Depeche Devotion

Un momento de ruptura en cuanto al estilo de un grupo de música electrónica se produjo en 1992 con la aparición del disco “Songs Of Faith And Devotion” de la banda Depeche Mode.
Antes del lanzamiento de este álbum, los trabajos anteriores tenían la etiqueta de electrónica por todos lados, y aun cuando discos como “Music For The Masses” y “Violator” contenían canciones en donde aparecían guitarras eléctricas –en especial el segundo disco bajo la influencia preponderante de Flood en la producción– no sería sino a partir del año citado que Depeche Mode sería vista, no sólo como una agrupación de techno, sino como una banda de rock con todo y los excesos que lleva el ser un rock star en la figura de Dave Gahan, quien fácilmente podría haber ganado algún concurso de imitadores de Jim Morrison si se hubiese hecho entonces.
Añadido al lanzamiento de “Songs Of Faith And Devotion” le siguió la gira Devotional la cual recorrió tres continentes y cuya coordinación en la estética, concepto y formato estuvo a cargo del artista conceptual, fotógrafo y genio visual Anton Corbijn, quien venía trabajando con ellos de manera esporádica desde el comienzo de su carrera en 1981, y de forma permanente a partir de 1987, además de colaborar con otra banda igual de importante y proveniente de Irlanda: U2, para quienes había hecho poco antes en conjunto con Brian Eno y Daniel Lanois el estilo de otra gira masiva, mundial e igual de desconcertante en lo visual: ZOO TV.

Pero mientras el tour de U2 era literalmente ver televisión en vivo y hacer zapping en la totalidad de canales del mundo entero, la serie de conciertos Devotional se iba más hacia el lado de lo artístico, mezclado con religión y sexualidad; no en balde el folleto de la gira europea lleno de fotografías en sepia y negro hechas por Corbijn para la banda –que bien podría llamarse el efecto Corbijn por lo consecuente de parte de él en su uso, y que merece que se le haga una retrospectiva de su trabajo en cualquier museo del mundo– se hizo en un convento en las afueras de Los Ángeles. Este tour marcaría huella en el colectivo musical mundial al reforzar lo logrado por ellos en la gira anterior del disco “Violator”: el que Depeche Mode no era un grupo de techno pop más, sino una banda con todas las de la ley. Y esta es la sensación que se tiene luego de ver el DVD de la gira Devotional, que está en nuestra posesión y que reseñaremos a continuación.
Dentro de la campaña de relanzamiento de los discos en formatos SACD y DVD-A, también se han reeditado los videos, desde el “Depeche Mode 101”, las antologías de video clips, y este magno concierto que fue grabado en la gira europea, concretamente en las ciudades de Barcelona y Frankfurt. Si tan sólo en estas latitudes hubiésemos presenciado lo que vieron estas audiencias, lo que vimos en el pasado y lo que viésemos en el futuro no se compararía con esto.

Para la gira, Corbijn creó el elemento del escenario por intermedio de la compañía Four5one, quienes en conjunto visualizaron el mismo con un podio con dos pantallas gigantes a los lados donde se ubicaba la banda y un coro de voces femeninas como respaldo, mientras que Gahan cantaba en la parte de abajo del mismo; sólo bajarían Alan Wilder y Martin Gore en ciertos momentos del concierto, en especial si iban a interpretar las canciones más rock de la gira. Como elemento que sostenía al podio se ubicaron 7 pantallas adicionales, cinco hacia el público y dos a los lados que proyectaron imágenes y videos creados y dirigidos por el propio Corbijn para ilustrar las canciones, con la particularidad de que las mismas podían mostrar los visuales sincronizados o independientes unos de otros. Debido a un factor de costo y de componente visual para que el mismo no se sobrepusiera a la música Corbijn sólo creó ocho videos; cada uno con resultados magnos, además de filmar todo el concierto.
El primer tema “Higher Love” destaca en lo visual por ser cantado con la banda escondida detrás del telón por lo que el público veía las sombras de los integrantes, mismos que aparecieron al terminar la canción. “World In My Eyes” sólo se enfoca en el trabajo de luces Vari-Light en sincronía. El primero de los temas en aparecer del disco promocional es también el primero en tener tratamiento de proyecciones: el extraordinario “Walking In My Shoes”, para el cual Corbijn creó imágenes inspiradas en Hieronimus van Akem Bosch en sus representaciones del infierno con figuras de cuervos que se desplazaban por las siete pantallas o quedaban estáticos con contrastes de fondo negro y los mismos en rojo. En “Behind The Wheel” se empleó lo mismo que en World: efectos lumínicos.

