Desde Hace 20 Años Hay Mujeres Nerviosas En Las Calles

Antes de 1988 el cine en España poseía un sentido de profundidad influenciado por el neorrealismo italiano en la figura de la obra maestra de Juan Antonio Bardem “Muerte De Un Ciclista”, pasando por el período de autoanálisis del núcleo familiar en piezas como “Cría Cuervos” o “Mamá Cumple 100 Años” y luego por el enfoque plástico-artístico de “Bodas De Sangre” o “Carmen”; las anteriores obras de Carlos Saura, y en menor escala por el primer film en ganar el Oscar™ a la mejor película extranjera de 1982 en la producción “Volver A Empezar” de José Luís Garci. Y en un plano menos elevado, estaban todas aquellas notas noticiosas que reseñaban las obras del franquismo, junto con los melodramas que para la época eran poco más que atrevidos –mostrar un par de piernas femeninas– en “El Último Cuplé” o “La Violetera”, las dos protagonizadas por la Saritísima; a saber, Sara Montiel. Y si a ello se suman los naftalínicos musicales fotografiados en Eastmancolor y protagonizados por Joselito, Marisol, Karina, Rocío Dúrcal (de 12 años para ese entonces), Lola Flores y Carmen Sevilla, para mencionar lo más cañí, castizo y ¡olé!, pues que el cine era de un cursi sin igual.
Y si bien con la muerte del tirano se produjo el tan comentado destape, el mismo trajo en un comienzo filmes que eran poco más que tetas y culos por el mero hecho de mostrar desnudos frontales en las pantallas de cine de la Península, o comedias que poco tenían de hilarantes y sí mucho de gazapos. Si acaso se salvaban las producciones para adolescentes de Manuel Summers, más no eran confrontacionales. Pero oculta en las calles de Madrid y en los grupos underground de la urbe, la movida traía un oleaje de desparpajo, renovación y vanguardia como no se había visto en ningún país del mundo, en sintonía con la naciente y en la actualidad avanzada y renovadora democracia española. Desde 1980 quien mezcló todo lo anterior con su estética y la complicidad de Carmen Maura, Alaska, Eva Siva, Cecilia Roth, Julieta Serrano, Félix Rotaeta, Assumpta Serna, Concha Gregori y Kiti Manver, entre muchos actores y fenómenos de la nocturnidad madrileña, fue sin lugar a dudas, Pedro Almodóvar.
Además de este debut en la arena de los largometrajes con su clásico “Pepi, Luci, Bom Y Otras Chicas Del Montón”, el camino para su reconocimiento como realizador de prestigio vino junto con trabajos memorables, cuales fueron “Laberinto De Pasiones”, ” Entre Tinieblas”, “¿Qué He Hecho Yo Para Merecer Esto? ”, “Matador” y “La Ley Del Deseo”; todas repletas de extravagancias, tramas estrambóticas, mezcla de cursilerías con dramones a lo Corín Tellado para crear elementos kitsch, y demás genialidades que Pedro hizo en estos años. Más ellas fueron una suerte de ensayo prolongado para lo que a partir del 25 de marzo de 1988 marcó el punto de inflexión entre sus filmes previos y los posteriores, amén de ganarse el reconocimiento mundial como un director peso pesado. Ese día mencionado se estrenaba en España “Mujeres Al Borde De Un Ataque De Nervios.”
Tan sólo desde los créditos iniciales creados en base a recortes de revistas femeninas añejas por Stvdio Gatti (quienes también hacían las carátulas de los discos de Mecano) con el fondo musical de la ranchera “Soy Infeliz” en la voz de Lola Beltrán, Almodóvar construye una versión traída de los pelos de “La Voz Humana” de Jean Cocteau, sustituyendo a éste por Pepa Marcos, actriz de comerciales y de doblaje, embarazada y enamorada perdidamente de Iván (mujeriego de postín), pero que no es correspondida por él, que ya tiene otra en su lista y que abandonó a una primera con un hijo tartamudo –no sin antes dejarla loca en un manicomio para salir del mismo años después en búsqueda del amor perdido–. Todo lo anterior se entremezcla con una amiga de Pepa enamorada de un terrorista shíita que sospecha de ser perseguida por la policía, el ya mencionado hijo de Iván y su novia de una belleza picassiana y un taxista cuya unidad parece más un kiosco de revistas mezclado con tienda de discos y tapicería de leopardo, que se suman al entorno de un pent house madrileño rodeado de animales de granja, plantas, colores cálidos dignos de un kidergarden y en donde se sucede la mayor parte de la película.

