Lunes Por La Mañana
Por convención se tiende a asociar los sábados por la noche como un momento de fiesta, de relax. Y la programación de los canales de televisión a nivel mundial se hace eco de este espíritu: los shows musicales se transmiten ese día, al igual que los espectáculos de comedia, que muchos se pasan en vivo cual es el caso del venerable y clásico “Saturday Night Live”; cantera para la actual generación de actores cómicos que han iniciado su carrera en este programa así como para presentar artistas y grupos musicales de renombre, en su tradicional horario de las 11:30 de la noche hasta la 1:00 AM del domingo totalmente en vivo. Curiosamente, en la televisión local del sábado nocturno esta franja horaria es reducto de telenovelas, noticieros, películas amarillentas y blanquecinas de las veces que se han transmitido, infomerciales y “Pare De Sufrir.” Esto, hasta que apareció en las pantallas locales algo más malo que lo antes mencionado: “Sábado En La Noche.”
Concebido como un “programa ligero” considerando la montaña de noticias malas que se suceden todos los días en Globovisión, se colocan en cámara tres rostros con faldas y tacones para comentar noticias de espectáculos y chismes en vivo; obviamente con el desespero que les provoca por terminar el mismo y salir raudas y veloces a cuanta discoteca o fiesta que se esté sucediendo en ese momento. Y es por este factor, además de no culturizarse en los temas que tratan o de asumirlos con seriedad por muy banal o fatuo que resulte la prensa ligera comparada con otras fuentes, lo que hace que el programa ni aporte ni minimice en algo a la programación televisiva local, sino que se convierte en un desperdicio monumental de horas como pocos.
Hace tiempo nuestro colaborador Herr Kaiser quien también es periodista, nos comentaba que la prensa de espectáculos en este país era algo que los graduados de las escuelas de periodismo no querían tomar como fuente o como rama para hacer carrera porque en los grandes medios era –y todavía es– material de relleno que no aporta la clase de prestigio que involucran las fuentes de política, economía, sucesos, internacionales o deportes, como una cenicienta del reporterismo. Y mucho de inocentada hay en “Sábado En La Noche” porque a cuenta de que están buenas Rebeca Moreno, Melissa Rousseau y Sandra Villanueva, les aceptan y celebran el que metan la pata hasta el fondo al decir barbaridades sin base alguna, que reseñen un evento como si estuviesen en la sala de sus casas contando chismes de comadres o que no se preparen de manera adecuada al hacer una entrevista que, de acuerdo con el actual Código de Ejercicio de la profesión sólo los periodistas graduados son los que pueden hacerlas.
Pero claro, estamos conscientes –aunque no justificamos el programa ni a sus desanimadoras– de que los medios del entretenimiento y de espectáculo local son de una condición depauperada por no decir inexistente, con “actores” que ya son famosos con solo hacer una telenovela, rockeros que se sienten monstruos del escenario cuando no hacen un material innovador sino copias y refritos de fórmulas ya probadas además de los exasperantes (por lo seguido) homenajes a grupos foráneos, artistas extranjeros de dudosa reputación y calidad artística discutible, eventos nocturnos donde sólo disfrutan a ritmo de reggaeton y vallenato con champeta con whiskey destapaneuronas y pasapalos que ameritan ingreso en cualquier clínica por intoxicación alimenticia, y una economía digna de cualquier país subdesarrollado que impide de forma malsana y descarada el que se traigan talentos y artistas de alto vuelo –nuestros grandes deseos de ver rock de altura no han sido satisfechos en este año y no lo serán en los años por venir– para refrescar y potenciar el panorama cultural del país.
Sólo el mencionado escenario de caos y mala calidad es lo que justifica que existan barbaridades como “Sábado En La Noche”, en vez de programación de mérito, programas cómicos o musicales con buen gusto. Y desgraciadamente, no hay visos de que algún canal de televisión vernáculo tenga las agallas suficientes para hacer lo más importante: televisión. Antes que pasar un sábado en la noche viendo este adefesio, es preferible despertar un lunes por la mañana en una cola de vehículos para ir a trabajar. No es malo, es pésimo… El programa, claro.
