Rihanna… Primer Round

Admitimos de entrada que no nos gusta Rihanna como artista, más aun por ese sonido tan prefabricado producto de divas como Mariah Carey y Whitney Houston que al salir ellas, 100 más se dedican a copiarlas. Ni por asomo nos gustan canciones como el cover esperpento que hace del clásico techno “Tainted Love” de Soft Cell, y mucho menos canciones como “Umbrella” a dúo con Jay-Z.
Pero al mismo tiempo reconocemos que ella está tan buena como mujer, en una suerte de versión más joven del exquisito monumento que es Beyoncé Knowles, por esa mezcla tan peculiar de caribeña (de Barbados, para ser más exactos) junto con rasgos orientales que la hacen exótica y peculiar a la vez.
Es por ello que no nos explicamos cómo alguien puede maltratar de forma brutal a una dama tan hermosa en lo físico. Para aquellos que no han seguido los hechos, ella y el cantante de rythm & blues Chris Brown llevan una relación de noviazgo que data de un par de años. El domingo de la entrega de los premios Grammys en Los Ángeles, Rihanna estaba destinada a aparecer dentro del espectáculo, cuando a última hora se cancela su actuación. Los motivos no fueron aclarados en un primer momento, pero al paso de las horas se conoce que ambos se involucraron en una pelea de pareja debido al carácter donjuanesco de Brown, luego de que Rihanna recibiera un mensaje de texto llegado al celular de él por parte de una amante. El incidente deriva en una discusión entre ambos hasta que éste la agrede físicamente, con la consiguiente intervención de la Policía de Los Ángeles y de servicios paramédicos quienes la encuentran con moretones y sangre en el rostro, y arrestando en el acto a Chris Brown.
Eventualmente se llega a conocer que no es un incidente aislado sino que lleva un historial previo de violencia física, infidelidad, reconciliaciones y separaciones entre los dos. La Fiscalía de Los Ángeles levanta cargos penales contra Brown por maltrato y violencia doméstica, mismos que serían desestimados por parte de la familia de Rihanna, llevando con ello a la liberación del cantante y a una reconciliación entre la pareja.
Aquí es donde entramos a intervenir. Primero y principal, ¿cuál es el criterio o educación impartida en un hogar para que el maltrato entre sus integrantes sea moneda de uso corriente? No están demostradas aquellas palabras que sumadas dicen: “La letra con sangre entra”; es más, lo que producen es una cadena interminable de seres violentos y débiles de carácter al mismo tiempo, generando víctimas que llevan la peor parte, cuando no es que terminan siendo un saldo fatal en muchos casos. Aquél cuento que dice que el maltratador es un maltratado anterior puede que sea cierta, pero también es una cuestión de reconocer el problema y hacer todo lo posible por superarlo, algo que el cantante Chris Brown no ha tenido la sensatez de buscar.
Además de lo anterior, se suma el hecho de que Rihanna haya decidido volver con él luego de la paliza que le propinó. Esto también viene a ser otra muestra de la educación que los padres imparten en los hogares cuando los hijos se acostumbran a ser testigos presenciales de la violencia que existe entre parejas como un síntoma de lo mal que están las relaciones interpersonales, y al no haber otra solución más que volver a una situación enfermante y degradante de la condición humana, estos vienen a acostumbrarse a la idea de que los golpes son una muestra de amor, algo completamente alejado de la realidad. Si el amor puede llevar a la muerte no es tal, sino un homicidio en primer grado, junto con un nivel de autoestima dos puntos por debajo de la de Franz Kafka.
Pero incluso, esto también lleva a reflexionar sobre la imagen que la música negra norteamericana ha estado transmitiendo en sus discos y video clips, misma que se ha hecho extensiva a estas latitudes en el reggaeton. Ver un video clip de hip-hop y otro de reggaeton son prácticamente ver imágenes gemelas: en su mayoría hay tipos que se creen los chulos o los chivos que más mean en el instante de tiempo de la canción, todo ello rodeado de un entorno y un estilo de vida material que sólo es alcanzable mediante la venta y distribución de drogas –no por nada Christopher Wallace, alias The Notorious B.I.G. y Curtis Jackson, alias 50 Cent fueron en un principio traficantes de drogas– y mujeres que en los videos dan la perfecta imagen de objetos sexuales. Y no es que esta imagen sea extraña, sino lo constante que resulta el mensaje que a la larga se queda en artistas de dudosa calidad musical o de méritos artísticos discutibles, al igual que en una audiencia que cree que la única forma de conseguir mujeres es mediante autos lujosos, proezas sexuales dignas de campañas antisida por la promiscuidad que dan como ideal (recuerden como contrajo el SIDA Magic Johnson) o una capacidad para la mala improvisación en cuanto a rimas y temas poco originales.
Este es el entorno digno de cualquier historia de ficción, pero con el agravante que termina siendo verdad: el maltrato contra la mujer. Desde aquí estamos totalmente en contra de cualquier forma de agresión, más todavía cuando involucra seres indefensos o débiles de carácter. Y ni hablar si los afectados son mujeres, con lo cual nos lleva a la reflexión que muy en el fondo aquellos que maltratan mujeres esconden en el plano inconsciente un componente homosexual, porque seamos francos: ¿qué hombre que se precie es capaz de maltratar al punto de la deformación a una mujer? No decimos que Chris Brown sea gay, pero su actitud deja mucho que pensar. Y por el lado de Rihanna, seguiremos insistiendo que su música no es la primera opción en los reproductores de CD o iPods, pero sí como mujer. ¡Qué hermosa es la mujer!


1 Comments:
Carajo que le pega a las mujeres es marico, Tipo Serio las engalana y las complace... sobre todo a una tiernita como Rihanna, punto.
Reggaeton = Hip-Hop Gringo... interesante analogía... y cierta. Ambos apestan de igual manera. Excluyendo a sus majestades los Beastie Boys por supuesto.
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