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sábado, febrero 13, 2010

De Aullidos Y Colmillos

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Uno de los mitos decimonónicos en la literatura fantástica y de suspenso es el relacionado con el Hombre Lobo. Parte leyenda del folklore europeo y parte de componente sexual del mismo modo que con el otro icono del terror clásico, Drácula, el concepto del hombre que se transforma en animal al salir la Luna Llena ha fascinado tanto a los habitantes a lo largo y ancho del mundo (en todas las culturas ha habido relatos sobre hombres y bestias) como a los escritores del género fantástico que han tenido un filón sin igual en ello, hasta ser rastreado como un elemento de la cultura pop. En un movimiento clásico y desde la década de los 30 del pasado siglo, Universal Pictures cimentó su nombre creando la célebre galería de filmes y personajes de horror. Prácticamente todo lo que es ya catalogado como terror gótico viene desde 1930 con la versión de “Drácula” de Todd Browning que inmortalizó a Bela Lugosi, pasando por el “Frankenstein” de James Whale que logró lo mismo con Boris Karloff hasta llegar a “El Hombre Lobo” y asociar a este personaje con la impronta de Lon Chaney, Jr.

Al igual que recientemente se hizo con el “Sherlock Holmes” de Guy Ritchie, cada cierto tiempo se hace una readaptación de un personaje clásico para traerlo a lo contemporáneo. Es célebre en el género del terror “An American Werewolf In London” de 1981 y dirigida por John Landis al hacer un film sobre el hombre lobo en base a la para entonces novedad y moda de los filmes gore. Y salvo por una nada recordable versión nueva ambientada en París, el licántropo no tenía cabida en el imaginario colectivo moderno, hasta el estreno actual del film “The Wolfman” de Joe Johnston.

El entorno en que ahora se ubican las acciones es la Inglaterra victoriana y particularmente la campiña habitada tanto por gitanos como por mansiones siniestras y derruidas; el tradicional escenario de los filmes góticos. De estas mansiones sobresale la de Sir John Talbot en donde parece que el tiempo se detuvo, más todavía tras la muerte de uno de sus hijos en una forma asombrosa por lo abrupta como por lo salvaje de la misma. Ante esta situación, su otro hijo Lawrence regresa desde Estados Unidos al hogar para hacerse cargo de la situación y averiguar qué pasó con su hermano, del mismo modo que la prometida de éste, Gwen. En el proceso de dar con una explicación es atacado por un hombre lobo, con lo cual y cada momento del mes en que sea Luna Llena se transformará en la bestia que ataca, despedaza, causando mal y terror.

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Este tratamiento de la historia cae en las manos de Joe Johnston, quien ha hecho una carrera en la industria desde su comienzo como supervisor de efectos especiales para la compañía de George Lucas, Industrial Light & Magic, hasta su debut como director con la fallida y forzada tercera parte de “Jurassic Park.” Y desde ese entonces se ha notado un gusto por hacer pasar a los actores por mil y un predicamentos, así como por las escenas compuestas y orquestadas visualmente, pero sin llegar a los extremos apocalípticos de Roland Emmerich. Puede decirse que “The Wolfman” podría inaugurar un género que llamaremos gótico gore; es decir, se mantienen los esquemas tradicionales del terror gótico, sólo que con el añadido de cabezas rodantes, vísceras y demás detalles sangrientos. Por ende se está ante la presencia un film visualmente atractivo y bien gráfico por demás, sin llegar al límite de lo impresionable.

El trabajo de dirección viene de la mano del guión de Andrew Kevin Walker, creador de uno de los mejores textos del cine para el gran clásico del terror psicológico, “Se7en” de David Fincher. En “The Wolfman” Walker crea un libro que da preponderancia a lo visual por encima del argumento y las situaciones, que en la mayor parte de la película resultan predecibles, sin elementos de sorpresa, de sobresalto o de profundidad psicológica, lo cual viene a ser un bajón si lo comparamos con su obra maestra ya mencionada. Más es necesario reconocer que la estética visual del film es de lujo, mediante modificaciones de los momentos reflejada en transiciones rápidas del tiempo y angulaciones de cámara desafiantes. De la mano de esta fotografía viene la edición que se ubica en consonancia con el estilo visual al aplicar cortes rápidos y un acelerado de las acciones. Lo musical está desarrollado con muy buen gusto por el gran Danny Elfman, si bien no hay motivos musicales que se asocien con los personajes, como lo ha logrado antes para “Batman”, “Edward Scissorhands” y “Spider-Man”, por citar 3 de sus trabajos más destacados.

Benicio Del Toro toma para sí el protagónico de Lawrence Talbot, aristócrata y actor de teatro con un pasado fuerte, y lo desarrolla en base al sentido de culpabilidad que hay dentro de sí luego de cada transformación, cada mes que hay Luna Llena; su papel no es de antología, pero es muy destacado. Sir Anthony Hopkins regresa al género que lo convirtió en uno de los actores más destacados (su fama empezó con “The Elephant Man” de David Lynch hasta el histórico papel del Dr. Hannibal Lector), aunque en esta oportunidad desempeña el rol de Sir John Talbot en un registro más calmado durante buena parte del film para modificarlo cerca del final; su papel aquí lo hace de modo correcto. Para alguien del porte aristocrático de Emily Blunt, el rol de Gwen Conliffe le calza como anillo al dedo al asumir con clase y cual dama en desgracia y eventual heroína la labor de enfrentar al licántropo a fin de derrotarlo. Y Hugo Weaving cambia su ya conocido papel de agente del orden para otro período; si en “The Matrix” era el mundo moderno, aquí es un agente de Scotland Yard tras la pista de la bestia.

The Wolfman” se ubica a medio camino entre el entretenimiento visual bien contado y lo pobre y predecible que posee el guión. Quizás con un enfoque más psicoanalítico a nivel de libro y trasladado a los personajes el resultado habría sido un poco más excelso, pero como entretenimiento ligero no desentona y sí lo logra como un producto estético bien acabado. ★★★ de un máximo de ★★★★★.

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Una reseña igual de licantrópica la pueden leer en Rural Tex™

Universal Pictures presenta en asociación con Relativity Media. Una producción Stuber Pictures. Un film de Joe Johnston. “The Wolfman.” Dirigida por Joe Johnston. Escrita por Andrew Kevin Walker y David Self. Basada en el film original escrito por Curt Siddmak. Dirección de fotografía por Shelley Jonson, A.S.C. Música por Danny Elfman y Paul Haslinger. Editada por Dennis Wirkler, A.C.E. y Walter Murch, A.C.E. Diseño de vestuario por Milena Canonero. Diseño especial de maquillaje por Rick Baker. Diseño de producción por Rick Hendricks. Producción ejecutiva por Bill Carraro y Ryan Kavanaugh. Producida por Scott Stuber, Benicio Del Toro, Rick Yorn y Sean Daniel. Protagonistas: Benicio Del Toro (Lawrence Talbot/Hombre Lobo), Sir Anthony Hopkins (Sir John Talbot), Emily Blunt (Gwen Conliffe), Hugo Weaving (Inspector Aberline) y Art Malik (Singh). 2010. Duración: 102 minutos.

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