Cuando mencionamos unos párrafos atrás que “Mujeres Al Borde De Un Ataque De Nervios” significó un punto de inflexión en la filmografía de Pedro, no estamos lanzando palabras sueltas al aire. El motivo estriba en que en esta película se sumaron todas las tramas y giros argumentales de sus filmes previos, del mismo modo que lo que le siguió no llegó cerca de alcanzar la genialidad, siendo más dado a forzar los hechos y las situaciones demenciales en aras de mantener el aire de vanguardia que había en sus primeros filmes, además de adoptar de frente la estética de la telenovela y el folletín; si bien son rescatables de este período “¡Átame!”, “Hable Con Ella” y su reciente obra maestra “Volver”, que además trajo el regreso de Carmen Maura luego de 17 años de separación causada por la absorbencia que había sido la colaboración entre musa y director que traspasó los sets de filmación para entrar en un plano personal. Afortunadamente ya ambos enterraron las hachas para el bien de todos.
Este film marcaría la consagración de Almodóvar como un director del llamado eterno femenino; esto, porque en la única ocasión en que sustituyó a la mujer por el hombre el resultado no llegó de cerca a lo que había creado en el pasado. Ese fue lo que pasó con “La Mala Educación.” Aparte de lo descabellado de la trama, los decorados, la fotografía en estridente technicolor, el vestuario digno de venta de garaje, lo kitsch, las pausas en la narrativa para ir a corte comercial cual si se viese televisión en vez de cine, Madrid, mambo, filmes de Joan Crawford, Rimsky-Korsakow, Lola Beltrán y La Lupe, todo lo anterior y más cual si fuese mezclado en una licuadora y se sirviera tan frío como un gazpacho artístico.
¿Y qué decir de los actores? Carmen Maura = Pepa Marcos. Antonio Banderas ganando su aclamación internacional en el papel del tartamudo Carlos. María Barranco de la tonta, gafa y boba de Carmela. Rossy De Palma, o cómo un cuadro de Pablo Picasso puede cobrar vida, en el papel de Marisa. Julieta Serrano mezclando el poliéster con la locura en su papel de Lucía. La Chus Lampreave de Testigo de Jehová que no miente, pero cómo mete chisme la doña. Fernando Guillén cual macho asalta camas que encarna Iván. De nuevo Kiti Manver de abogada y tercera (al menos para los espectadores) en la lista de Iván. La Loles León y la Lupe Barrado (esta última trabajaría en la telenovela “Por Estas Calles”) en plan de secretarias castizas. Hasta la Ana Leza –en ese entonces esposa de Antonio Banderas– tenía papel como una rockera motorizada enamorada y celosa. Inclusive, el film sirvió para crear el término chica Almodóvar, que se le da a toda aquella que trabaje en cualquiera de las películas de Pedro; término que dos hombres tienen hasta la fecha. Eso sí, ambos en clave travestí: Miguel Bosé en “Tacones Lejanos” y Gael García Bernal en “La Mala Educación.”
En estas latitudes el film llegó al año de su estreno, con lo cual se cumple aquello que reza “tarde, pero seguro”. No importa que haya tardado, lo cierto y lo bueno es que este fue el primero que vimos y aun consideramos que es su obra magna y su película más lograda y mejor acabada a la fecha, sin contar que además de renovar nuestro gusto por los boleros de La Lupe (sí, no es broma), nos llevó a descubrir a uno de los talentos más vanguardistas de estos tiempos, un poco como ver a un torero en el ruedo cortando rabo y orejas. Demencial, extravagante y endiabladamente buena. Eso ha sido desde 1988 y será para siempre “Mujeres Al Borde De Un Ataque De Nervios”; la OBRA MAESTRA de Pedro Almodóvar. De nuevo: ESTO SÍ ES UN CLÁSICO. NO TIENE NI TENDRÁ CLASIFICACIÓN.
El Deseo S.A. y Laurenfilm prsentan. Un film de Pedro Almodóvar. “Mujeres Al Borde De Un Ataque De Nervios.” Escrita y dirigida por Pedro Almodóvar. Inspirada en el texto “La Voz Humana” de Jean Cocteau. Fotografía por José Luís Alacaine. Montaje por José Salcedo. Música original por Bernardo Bonezzi. “Capricho Español” y “Scherezade” compuestas por Rimsky-Korsakow e interpretadas por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Moscú. “Soy Infeliz”, compuesta por Ventura Romero e interpretada por Lola Beltrán. “Puro Teatro”, compuesta por Catalino “Tite” Curet Alonso e interpretada por La Lupe. Decorados por Félix Murcia y Decor Moya. Vestuario por Peris Hnos. y Cornejo. Maquillaje por Juan Pedro Hernández. Foto fija por Macusa Cores. Atrezzo por Vázquez Hnos. Diseño de títulos y material gráfico por Stvdio Gatti. Dirección asistida por Julián Núñez y Miguel Ángel Pérez Campos. Figurines por José María De Cossio. Sonido por Guilles Ortion. Producción asociada por Antonio Llorens. Producción ejecutiva por Agustín Almodóvar. Protagonistas: Carmen Maura (Pepa Marcos), Antonio Banderas (Carlos), Julieta Serrano (Lucía), Rossy De Palma (Marisa), María Barranco (Candela), Kiti Manver (Paulina Morales), Chus Lampreave (Conserje testigo de Jehová), Yayo Calvo (Padre de Lucía), Loles León (Secretaria), Fernando Guillén (Iván), Ángel de Andrés López (Policía 1), José Antonio Navarro (Policía 2), Ana Leza (Ana), Lupe Barrado (Secretaria de Paulina Morales), Mary González (Madre de Lucía), Carlos Gamberro (Empleado de averías), Francisca Caballero (Locutora del Telediario) y Pedro Almodóvar (Taxista). 1988. Duración: 85 minutos.


0 Comments:
Publicar un comentario