Concebido como un “programa ligero” considerando la montaña de noticias malas que se suceden todos los días en Globovisión, se colocan en cámara tres rostros con faldas y tacones para comentar noticias de espectáculos y chismes en vivo; obviamente con el desespero que les provoca por terminar el mismo y salir raudas y veloces a cuanta discoteca o fiesta que se esté sucediendo en ese momento. Y es por este factor, además de no culturizarse en los temas que tratan o de asumirlos con seriedad por muy banal o fatuo que resulte la prensa ligera comparada con otras fuentes, lo que hace que el programa ni aporte ni minimice en algo a la programación televisiva local, sino que se convierte en un desperdicio monumental de horas como pocos.
Hace tiempo nuestro colaborador Herr Kaiser quien también es periodista, nos comentaba que la prensa de espectáculos en este país era algo que los graduados de las escuelas de periodismo no querían tomar como fuente o como rama para hacer carrera porque en los grandes medios era –y todavía es– material de relleno que no aporta la clase de prestigio que involucran las fuentes de política, economía, sucesos, internacionales o deportes, como una cenicienta del reporterismo. Y mucho de inocentada hay en “Sábado En La Noche” porque a cuenta de que están buenas Rebeca Moreno, Melissa Rousseau y Sandra Villanueva, les aceptan y celebran el que metan la pata hasta el fondo al decir barbaridades sin base alguna, que reseñen un evento como si estuviesen en la sala de sus casas contando chismes de comadres o que no se preparen de manera adecuada al hacer una entrevista que, de acuerdo con el actual Código de Ejercicio de la profesión sólo los periodistas graduados son los que pueden hacerlas.
Pero claro, estamos conscientes –aunque no justificamos el programa ni a sus desanimadoras– de que los medios del entretenimiento y de espectáculo local son de una condición depauperada por no decir inexistente, con “actores” que ya son famosos con solo hacer una telenovela, rockeros que se sienten monstruos del escenario cuando no hacen un material innovador sino copias y refritos de fórmulas ya probadas además de los exasperantes (por lo seguido) homenajes a grupos foráneos, artistas extranjeros de dudosa reputación y calidad artística discutible, eventos nocturnos donde sólo disfrutan a ritmo de reggaeton y vallenato con champeta con whiskey destapaneuronas y pasapalos que ameritan ingreso en cualquier clínica por intoxicación alimenticia, y una economía digna de cualquier país subdesarrollado que impide de forma malsana y descarada el que se traigan talentos y artistas de alto vuelo –nuestros grandes deseos de ver rock de altura no han sido satisfechos en este año y no lo serán en los años por venir– para refrescar y potenciar el panorama cultural del país.
Sólo el mencionado escenario de caos y mala calidad es lo que justifica que existan barbaridades como “Sábado En La Noche”, en vez de programación de mérito, programas cómicos o musicales con buen gusto. Y desgraciadamente, no hay visos de que algún canal de televisión vernáculo tenga las agallas suficientes para hacer lo más importante: televisión. Antes que pasar un sábado en la noche viendo este adefesio, es preferible despertar un lunes por la mañana en una cola de vehículos para ir a trabajar. No es malo, es pésimo… El programa, claro.
Etiquetas: Crítica, Televisión


1 Comments:
Más claro, imposible la descripción de un acto banal televisado como Sábado en la Noche, cuyo staff de desanimadoras, pretenden ser el ejemplo más claro de un atentado contra la inteligencia y el buen gusto. Caso de estudio para cualquier ser humano que quiera buscar un ejemplo de lo que no se puede ni se debe hacer. Yo recomendaría no menos que cárcel para estas señoritas que hacen como dice mi buen amigo Spaceman Spiff que uno espere una cola infernal en la mañana del lunes para sentirse relajado a ritmo de una buena música que intente borrar las barbaridades que se dicen en programas de poca monta como Sábado en la Noche.
@simbiosisgroup
Publicar un comentario