unión de él con uno de los cineastas más importante de todos los tiempos.

Aun eufórico por el éxito mundial de su sátira sobre la guerra termonuclear “ Dr. Stragelove Or: How I Learned To Stop Worrying And Love The Bomb”, Stanley Kubrick se embarca en la empresa de realizar la película más importante y más seria de la ciencia ficción, conocida en ese momento por monstruos alienígenas, vuelos espaciales casi infantiles y poca seriedad intelectual. Estando en Nueva York se conocen Clarke y Kubrick; este último de visita en la ciudad para asistir a la Feria Mundial que se realizaba allí y tomar ideas de las exhibiciones para crear las suyas propias. El acuerdo al que llegaron ambos fue en hacer “la película más proverbialmente buena de la ciencia ficción.” Este primer año se dedicaron a analizar el tema a desarrollar y llegaron a la conclusión de que el film estaría inspirado tangencialmente en la novela “The Sentinel.” Al comienzo Clarke tenía la disposición de escribir solo el guión, pero luego descubrió que el trabajo era tedioso, por lo que los dos decidieron que primero se haría un libro para después adaptarlo a un guión. Eventualmente y mientras Clarke escribía el libro, el guión se escribió al mismo tiempo, creando con ello divergencias en cuanto a escenas y temas que aparecen en una y no en la otra. Un borrador de la novela fue terminado por Clarke en 1964 en la esperanza de que el libro se publicara en 1965 para que el film se estrenara en 1966. Pero debido a la meticulosidad y perfeccionismo con la que Kubrick hacía sus películas, el trabajo del guión corrió por cuenta de los dos siendo modificado infinidad de veces. El libro no se publicó como se esperaba en 1965, pero al final de ese año se inició la producción del film para ser culminado en 1967. La película se estrenó en abril de 1968 y el libro se publicó un par de meses después, y ambos trabajos fueron recibidos; el uno como la película más importante e influyente de la ciencia ficción y la obra maestra de Stanley Kubrick; el otro como una de las novelas más capitales en la literatura de anticipación. El título es “2001: A Space Odyssey.”
Tanta fue la celebridad que obtuvo Clarke con este libro que tiempo después y en un intento por explicar las diferencias entre su trabajo y el de Kubrick, publica “The Lost Worlds Of 2001”; previamente en 1970 se hace con un acuerdo para publicar tres libros de ciencia ficción, un record para un escritor del género. El primero de ellos se publicó en 1973; “Rendezvous With Rama” que le valió los premios más importantes del mundo literario. Entre las influencias que han poblado el trabajo de Clarke existen tres fundamentales. En primer lugar, el escritor de fantasía Lord Dunsany, celebrado por su prosa lírica y exagerada; en segundo lugar está el filósofo británico Otto Stapledon quien escribió narraciones especulativas sobre proyecciones de la evolución humana en los confines del espacio-tiempo; y en tercer lugar, “Moby Dick” de Herman Melville. Una historia corta de 1975 llamada “The Star” no se incluyó en los libros de texto de las escuelas secundarias en Sri Lanka debido a se consideró que podría ofender a los católicos, si bien ya había sido seleccionada; además sustituía el trabajo de Shakespeare por los de Bob Dylan, John Lennon e Isaac Asimov. Posterior a su divorcio, Clarke se relacionó con Leslie Ekanayake quien compartía el buceo con él, sin llegar a contraer matrimonio. Ekanayake fallecería en un accidente de moto en 1977 y Clarke compartiría su casa con Héctor, hermano de Leslie y compañero de buceo, su esposa Valerie y sus tres hijas. Debido a que su vida privada era hermética, se le acusó por años de ser desde misógino, pasando por gay –a lo que respondía: “No, meramente alegre.”–, hasta acusaciones de pedofilia en 1998, mismas que fueron infundadas. Además de su hobby submarino y de su visión futurista llena de esperanza, Clarke también ha sido reconocido por sus labores en pro de la naturaleza, siendo acreedor en 1962 del premio UNESCO-Kalinga en honor a sus aportes a la literatura y a la labor en la preservación de los gorilas Iowland.
En 1980 da el salto a la televisión con la serie de documentales “Arthur C. Clarke's Mysterious World” y “Arthur C. Clarke's World Of Strange Powers”; siendo este segundo programa influenciado por ser uno de tantos que fueron engañados por Uri Geller en una demostración hecha en el Birkbeck College, y empeñado en demostrar las falsas premisas de las pesudociencias, si bien se mantuvo en apoyar investigaciones sobre la psicokinesia y fenómenos similares.