A continuación tres temas contienen proyecciones: “Stripped” emplea el blanco y negro con filtro azul para recrear arte abstracto a partir de escribir la palabra stripped hasta llenar la pantalla. “Condemnation” recurre a los tonos naranjas junto con los integrantes de la banda colgados de cabeza y las manos juntas para rezar de acuerdo a lo que expresa la canción. Y “Judas” (cantado por Martin Gore) se apoya en imágenes de velas encendidas y fotografiadas en blanco y negro.
“Mercy In You”, igualmente hace uso de los recursos básicos del escenario. Y de nuevo otro par dirigido por Corbijn: “I Feel You” (la canción más rock de Depeche Mode, incluso todavía), emplea a la banda fotografiada a contraluz en base al azul con fondos en los colores primarios tendiendo a la saturación visual, resaltando a cada uno de ellos por breves instantes. “Never Let Me Down Again” –el que bien podría ser la canción himno del grupo– utiliza a un astronauta flotando en un espacio rojo. De más está decir que para esta canción en el momento en que Dave Gahan apenas agita los brazos en el aire, todo el público los mueve al unísono y en sincronía.

“Rush” es otro tema con uso de los elementos del aforo. Para “In Your Room” Corbijn proyecta escenas de una silla en las dos pantallas posteriores, y en las siete restantes transmite imágenes de un bombillo, una pareja de hombre y mujer en close ups a sus rostros y siete rostros femeninos también en close up y en blanco y negro. “Personal Jesus” (otro de los himnos del grupo) no hace uso de proyecciones, tal vez por lo poderosa de la canción que hace superfluo el usarlas, quizás porque el público asistente es suficiente como para llenar los espacios.
La última de las series de filmes creados por Anton Corbijn para el tour Devotional es empleado para el super éxito “Enjoy The Silence”, en donde hace uso de pinturas figurativas que esconden los rostros de los Depeche en sincronía con el tempo de la canción. Y los dos últimos temas, “Fly On The Windscreen” y “Everything Counts” aprovechan el uso de Vari-Lights para transmitir sensaciones. Además hay dos temas que se incluyeron como bonus tracks: los clásicos “Halo” y “Policy Of Truth” para los cuales tampoco se crearon películas y no están dentro de los 94 minutos de duración del concierto, tal vez porque la calidad de la filmación no era la más idónea. Pero escuchar estos temas y escucharlos en vivo, así sea un DVD, es un placer como pocos.

Todo lo anterior era para el primer disco, porque este Devotional se compone de dos discos. El segundo contiene las proyecciones por separado que se emitieron en el concierto, junto con los video clips promocionales del disco “Songs Of Faith And Devotion”, el documental de 25 de MTV “Depeche Mode Rockumentary”, una entrevista de 9 minutos con el genio de Anton Corbijn explicando el concepto de la gira y cómo la misma cambió al salir de territorio europeo junto con la creación de los programas de la gira; uno para Europa y Norteamérica y otro para el resto de mundo. Ambos programas están también incluidos en el segundo disco a manera de diapositivas.
Devotional viene a significar un logro en términos de integración de las artes, o como bien lo llaman algunos, síntesis de las artes. Fotografía, cine, pintura y música juntos. Las tres primeras por medio de Anton Corbijn y la última por parte de Depeche Mode. ¡Si tan sólo se presentaran artistas en estas latitudes con semejante alcance en cuanto a música e imágenes! Claro que lo ideal sería que los Depeche hubiesen venido en ese momento o que vinieran a estas tierras, pero en estos tiempos es poco más que imposible. Por lo pronto lo que nos queda es disfrutar de lo que fue una de las mejores giras de la década pasada, y seguir admirando y rindiendo devoción a Depeche Mode. Como bien canta Dave Gahan: “Reach out and touch faith…”
Etiquetas: Musica


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