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viernes, mayo 27, 2005

Las Princesas han Crecido

1996. Spíff no aspiraba todavía a ser un caballero jedi. Ya han pasado dos años desde el fallecimiento de Kurt Cobain; un año desde la publicación del disco “Mellon Collie And The Infinite Sadness” de The Smashing Pumpkins, y musicalmente estaba por ocurrir el regreso del pop, no en una forma decente de escuchar (no me refiero al de finales de la década de los 80 y principios de los 90) sino en su estilo más ramplón.

El primer anuncio de lo que se avecinaba era el single “Wannabe” de las Spice Girls: grupo de chicas de diferentes estilos de ropa y actitud, y el énfasis en el llamado “Girl Power”. El concepto no era nuevo en Europa, tan adictos al sonido prefabricado y las bandas de chicos, sólo que era nuevo en un grupo de chicas. El segundo sello venía de la mano de The Dust Brothers en la producción y los infantes destetados de Hanson con el single “Mmmbop”, que aun cuando no era del estilo de las “boys bands” sus canciones eran muy masca chicle, no apta para personas diabéticas; en clara oposición a la oscuridad y depresión del grunge.

Como se mencionó antes, en Europa las “boys bands” eran el delirio de las adolescentes, pero en Estados Unidos no había terminado de despegar hasta que hicieron acto de presencia los Backstreet Boys, con el mismo formato de las Spice Girls, sólo que en chicos, en un concurso abierto por ver qué canciones eran más empalagosas que otras (clásica fórmula: “te amo”, “no puedo vivir sin ti”, “me gusta de esa forma”, “todos a bailar”, etc), y en rápida sucesión llegaron N´ Sync, 98 Degrees y demás productos “Made In USA”.

Era natural que el siguiente paso musical en la Norte América de finales de los 90 con la economía pujante, Mónica Lewinsky y Bill Clinton, Internet, y terrorismo a miles de kilómetros de distancia fuese el complacer a las preadolescentes, púberes y niñas desde los 4 años de edad. ¿Y qué mejor forma de hacerlo sino con cantantes femeninas que fuesen similares a ellas?. Sin importar si el video clip que acompañaba a la canción era un bocadillo para los pederastas, “...Baby, One More Time” de Britney Spears inicia los años de las princesas pop, con un estilo a medio camino entre las destrezas vocales de Mariah Carey (en el caso de Christina Aguilera) y un sonido prefabricado estilo The Mickey Mouse Club de data reciente que hace que el hormigón armado suene como Frank Sinatra (con el respeto que me merece “La Voz”, pero esas voces tratadas en estudio son tan plásticas...). Ya en este punto los diabéticos están en coma, al ver que en todas las carteleras musicales del mundo el azúcar y la cursilería dominaban las listas y las programaciones de las radios.

Pero llegó el 11 de Septiembre de 2001, aunque 5 días antes Britney había aparecido en los MTV Video Music Awards con poca ropa cantando “I´m A Slave 4 U” en dirección opuesta a lo que pregonaba un par de años antes: “soy virgen hasta el matrimonio”, “adoro las canciones de mis productores”, “las niñas son mi mayores fans”, etc. Debido al cambio de mentalidad del planeta y al hecho de que las princesas estaban creciendo, haciéndose mayores, y por ende aburriéndose de ser santas, se dedicaron a romper con la imagen que las había acompañado desde su comienzo, a experimentar con estilos y a cambiar el formato de su música. Por ello, Christina Aguilera se dedicó a elevar a las prostitutas y transformistas de la Av. Libertador a la categoría de íconos de la moda con el video y la canción “Dirrty” (coloquialmente intitulada “Puuuta”) para luego imitar a las divas de Hollywood estilo Carole Lombard o Jean Harlow en su tercer disco del cual no ha vendido ni el papel del folleto del CD; mientras Britney se enfocaba en ensalzar las virtudes de la dieta The Zone (ya sabemos que no se refiere a eso, pero llamar a una canción y a un disco “In The Zone” en plena época de la dieta parece una cuña gratis de la misma), a casarse y divorciarse en menos de 72 horas, y luego a casarse (otra vez) para tener niños. Es decir, lo mismo de antes, pero en versión maternal.

Sin embargo, las preguntas que me hago como caballero jedi porque no puedo todavía ver cosas del futuro como lo hace un maestro es la siguiente: ¿Volveremos a la época de música oscura y con contenido como en los tiempos del grunge?. ¿El punk pop volverá otra vez?. ¿O el glam metal, quizás?. ¿El pop con estilo?. ¿El rap metal se irá en picada?. ¿El heavy metal tal vez?. ¿O seremos más retro y volveremos a escuchar a Elvis Presley? Oscuro el futuro es...

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