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martes, agosto 26, 2008

Trent a La Cuarta Potencia



Si en algo se ha caracterizado la carrera de Trent Reznor a lo largo de casi 20 años, ha sido en su constante capacidad para innovar y adelantarse en su momento a lo que en el futuro otros copiarán e imitarán. Quizás no fue el primero en hacer rock industrial, más en su discografía ha creado las sonoridades más provocadoras y avanzadas que el mundo de la música haya alguna vez escuchado.

En un evento más cercano a la causalidad que a otra cosa, hemos sido testigos y propietarios de 4 eventos –si es que se le puede llamar a lo que hemos recibido de parte de Trent– que nos ha hecho más creyentes de lo que hubiésemos podido soñar, más aun considerando nuestro fanatismo irredento hacia él y su banda de un solo hombre: Nine Inch Nails.

Mi Hermosa Máquina de Odio

Este nombre es el que posee su primer disco larga duración de 1989, “Pretty Hate Machine”, y según la cronología de la discografía oficial, HALO 2 (HALO 1 es el single “Down In It”).

En comparación con el sonido actual que desarrolla la banda, este disco puede sonar un poco como las primeras grabaciones de Depeche Mode, o los discos psicodélicos de Pink Floyd; pero este primer larga duración tiene a su favor un nivel de frescura que igual suena moderno para el standard actual, en lugar de sonar anacrónico. Y pensar que no teníamos pensado adquirir esta grabación en principio, pero al parecer los astros se alinearon para que nos hiciéramos de ella.

La primera pieza es, a su vez, la inicial en ser llevada a video clip, “Head Like A Hole”, con uno de los mejores tiempos percusivos que canción de rock o de electrónica pueda tener. A esto le sigue “Terrible Lie”, un up tempo constante y sonante que lleva a un final saturado y complejo considerando lo simple que va toda la canción. “Down In It” suena al paso de los años algo semejante a bandas como Laibach en sus comienzos por la preponderancia de sintetizadores Roland. “Sanctified” posee una textura particular que le imprime los drum machines de la época con la intención de crear un ritmo cíclico y una estructura circular que se acelera al finalizar. “Something I Can Never Have” viene a ser la gran balada de Nine Inch Nails en el comienzo de su carrera: poderosa, sutil y contundente al mismo tiempo. “Kinda I Want To” resulta en una de las canciones más experimentales del disco desde su comienzo y sus elementos de transición sonora en cuanto a los ritmos que marcan los drum machines en conjunto con los sintetizadores que se antecede a trabajos de gente como Filter o, incluso, Danzig. “Sin” vendría a ser –sin ánimos de desmerecer– el tema más bailable del disco; lo curioso es que la canción es pegajosa sin llegar a parecerse en nada a la moda del momento en que salió: acid house. “That’s What I Get” es un tema en que la programación hace el todo, si bien el estilo lo acerca más a bandas como Yazoo en cuanto a la métrica de la canción, sin llegar al elemento techno pop que poseía el proyecto posterior a Depeche Mode que hizo Vince Clarke. “The Only Time” es una canción fusión de tiempos lentos con compases rápidos y acompasados, y por momentos densos. “Ringfinger” cierra el disco siendo el tema más techno electrónico de Nine Inch Nails, por momentos suena como Jean Michel-Jarré en cuanto a la base del sintetizador que lo acerca a este creador francés, para luego mutar al estilo de Trent que, eventualmente evolucionaría hasta poseer una sonoridad única y diferente.

Además de Trent como amo y señor de los sonidos y las letras, también estaba en esta grabación su mecenas Flood, quien a lo largo de su carrera lo ayudaría a consolidarse como una fuerza importante en la industria de la música al igual que Chris Vrenna, quien lo ha acompañado desde el principio; junto con uno de sus primeros músicos: Richard Patrick, quien tiempo después dejaría las filas de la banda respaldo en vivo y en sesión para crear su propio e igual de interesante proyecto, Filter, el cual creó otro de los discos capitales del movimiento industrial: el extraordinario y magno trabajo “Short Bus.”

Esto apenas como un abreboca, porque lo que sigue es un salto físico de 19 años hasta llegar a este año con los siguientes tres eventos.

