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jueves, junio 19, 2008

Mi Primer Disco SACD

Cuando en 1982 se anunció el lanzamiento del Compact Disc por parte de un esfuerzo conjunto entre Philips y Sony, las promesas sobre la mejora en términos de sonido fueron más que satisfechas. Este factor junto con una mejor portabilidad a la hora de llevar la música a cualquier parte y una eventual caída en los precios de los equipos y de los discos, hicieron que el grueso de la gente dejara a un lado sus venerados Lp, discos de 45 rpm y cassettes para entrar en las aguas de los discos compactos. Esto fue algo que aprovecharon las casas disqueras como una oportunidad para lanzarse de lleno en promocionar las grabaciones de artistas nuevos, o para renovar material del pasado o de catálogo en un formato nuevo y fiel; Motown Records por delante como la primera compañía en 1986 que convirtió su catálogo al CD. Y por toda una década se convirtió en el standard absoluto y dominante en el mercado, sobrepasando a aquellos esfuerzos de otras tecnologías por imponerse.

Pero hay reinados que no duran para siempre. Con la entrada de Internet en el campo del entretenimiento y de la consiguiente distribución ilegal de música por la red –con todo y la batalla Napster/Metallica que llenó espacios en prensa y televisión–, amén de la entrada del iPod y por extensión el iTunes Music Store con su modelo de descarga de canciones por $ 0,99, el negocio regular de distribución musical por medio físico ha ido en caída libre en lo que va de siglo. Y con todo y que aparecieron nuevas formas de escuchar música, las masas no se han decidido por abandonar los discos duros de sus máquinas por los tradicionales círculos plateados tornasolados. Dos formatos sufrieron en el proceso.

Al principio de la década se anunciaban como la nueva frontera del sonido el DVD-A o DVD-Audio, y el Super Audio Compact Disc o SACD. Con las consideraciones básicas sobre hardware y software de ambas fuentes, las dos promocionaban como el logro máximo escuchar la música en muchos canales de sonido, lo que se denomina multicanal del mismo modo como en el campo del video ha logrado con dominancia absoluta el DVD, y su standard sonoro, el Dolby Digital™. Esto produciría una guerra de formatos similar a la que en la década de los 70 se inició con la lucha entre el Betamax y el VHS que produjo bajas de parte y parte, si bien este último resultó ganador. Pero en esta ocasión nadie resultó ganador de esta contienda por atraer la atención del público, en parte por el factor de tener, en el caso de la masa, que adquirir equipos costosos para escuchar la música que se conseguía relativamente fácil por medio de un módem, una computadora y una conexión de banda ancha; y en otros por no haber un consenso entre rivales para que hubiese un acuerdo de partes, algo en lo que recientemente se alcanzó con los DVD de alta definición, resultando victorioso el Blu-Ray™.

Con todo y que el sonido multicanal no le interesó a las audiencias, muchas casas disqueras con el consenso de artistas, se dedicaron a sacar material de catálogo en una suerte de ensayo para los formatos si alguno resultaba ganador. De entre la plétora de artistas, EMI Records, Ltd. hizo uso, con la anuencia de Pink Floyd, de su disco más emblemático e importante, “The Dark Side Of The Moon”, como caballito de batalla para probar las bondades del formato SACD, de la mano del ingeniero James Guthrie para supervisar la nueva remasterización del disco (ya antes había hecho lo mismo para las anteriores ediciones en CD, incluyendo la del 20 aniversario; la versión en SACD es la séptima y la última que se hará en fecha reciente). Quiso el destino, un sentido visionario o el perfeccionismo de la banda al grabar su obra maestra en 1972 el que se hiciese en formato cuadrafónico, más por un exigencia de la casa disquera que por iniciativa propia de Pink Floyd. Esto llevó en su momento a que el grupo no asistiera a la presentación a la prensa del disco en marzo de 1973 que se efectuó en el Planetario de Londres, como una acción de protesta, apareciendo ellos como figuras de cartón. Y es la razón de peso por la cual Alan Parsons no hizo la producción en la remasterización de la versión SACD, dándole luz verde a Guthrie para que hiciera lo que quisiera, aun cuando esta vez no asistieron al relanzamiento en Planetario Hayden en Nueva York, 30 años después por problemas de agendas. Pero esta vez la mezcla sí fue del agrado y de la aprobación de la banda.

