Reseña De La Película Que No He Visto

Es lógico que ante un título como este se pregunten: ¿Cómo va a ser? ¿Spiff-O-Rama™ reseña ahora películas que no han visto? ¿Con qué propiedad se atreven a hacer eso? ¿Y decir si es buena o mala? ¿Con qué base?
Pues es cierto. Lo siguiente es la reseña de una película que tratamos de ver, pero que por causas de razón personal, laboral y cultural no se pudo ver del modo en que se quisiera.
La razón personal es que en el estado actual de las cosas no hemos podido reseñar los estrenos de los filmes en el momento, por lo que estamos en una gran deuda con ustedes; cuando las aguas puedan volver a su cauce les cumpliremos con esta máxima, es una promesa. La razón laboral afecta a la personal; ergo, no podemos hacer lo que nos gusta por motivos de trabajo que afectan a lo anterior. Y lo cultural por una distorsionada –y valga aquí la repetición– “cultura cinematográfica” que campea en el país.
Debido a los dos primeros motivos, tres semanas atrás tuvimos un día libre para ir al cine. La intención era ver en su semana de estreno “The Simpsons Movie” para cumplir con ustedes en cuanto a reseñarles un film en su estreno y comentarlo. Hecho esto, nos dirigimos a la sala de cine con la intención de verla en inglés con subtítulos; aquí podrían preguntarse por qué no verla doblada al español. El motivo radica en dos elementos: el primero, la película es norteamericana por lo que sería poco menos que ridículo verla doblada (un cáncer que habita las carteleras locales en temporada vacacional y que refuerza el analfabetismo cultural en la población), un poco como ver una película de Pedro Almodóvar doblada al inglés; no tiene sentido ¿cierto?. Y el segundo porque el doblaje en la película es igual al del programa de televisión que se hace desde unos tres años para acá, y no el que se hizo desde el principio y que creó hábito en toda una generación.
Pero detalles más, detalles menos, acordamos ir a verla como buenos fans del programa. Llegando a la sala de la cadena de cines –misma que no vende entradas por adelantado si no se posee tarjetas de crédito subcutáneas en el brazo, olvídense de reservar en efectivo o con tarjeta de débito– hacemos la correspondiente cola de rigor, habiendo revisado con anticipación la página web de la misma para ver los horarios y la sala donde “The Simpsons Movie” iba a ser exhibida en inglés. En la fila vemos a la distancia que las funciones de ese día para esta película no se iban a dar porque se averió el proyector (y por supuesto, no podían reparar el mismo ese día o reprogramar la película para otra sala, total, en otra estaba doblada en mexica y según ellos los espectadores consumen cualquier película sin reparar en la calidad con tal de que haya una imagen proyectada).
Ya con este estimulante para alterar nuestro estado de ánimo maltrecho por otros motivos, llegamos a la taquilla para aceptar el hecho de verla en charro mexica puro. Y de nuevo otra manifestación de incultura nacional junto con una soberana falta de respeto para el público. Al preguntar por la siguiente función doblada, la persona en la taquilla con la mayor cara lavada con jabón azul que se haya visto, nos indica que las funciones por el día estaban agotadas todas; esto sin anunciar en la pantalla de los horarios que no habían entradas o anunciando por altavoz que estaba agotado. ¿Acaso les mencionamos que esta era la única sala en la ciudad que tenía la versión subtitulada de “The Simpsons Movie”? ¿Sabían que en la actualidad esta versión sólo se exhibe en Punto Fijo, Barquisimeto y otra ciudad más que no recordamos en este momento, por lo que si no la vieron al principio –y nos perdonan la palabrota– se jodieron? Corrección: nos jodimos.
Eso sí, los distribuidores, estudios de cine y demás entes que distribuyen películas en el país no tienen derecho alguno a patalear cuando se lamentan de que la gente ya no va al cine en masa y que la piratería amenaza con su futuro como empresas. En esta ocasión, y aquí hablo sin la tercera persona, sí estoy de acuerdo con que sufran las consecuencias. Además de tratarlo a uno mal, sin darle opciones (más salas, diferentes horarios) y hacerse de la vista gorda sin responsabilizarse con el público, encima tienen el descaro de faltarle a uno el respeto como ente intelectual y como ser humano. Y aunque suene a delito, los incito: bajen la película y quémenla miles de veces en diferentes DVD, y si es posible hagan exhibiciones públicas de la misma, para ver si ciertas entidades empiezan de una buena vez a considerarlo a uno como espectador pensante y no como un analfabeta cultural.
Así que como han visto esta reseña no es sobre “The Simpsons Movie” sino de los padecimientos que hay que aguantar en aras de distraerse ante tantas cosas malas que hay en la sociedad. Y es menester aclarar que todavía no la hemos visto como queremos verla, así que desde aquí les pedimos un gran perdón por ello; esperemos nunca más volver a hacerles esto. ¿Cuál será la próxima que nos hagan ellos? ¿“Fantasia 2008 En Mariachi”? ¿O “Sábado Sensacional: La Película”?


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