Novus Ordo Seclorum

Aun con todas las fallas que reseñamos 3 años atrás cuando fue estrenada la primera adaptación de una novela de Dan Brown, “The Da Vinci Code”, de las cuales destacaban: fallas en el ritmo de la dirección de Ron Howard y actuaciones poco satisfactorias por parte del elenco, en especial el protagónico de Tom Hanks, el film se convirtió en un bombazo en la taquilla recaudando más de 780 millones de dólares a escala mundial. Ante este hecho, era obvio que tanto los productores como el director tendrían el aval para realizar otra adaptación de un libro del mismo autor. El resultado es lo que se acaba de estrenar mundialmente bajo el título de “Angels & Demons.”
De nuevo, y tomando como base la novela homónima de Dan Brown, se tiene otra vez al estudioso de Harvard en simbología antigua Robert Langdon; en esta oportunidad en la ciudad de Roma, concretamente en el Vaticano mientras se celebra una reunión del Colegio Cardenalicio para elegir al siguiente Papa. Esto se entrelaza con una conspiración para atentar contra la vida de los 4 principales candidatos a ocupar el trono de San Pedro, instigada por los Illuminati, antigua sociedad de hombres de ciencia y rivales encarnizados de la Iglesia Católica aunado al secuestro de un dispositivo contenedor de antimateria de los laboratorios del CERN en Suiza; todo esto debe develarse antes de las 12 de la medianoche de ese día además de rescatar a los cardenales secuestrados, mediante el uso de símbolos tomados a partir de un texto de Galileo Galilei con el fin de encontrar la llamada Iglesia de la Iluminación.

Antes de seguir, es necesario aclarar que el film no es una adaptación al calco de la novela, a diferencia de “The Da Vinci Code” en donde el afán por llevar todo a la pantalla terminó atentando contra el resultado final; de hecho, “Angels & Demons” viene a ser una adaptación libre, en esta ocasión con la anuencia de Dan Brown. Para aquellos que no hayan leído el libro, en sus primeros 30 capítulos es todo un tratado sobre física cuántica y antimateria, algo que de haber sido trasladado textualmente hubiese llevado al film a poco más que una película educacional, además de modificar acciones, personajes y suprimir ciertas subtramas y giros de la misma. Curiosamente, pareciera que el mismo equipo que hizo la película anterior aprendió de los errores.
Por el mismo factor de ser esta vez un guión más activo y menos académico, la dirección de Ron Howard se realza, en particular para aquellas secuencias que demandan un tiempo ágil como lo serían persecuciones y carreras por las angostas calles de Roma. Es por ello que el ritmo del film no desmaya a lo largo del mismo, manteniendo un equilibrio simétrico, en alusión a algo que se menciona constantemente en la película. No lo coloca al mismo nivel de “A Beautiful Mind”, pero consigue superar el anterior trabajo. De igual forma, es notable el trabajo de efectos visuales, sobre todo considerando que no obtuvieron permiso del Vaticano para filmar en la Santa Sede, dando oportunidad al equipo de efectos de recrear a partir de textos de arte el ambiente interno de la Basílica de San Pedro, en especial la Capilla Sixtina. Como ya se mencionó, el guión mantiene una dinámica en alto, crea suspenso en los momentos correctos y pausas para reflexionar en otros, amén de contar con acción –no al nivel de un film de Indiana Jones– que es constante y no desmaya.

