El Último En Morir, Que Apague La Luz

Londres, mediados de noviembre del año 2027. A ocho años de los sucesos acontecidos en la ciudad de Los Ángeles plasmados en la obra maestra de Ridley Scott “Blade Runner”, la raza humana se enfrenta a su extinción inminente en el lapso de un siglo; esto como consecuencia del anuncio de la muerte del individuo más joven del planeta: Diego, un hombre argentino de 18 años.
El motivo de lo anterior radica en que para esta fecha una anomalía genética producida en la humanidad y que data desde el año 2009, mismo en el que nació Diego, ha hecho que los seres humanos no puedan reproducirse. Junto con ello, el terrorismo, las guerras y el caos han invadido todos los rincones de la Tierra, salvo en Inglaterra donde han podido sobrevivir a este estado de cosas, excepto por una inmigración ilegal galopante, actos terroristas contra el sistema, y a causa de ello una maquinaria represiva digna de lo creado por Orwell en “1984.” Más la esperanza ha surgido en la figura de una inmigrante ilegal africana quien está embarazada por métodos naturales del primer ser humano concebido en 18 años. Esto último y la lucha por volver a recuperar el orden y la armonía en el mundo es lo que ha transmitido con maestría Alfonso Cuarón en la película “Children Of Men.”
La película se centra en Theo Faron, empleado público de la Oficina de Inmigración y cuyo pasado está definido por la muerte de su hijo a una edad joven un par de años atrás, lo que llevó a la disolución de su matrimonio y a adoptar una existencia solitaria y huraña sólo alterada por la presencia de su amigo Jasper Palmer, un esperanzado de eras pasadas enraizado en el ideario hippie y quien viene a ser un ancla a la cordura en la persona de Theo, quien a su vez posee un hermano, Nigel, y un sobrino, Alexander. La existencia de Theo vendría a ser regular, de no ser porque su ex esposa Julian Taylor, dedicada a la lucha armada luego de su divorcio, le pide ayuda en cuanto a papeles de inmigración sin decirle para quién son o con qué fin. Sólo más adelante Theo sabrá sobre Kee, la inmigrante embarazada, y se dedicará a ayudarla a salir del país hacia un lugar más tranquilo y menos agitado.
Desde sus inicios en su México natal, Alfonso Cuarón se ha caracterizado por un estilo limpio en cuanto a las imágenes que habitan su cinematografía y en cuanto al trabajo directoral, también limpio y preciso. Esto ha sido su norma desde su debut internacional a mediados de la década de los 80 en aquella fábula de príncipes, hadas y princesas en “The Princess Diaries”, continuado a finales de los 90 en la pulcra adaptación contemporánea de la clásica novela de Charles Dickens “Great Expectations”, hasta llegar a principios de siglo con su film mejor logrado argumental y directoralmente, “Y Tu Mamá También.” Así mismo Cuarón posee en su trabajo directoral un elemento de contemporaneidad tanto en enfoque como en inspiración, no en balde muchas de sus películas están inspiradas en piezas musicales de estos tiempos; por citar dos casos, en “Great Expectations” el tema principal es techno pop, y en “Y Tu Mamá También” se hace uso de rock contemporáneo tanto mexicano como americano (el título es inspirado en una canción de Frank Zappa) sin contar el uso de uno de los monumentos más chaborros en lo musical, y que no obstante suena concordante con las imágenes: “Si No Te Hubieras Ido” de Marco Antonio Solís.