E increíblemente, las cintas maestras de 16 canales de 1972 estaban en los archivos de los estudios Abbey Road –donde se grabó el disco– en perfecto estado de conservación, salvo que no estaban bien identificadas, por lo que Guthrie se dedicó a escuchar por días metros y metros de cinta magnetofónica junto con las notas sobre las fechas y las secuencias de grabación anotadas en documentos de la biblioteca de EMI Records, Ltd.

Ni qué decir que cuando se lanzó esta versión en SACD en 2003 se llevó todas las loas habidas y por haber de toda la prensa musical mundial. De hecho, la versión SACD de “The Dark Side Of The Moon” es, hasta los momentos, el standard más elevado de las grabaciones en multicanal obteniendo todas las máximas clasificaciones en los rankings musicales, si bien un detalle ha sido una astilla en la mano: el que el folleto con las canciones traiga las mismas, pero no notas adicionales sobre el proceso de grabación, y sí mucho de fotografías; algunas importantes, otras superfluas. Pero con todo y eso, el disco es de un lujo total. Y es esta la primera grabación que tenemos en formato multicanal de entre nuestra colección de discos.

Este disco es híbrido; es decir, posee dos láminas que contienen una versión para ser reproducida en aparatos convencionales de CD, y una segunda donde está la mezcla multicanal para escucharse en aparatos de SACD, inclusive en un Playstation 3™; eso sí, con la planta amplificadora, los cables y las cornetas adecuadas. Hay que agregar que en este último apartado no somos los felices poseedores de tales aparatos, esperamos que en un futuro (al menos cuando primero hayamos poseído la Mac Book de nuestros sueños y que tengamos dinero para quemar en la chimenea) podamos escucharlo como se debe.

¿Pero cómo suena tal joya en un equipo convencional? Si en el pasado en las versiones remasterizadas con todo y las mejoras había algo de ruido de fondo, casi imperceptible pero ruido al fin, ahora en la versión SACD eso pasó a la historia. Es la primera vez que escuchamos una grabación tan limpia, tan natural, tan llena de matices, sonidos ocultos, y demás maravillas que el disco contenía, pero que se perdían en el entorno. Por fin escuchamos con claridad absoluta que el lado oscuro de la Luna es todo marrón (cita mencionada al final del disco).

Desconocemos si Syd Barrett habrá escuchado esta versión cuando se lanzó, pero podemos apostar a que lo hizo y que debió de haber estado satisfecho y feliz de que la banda que alguna vez lideró, haya logrado algo digno de su proceso creador alucinado. Si bien tenemos muchos discos en nuestra colección que son literalmente joyas, “The Dark Side Of The Moon” de Pink Floyd en SACD se sale de los parámetros. Lejos de opacar al resto, engalana nuestra discografía y es uno de los tantos discos que nos llevaríamos a una isla desierta. ¿Cuáles se llevarían ustedes?

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1 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

Yo me llevaría, indiscutiblemente, el "THE PUCALLPA UCAYALI'S GREATEST HITS" de La Tigresa del Oriente que incluye su clásico "un nuevo amanecer" ¿¡cuál más!?

Se te olvidó mencionar que, lejos del sonido surround (multi-canal), la vantaja mayor del SACD está en su altisísima fidelidad y resolución que supera al CD. Gracias a su increíble tecnología de sampleo de frecuencias analógicas Direct Stream Digital o DSD.

Spiff, necesitas un nuevo equipo de Audio urgente. Te propongo hacer buen uso de esos reales guardados en un sistema de Tipo Serio con cornetas B&W para que redescubras tu excelente colección de discos. Hasta un SACD player podemos meter en ese presupuesto. Con lo que tienes vas cómodo para ponerte a la par del Basura, Kaiser y sho en materia de Audio Gear.

Pero eso sí, Tigresa y más na', la Diva que rescató el legado de Juaneco y su Combo.


jueves, junio 19, 2008 11:56:00 a. m.  

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