El gran mérito que hubo en “The Da Vinci Code” cual fue la fotografía, en esta oportunidad se repite de nuevo bajo la lente de Salvatore Totino quien consigue captar un atardecer de verano en la Ciudad Eterna con la paleta cromática correcta, además de captar muy bien el aspecto claroscuro presente en las iglesias romanas en que pareciera que las sombras son las dueñas por encima de la luz que entra por los vitrales. La edición llega a ser competente; no es un trabajo de altura, más consigue que el ritmo del film no desmaye. Y los motivos musicales a cargo de Hans Zimmer logran transmitir el tono de solemnidad, respeto y levedad que existe en las paredes del Vaticano.
Si en la anterior oportunidad mencionamos que el protagónico carecía de credibilidad y que los cuadros del Museo del Louvre tenían “mejor calidad histriónica que Tom”, al parecer esta crítica hizo sentar cabeza a Tom Hanks. Por primera vez se puede asociar a él con el personaje de Robert Langdon, por fin siente al personaje en vez de recitar parlamentos y además le imprime credibilidad al mismo. En ese entonces el destacado fue Sir Ian McKellen; en esta ocasión el plato fuerte lo lleva Ewan McGregor en su papel del Camerlango Patrick McKenna como elemento defensor de la fe católica, pero a su vez como un faro de progreso ante miles de años de estatismo y censura a la ciencia. Ayelet Zurer viene a ser aquí el eterno femenino en su papel de Vittoria Vetra, científica del CERN con una misión que, de fallar, provocaría un cataclismo en el Vaticano, en sentido literal. Stellan Skarsgård convierte a su Comandante Richter en una representación de la ley y el orden en medio del caos generado por los Illuminati, el cónclave papal y las miles de personas agolpadas en la Plaza de San Pedro, todo ello con el fin de restablecer el orden, aun a costa de lo que sea. Pierfrancesco Favino hace de su Inspector Olivetti un agente de la Guardia Suiza dispuesto a impedir que el mal gane y que se produzca una crisis de fe, junto con el final del Cristianismo en su forma actual. Nikolaj Lie Kaas representa a la fuerza opuesta a la Cristiandad como el Hassasin contratado por los Illuminati para llevar a cabo un plan siniestro que acabaría con los cimientos de la Iglesia de Pedro; este actor hace su papel de un modo sutil casi en tono inocente. Y un gran actor como Armin Müeller-Stahl logra hacer del rol del Cardenal Strauss un ser que se debate entre la tradición y la renovación, más por el peligro inminente que por un deseo expreso propio.
“Angels & Demons” se entiende al final como una demostración. Esto con relación a que todo el elenco aprendió de los errores del pasado para crear un film consistente, bien llevado y con muy buena factura como un todo. Son casi nulos los fallos, pero son igualmente pasables. Al la final todo se resume en aplicar un poco de fe a lo que se crea. Cuatro Estrellas de un máximo de Cinco.
[*] Otra reseña la pueden leer en Rural Tex.
Columbia Pictures e Imagine Entertainment presentan. Una producción de Brian Grazer/John Calley. Un film de Ron Howard. “Angels & Demons.” Dirigida por Ron Howard. Guión por David Koepp y Akiva Goldsman. Basada en la novela homónima de Dan Brown. Dirección de fotografía por Salvatore Totino, A.S.C. Música por Hans Zimmer. Supervisión de música por Bob Badami. Editada por Dan Hanley, A.C.E. y Mike Hill, A.C.E. Supervisión de efectos visuales por Angus Bickerton. Diseño de vestuario por Daniel Orlando. Diseño de producción por Allan Cameron. Producción asociada por Kathleen McGill, Louisa Velis y William M. Connor. Producción ejecutiva por Todd Hallowell y Dan Brown. Producida por Brain Grazer, Ron Howard y John Calley. Protagonistas: Tom Hanks (Robert Langdon), Ewan McGregor (Camerlengo Patrick McKenna), Ayelet Zurer (Vittoria Vetra), Stellan Skarsgård (Comandante Richter), Pierfrancesco Favino (Inspector Olivetti), Nikolaj Lie Kaas (Hassasin) y Armin Müeller-Stahl (Cardenal Strauss). 2009. Duración: 138 minutos.
Etiquetas: Peliculas


1 Comments:
Claro, amigo. Reseña que haga (cine, televisión, radio, música o literatura), te aviso.
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