En “Children Of Men”, Alfonso Cuarón sigue con su ya mencionado estilo directoral considerando que el argumento es anti utópico y caótico, e inclusive llega a cotas de plasticidad en iluminaciones pobres y ausentes de luz. Así mismo incluye multitud de referentes culturales, artísticos y musicales que potencian al film sin opacarlo, desde usar una canción como “The Court Of The Crimson King” de King Crimson con el fondo de la central eléctrica de Battersea a orillas del Támesis y que apareció en la portada del disco “Animals” de Pink Floyd con todo y el cerdo volador, la estatua del David de Miguel Ángel y el Guernica de Pablo Picasso (en claro mensaje antibélico y del estado de barbarie que existe en el mundo), junto con piezas de John Lennon, Jarvis Cocker, Deep Purple, Radiohead, Aphex Twin, The Kills, covers de The Rolling Stones y Digital Mystic, entre muchos artistas clásicos y contemporáneos. Mención aparte nos merece la llegada en el film a un campo de refugiados y que la canción que suena es “Arbeit Macht Frei” de la agrupación punk The Libertines, en clara referencia histórica al régimen nazi (Arbeit Macht Frei es una frase que se colocaba a la entrada de los campos de concentración nazi y que significa El trabajo te hará libre).
Esta dirección tan cercana para con el espectador viene dada por el guión de Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus, Hawk Ostby y el propio Cuarón, a partir de una adaptación libre de la novela homónima de la escritora P. D. James –quien tiene una aparición breve en la película; es una de las personas al principio que se encuentra en la cafetería–. Si bien es una adaptación libre y debido a que no hemos leído el libro, consideramos que en cuanto al texto fílmico, este satisface con mucho al alejarse del tradicional entorno que pueblan las antiutopías aun cuando mantiene durante buena parte de las situaciones los leit motifs del género: desesperanza, sin futuro en el horizonte, opresión, sueños convertidos en pesadilla. Esto viene dado por dos situaciones; una donde reina la calma por un breve instante para regresar a lo caótico, y el otro cerca del final donde se lee la palabra TOMORROW (MAÑANA), a manera de mensaje para el espectador de que es posible despertar de la pesadilla.
En la fotografía vuelve a trabajar, luego de haberlo hecho con Terrence Malik en su film “The New World” el cinematógrafo fetiche de Cuarón, Emmanuel Lubezki. Y de nuevo sirve como elemento conductor de las intenciones del director en plasmar en imágenes el estado de caos y de desesperanza del guión, pero manteniendo una paleta cromática en tonos grises para los entornos citadinos y aquellos represivos, y en colores puros para locaciones campestres, incluso en las interacciones entre elementos civilizadores y el campo. Del mismo modo la edición a cargo de Alex Rodríguez –no el jugador de baseball– y del propio Cuarón mantiene la hilación del texto en concordancia con la dirección sin desmayar las acciones; esto como demostración de hacer tomas largas de más de 8 minutos sin editar, sólo modificadas en la etapa de postproducción. La dirección artística es –valga la redundancia– arte en su estado más puro, especialmente en las escenas citadinas donde se echa mano del postmodernismo. Igualmente la música incidental a cargo de John Tavener logra transmitir los estados de ánimo que el texto y las imágenes exponen.
En lo actoral, Clive Owen en el protagónico demuestra al principio un carácter estoico y nihilista para evolucionar hacia la esperanza en un futuro mejor, lo que cualquier buen intérprete (y en el caso de Owen lo es) logra a cabalidad. Julianne Moore transmite convicción ante sus ideales, si bien ellos son opuestos al sistema y más cercanos a la anarquía, más aun ante lo que está por ocurrir en cualquier instante, cual es el acto del nacimiento de un ser humano. Chiwetel Ejiofor en su papel de Luke, además de estar inspirado por el inminente suceso, también representa la anarquía por imponer sus ideología a costa de destruir la predominante en la sociedad. Michael Caine en su rol de Jasper inspira nostalgia por un pasado mejor y por unas ideas que en su momento parecían la utopía perfecta, pero que se desmoronaron ante el estado, el comercio y el nihilsmo que pobló su generación al crecer y que pocos conservaron como un sistema de valores. Y Claire-Hope Ashitey como Kee, una suerte de versión modernizada de la Virgen María que lleva en su vientre al nuevo Mesías, transmite miedo ante lo desconocido, pero también encarna la posibilidad de que la humanidad termine con esta suerte de Apocalipsis y pueda empezar un nuevo orden, una nueva sociedad, un nuevo tiempo.

Por ello “Children Of Men”, lejos de ser una historia de fatalismo, viene a significar una posibilidad de avanzar de nuevo hacia un renacimiento de la especie humana. Y así mismo viene a demostrar que el 2006 fue el año de México en el panorama mundial, representado en Alfonso Cuarón por esta obra, Alejandro González-Iñárritu por su magna pieza “Babel” y Guillermo Del Toro por el portento artístico que simboliza “El Laberinto Del Fauno.” Es posible despertar de la pesadilla y soñar con un mundo mejor. Cinco Estrellas de un máximo de Cinco.
Otra versión del cuento la pueden leer con confianza en Rural Tex™. Para conocer más sobre las antiutopías, hagan clic aquí.
Universal Pictures presenta. Una producción Strike Entertainment y Hit & Run Productions en asociación con Ingenious Film Partners y Toho-Towa. Un film de Alfonso Cuarón. “Children Of Men.” Dirigida por Alfonso Cuarón. Escrita por Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus, Hawk Ostby y Alfonso Cuarón. Basada en la novela “The Children Of Men” escrita por P. D. James. Dirección de fotografía por Emmanuel Lubezki, A. M. C., A. S. C. Música incidental por John Tavener. Editada por Alfonso Cuarón y Alex Rodríguez. Reparto por Lucinda Syson. Decorados por Jennifer Williams. Diseño de vestuario por Jany Temime. Dirección artística por Ray Chan, Paul Inglis, Mike Stallion y Stuart Rose. Diseño de producción por Jim Clay y Geoffrey Kirkland. Producción asociada por Kristel Laiblin. Producción ejecutiva por Armyan Bernstein y Thomas A. Bliss. Producida por Marc Abraham, Eric Newman, Pablo Casacuberta (productor del segmento “Baby Diego”), Hilary Shor, Iain Smith y Tony Smith. Protagonistas: Clive Owen (Theo Faron), Julianne Moore (Julian Taylor), Michael Caine (Jasper Palmer), Chiwetel Ejiofor (Luke), Pam Ferris (Miriam), Claire-Hope Ashitey (Kee), Danny Huston (Nigel), Ed Westwick (Alex), Philippa Urquhart (Janice), Paul Sharma (Ian), Maria McErlane (Shirley), Juan Gabriel Yacuzzi (Baby Diego), Charlie Hunnam (Patric), Michael Klesic (Rado), Martina Messing (Birgit), Denise Mack (Emily) y Gary Hoptrough (Simon). 2006. Duración: 109 minutos.
Etiquetas: Peliculas


2 Comments:
Buena reseña y muy oportuna porque justamente tengo el DVD de la película para sentarme a verlo con calma en estos días.
Te quería comentar un detalle que hay que revisar y tiene que ver con la central eléctrica, cuyo nombre no es Swansea, sino Battersea.
Saludos
Gracias por la correción Vemeko. Ya la hice. Lectores como tú son los que nos obligan a mantener la calidad en la medida de lo posible.
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