Para 1982, Clarke decide volver a lo que dejó en 1968 con la publicación de “2010: Odyssey Two”, suerte de secuela de “2001: A Space Odyssey”, y en donde se regresa a la nave Discovery One para averiguar el destino de la misma a ocho años de pasar lo que se relató en el primer libro, sumado con la trama de las tensiones difíciles entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, y la transformación de Júpiter en un segundo sol. Esta novela sería llevada a la pantalla por el director Peter Hyams en el film “2010: This Year We Make Contact”, el cual posee una doble aparición de Arthur C. Clarke: primero como alguien que alimenta a las palomas cerca de la Casa Blanca y luego compartiendo la portada de una revista Time, Clarke como el presidente de los Estados Unidos y Kubrick como el primer ministro de la Unión Soviética. Aun cuando las reseñas fueron satisfactorias, para muchos no alcanzó el status de revolucionario y artístico que tuvo el primer film. Y al igual que con el anterior, Clarke publicó las correspondencias que tuvo con Hyams en el libro “The Odyssey File: The Making Of 2010.” Para 1994 Clarke fue postulado como candidato a obtener el Premio Nóbel de la Paz por el profesor de leyes Glenn Reynolds.
Pero además de “2010: Odyssey Two”, Clarke editaría dos libros más sobre el tema. El primero fue “2061: The Third Odyssey” y en el se cita el regreso del Cometa Halley como una excusa para que el personaje ya envejecido de Heywood Floyd use el mismo como una honda para viajar por el Sistema Solar y llegar a la luna de Júpiter, Europa, antes de que el cometa la destruya, y así poder averiguar sobre el destino de los protagonistas de “2001: A Space Odyssey”, el astronauta David Bowman, la computadora HAL9000, y las formas de vida que residen en la luna protegidas por los monolitos. Y el segundo fue “3001: The Final Odyssey”; el cual examina el destino del personaje del astronauta Frank Poole, muerto aparentemente por el computador HAL9000 en el primero de los libros sobre el tema. El libro “Rendezvous With Rama” ha sido una opción para el cine desde su publicación, pero no ha corrido con suerte. Lo más reciente sobre una adaptación ha sido la información de que se ha postulado (no cofirmado) a David Fincher como posible director y a Morgan Freeman como protagonista.
En el año 1986, Clarke fue elegido como Grand Master por la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de Norteamérica, e inauguró un premio valorado en £ 1.000 para la mejor novela de ciencia ficción publicada el año anterior; el premio es conocido como el Arthur C. Clarke Award. El monto fue elevado en el 2001 a £ 2001 y desde entonces se premia de acuerdo al año de entrega (£ 2005 en el 2005). En 1989, en el marco de los Honores del Cumpleaños de la Reina, Clarke fue ascendido a Comendador de la Orden del Imperio Británico por sus “servicios a los intereses culturales británicos en Sri Lanka”; ese mismo año es elegido como el Primer Canciller de la Universidad Internacional del Espacio. Para 1993 es premiado en el Festival Tecnológico de Telluride, Estados Unidos, al cual asiste en escena por medio de un holograma 3-D con un grupo de viejos amigos que incluían a Jill Tarter, Neil Armstrong, Lewis Branscomb, Charles Townes, Freeman Dyson, Bruce Murria y Scott Brown.
El 26 de mayo de 2000 es condecorado como Caballero Bachiller (esto significa ser llamado Sir) “por servicios a la literatura.” Y en 2005 cede su nombre para la primera entrega del premio Sir Arthur C. Clarke Awards –conocidos también como los “Space Oscars”–, a la vez que es condecorado por el gobierno de Sri Lanka con el mayor premio otorgado a un civil; el Sri Lankabhimanya por sus contribuciones a la ciencia y la tecnología, así como por el compromiso adoptado para con su nación adoptiva. En diciembre de 2007, en el marco de cumpleaños 90, graba un mensaje en video para sus amigos y fans, el cual muchos vieron como una suerte de despedida.
Recientemente estaba trabajando en su próxima novela, “The Last Theorem”, escrita en conjunto con Frederik Pohl, la cual terminó. Más desde hace algún tiempo venía padeciendo de problemas respiratorios confirmados por su asistente Rohan de Silva, los cuales y sumados a la edad longeva que tenía, lo llevaron al final del camino.
Sir Arthur C. Clarke fallece en Colombo, Sri Lanka, el 19 de marzo de 2008. Fue enterrado a la manera tradicional del país el 22 de marzo, en presencia de su hermano más joven, Fred Clarke así como de los familiares adoptivos que lo acogieron en su permanencia en dicho país. Y con su partida, se marcha un maestro de la ciencia ficción, un revolucionario tecnológico y un ser humano quien en más de una ocasión declaró ser ateo, su obra poseía un sentido de trascendencia, esperanza en el futuro y espiritualidad que revela la existencia de Dios en su obra.
Un soñador.
Un titán.
Sir Arthur C. Clarke.
“La verdad, como siempre, será mucho más extraordinaria.”
Última línea de la introducción a la novela “2001: A Space Odyssey.”
Última línea de la introducción a la novela “2001: A Space Odyssey.”
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1 Comments:
Sniff... :'(
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