Fantasmas 26

Además de haber terminado el año pasado sus relaciones discográficas con el sello Nothing/Interscope, Reznor se asoció con una empresa independiente, The Null Corporation, para manejar de ahora en adelante el curso de su carrera musical, en cuanto a giras de conciertos como el mercadeo de su música.

El primer paso lo representa el lanzamiento de un proyecto que en las fronteras de una casa disquera tradicional sería poco menos que impensable e imposible. Esto es lo que simboliza el disco “Ghosts I-IV”, HALO 26. Esta grabación vendría a ser el epítome de la música a todo nivel. La envergadura de este proyecto lo convierte en uno de los trabajos más audaces e impresionantes de esta década. El mismo consta de 36 canciones divididas en espacios de 9 canciones cada una que poseen todas el mismo encabezado: “Ghosts” con las correspondientes variaciones cada nueve temas: I, II, III y IV. En total esto suma 36 canciones repartidas en un disco doble, dependiendo del formato que se adquiera por Internet, para lo cual hay cinco formas:

La primera es mediante el bajado gratis de una selección de 9 de las 36 canciones con el folleto completo que acompaña al disco. La segunda es igual que la anterior, con la excepción que se puede bajar todo el disco en tres tipo de formatos: mp3 de alta calidad; FLAC Lossless con calidad de CD y Apple Lossless con calidad de CD que permite reproducirse en iPods; esta tiene un costo de $5,00. El tercer método involucra el pagar $10,00 para un CD set de dos discos con una carátula digipack de seis paneles y un folleto de 16 páginas. El cuarto está conformado por una edición deluxe de $75,00 con dos libros que traen, entre otras cosas, la grabación en dos CD; un DVD compatible para Mac y Windows que trae las mezclas precargadas en formato. wav para ser reconstruidas y remezcladas con cualquier software de aplicación y la versión Blu-Ray del disco acompañada por el folleto que se despliega en forma de diapositivas; el segundo libro de esta edición es un físico de 48 páginas con fotografías realizadas por Rob Sheridan y Phillip Graybill, igual al que aparece en la edición Blu-Ray.

El tope de la línea –y que está agotado por demás– es la edición ultra deluxe de $300,00 que incluye, además de lo que ya viene en la de $75,00, un tercer libro con láminas que pueden ser enmarcadas, y la misma grabación en 4 Long Plays de 180 gramos de vinilo autografiados por el propio Trent Reznor e incluidos en bolsas de terciopelo, todo ello contenido en una caja de metal forrada en tela e igualmente autografiada. Nuestro colaborador y secuaz, Sir Barton, es el feliz propietario de esta edición luego de haber armado una por no habérsele enviado la de $75,00 que había pedido y, en un acto de complacer al cliente, le mandan la ultra deluxe. Esa sí que es suerte.

Demás está decir que tuvimos en nuestras manos esta edición, y cualquier calificativo se quedaría corto. Esto es ARTE, punto. Ni que decir que la versión de “Ghosts I-IV”, HALO 26 que escuchamos fue en Blu-Ray, y la sensación es poco más que celestial y espacial. Esto es llevar la música y el rock a otra esfera de conciencia, a otro plano de entendimiento. De hecho, esto va de calle junto con “10,000 Days” de TOOL como los dos trabajos más importantes de la década, al punto que si en el pasado mencionamos que este último disco era el más decisivo de estos 10 años, ahora admitimos que el mismo tiene un compañero en esta obra maestra. Y en sí, las 36 canciones del proyecto las vemos más como una sola canción de dos horas en que se experimenta con todo; esto con la ayuda del nuevo colaborador de Trent; Atticus Ross, así como del conocido Alan Moulder, el rookie Alessandro Cortini, y el regreso de un viejo amigo de “The Downward Spiral”, HALO 8: Adrian Belew.

Este disco le llevó hacerlo todo el otoño boreal de 2007 en un lapso de 10 semanas, y tal como lo explica Trent: “Esta colección de música es el resultado de trabajar desde una perspectiva muy visual –vistiendo escenarios y locaciones imaginarias con sonidos y texturas…” Y es así como hay que entender esta obra: como una generadora de estados de ánimo en vez de ser reflejo de lo que Reznor colocó, el mismo nos invita a que hagamos una introspección a partir de su música y de las imágenes que acompañan al disco, el cual, como mencionamos entra en la carrera por el disco de la década. Por el momento nos conformamos con la versión “quemada“ del disco que nos hizo Sir Barton, eventualmente compraremos (es nuestra intención) la edición de $75,00.

