I Want To Believe

Por 10 años desde 1992 a 2001, “The X-Files” se convirtió en una de las series más importantes de la historia de la televisión, además de ser parte de la cultura popular de la década de los 90. A falta de una guerra fría terminada con la caída del comunismo, qué mejor forma de hacer prestigio y fortuna que crear al enemigo en casa mediante una conspiración a todo nivel junto con la fenomenología extraterrestre y los eventos paranormales. Y en el proceso se convirtieron en nombres comunes los actores David Duchovny y Gillian Anderson en sus respectivos papeles de Fox Mulder y Dana Scully, junto con otros más como el Cigarette-Smoking Man, Walter Skinner, el Well Manicured Man, Deep Throat, Mr. X, Alex Krycek, Frohike, Langley y Byers, así como muchos más que fueron del conocimiento general de fans y del público, haciendo del programa un culto.
En pleno auge y en una transición entre temporadas, el creador Chris Carter decide crear un film que sirviera como puente entre ambas, amén de hacerlo como un acto de agradecimiento para con los devotos de la serie. Esto se produjo en 1988 con el estreno de “The X-Files: Fight The Future”, y que se transformó en un bombazo en las taquillas junto con capitalizar nuevas audiencias y despertarles el interés.
Pero como todo buen programa, el mismo había cumplido un ciclo vital y ya para la última temporada, además de la ausencia de David Duchovny y su sustitución por Robert Patrick, el show perdió fuerza haciendo que lo que antes resultaba intrigante y misterioso, ahora se convertía en una parodia de lo que fue. Inclusive en el último capitulo de la serie, ni siquiera con traer de vuelta a Fox Mulder y liquidar al Cigarette-Smoking Man se pudo salvar de uno de los finales más extraños y malos de la historia televisiva.
Debido a lo anterior, Carter decidió que lo más sensato era terminar todo mediante otra película para cine que sirviera para enmendar lo que había salido mal en la televisión. Pero debido a problemas de dinero relacionados con la distribución y venta de las temporadas de la serie en DVD que se traducían en ganancias no percibidas y en litigios en cortes penales, el proyecto de un nuevo film se engavetó por seis años, hasta el 2007 cuando de manera callada y sin revelar a ninguna fuente se pudo filmar en el secreto absoluto esta producción de nombre “The X-Files: I Want To Believe.”

A partir del título del célebre afiche OVNI que estaba en la oficina de Mulder, se ubican a los personajes 7 años después del final del programa, y ya retirados del FBI: Scully como doctora cirujano en un hospital infantil; Mulder como un ermitaño viviendo en las afueras de Washington, DC. Es en esta existencia cuasi monacal que son llamados de nuevo por el Bureau para investigar las desapariciones de personas que son secuestradas para experimentar con ellas en una tónica a lo Víctor Frankenstein y que requieren de la ayuda de un sacerdote con facultades paranormales. Obviamente las cosas han cambiado al paso de los años, tanto para la agencia como para los protagonistas.
Y puede que esta transición haya resultado en el producto dirigido por el propio Carter. El film posee un desarrollo identificable por momentos para todo aquel que haya visto el programa, pero basta con quitar algún elemento de un lado o de otro para que la película se parezca más a los programas que surgieron luego de su despedida de la pantalla chica, cuales podrían ser “CSI:NY”, “Law & Order: SVU” o incluso “Dexter.” Es decir, el film posee la estructura tradicional que hizo del show lo que fue, pero a la vez se extrañan el factor conspirativo (aunque hay un fragmento que invita a pensar), el elemento suspenso mezclado con misterio y los tonos oscuros y siniestros que por momentos hacían de la serie algo diferente. Ciertamente el esfuerzo se agradece en cuanto a no repetir algo conocido, pero estos 7 años de ausencia nos produjeron algo de nostalgia por lo que fue; situación que es consecuencia directa del guión escrito por el propio Carter junto con su colaborador Frank Spotnitz que, como ya se mencionó, le aporta suspenso, pero no en la cantidad ni en la forma del pasado.
Más es de destacar el trabajo de fotografía que resulta admirable en cuanto a filmar con nieve, una de las llamadas maldiciones al filmar en exteriores puesto que la nieve lo cubre todo, incluso la luz y los colores haciéndolos apagados. En esta oportunidad los anteriores sobresalen de entre la cortina blanca. De igual manera, la edición resulta en un trabajo correcto y elegante por momentos, así como la música que deriva en una banda sonora que aun cuando se reconoce a leguas el tema clásico del programa, no incita de buenas a primeras a sumergirse en la trama.

Las actuaciones viene a ser extensiones de lo que se hacía en televisión, con lo cual repiten en forma tradicional David Duchovny y Gillian Anderson sus roles de Fox Mulder y Dana Scully, aunque en el caso del primero lo asociamos ahora con el extraordinario Hank Moody del show “Californication.” Como un aporte y un vínculo a lo que ellos hacían en el pasado, están los personajes de Amanda Peet como la agente Dakota Whitney que lleva el papel con soltura, y Alvin Joiner –mejor conocido como el rapero Xzibit del show de MTV “Pimp My Ride”– en el papel del Agente Mosley Drummy, quien lo hace bastante bien, considerando que es su primer trabajo en una superproducción. De igual manera se agradece la participación de Bill Connolly en su papel del Padre Joseph Crissman, el cual lo desarrolla de manera eficiente y convincente. Así mismo, aparece un personaje clásico del programa en un momento clave del film, sólo les decimos que estén pendientes. Y además, quédense para el final de los créditos; hay una escena extra.
“The X-Files: I Want To Believe” se puede entender más como una película para los fans acérrimos y para aquellos que se fueron cuando el programa cambió de curso, que para los que nunca vieron la serie. Además, puede entenderse como un ejemplo de que el momento es importante. Quizás si se hubiese estrenado al año de finalizado el show, el impacto hubiese sido masivo, más en la actualidad otros han tomado la antorcha que Chris Carter creó en los 90 y la han llevado a nuevos logros. Se siente como ver el álbum de recuerdos familiares, con mucha nostalgia por lo bueno que fue todo. Tres Estrellas de un máximo de Cinco.
Otro review igual de paranormal lo pueden leer y mentalizar en Rural Tex™.
Twentieth Century-Fox presenta. Una producción Ten Thirteen. Un film de Chris Carter. “The X-Files: I Want To Believe.” Dirigida por Chris Carter. Escrita por Frank Spotnitz y Chris Carter. Basada en la serie de televisión “The X-Files” creada por Chris Carter. Dirección de fotografía por Bill Roe, A.S.C. Música original y tema de “The X-Files” compuestos por Mark Snow. Editada por Richard Harris. Diseño de producción por Mark Freeborn. Dirección artística por Tony Wohlgemuth. Producción ejecutiva por Brent O’ Connor. Producida por Frank Spotnitz y Chris Carter. Protagonistas: David Duchovny (Fox Mulder), Gillian Anderson (Dr. Dana Scully), Amanda Peet (Agente Dakota Whitney), Bill Connolly (Padre Joseph Crissman), Alvin “Xzibit” Joiner (Agente Mosley Drummy), Fagin Woodcock (Frank Tomczeszyn), Callum Keith Rennie (Janke Dacyshyn), Adam Godley (Padre Ybarra) y Mitch Pileggi (Walter Skinner). 2008. Duración: 104 minutos.
Etiquetas: Peliculas


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