El hombre de hierro no es Superman

Existe una línea muy fina entre lo que se crea en el papel y lo que se lleva a la pantalla. Esto es aplicable en las adaptaciones de libros, en donde salvo contadas excepciones, muchas veces lo que aparece en el libro no se parece en nada a lo que se proyecta en la sala de cine, y es comprensible dada la diferencia del lenguaje literario con el cinematográfico. El mundo del comic trasladado a las películas no ha escapado a esta situación, y es compresible dada la riqueza tanto plástica como argumental de las historietas. No hay que ser genios para darse cuenta de ello en las fallidas producciones sobre “The Fantastic Four”, “Daredevil” y en la poco satisfactoria “Spider-Man 3.” Incluso una película correcta como lo fue “Superman Returns” adolece de apelar a salidas fáciles y ganchos que en cierto modo desmerecen lo que el papel soportaba con razón.
Pero por cada mala adaptación de comic, hay muchas más que superan la prueba para ubicarse en el plano de clásicos imprescindibles. En esta última categoría entran las dos primeras entregas de “Spider-Man”; la trifecta de los “X-Men”; el soberbio “Hellboy”; las dos primeras entregas de “Batman” dirigidas por Tim Burton y la reciente “Batman Begins” así como la inminente “The Dark Knight”, ambas dos dirigidas por Christopher Nolan y protagonizadas por el perfecto Bruce Wayne en la piel de Christian Bale; y por supuesto, “Superman” de 1978 y dirigido por Richard Donner con el inmortal Christopher Reeve. En esta liga entra con creces y por derecho propio “Iron Man” de Jon Favreau y que gracias a los buenos favores de Marvel Comics y Paramount Pictures se estrenó en estas latitudes dos días antes que en Estados Unidos; por supuesto que fuimos a la premiere.

Para aquellos que no recuerden el comic tanto en papel como en la versión televisiva de la década de los 60, la historia se centra en Tony Stark; multimillonario dueño de una compañía fabricante de armas, epítome de la clase y sofisticación, siempre rodeado de autos veloces, residencias monumentales, celebridades, playmates, viajes, escocés en las rocas, galas y demás exquisiteces; todas estas golosinas bajo supervisión de su asistente femenina y mano derecha Pepper Potts, junto con un computador cuasi HAL9000 de nombre Jarvis y que controla su hogar. En un lapso de 36 horas pasa de estar en la cima del mundo a ser víctima de un atentado en Afganistán mientras vendía una de sus nuevas armas de nombre Jericó, y ser capturado por mujaidines que bien podría ser una célula sucursal de Al-Qaeda. Durante su confinamiento sufre una revelación al darse cuenta de que lo que produce su compañía se usa para destruir, y en un acto tanto de supervivencia como de revelación, construye un arma tipo armadura de hierro que lo ayuda a salir de su cautividad de meses y que eventualmente perfecciona hasta lograr hacer un artefacto estilísticamente limpio y tecnológicamente supremo con el cual puede hasta romper la barrera del sonido en pleno vuelo. Este cambio de prioridades choca con la plana mayor de su compañía quien en la figura del directivo Obadiah Stane se dedica a serrucharle el piso a Stark, convirtiéndose eventualmente en su rival, su Némesis. Quizás dentro de la galería de superhéroes de Marvel Comics, éste tenía algo de fama, pero no del calibre de Spider-Man; al menos hasta ahora.
Uno de los logros que hacen que “Iron Man” sea un entretenimiento excelso y lleno de calidad está en el hecho de haber encomendado la dirección a un fan de los comics, particularmente de los superhéroes: Jon Favreau. Siendo en el pasado más inclinado a hacer películas de corte sencillo, tanto en la labor del guión para el film “Swingers” como director en “Elf”, sin contar que además ha hecho en su rol de actor el papel del mejor amigo del protagonista en producciones como la ya mencionada “Swingers”, “Something’s Gotta Give” o en “The Break-Up”, podría suponerse que no sabría qué hacer ante el reto de dirigir una superproducción. Pero la realidad ha demostrado que ha superado la prueba con máximos honores. Favreau lleva la película con un tono y un gusto como pocos, a la usanza de un Bryan Singer dirigiendo “X-Men”, un Sam Raimi al frente de “Spider-Man” o yendo más lejos, un Richard Donner al mando de “Superman”; la sensación que se tiene al ver el trabajo de Favreau es que además de su amor por el género, es un fanático de corazón que se ha visto lo bueno y lo malo de las adaptaciones para crear un producto extraordinario a todo nivel. Se nota que el muchacho es uno de los nuestros.

