El Regreso De Superfly

Aun cuando el consumo de drogas en fecha reciente tiene su origen en la década de los 60 del siglo pasado en medio del entorno hippie, las mismas se iban por el lado de los relajantes como la marihuana o de los alucinógenos como el LSD. Productos como la heroína eran consumidos más por los intelectuales o los que vagaban en el Factory de Andy Warhol que por los pelilargos de la costa oeste.
Este panorama cambió radicalmente a partir de 1968 cuando entra en la escena del tráfico de drogas desde Harlem el delincuente Frank Lucas, de origen negro quien orquesta un plan de distribución que tumbó el negocio conocido como The French Connection (que inspiró la película del mismo título). Lucas percibió una realidad que venía imbuida en medio del caos de la Guerra de Vietnam: el consumo y el tráfico de drogas en el sudeste asiático era relajado y laxo en cuanto a la aplicación de leyes. Del mismo modo, en las calles de Nueva York se conseguía heroína de mala calidad. Éste decide llenar las calles con heroína de 100% de pureza usando aviones del ejército norteamericano (los soldados se prestaban a ello para ganar dinero a expensas de una guerra perdida además de tener una dosis para su consumo personal) para transportarla y venderla luego a precios por debajo del que se conseguía. Con ello logró enganchar a toda una generación en el consumo de heroína y hacerse rico prácticamente de la noche a la mañana en un momento en que no había entrado en la escena los traficantes provenientes de Colombia. Junto con lo anterior, Lucas se convirtió en el primer gangster de raza negra en la historia de Estados Unidos, del mismo modo que los italianos, los irlandeses y los judíos antes que él.
El reinado de Frank Lucas como zar de la heroína, así como los contactos y la influencia que llegó a poseer llegaría a terminarse en 1975 junto con el fin de la guerra en Vietnam al descubrirse el modo por el cual entraba la droga y luego se distribuía en las calles; esto en consonancia con las políticas antidrogas iniciadas a partir de 1972 por Richard Nixon. Además de caer Lucas, también se vinieron junto con él policías, jueces y demás autoridades corruptas que el mismo compraba sin piedad y sin revisar las cuentas. El responsable de la caída de Lucas fue el policía Richie Roberts, designado como el primer agente antidrogas del estado de New Jersey quien logró desenredar la madeja que conformaba el tráfico de estupefacientes y las redes de corrupción en la policía de Nueva York (caso que también inspiró a un clásico del director Sidney Lumet, “Serpico” protagonizado por Al Pacino). El ascenso y caída de Frank Lucas, la vida particular y pública de Richie Roberts y el reflejo de la sociedad norteamericana en el final de los 60 y la primera mitad de los 70 es lo que ha logrado de manera suprema el SEÑOR Ridley Scott en su nueva película “American Gangster.”

Si bien la carrera de Scott ha estado llena de películas de fácil olvido como todos aquellos directores de cine con una carrera prolífica en títulos, también es verdad que ha creado películas que han pasado a la posteridad –sólo dos nombres, “Alien” y “Blade Runner”–. Y en el caso de “American Gangster” estamos seguros que con el paso del tiempo estará en las mismas ligas de las dos mencionadas antes. El estilo de Scott es en el caso de este film cuasi documental, puede parecer el ritmo del film algo lento, pero esto se agradece en aras de que nada se quede por fuera, aparte de que el mismo dura casi tres horas, las que no se sienten para nada; incluso al terminar se tiene la impresión de que no han pasado y que falta más por decir. Esto sólo lo logra un director de calidad indiscutible.
Y junto con ello, está la recreación del momento que está a la par de lo logrado el año pasado por el genio de David Fincher en su obra magna “Zodiac.” El reflejo de todo: las modas, la música, las celebridades, los artefactos, automóviles, armas, programas de televisión, lo kitsch, lo cool, lo sublime y lo ridículo está allí tal como lo reflejó el ya mencionado Fincher e igualmente hace un par de años atrás Steven Spielberg en “Munich.” Así mismo, Ridley hace honor a dos clásicos de la época que ya se citaron tangencialmente; a saber, “The French Connection” de William Friedkin y “Serpico” de Sidney Lumet. Sólo un maestro como Scott puede rendir homenaje a estos dos filmes y reconocer los logros artísticos y argumentales de estas obras.
Para que Ridley logré plasmar esta visión, está el guión firmado por un veterano en estas lides: Steve Zaillian; el cual lo creó a partir de un artículo publicado en la revista New York sobre Frank Lucas y cuyo título es el que tiene este post. Zaillian logra trasladar en palabras lo que las acciones de Lucas fueron en su momento, desde su ascenso hasta su posterior caída, junto con el entorno social que lo rodeaba y el eje familiar que era su vida, muy en concordancia con “The Godfather” de Mario Puzo y Francis Ford Coppola. Así mismo, Zaillian contrapone esta visión del crimen con la honestidad que representa Richie Roberts, el cual vino a ser una luz de honestidad en un medio corrompido y podrido que eran las fuerzas del orden en esa década, un poco como si el ser honesto fuese un crimen peor que aquél que es el malo por antonomasia. Ambos elementos, la dirección y el guión, se refuerzan por medio de una edición pausada para que no se escape nada y por una fotografía plena en colores cálidos con preponderancia en el amarillo, no por efectos de envejecimiento de la película, sino para transmitir la sensación de ver un film de época que raya casi en el documental por lo preciso del enfoque.