El Desliz 27

Pero no conforme con haber llevado hasta los límites el campo de la experimentación con “Ghosts I-IV”, Reznor lleva la cosa más allá al permitir en un principio el 5 de mayo de esta año bajar todo un disco vía Internet con 10 canciones nuevas del mismo modo que se hizo en las formas gratis y de $5,00 de los fantasmas, salvo que en esta ocasión toda la grabación fue libre con el nombre de “The Slip”, HALO 27. Está demás agregar que ese día bajamos el disco y lo hemos escuchado hasta la saciedad; de hecho en la casa de al lado le hicimos una reseña al pelo del digital. En ese entonces mencionamos que en julio saldría el disco en físico, pero con el adicional de que iba a ser una edición limitada o LE del disco más un DVD con sesiones de estudio para la gira de esta grabación de nombre “Lights In The Sky”, con un tiraje mundial de 250.000 copias. Y menos mal que nos pusimos las pilas y adquirimos nuestra edición en el momento en que salió; la que tenemos es la 147.608.

Ahora bien, les debemos la reseña del disco aquí. Considerando que todo el disco, canción por canción, lo mencionamos con pelos y señales en Rural Tex™, aquí traeremos lo que contiene el DVD y el disco como tal. El contenido físico es un digipack similar al que fue en 1999 “The Fragile”, HALO 14, salvo que esta vez es en negro en lugar de la saturación de color del disco del final del milenio, más la estructura de cartón es la misma. El DVD, por otro lado, posee cinco canciones del mencionado disco grabadas y filmadas en sesiones y ensayos para la actual gira de la banda del mismo título de la canción número 7 del CD. Y en cada una de estas canciones se nota lo consistente y fuerte que suena Nine Inch Nails en vivo, desafiando cualquier parámetro artístico o estilístico. Además, el folleto reproduce en papel glasé lo que venía en los archivos digitales en cuanto a las ilustraciones para cada canción mediante el uso de pictogramas.

Y menos mal que tuvimos el tino de adquirir esta edición antes de que se agotara, porque no nos íbamos a conformar con adquirir una edición usada que alguien que se aburriera del disco pusiera a la vena en Amazon; no señor. En ese sentido podemos decir que nuestra edición complementa a las anteriores fabricadas y distribuidas por Nothing/Interscope en Norteamérica y Europa, con excepción de un single hecho por la misma disquera, pero en Australia, así seremos de fans.

15 de Octubre de 2008

En esta fecha podemos estar seguros que se hará historia en cuanto a conciertos realizados en el país. Lo que sólo habríamos podido imaginar ver en otras latitudes como una rareza, será una fantástica realidad bajo la cúpula del Poliedro de Caracas cuando Michael “Trent” Reznor y Nine Inch Nails se presenten como parte de la sección sudamericana de la gira “Lights In The Sky Over South America 2008”, que pasará también por Buenos Aires, Argentina; Santiago De Chile; Sao Paulo y Porto Alegre, Brasil; y Bogotá, Colombia; ciudades todas que servirán como abreboca a la exégesis que se desatará ese día en esta latitud y longitud geográfica.

Y si quieren más pruebas de que ese día estaremos en la mera “olla” del Poliedro (o del “Gran redondel” como dijo en una ocasión Gustavo Cerati), vean el par de entradas que tenemos en nuestras manos y con las cuales canjearemos por las oficiales en su debida ocasión, mismas con las que entraremos Sir Barton y un servidor, y que fueron adquiridas el primer día de preventa.

Luego de todo lo anterior, ¿quieren más pruebas de que somos fanáticos de Nine Inch Nails y admiradores de Trent Reznor? Podemos decir sin temor a estar errados que la música más interesante, vanguardista e innovadora de los últimos 20 años ha sido hecha por este genio visionario que ha logrado superarse por encima de la anomia y aburrimiento que la música ha sufrido en este período, influenciando a miles que han seguido sus pasos. Para pruebas que los milagros existen, está vez han sido 4. Y si es así, que no escampe.

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