Este logro directoral viene dado por uno de los guiones más redondos y magistrales que se han firmado en épocas recientes y en donde también interviene Jon Favreau como parte de un equipo de guionistas que hacen de la historia algo sublime, considerando que el personaje principal no sufre de las dudas y dualidades que otros superhéroes poseen, siendo el mismo más dado a decir de viva voz su condición y disfrutarlo. Del mismo modo la edición es dinámica y sutil en uno de los equilibrios mejor logrados en el cine reciente, haciendo que las acciones graviten entre lo calmo y lo trepidante. Este trabajo de edición complementa a una fotografía magna y plena de colores vivos que hace realista la gama de efectos visuales que plenan el film, haciendo que el producto final no se vea artificial sino fotorealista. Y el score musical complementa el carácter y el nervio que la película posee, apelando a orquestaciones con base en el heavy metal del mismo modo que el fallecido maestro Michael Kamen lograra en vida al crear obras sinfónicas en base a rock pesado.
Hablar de las dotes como actor de Robert Downey Jr. es llover sobre mojado, sobre todo considerando que el mismo es un natural; nunca se ha partido la cabeza analizando métodos actorales. Solo le basta con leer el guión y ya. Y en esta oportunidad hace de Tony Stark/Iron Man el símbolo de lo cool, tanto que en cualquier diccionario podría aparecer la foto de él en el personaje junto con la definición en cuestión. Su actuación es tan estelar que supera el standard tradicional que se asocia con los filmes de superhéroes que asumen una actitud cuasi socrática; por el contrario Downey hace de Tony Stark alguien que disfruta de la fama y del título de héroe. Gwyneth Paltrow hace de su Pepper Potts la perfecta asistente enamorada en secreto de su jefe que, curiosamente se ve bastante bien, considerando que está ligeramente delgada y que no tiene el aspecto tradicional a lo Mary Jane Croft, pero igual pasa la prueba. Terrence Howard vendría a ser lo mismo en cierto modo que Pepper Potts en el papel de Jim Rhodes, pero en versión masculina y militar; un poco como el amigo que quiere jugar con los juguetes del protagonista. Aun cuando no aparece en pantalla, se siente la presencia de Jude Law, esta vez como la voz de la computadora Jarvis, suerte de C-3PO menos chillón. Y quien le calza en los zapatos a Tony Stark es en esta ocasión –porque amerita una segunda película como mínimo– es Obadiah Stane/Iron Monger, encarnado por un camaleónico Jeff Bridges. Literalmente le late en la cueva a Iron Man.

Como dijimos al comienzo, hay filmes que hacen justicia a lo logrado por el libro, novela, comic, el que sea. E “Iron Man” bien podría inaugurar una nueva categoría de superhéroe que disfruta de su status y que no se preocupa de que los demás los sepan. Además, la premiere mundial fue una buena opción para inaugurar el mes aniversario de este espacio. Ciertamente, y en esta ocasión Superman no es el hombre de hierro, sino Tony Stark, alias Iron Man. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.
Otra reseña igual de buena la pueden leer, por supuesto, en Rural Tex™
Paramount Pictures y Marvel Entertainment presentan. Una producción Marvel Studios en asociación con Fairview Entertainment. Un film de Jon Favreau. “Iron Man.” Dirigida por Jon Favreau. Escrita por Mark Fergus, Jon Favreau, Hawk Ostby, Art Marcum y Matt Holloway. Basada en los personajes creados por Stan Lee, Don Heck, Larry Lieber y Jack Kirby. Dirección de fotografía por Matthew Libatique, A.S.C. Música por Ramin Djawadi. Editada por Dan Lebental, A.C.E. Supervisión musical por Dave Jordan. Supervisión de efectos visuales por John Nelson. Efectos visuales y especiales creados por Industrial Light & Magic. Diseño de producción por J. Michael Riva. Reparto por Sarah Finn y Randi Hiller. Dirección artística por Suzan Wexler. Vestuario por Rebecca Bentjen y Laura Jean Shannon. Decorados por Lauir Gaffin. Co producida por Victoria Alonso. Producción asociada por Eric Heffron. Producción ejecutiva por Louis D’ Esposito, Peter Billingsley, Jon Favreau, Avi Arad, Stan Lee y David Maisel. Producida por Avi Arad y Kevin Beige. Protagonistas: Robert Downey Jr. (Tony Stark/Iron Man), Terrence Howard (Jim Rhodes), Jeff Bridges (Obadiah Stane/Iron Monger), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Shaun Toub (Yinsen), Leslie Bibb (Christine Everhart), Bill Smitrovich (General Gabriel), Faran Tahir (Reza),Jon Favreau (Hogan), Stan Lee (Stan Lee) y Clark Gregg (Agente Phil Coulson). 2008. Duración: 126 minutos.
Etiquetas: Peliculas


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