Literalmente en la actuación se está en presencia de dos titanes de esta época: Russell Crowe y Denzel Washington. La película permite que cada uno se destaque por separado dando oportunidad a que ambos desarrollen sus personajes con soltura y comodidad en anticipación al pathos: el encuentro entre ambos, en donde no hay un ganador entre los dos, sino uno solo. El público espectador que puede darse el lujo de presenciar una clase magistral de actuación, del mismo modo que en 1995 se pudo ser testigo de igual demostración de fuerzas en otra épica: “Heat” de Michael Mann y protagonizada por Al Pacino y Robert De Niro. Pero igualmente, y aun cuando la película está hecha para Denzel y para Russell, el resto del reparto tiene su espacio para destacarse, desde Chiwetel Ejiofor, Cuba Gooding Jr. –el cual puede con su papel deslastrarse de las malas películas que ha hecho en fecha reciente–, Josh Brolin, Ted Levine, Ruby Lee como la madre del personaje de Frank Lucas en un papel que hace mucha justicia al hecho de ser nominada al Oscar™ como mejor actriz de reparto en este film, Aramand Assante, Lymari Nadal, Carla Gugino e incluso el rapero RZA, de entre la masa de actores que conforman esta producción, todos tienen su oportunidad de brillar en pantalla.
Como se mencionó unas líneas atrás, “American Gangster” tiene todo a su favor para convertirse en un clásico de filmes sobre buenos y malos, una de las luchas más contadas en el cine. Obviamente la unión del productor Brian Grazer, el director Ridley Scott, y los actores Denzel Washington y Russell Crowe no puede significar otra cosa sino calidad y un deleite para uno como cinéfilo consumado. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.
Una reseña alternativa está a la orden en Rural Tex™.
Universal Pictures e Imagine Entertainment presentan en asociación con Relativity Media. Una producción de Brian Grazer en sociedad con Scott Free Productions. Un film de Ridley Scott. “American Gangster.” Dirigida por Ridley Scott. Escrita por Steve Zaillian. Basado en el artículo de New York Magazine “The Return Of The Superfly” por Mark Jacobson. Dirección de fotografía por Harry Savides, A.S.C. Música por Mark Streitenfeld. Editada por Pietro Scalia, A.C.E. Vestuario por Janty Yates. Reparto por Avy Kaufman. Diseño de producción por Arthur Max. Dirección artística por Nicholas Lundy. Co producida por Jonathan Filley. Producción ejecutiva por Nicholas Pileggi, Steve Zaillian, Branko Lustig, Jim Whitaker y Michael Costigan. Producida por Brian Grazer y Ridley Scott. Protagonistas: Russell Crowe (Richie Roberts), Denzel Washington (Frank Lucas), Chiwetel Ejiofor (Huey Lucas), Cuba Gooding Jr. (Nicky Barnes), Josh Brolin (Detective Trupo), Ted Levine (Lou Toback), Armand Assante (Dominic Cattano), John Ortiz (Javier J. Rivera), John Hawkes (Freddie Spearman), RZA (Moses Jones), Lymari Nadal (Eva), Yul Vazquez (Alfonse Abruzzo), Ruby Dee (Mama Lucas), Idris Elba (Tango), Carla Gugino (Laurie Roberts), Joe Morton (Charlie Williams), Ruben Santiago-Hudson (Doc), Roger Guenveur Smith (Nate), Roger Bart (fiscal de los Estados Unidos), Chuck Cooper (Doctor) and Linda Powell (Trabajadora social). 2007. Duración: 176 minutos.
Etiquetas: Peliculas


1 Comments:
This is what I think: Frank Lucas
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