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jueves, marzo 27, 2008

Oportunidades Perdidas

En Spiff-O-Rama™ hemos estado opuestos a cualquier clase de censura de medios por parte de las llamadas fuerzas del orden, siendo más dados a la incorrección política por encima de la complacencia babosa y ramplona. Más si en algo estamos claros es que hay elementos que no parecen aprovechar las ocasiones de destacar para seguir nadando en las aguas de la mediocridad. ¿A qué nos referimos? A continuación les diremos de qué estamos hablando.

Cuando el 27 de mayo de 2007 se apagó la señal libre de Radio Caracas Televisión, desde el mismo instante en que se fue a negro el canal, borramos la frecuencia de nuestros televisores y en un artículo que publicamos entonces de extensión corta, hacíamos sentir nuestro apoyo a la emisora ante la represión y la censura. Por un par de semanas esperamos a ver qué iba a pasar con el canal, hasta que se hizo el anuncio de que RCTV entraría a la arena de la televisión por cable bajo el adjetivo Internacional, con lo cual si bien no era una vuelta al estado de cosas previo, sí era otra ventana para evitar lo monotemático que algunos canales se han puesto en cuanto a los contenidos que transmiten.

Del mismo modo que estábamos de acuerdo con que la televisora volviera, también nos suponíamos que ante la llegada a un medio diferente de ver programas, la programación subiría de categoría en un esfuerzo por competir con canales consolidados en este espectro tales como Fox, Sony Entertainment Television o Warner Channel, por mencionar tres de los fundamentales en cualquier oferta de los cableoperadores. Ya podíamos imaginar películas subtituladas, series en su idioma original, cambios en la grilla de programas, argumentos más o menos polémicos en su producción con temas adultos y en horarios variados; a fin de cuentas los grilletes de la ley mordaza no alcanzan –afortunadamente– ni a los canales pagos ni a los contenidos que estos transmiten.

Y puesto que era la primera vez que un canal de capital y talento local cambiaba de ambiente, decidimos darle el beneficio de la duda con un tiempo de gracia para ver si la oferta se hacía atractiva que hiciese que uno cambiara de canal para averiguar qué era lo que se transmitía por Radio Caracas Televisión. Desafortunadamente y pasado un lapso prudencial, nada ha cambiado, todo sigue igual de mal.

El problema que veíamos y vemos, no sólo a ellos sino al resto de los canales locales de televisión es la copia sin ambages de cosas que se hacen con gusto y clase en otras latitudes y que al ser trasladadas al entorno local pierden su encanto; no en balde el bodrio “Guerra De Mujeres” que en su momento transmitió Terrorvisión (canal 4) era una versión rancho de lo que magistralmente hacía HBO con el clásico “Sex And The City”; amén de la falta de celebridad y mucha de ordinariez que poseen las llamadas “estrellas” locales que aceptan hacer cualquier cosa sin siquiera revisar los estándares de calidad que por fuerza todo programa o producción televisiva debería de tener como mínimo; algo que desgraciadamente no ha poseído ni posee en fecha reciente Radio Caracas Televisión.

Esto se traduce en telenovelas con argumentos de moda en 1970, pero que no tienen validez en este siglo XXI –para muestra “Mi Prima Ciela”, remiendo malo de lo que en su momento fueron “Elizabeth” y “Maite” con el nefasto Hany Kawan corroyendo las ondas radioeléctricas con su aullido “Es Tu Amor”–; enlatados amarillentos de lo mucho que ya se han transmitido (“Terminator 2: Judgement Day” ya está casi blanco de lo seguido que se repite), y lo peor: doblados (¿sabrán que más de la mitad de la audiencia en cable posee conocimiento del idioma inglés así sea de kindergarten por decir lo menos?); producción local que acerca a la humanidad a los límites de su exterminio –¿hasta cuándo van a seguir “Loco Video Loco”, “Ají Picante” o “De Boca En Boca” en la pantalla o “¿Quién Quiere Ser Millonario?” con Eladio Lares (¡aahh!) como animador, si hasta el propio Regis Philbin (de la versión americana) no la siguió haciendo porque se iba a rayar–; y más nefasto aun, telenovelas que no tienen más de un año de su transmisión repetidas por segunda, tercera y hasta cuarta vez como si fuese la primera vez. Si esta es la imagen que vende el canal al extranjero, la misma tiene manchas y rayaduras en su superficie.

Y aclaramos que no es que lo que nos llega a las cajas de cables, ruidos y luces de nuestras casas proveniente del extranjero sea mejor (en especial México donde, salvo por las infinitas repeticiones de “El Chavo Del Ocho”, tanto Televisa como TV Azteca hacen parecer a nuestra televisión similar a la BBC o inclusive a HBO o Showtime), sino que también es una cuestión de intentar por lo menos ser diferente a la hora de promocionarse en televisión o aspirar a romper las normas de lo aceptado. ¿Se imaginan una telenovela a las 9 de la noche con Norkys Batista en un desnudo frontal por cuestiones del argumento? ¿O tratando el tema de las drogas desde el aspecto recreativo del asunto –tal como en producciones foráneas se hace; para ello ver “Weeds” o “Californication”, ambas de Showtime– hasta las consecuencias de un modo adulto? ¿Talk shows con clase y gusto a la usanza americana? ¿Películas foráneas, no solo de Estados Unidos, en su idioma original con subtítulos? ¿Programas de opinión y discusión de tono polémico? Como lo mencionamos unas líneas atrás, las rejas de la ley mordaza no han llegado, afortunadamente, a las costas de la televisión paga.

Que bueno sería que por primera vez un canal de televisión local tomase todas estas cosas y midiese la capacidad de riesgo y controversia que pueda generar para aplicarlas en la práctica. Desgraciadamente los ejecutivos prefieren irse por lo fácil y lo aparentemente “seguro” que arriesgarse a innovar y cambiar las reglas, con consecuencias fatales porque Terrorvisión, ante lo hecho por Radio Caracas Televisión, también se mandó con un versión Plus que debería de ser Minus porque es literalmente ver Univisión en estas latitudes. Por ello no creemos estar equivocados al decir que esta oportunidad está perdida desde el instante de su aparición, y que lo justo es que RCTV vuelva a su parcela radioeléctrica (parafraseando a ellos) Como Debe Ser.

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